lunes, 22 de febrero de 2010

¡El Cáncer no me Derrotará!


Aunque no padezco esta terrible enfermedad, quise escribir esto en apoyo a todas las personas que lo han padecido o lo están padeciendo actualmente. Creo que todos de alguna manera hemos sido tocados por familiares, amistades o allegados que si han tenido que pasar por esta prueba. Este escrito quiero dedicarlo a la memoria de un tío que tuve muy querido al que cariñosamente llamaban Filo.
Es mi oración al Señor que este escrito sea de aliento y ánimo para las vidas y que toque sus corazones fortaleciéndolos. ¡Bendiciones!

¡EL CÁNCER NO ME DERROTARÁ!

El cáncer podrá dejarme sin cabello,
bajarme las plaquetas y hacer cambios en mi cuerpo que me debiliten y no me agraden.
Causará que pueda entristecerme y que piense en la muerte, pero no doblegará mi espíritu ni mi voluntad.
Porque aunque haya momentos en que mi ánimo varíe, yo me sobrepondré al dolor y la enfermedad.

La esencia, el ser que soy, lo que guardo en mi interior, no podrá arrebatármelo este padecimiento ni quebranto.
Tampoco logrará alejarme de la gente que amo y que me aman.
Dios está conmigo, él me dará las fuerzas para sobrellevar esta prueba. Porque he aprendido que cada prueba te puede llevar a ser más fuerte si sabes enfrentarla con una actitud buena.

El cáncer no hará que yo pierda la fe, sigo confiada en que cualquier milagro puede suceder ya sea que quede por largo tiempo aquí en la tierra, o que mi morada ya esté preparada en el cielo. Pero mientras tenga hálito de vida, resistiré.
No permitiré que el dolor pueda más que la belleza de vivir dando lo mejor de mí y recibiendo lo mejor de los demás.

Sé que hay días en que me miraré al espejo y me parecerá desconocer a la persona que veo frente a mí. Pero es que aunque me haya deteriorado físicamente, mi corazón sigue intacto, mis pensamientos fluyen, mis ideas corren.
Aún en medio de mis debilidades, soy fuerte, no me doy por vencido, no me quito del camino ni de la línea de guerra.
Yo no perderé la lucha, ganaré la batalla. Porque aún si muero, nunca dejé de luchar. ¡No! ¡El cáncer no me gana a mí, yo le ganó a él! Porque él insiste en vencerme y destruirme y yo insisto en tirarlo a la lona a él.

Yo declaro que mi espíritu es capaz de conquistar esta guerra, más la línea que se divide entre la vida y la muerte.
¿Podrá acaso engañarte mi imagen corporal? Pero cuando busques los atisbos que se esconden en mi interior, descubrirás que me aferro a la vida y a seguir luchando.
¡Sí el cáncer puede estar ahí! Pero persisto y te repito a ti y a mí, que pese que sienta este malestar que trae la enfermedad…
¡El cáncer NO ME DERROTARÁ!

Autora: Brendaliz Avilés

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