martes, 23 de marzo de 2010

RINDIENDO MI TALENTO CONQUISTARÉ LAS NACIONES



Rindiendo mi Talento Conquistaré las Naciones


La Asociación de Jóvenes Embajadores de Cristo, Distrito del Pepino, utilizó como lema para su noche de talentos: “Rindiendo mi Talento Conquistaré las Naciones”. A veces cuando pensamos en conquistar, imaginamos una multitud de personas o soldados en nuestras mentes. Cuando tratamos de imaginar lo que es el avivamiento aparecen imágenes en nuestras cabezas y visualizamos mucha gente. Lo que a veces, no se nos ocurre pensar es que la conquistar y el avivamiento se pueden producir a causa de un individuo o un grupo pequeños de personas.
Gedeón ganó la batalla con sus 300 valientes. David comenzó su conquistar personal cuidado sus ovejas, arrebatándolas de los lobos, leones y bestias salvajes. Luego enfrentas al gigante Goliat y de ahí en adelante a miles de soldados de ejércitos neighs. Sansón con la fortaleza de Dios obtuvo victorias increíbles porque era Dios quien lo había llamado y lo espalda.
Estamos tan llenos de conceptos que cuando pensamos en dones, talentos o ministerios; pensamos en predicadores, pastores, evangelistas, misioneros, maestros y cantantes, entre otros. Entonces muchas personas se sienten mal, insignificantes, poca cosa o ineficaces porque cuando se comparan y piensan en qué talento ellos poseen, no tienen esos dones o no cumplen con ciertos estándares que los demás le exigen. Sin embargo los ministerios que tienen esas personas que hemos mencionados dependen de aquellos que muchas veces están tras vastidores. De aquellos héroes anónimos o invisibles. Porque sin analizamos bien podemos percatanos e identificar aquellos que en oración interceden, los que apoyan y respaldan, los que organizan. Aquellos que tienen el talento de hablar a los que todavía no han conocido a Cristo. Esas personas que cocinan, cocen, que ayudan a los perambulates o necesitados. Esos que tienen la cualidad de animar o de poner la paz en el grupo para que todos lleguen a un acuerdo. Los que escriben hermosas canciones, poesías, ensayos, dramas, cartas, etc. Aquellos que cuidan a los enfermos y visitan a los enfermos.
Pablo decía que así como todos los miembros de nuestro cuerpo por más pequeños e insignificantes que parezcan son vitales y necesarios, así también cada uno de nosotros es importante y tiene su lugar y posición en el reino de Cristo. El amor es demostrado a través de las obras que hacemos, de los actos que realizamos. Pequeños detalles son los que hacen la diferencia. Acciones sencillas pueden provocar gandes cambios y Milagros. El que en lo poco es fiel y obediente en lo mucho es recompensado. Todos somos necesarios e importantes en este mundo. Este mundo no sería igual si tu no estuvieras en él. Pero si todos somos importantes en este mundo, mucho más lo somos cuando servimos a favor del reino de Dios. Lo que Dios mira es nuestra intensión y disposición, lo que sale de nuestro corazón y lo que hacemos para glorifiable.
A mí me hubiera gustado ser una gran cantante cristiana y poder tocar muchos instrumentos. Pero aunque no tengo el don de hacer música, Dios me llenó con otros talentos. Y cada cosa que hacemos para él con amor es especial, particular y agradable a sus ojos. La clave consiste en rendir todo lo que tenemos a sus pies. Porque lo que para nosotros puede parecer poca cosa o insignificante puede ayudar a que alguien sea transformado. Y a su vez la cadena se va expandiendo de tal forma que cuando miramos a nuestro alrededor, veremos que hay conquistar y avivamiento.
Tal vez yo nunca logre ser como Billy Graham, Joyce Meyer, Dante Gebel o muchos otros grandes siervos y siervas de Dios. Pero si hago mi labor, si realizo lo que sé hacer bien, estoy segura que alcanzaré almas para Cristo. Mirar a los demás y compararme me limita, pero fijar mi vista en Cristo y concentrarme en lo que si soy buena y realizarlo, produce que yo sea eficaz, efectiva y poderosa en el reino de Dios y que produzca en este mundo algún cambio positivo. Por eso no me presentaré ante mi Dios con manos vacías porque él las ha llenado con amor, gracia y talentos. Siempre habrá algo bueno que pueda hacer.


Autora: Brendaliz Avilés