miércoles, 24 de junio de 2009

UN PADRE ES



Un Padre Es…

Quien coloca los intereses y el bienestar de su familia antes que sus intereses propios.

Aquel que ama con entrega y vive para ver cumplirse los sueños de aquellos hijos que engendró y cuida.

Un buen padre es aquel que le es fiel a su esposa, quien dejando el machismo a un lado ayuda en las tareas de la casa.

Un hombre que llora y muestra sus sentimientos sin sentir vergüenza de ellos.

Se sobrepone a las tempestades y circunstancias adversas de la vida.

Busca de Dios con corazón sincero y ante cualquier decisión consulta primeramente con él, pues conoce su responsabilidad como sacerdote del hogar.

Él se levanta todos los días a trabajar, sin importar cansancio o enfermedad para traer el sustento a su familia.

Padre, aquel que de su apretada agenda y a pesar de sus muchos quehaceres, siempre tiene tiempo para su esposa e hijos.

Por ser
Amoroso y
De gran ejemplo
Rindo a ti estas sencillas palabras
Eres la inspiración de este escrito.

Autora: Brendaliz Avilés

PULSEANDO CON LA TEMPESTAD


Tema: Pulseando con la Tempestad

A veces siento que son demasiadas las espinas y pocas las rosas.
Hago todo lo posible por ser optimista, por nadar aún en contra de la corriente, por determinarme a luchar por lograr mis sueños.
Pero en ocasiones siento que mis esfuerzos no cosechan frutos y eso me preocupa, me entristece y trae a mi vida una mezcla de sentimientos complejos. Hay noches de insomnio que consumen muchas de mis energías tratando de enfrentar los temores a que todo se quede igual y a que mi futuro sea incierto. Me abruma la neblina de la incertidumbre a que no surjan aquellos cambios que tanto deseo. Y esa sensación de impotencia me impacienta y hace que lágrimas se escapen de mis ojos a modo de desahogo y consolación.
Sin embargo he leído y he escuchado que las personas que tienen que pasar por experiencias como las que aquí describo, pese a que todo parecía ir en su contra, lograron sobresalir y tener un futuro esperanzador y brillante. Porque aunque atravesaron y confrontaron experiencias que marcaron sus vidas y quisieron tronchar sus esperanzas, ellos no lo permitieron. Sobrepasaron sus limitaciones y se sobrepusieron a sus fracasos. Los malos momentos no los estancaron, más bien los impulsaron a caminar enfocados y determinados hacia la concertación de sus sueños. Estas personas lograron ser exitosas aún en contra de pronósticos mal intencionados de gente que estaban a su alrededor. Aún sin los recursos o las condiciones necesarias pulsearon con la tempestad y ganaron sus múltiples batallas.
Y ese momento es lo más que yo ansío y espero. Ese glorioso episodio en el que sabré que soy justamente aquello que siempre he querido ser y que va armonizado con el propósito de Dios para mi vida.
Sé que no soy la única a la que le llegan tantos pensamientos. Sé también que son muchos los que combaten cara a cara contra aquellas cosas que los quieren paralizar e impedir el paso hacia lo óptimo para sus vidas. Y por eso precisamente nace este pensamiento, por medio de él me escribo a mi misma y le digo a todo el que me escuche o lea que logrará salir adelante siempre y cuando se mantenga firme y no se rinda. Que la carrera no la gana el que va más acelerado, sino el que con firmeza dirige sus pasos bien encaminados hacia el sendero que Dios trazó para su vida.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 7 de junio de 2009.

Mujer: Toma Tiempo Para Ti


MUJER: TOMA TIEMPO PARA TI

Eclesiastés 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Mujer, no importa la edad que tengas, hoy me dirijo a ti a corazón abierto. Mientras reflexionaba sobre algún tema para escribir que pudiera traer bendición a tu vida, recordé las palabras del proverbista Salomón en el libro de Eclesiastés. El capítulo 3 nos habla de cómo en esta vida todo tiene su tiempo. Aunque a veces pareciera que las horas del día no nos dan para hacer todo lo que queremos, debemos encontrar tiempo.
Por eso quiero dirigirme a ti, que valga la redundancia, has tomado tiempo de tu ajetreada agenda y entre tus muchos quehaceres has tomado la decisión de leerme.

