jueves, 13 de mayo de 2010

SÉ UN VISIONARIO: ¡AYUDA A TU PRÓJIMO!


Sé un Visionario: ¡Ayuda a tu Prójimo!

“Peca el que menosprecia a su prójimo; mas el que tiene misericordia de los pobres es bienaventurado”. (Proverbios 14:21)

A menudo escucho y veo personas que quieren ser respaldadas para lograr sus sueños, pero que no respaldan a otros en sus sueños y proyectos. Con gran frecuencia escucho discursos de personas que se creen muy sabios y capaces como para decirles a otros que no lograrán alcanzar lo que desean, que las cosas no son de esa manera y así van por el mundo cortando sueños y esperanzas.

Pero difícil es encontrar personas que pueden ser vistas como puentes de enlace, como puertas que sirven para que otros puedan pasar. Gente que este dispuesta a abrir caminos y luchar no solo por su bienestar, sino que también el de los demás. Hombres y mujeres que estén dispuestos a ser agentes de cambios cuando es más fácil seguir a la multitud o atemorizarse. Personas que han estado y están dispuestas a exponer si es necesario, sus propias vidas para que este mundo sea uno mejor.

El cristianismo es un estilo de vida, a partir de ese encuentro maravilloso con Dios y de sentirlo en nuestros corazones, las demás cosas deben ir fluyendo. Con esto quiero decir es que nosotros no debemos ser la piedra en el zapato, no podemos herir a los de nuestro propio ejército, y mucho más aún tenemos que darle ejemplo a los que todavía no han podido conocer a Jesucristo.

A veces parece que se nos olvidará que ese vagabundo, delincuente o prostituta que vemos así, puede llegar a ser transformado y ser diferente. Que aquel chico o chica que viene de la calle puede llegar a ser una persona ilustre si encuentra personas que le extiendan la mano y le den una palabra certera a tiempo. Debemos ser más sensibles ante lo que ocurre a nuestro alrededor, ante el dolor de las personas, ante las expectativas y deseos que otros tienen.

¿Quién dice que para un anciano es tarde para volver a estudiar? O que una ama de casa, ¿no puede lograr hacer su sueño más atesorado realidad? Reírnos de los sueños de las demás personas sencillamente nos hace crueles, pero cuando creemos y tratamos de ayudarlos a que ellos los logren a su vez estamos logrando los nuestros. Tenemos que ser visionarios, porque Jesús lo fue. Vio en cada uno de sus discípulos potencial más allá de su oficio y de su preparación académica. Él examino el corazón de la samaritana y vio que tenía necesidad de que él llegará a aquel pozo a encontrarse con ella. Vio en la adúltera un alma que podía ser redimida y liberada, no ayudo a que le lanzaran piedras, fue el pacificador. En Zaqueo no vio a un cobrador de impuestos, vio a un hombre que estaba necesitado de una transformación.

Tenemos que comenzar a creer en nosotros mismos y en los demás. Elías vio en Eliseo un sucesor, no sintió envidia, no temió a que él usurpara su lugar, todo lo contrario, le enseñó todo cuanto pudo. Un día Eliseo recibió el manto y obtuvo una doble porción. Moisés enseñó todo cuanto pudo a Josué, Pablo tuvo sus ayudantes. Porque somos mejores cuando trabajamos en equipo. Por favor, no menosprecies a tu prójimo. Ayuda a todo el que puedas, haz el bien sin mirar a quien. No hagas el bien solo a los que conoces o se portan bien contigo, penetra la oscuridad de alguien que en silencio pide gritos desesperados de auxilio. Es fácil amar a quienes nos aman, pero la virtud consiste en poder ayudar a los demás aún cuando nos hayan herido. Cuando alguien haya caído al suelo o al abismo más profundo, nosotros tenemos que extender nuestros brazos y ayudarlos a salir del dolor y la oscuridad en la que se encuentran.

No soy santa ni nada que se le parezca. Sé que lo que digo no siempre es fácil de hacer. Pero Dios desea que nosotros seamos el transporte, el vehículo, el enlace. Que podamos ayudar a que otros sueñen y hagan sus sueños realidad. Que podamos impartir una palabra de aliento y esperanza, cuando todos los demás hablan, confiesan y gritan mal. El que tiene misericordia como dice el texto de la Biblia que he utilizado, es y será bienaventurado. Cada vez que menospreciamos, estamos invalidando y pisoteando la dignidad de una persona. Cada vez que nos burlamos de los demás, realmente de quienes nos estamos burlando es de nosotros mismos. Cada vez que usamos una palabra para destruir es como si estuviéramos matando o asesinando la esperanza de alguien. Y de esa manera no podemos esperar llegar al cielo.

SE VISIONARIO, CREE EN LOS DEMÁS Y AYUDALOS A LLEGAR A LA CIMA DE LA MONTAÑA.


Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
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