miércoles, 4 de mayo de 2011

NO TE AMARGUES QUE SE TE ARRUGA LA CARA



¡No te amargues que se te arruga la cara!

Según el Word Reference la amargura es un “sentimiento de pena, aflicción o disgusto”. ¡Qué feo se siente un corazón amargado, pero más triste aún es que la amargura se refleja en la cara y en nuestros actos! Lo que sentimos por dentro, tarde o temprano se refleja afuera.

¡No te amargues que solo lograrás añadirle peso a tu espalda, presión a tu corazón y arrugas a tu cara! No hay crema que combata las arrugas que salen por la amargura por más cara que sea. No permitas que la pena y el dolor te “maten” lentamente. Que mate tus sueños y esperanzas, que arrebate tus ilusiones.

A veces el espíritu se siente afligido por tantos pesares. En ocasiones nos disgustamos tanto que nos airamos y decepcionamos. Pero he aprendido que pasamos dos trabajos, el de enojarnos y el de volvernos a contentar.

Hoy el mensaje es sencillito, corto y muy claro. Si te sigues enojando y amargando por cualquier cosa, las consecuencias se reflejaran en tu cara. Y estoy segura que eso si que no te agradará. Te invito a sonreír serenamente o a carcajadas, como quieras o como lo sientas, pero sonríe que te verás más hermoso(a) y le restaras algunos años a tu rostro. Y si no se lo restas por lo menos no se los añades tampoco. ¡Vamos que yo voy a ti!

Autora: Brendaliz Avilés



Ese desierto esconde un pozo

ESE DESIERTO ESCONDE UN POZO

“Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo”.
(Frase del libro El Principito)

Me encanta el libro El Principito, es sencillo, pero a la vez tan profundo. Es por eso que el día de hoy quiero compartir con ustedes, una reflexión basada en una frase que he tomado de ese libro.


Atravesar un desierto no es tarea fácil. ¡Qué calor hace de día y qué frío por la noche! Pero para llegar a un destino determinado a veces hay que atravesarlos, porque si no los atravesamos no podremos llegar al lugar deseado.

Pero algo en lo que sí podemos enfocarnos, algo positivo que podemos sacar del proceso de atravesar el desierto, es que en el lugar que menos lo imaginamos, podríamos encontrar un pozo que nos ayude a mitigar la sed y nos refresque. No todo en panorama es triste, Dios hizo palmeras en el desierto y creó pozos para que no nos muriéramos de la sed mientras lo atravesamos.

Quizás hoy es un día de esos en los que has mirado al cielo o exclamado: “¿Señor, cuándo me pasará algo bueno?” Es posible que hace rato estás esperando ver la luz al final del túnel y el panorama que te abruma es la total oscuridad. Quizás hoy estés tan desesperado, que sientas que tocas el fondo de la desesperación.

No parece haber salida para tu desierto, solo observas arena y sientes que solo imaginas espejismos. ¡Todo parece incierto a tu alrededor! Tu corazón está tan adolorido que no encuentras fuerzas ni siquiera para respirar.

Pero debo decirte el día de hoy que ese desierto pasará y volverás a ver las flores, a sentir el aire acariciando tu cara. Que la vista que te espera es maravillosa y que debes ser fuerte, muy fuerte. Nada ni nadie puede detenerte en tu avanzada. Debes seguir caminando para que puedas llegar sin problemas a donde tú sabes que tienes que estar.

¡No es fácil, lo sé! Pero ármate de valentía y termina el proceso que comenzaste. Dios te dará las fuerzas, no tienes por qué temer, porque él va acompañándote en todo el trayecto del camino. Puede que no lo veas y no lo sientas, pero él está súper cerquita de ti. Lo que pasa es que estás tan enfocado en el desierto que no lo puedes sentir.

Vamos paso a paso, sin prisa, pero con paso firme. Cuando menos lo imagines estarás justamente en el lugar que debías estar. ¡Adelante, camina!

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.mensajesdeanimo.com