lunes, 16 de mayo de 2011

EL ENCUENTRO



El Encuentro






Llegarás en el momento preciso, oportuno y me tomarás de la mano para que camine a tu lado. Nos miraremos y sonreiremos al reconocer el rostro del amor en cada uno. Nuestros corazones comenzaran a develar sus sentimientos, sabiendo que ese espacio que estuvo vacío por tanto tiempo, ahora se llenará de un indescriptible, pero fuerte sentimiento.






Nuestra decisión será movida más que por emoción, por la madurez, el respeto, pero sobre todo por la certeza de saber que fue Dios quien nos situó en el lugar apropiado y a la hora perfecta para que ya jamás fuéramos iguales. Para que sintiéramos necesidad del uno por el otro de compañía, de compartir las cosas sencillas y lindas de la vida. Aunque todo el mundo siga igual, parecerá distinto para nosotros dos. Porque cuando el amor te atrapa con su ola, difícilmente te suelta, sino que te envuelve. Quienes beben de su copa terminan ilusionados y esperanzados.






Este amor tendrá tu nombre y el mío escrito con letras grandes. Estarán impresas en nuestros corazones y selladas con un pacto de fidelidad y comunicación. ¡Tú llegarás, yo lo sé! Te siento cerca, me lo susurra el viento cada mañana. No me desespero, sé quién soy y lo que tengo para darte. Mis ojos no te han visto, pero yo sé que serás el motivo de mis sonrisas y la razón del brillo de mis ojos.






Y cuando finalmente nos encontremos, me vestiré de poesía y serás mi canción. El Universo será entonces testigo del encuentro de dos almas que se sentían, pero que aún no se habían encontrado.

Autora: Brendaliz Avilés






Escrito Para:
www.brendalizaviles.com
www.poetascristianos.com

Video Suéltalo en el Río



Este video va dedicado a aquellas madres que están orando continuamente por sus hijos. Espero que sea de bendición a sus vidas

TÚ ESTÁS

Tú Estás Presente

A veces, en medio de mi desesperación pienso que no estás. Pero luego cierro los ojos y te siento muy dentro de mi alma. Allí latiendo conmigo, ahí impulsándome a salir adelante. Me inspiras para que pueda luchar por alcanzar mis anhelos.

¡Quién sino tú! El fuego que arde en mi corazón, el agua que me da vida, el rocío que me baña por las madrugadas. El universo conspira para que yo te alabe. Los pajarillos cantan para que te sienta muy cerca. Tú lo llenas todo, contigo siempre hay esperanzas.
Nacen primaveras dentro de mi ser. Germina una semilla que llaman fe y que al crecer esparce el fruto del amor. Sonrío como niña ilusionada porque este amor es grande, tiene sentido y razón. Tú estás, esta verdad es tan cierta como que el viento existe. Y el anhelo de mi alma es poder verte algún día. Es sentarme a tu lado y poder platicar, confirmar que todo cuanto tuve que pasar no es nada. Porque estar ante ti es demasiado sobrenatural, maravilloso y fuera de este mundo.

¡Sí, es verdad! Muchas veces las lágrimas mojan mi rostro. Y cuando el silencio me abruma, por momentos olvido que sigues estando ahí para mí. Pero luego, medito en que tú siempre has sido mi todo. En que mi amor por ti ha sobrepasado, inspirado y derivado las fortalezas e incertidumbres que han llegado a mi vida. Y vuelvo a caer rendida a tus pies. Entonces siento una llama avivarse dentro de mí. Y sé que no hay cosa mejor que saberse amada y protegida por ti mi Dios amado y reverenciado.

Autora: Brendaliz Avilés


Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.mensajesdeanimo.com

Desahuciado en el Dolor



Desahuciado en el Dolor




¡Sentirse sin esperanza! Esa es una de las peores pesadillas que pueda experimentar el ser humano. Porque cuando la esperanza falta el panorama es totalmente negro y carente de luz. Porque no hay sonrisas y la vida se convierte en hastío y rutina. Porque la amargura se apodera del corazón y todo es deprimente, insípido, agrio, tosco y casi inerte.

Quien se siente desahuciado(a) ha perdido la alegría del vivir. Siente un hueco o vacío muy grande en su corazón. Aparta a todo el mundo de su lado y activa todos sus mecanismos de defensa para que nadie pueda descubrir lo que por dentro siente. Finge muchas veces que nada le importa, pero la realidad es que quisiera ser libre de esa prisión en la que se encuentra encadenado(a).

¡Pobre alma triste! Que llora sin consuelo en silencio, que clama ansiosamente y nadie le puede escuchar. Su único remedio y salvación se encuentra en Cristo. Porque Él solo puede entender cómo te sientes sin que ni siquiera se lo expreses. Él solo puede extirpar ese dolor, esa raíz tan profunda que te ha dejado la amargura y la soledad. Él solo puede reconstruir lo que otros rompieron. Dios puede sanar tu autoestima si tú se lo permites y aprendes a verte como lo que eres: UNA PARTE ESPECIAL Y MARAVILLOSA DE SU HERMOSA CREACIÓN. Él puede perdonarte y enseñarte a perdonar para que tu interior pueda experimentar una sanidad sobrenatural.

Puede que tú te sientas desahuciado en el dolor y derrotado de la vida. Pero tu panorama puede cambiar a uno donde haya esperanzas, sueños, colores e ilusiones. Tú mentalidad puede cambiar, de tu interior pueden resurgir las más hermosas emociones y sentimientos. Él puede resucitarte, porque aunque tu corazón late, has estado viviendo como muerto(a). Y esa no es la clase de vida que Dios desea para ti. Pero hoy, puedes nacer del dolor y que sientas una primavera dentro de ti. No estás desahuciado, todavía hay esperanzas de transformación. Todavía puedes convertirte en una linda mariposa que vuela libre por el aire. Hoy puedes volver a respirar en libertad.

Autora: Brendaliz Avilés