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Mostrando entradas de noviembre 30, 2009

Carta de Una Joven Enamorada de Dios

Comparto con todos ustedes un lindo escrito de una amiguita de Argentina.

¡LO QUE YO SIENTO!

Bueno en este dia qué más decir…
A pesar de la LLUVIA, los TRUENOS, relámpagos y humedad, siento que este dia es un dia mas de bendicion para mi vida muy llena del espiritu santo. con metas en mi vida a pesar de mi edad, porque aunque no soy precisamente muy adulta que digamos, siento un cambio muy profundo dentro de mi con respecto a mis actitudes con mis familiares y amigos. mis actitudes estan cambiando en grande y para bien, sobre todo mis actitudes hacia mi querido Dios. quien es mi amigo, mi padre, el que me ha cuidado desde muy chiquita, que me elijio cuando yo todavía no habia nacido. que quizo que hoy este escribiendo esto porque me siento con ganas y animos de hacerlo. el que cuando le fallé se puso muy triste y que ahora me perdona por mis pecados. ¡GRACIAS DIOS POR TU MISERICORDIA Y TU AMOR HACIA MI, GRACIAS POR QUE YO NO LO MEREZCO!

Yo verdaderamente deseo que mis sueños se cumplan, …

LA ROSA DE JEAN CARLOS

La Rosa de Jean Carlos

“Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”. (San Mateo 25:40)


Ya han pasado alrededor de cuatro años o más, sin embargo tengo tan presente este recuerdo tan grato en mi mente, que deseo compartirlo con todos ustedes. Jean Carlos en aquel tiempo tendría unos 4 ó 5 años. Es un niño que perteneció a nuestra congregación y es muy inteligente, simpático, expresivo, alegre y conversador, entre tantas cualidades que tiene. ¿Puedes imaginarte la hermosa sonrisa de este niño y la mirada tan traviesa de sus ojos? Una mañana de domingo me levanté triste, preocupada, cansada y cargada. En aquel entonces daba clases a un grupo de juveniles de mi congregación y pensaba: “¡Dios mío, cómo voy a hacer, dame las fuerzas y la energía! Llegué a mi congregación y me arrodillé a platicar con Dios. No recuerdo por qué me sentía así, tampoco recuerdo exactamente que le dije a Dios aquel día…