domingo, 20 de junio de 2010

FATHER I WANT TO TELL YOU



Father I Want to Tell You...

Dear Dad:

You have been a light in my life, your love always surrounds me, your courage accompanies me. Your protection makes me feel wanted. Your worry makes me feel that I'm important to you. When you lend your ears to listen to me you make me feel valued and understood. When I need a good speaking to you always have mercy on me and make me remember that God does the same for all of us. When you take time out to discipline me and you preach to me with your example, I recognize that you are a respectable man of integrity. The times that I see that you have compasion with others, I could truly say "I want to be like him".
I am proud of you and you are my example. You inspire me to be better. I give thanks to God for my father's life because he is a gift from God. Don't dismay that God will listen to your prayers and His hand will make sure your wishes will be answered. One day I will take care of you as you have me. I will honor the Lord always as you have always taught me. Dad I want to tell you, that you are the best, it is an honor to be your daughter and my petition to God is that He blesses you always. I love you.


Author: Brendaliz Avilés

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¡NO TE DESCONECTES DE TU CREADOR!


¡No te Desconectes de tu Creador!

En la vida hay cosas necesarias que nos pueden faltar, pero aún sin ellas podríamos lograr sobrevivir. Puede faltarnos la energía eléctrica y aunque algunas cosas se nos harían más difíciles, lograríamos subsistir.

Pero si tu vida carece de una relación personal e íntima con Dios, las cosas no podrán marchar tan bien como quisieras. De la computadora podemos desconectarnos, pero no podemos dejar de orar ni de leer la Biblia porque nuestra vida espiritual se iría secando como árbol en invierno.

Las demás cosas no podrán fluir bien por más que lo desees si tus sentidos espirituales no están despiertos. Porque entonces no lograríamos percatarnos de detalles importantes que afectaran nuestro entorno. Pero cuando abrimos nuestro corazón de manera sincera y sencilla. Cuando nos acercamos a Dios con la transparencia de ser tal cual somos, Dios inclina su oído y escucha atenta y pacientemente cada detalle y cada cosa que le decimos. Porque él nos ama y le importamos.

Pero, ¿nos interesamos nosotros tanto en Dios como él se interesa en cada uno de nosotros? Eso se lo demostramos cuando tenemos hambre y sed de su presencia. Cuando queremos conocer su voluntad, es necesario que acudamos a su palabra, que busquemos qué es lo que dicen las Escrituras. Cuando nos alimentamos diariamente de lo que dice su santa y bendita Palabra, dos cosas suceden: 1. Aprendemos a identificar y discernir su voz y 2. Conocemos su voluntad.

Hace algunos días el hno. Enrique escribía acerca de la importancia de no dejar de orar. La oración es la llave que abre las puertas de los cielos. Es la herramienta más importante y vital del creyente.

Una vez alguien me preguntó que si yo creía que mi oración movía a Dios o hacia que cambiara lo que él ya había determinado. Le respondí que ¡sí! y se burló. Pero ahora digo yo como el refrán: “es verdad que la ignorancia es atrevida”. Hermano querido, nuestras oraciones con fe tienen poder. La Biblia comprueba mediante muchos ejemplos a través de los libros que en ella hay escritos que hubieron oraciones que hicieron que Dios obrara de forma diferente a como había dicho. Abraham intercedió por su sobrino Lot, Elías oró y fuego bajó, Josué clamó y el sol se detuvo, la suegra de Pedro sanó al instante. Ezequías tuvo oportunidad de vivir algunos años más de vida. Mucha gente fue sanada, liberada y algunos resucitaron porque alguien oró.

Tu oración tiene poder. Aunque no siempre todas las oraciones sean contestadas de forma afirmativa o en el momento que esperamos, Dios nos escucha y sabe lo que es mejor para nosotros. Pero no debemos olvidar que hay oraciones que provocan milagros tremendos y que en el mundo espiritual provocan grandes cambios.

Por tanto, Dios desea que le hablemos, que cada día nos acerquemos a él y abramos las ventanas de nuestras almas y le comuniquemos aquello que pensamos y sentimos porque él es nuestro mejor amigo. NO DEJES DE ORAR PORQUE TE PERDERÁS LA BENDICIÓN DE CONOCER A DIOS DE MANERA MÁS PROFUNDA. No te quedes en la orilla, acércate a la profundidad, boga mar adentro.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
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