jueves, 19 de mayo de 2011

Momentos Íntimos con Dios: ¡Aumenta mi fe y mis fuerzas!



Momentos Íntimos con Dios: ¡Aumenta mi fe y mis fuerzas!




Querido Dios:




Hoy he estado pensando mucho en esas personas que han entregado sus vidas por amor de tu nombre. Esos mártires de los cuales no solo habla la escritura, sino que también aquellos que a través de la historia han vertido su sangre y se han sacrificado para que hoy día muchos conozcan tu nombre.




Para muchos es fácil decir: “yo amo a Dios, soy cristiano, él es mi amigo”. Pero ante la primera prueba que se les presenta reniegan de su nombre, se apartan de su camino. Pero estos hombres y mujeres han perdido familias, propiedades, pero más aún, han sido torturados por tan solo decir que creen en Dios y le sirven.




Y cuando pienso en ellos, me da vergüenza, porque esas pruebas que a veces me parecen muy grandes y muy difíciles de llevar, comparadas con lo que a ellos les ha tocado vivir, son nada. Esta gente sí que han sido fuertes, olvidándose hasta de ellos mismos para que tu dulce nombre no sea pisoteado y para que la fe de otros no decaiga.




¡Qué frágiles somos! Sin embargo tú nos fortaleces y en tu nombre podemos lograr muchas cosas. Yo quiero darte las gracias por todos ellos, los que existieron y propagaron tu nombre y los que aún son héroes anónimos que predican el evangelio, sin importar el precio que tengan que pagar.




Quiero humildemente pedirte que me des una fe inconmovible. Que ningún viento contrario por más fuerte que sea, logren derivar los fundamentos que yo he conocido y encontrado en ti. He entendido que como dice tu palabra: “En el mundo tendremos aflicciones”, pero tengo muy presente que tú dijiste “que confiáramos porque tú habías vencido”.






Quiero vivir siempre para ti, pero si un día me toca sufrir o morir por ti, pueda hacerlo orgullosamente, sabiendo que tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Y que independientemente si se conceden mis peticiones y anhelos o no, tener la certeza que tú sigues siendo un Dios real, vivo y que me ama enormemente.




Padre, quiero pedirte por todos aquellas personas que ahora mismo están sufriendo un ataque o pasando una prueba tan grande que su fe está menguando. No permitas que la prueba les haga claudicar o dudar de lo maravilloso que eres.




Ayúdanos a recordar que el dolor por más profundo que sea, es pasajero. La belleza de conocerte perdura para siempre y tu amor es inagotable. Hay tanto que quisiera expresarte Dios y las palabras no alcanzan a describir ese profundo sentimiento que experimentó. Pero sé que tu gran amor es el que me mueve y me conmueve. El solo hecho de saber que estuviste dispuesto a todo por amor a mí y a todo el mundo.




Muchos no entienden, no creen en ti, piensan que es fanatismo, o que recurrimos a ti buscando favores y bien. Pero ellos no entienden lo profundo de esta verdad, de esta pasión que me lleva a sobrepasar los límites y querer ser mejor a pesar de mis muchos defectos.




¡Cuánto te amo mi Dios! Quiero estar siempre conectada a tu presencia, apegada a tu amor eterno. Aunque el mundo diga que estoy loca, quiero ser una loca de amor por ti. No me avergüenza ni me da miedo que ellos traten de ridiculizarme, porque sé que tú eres el único camino. Dame fuerzas para seguir luchando y ayúdame a cada día ser más como tú y menos como yo. A actuar como lo hubieras hecho tú y amar con el mismo amor que tú me has dado. En el nombre de tu hijo Jesús, se despide por el momento tu hija que te ama.

Autora: Brendaliz Avilés




Escrito Para:
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