Desconozco cual sea la lucha personal con la que tengas que lidiar frecuentemente, pero hoy te hago una invitación para que te veas a ti misma frente al espejo y explores en los rincones más íntimos de tu alma. Quiero que comiences por preguntarte si eres feliz. ¿Te sientes realizada o entusiasmada contigo misma? ¿Cuándo fue la última vez que realizaste algo que querías hacer? ¿Sigues soñando o renunciaste a las cosas que querías y que te propusiste algún día lograr?

Reflexionando un poco acerca de la creación y remontándome al cuadro de cuando Dios diseñó a la mujer, pienso que si Dios hubiese querido que el hombre estuviera o se realizara solo, entonces no hubiera creado a Eva para que fuera la ayuda idónea de Adán. Con toda humildad y espero no ser malinterpretada podría decir que el mundo es mejor gracias a que existen hermosas mujeres como tú. Talentosas, amorosas, apasionadas, entregadas a sus tareas, adoradoras del Dios omnipotente y tantas cosas más. Es trascendental que entiendas que tienes un sello de Dios que te hace especial y diferente al resto de la creación. Tienes tú lugar en este mundo y Dios te ha llamado a ser victoriosa.

Tal vez como amiga, madre, hija, esposa, trabajadora y en cada faceta de tu vida, has cumplido o ayudado a cumplirse los sueños de esas personas a quienes amas y eso está muy bien.
Pero, ¿has realizado tus sueños? ¿Has cumplido con aquello que entiendes que es el propósito específico en el cual Dios quiere utilizarte? Cuidas de los demás, pero, ¿tomas tiempo para cuidar de ti misma? Si no lo has hecho, este es el momento y el día para que pienses también en ti. Y pensar también en ti no implica que seas egoísta o vanidosa. Es muy necesario y a la vez provechoso que tomes un periodo del día para realizar aquellas cosas que te agradan. ¿Quién te dijo que no podías? ¿Qué ya estás muy vieja para alcanzar aquella meta que deseas? ¿Quién lastimó tanto tu corazón haciéndote sentir equivocadamente que tienes poco valor? ¿Quién te menospreció y socavó los rincones más íntimos de tu ser? ¿Por qué soportas que te hieran, agredan, griten, maltraten o te falten el respeto? ¿Comprendes que para que otros te valoren es necesario que tú te valorices primero? ¿Por qué sigues insistiendo en estar en una relación que sabes que nada bueno te traerá?

Con esto no quiero decir que patrocine el divorcio o que ante el primer problema o percance que surja, salgas corriendo. Hablo a aquellas mujeres que han caído en patrones de maltratos. Que viven soportando infidelidades, infidelidades que en ocasiones traen consigo entre muchas consecuencias, enfermedades que pueden terminar en muerte. Mujeres que sufren calladamente muchas agonías en su matrimonio y por temor al que dirán o a que nadie las pueda entender, siguen viviendo en un vía crucis y dependiendo de alguien que realmente dice en ocasiones amarla, pero que con sus acciones demuestra todo lo contrario. Esto porque cuando uno ama algo, lo cuida, lo protege, lo preserva y trata de no lastimarlo. Hablo de señoritas que tienen a sus novios y permiten que ellos destrocen su autoestima, que las traten mal, que decidan sobre sus vidas. ¿Qué te hace pensar que si te casas con él cambiará? Recuerda el refrán que dice: “que sobre aviso no hay engaño”.

¿Por qué callas cuando sabiamente has tenido las respuestas ante situaciones o problemas difíciles? ¿Por qué has dejado de ocupar tu lugar? Dios te ha dado un espíritu, una vida, un intelecto para que lo utilices. Tú puedes lograr grandes cosas tomada de la mano de Dios. Puede que en este momento alguna de las mujeres que me esté leyendo, piense que no puede salir de ese laberinto en el que se encuentra, pero quiero decirte, que tú sola tal vez sientes que no puedas, pero Dios te va a dar la fortaleza y la sabiduría que necesitas para afrontar los grandes retos que tengas que asumir. Tú no estás sola, tú eres bella por ser quien eres, independientemente de que la belleza sea relativa y de las opiniones o conceptos que han estigmatizado tu vida. Eres rosa en el jardín primoroso de Dios. ¿Por qué vivir atada a tus miedos cuando Dios quiere que seas libre? Que te remontes alto, vueles y desafíes los mares tempestuosos. Tú tienes ímpetu, ganas y tantas cosas más. ¡Lucha, no te quedes a la deriva!

