martes, 12 de abril de 2011

CARTAS A DIOS: A SALVO EN TUS MANOS


CARTAS A DIOS: A SALVO EN TUS MANOS


Querido Dios:


Tú bien sabes que me gusta platicar contigo en oración, pero también sabes que amo escribirte. Tal vez porque siento que puedo expresarte mejor las cosas cuando las escribo, además de que luego las leo y las recuerdo. Hoy vengo ante ti a presentarte mi situación, porque solo tú puedes obrar en ella. Nadie más puede intervenir ni hacer nada.


Estoy bien consciente de que todo a mí alrededor está diciendo lo contrario a lo que creo y espero. Pero esta fe que es superior a mis fuerzas me hace tener la completa certeza de que estás cerca de obrar. Por eso estoy tranquila, porque mi fuerza y esperanza se centran en ti que lo eres todo para mí. Tú obraras en el milagro que espero. Tú atenderás a mi oración e intervendrás en su debido momento. Y a mí solo me resta esperar serenamente y risueña, para ver de la forma tan grande en que vas a obrar. Y espero ese día con ansías porque ya quiero testificar de las grandezas que vas a hacer en mi vida. Sé que muchos se regocijarán, esa gente que me ha querido de verdad y que en sus oraciones también me presentan.


La sanidad que obrarás será maravillosa, lo que testigos presenciarán y con sus ojos verán es que cuando tú haces algo, nadie puede estorbarlo. Que no hay palabras, ni actitudes, ni limitaciones, ni circunstancias que me puedan apartar de tu amor, de tu propósito y lo que has decretado para mi vida. Algunos sonríen pensando que llevan la delantera, otros murmuran creyendo en su propia sabiduría que lo que dicen o como me juzgan es cierto. Pero yo he esperado y confiado en ti porque he conocido quién eres y te has apoderado de mi corazón. Por tal razón yo declaro que mi alma pertenece solo a ti.


Es necesario que yo ventile que tú eres mi roca y que yo estoy en tus manos. Y tus manos son seguras, tiernas, bendecidas, hermosas y me tienen bien agarradita. No me voy a caer, dañar ni a salir de tus manos. Te amo Dios, estoy esperando tu toque e intervención y lo recibiré. Tu hija que te ama, Autora: Brendaliz Avilés Escrito Para: www.brendalizaviles.com www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org