lunes, 29 de marzo de 2010

UN REGALO PARA MI DIOS


Un Regalo Para Mi Dios

Si te consideras una persona que tiene la cualidad de ser detallista, imagino entonces que tomas tiempo para conocer los gustos de esas personas cercanas a ti que te rodean. Cuado vas a regalar algo, ¿tomas tiempo para escoger algo que pueda ser del agrado de quien lo va a recibir? ¿Lo haces con intención de realmente sorprender y causar un momento de felicidad o quizás por salir del paso?

Un día observé a mi hermana comprando un regalo de un precio más alto al que se había fijado en un sorteo. Inmediatamente le pregunté a qué se debía que hiciera eso. Su respuesta fue sencilla, pero acertada: “porque que uno no debe regalar lo que a uno no le gustaría que alguien le regale. Porque si yo fuera esa persona me gustaría que me regalaran algo que me guste”.

Pienso que si nos esforzamos por tratar obsequiar y de brindar los mejor de nosotros a los demás, ¡cuánta más dedicación debemos poner en las cosas y en los regalos que ofreceremos a nuestro Dios. ¿Qué tiempo de nuestras vidas estamos invirtiendo en conocer Su voluntad y estar en Su presencia? ¿Estamos ofreciéndole lo mejor de nuestra existencia o solo el tiempo que nos sobra? Cuando vamos ante su presencia, ¿con qué nos presentamos ante él? ¿Hay un genuino agradecimiento y un vivo interés por conocer las cosas que agradan y hacen feliz a nuestro Rey?

La excelencia hace la diferencia. Cuando conocemos a alguien y nos relacionamos, se va estableciendo una especie de intimidad y vínculo que permite que hagamos lo mejor por ella. Yo quiero regalarle a mi Dios lo mejor de mi tiempo y mis días. Mi juventud, todas mis energías, colocar en sus manos mis talentos, mi pasión y devoción. Quiero que él sonría al mirarme, que sienta orgullo por mí. Quiero entonarle mi mejor canción, dedicarle mis mejores letras. Quiero imprimirle calidad a cada cosa que haga para su gloria. Quiero sellarlo con amor, con el amor más genuino que él hace que de mi corazón brote.

¡Oh Señor en mi alma están escritas tus palabras!
En tu silencio más me convenzo de que cerca estás.
Mi amor por ti cada día es más profundo e intenso.
Por eso quiero regalarte lo mejor de mí.
Recibe cada cosa que yo haga con agrado.
Sale de un corazón dispuesto y sincero.
No hay nada que yo pueda hacer si tú me faltas.
Por eso quiero vivir cerca de ti.
Impregna en mi vida tu esencia,
graba en mi corazón tu voluntad.
Sopla sobre mí ser tu aliento.
Recibe mi alabanza y mi adoración plena.
Son para ti todos mis dones y talentos.

Autora: Brendaliz Avilés

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