Ahora quiero dirigirme a ti, mujer que has experimentado en tu vida un divorcio. A ti que tal vez, jugaron con tus emociones y sentimientos. A ti que te sientes engañada y sin fuerzas para volver a continuar. A ti que en la soledad de la noche no puedes dormir saturada de tantas preguntas para las cuales no tienes respuestas o no logras entender su lógica. A ti que luchas por sobrevivir y que muchas veces, el solo hecho de levantarte de la cama y hacer las tareas del día sientes que es una proeza, porque no tienes energías o porque piensas que la vida ya no tiene sentido. Te pido por favor que reacciones. ¡Levántate de donde te encuentras y vive! Vuelve a darte la oportunidad de sentir, de sonreír, de mimarte, de conocerte más, de descubrir nuevas facetas en tu vida, de realizar nuevas aventuras y proyectos. No dejes que los momentos tristes te aprisionen, que la vida se te vaya en lamentos e incertidumbre. Si lo crees en tu corazón, sabrás que no eres cualquier cosa, que eres una mujer de propósitos y que fuiste diseñada para marcar estos tiempos. Mujer, tú que me lees en estos momentos, toma tiempo para ti.

Autora: Brendaliz Avilés

Abro las puertas de mi corazón para que ustedes las mujeres que siguen este blog o foro si necesitan vaciar su corazón lo puedan hacer. Si quieren recomendar temas de los cuales quieren que se hable, pueden hacer sus recomendaciones y con toda humildad trataremos de hacer lo mejor posible.

ME FALTA MUCHO POR VIVIR Y SENTIR


Me Falta Mucho Por Vivir y Sentir…
Autora: Brendaliz Avilés


Tengo tanto que aprender.
Nuevos amaneceres por ver y noches que contemplar.
Me falta mucho por conocer y descubrir.
Hay cientos de miles de libros que leer y
millones de canciones que aprender para cantar.
Son tantos los países que tengo que recorrer,
experiencias que vivir y aventuras que disfrutar.
Tengo que desafiar tantos males y enfrentar nuevos retos.
Necesito sumar, multiplicar y sacar cuentas de los abrazos
y besos que todavía me faltan por regalar.
Hay tantas tristezas que restar y debilitar.
Tengo un mundo de cosas por hacer,
cariño que demostrar y recibir.
Me faltará vida y tiempo para adquirir toda la sabiduría
que quiero y pretendo.
Tengo tantos nuevos rostros que conocer y
observar millones de niños sonreír.
Para crecer y llegar hasta donde quiero el camino es distante.
La meta parece lejana, pero voy caminando confiada.
Preciso y anhelo descubrir tantos secretos.
Debo correr muchas veces alrededor de la playa,
contemplar la puesta del sol, mirar la luna y las estrellas.
Debo recorrer un sinfín de senderos y ayudar a quien me necesite.
Quiero construir una mansión donde se alojen mis sueños.
Ansío el momento en que la cura para el sida y el cáncer no sea tan solo una esperanza o quimera, sino una certeza.
Hay multitudes de gentes que necesitan saber que Dios es real y existe.
Tengo tanto que hacer, que no sé si la vida me dará.
Pero de algo segura estoy y es que tengo que vivir la vida de la mejor manera posible.
Hay más puentes, vínculos y lazos que edificar.
Hay tanto que brindar, hay mucho que realizar.
Con fe, optimismo, gracia y tenacidad, si yo lo creo,
¡podré triunfar!

Escrito el 29 de abril de 2009 a las 11:45pm

LOS GIGANTES SE HAN LEVANTADO MÁS EN EL NOMBRE DEL SEÑOR LOS DERRIBARÉ


“Los Gigantes se han Levantando Más en el nombre del Señor los Derribaré”

No sé si has podido observar en estos últimos días, como el enemigo se ha levantado y se ha desatado una ola de violencia a nivel mundial. Es más puede que estés librando una batalla personal y espiritual muy grande y piensas que ya no puedes más.
Quiero que sepas y recuerdes que el Señor está contigo sin importar cuán grande sea la situación que estés atravesando. Quiero que percibas que aunque los gigantes en muchas ocasiones parecen muy grandes e indestructibles, tú puedes ser un David y con Cristo obtener una gran victoria.

El triunfo lo obtendrás no con tus fuerzas, sino con las del Gigante más grande de todos, llamado Jehová y que es experto en realizar cosas que parecen imposibles. Dios tiene reservadas para ti muchas bendiciones. Él quiere renovar tus fuerzas para que puedas seguir batallando en este caminar. Recuerda pelear la buena batalla porque eres soldado del ejército del Dios Viviente y no puedes darte el lujo o dejar que el enemigo tome ventaja y territorio que no le pertenece.

Fueron muchos los gigantes que David tuvo que enfrentar en su vida. No solo desafío al gigante Goliat. Las escrituras registran en el libro de 2 Reyes, capítulo 21:15-22 lo siguiente:

”Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel, y descendió David y sus siervos con él, y pelearon con los filisteos; y David se cansó.
E Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con una espada nueva, trató de matar a David; mas Abisai hijo de Sarvia llegó en su ayuda, e hirió al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David le juraron, diciendo: Nunca más de aquí en adelante saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel. Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai husatita mató a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en la cual Elhanán, hijo de Jaare-oregim de Belén, mató a Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como el rodillo de un telar. Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro por todos; y también era descendiente de los gigantes. Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán, hijo de Simea hermano de David. Estos cuatro eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos”.

Esto prueba que siempre habrá gigantes que vencer y victorias que obtener. Estos gigantes fueron visibles y humanos. Pero por ejemplo hay gigantes que quieren destruirnos y son invisibles. Algunos ejemplos podrían ser: la depresión, la tristeza, los complejos e inseguridades, la falta de estima, los falsos testimonios o chismes inventados. El pecado oculto que nadie conoce, pero con el cual llevas batallando mucho tiempo y sientes que tus fuerzas desfallecen. Tal vez últimamente te está costando mucho serle fiel a tu pareja, quién sabe si mantener tu pureza sexual se ha convertido en casi una proeza o luchar contra pensamientos de lascivia. Tú gigante puede ser el tratar de controlar esa ira que cuando te toma te hace actuar como si fueras otra persona. Desconozco si algún ser querido cercano a ti se ha convertido en la piedra de tu zapato o el que te hace la vida de cuadritos.

Pero está palabra que tengo para ti es poderosa. Porque aunque se hayan levantado los gigantes si te armas con la armadura de Dios y cultivas los frutos del Espíritu Santo, lograrás derribarlos en el nombre de Jehová. No importa cuán intimidante y retante parezca el gigante que amenaza con destruir tu vida, ese que tú tienes al lado tuyo te ayudará a enfrentarlo y a vencerlo. Y si no formas parte de su equipo, yo te invito a conocerlo para que veas como te entrena en su ejército y te conviertes en parte de su escuadrón especial.

Isaías 59:19 dice: “porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él”. Hace unos días escuché en una predicación que un joven explicaba que en los tiempos de antes, si por ejemplo un maestro estaba dando la clase y un alumno no estaba de acuerdo decía: “yo levanto bandera”. Entonces este versículo quiere decir que Jehová revocará, desautorizará todo obra que el enemigo quiera hacer. Que el poder de Dios predomina ante cualquier ataque del enemigo. Jesucristo hace mucho tiempo que lo derrotó en la cruz del Calvario. Y tú eres su hijo, eres su creación y tienes que tomar las promesas que dejó escritas para ti a través de las Sagradas Escrituras y apropiarte. Si vas de la mano de Jehová ganarás la batalla. En el nombre del Señor derribarás todos los muros, cortaras la cabeza a los gigantes y los problemas disminuirán. ¡Créelo, recíbelo, trabaja en ello y verás la mano poderosa de Dios obrando en tu vida!

Autora: Brendaliz Avilés