martes, 28 de junio de 2011

Tu retrato adherido en su corazón




TU RETRATO ADHERIDO EN SU CORAZÓN



Max Lucado dice que: “si Dios tuviera un refrigerador, de seguro tendría nuestra foto pegada allí, de tanto que nos ama”. Hoy me he puesto a pensar que Dios tiene nuestra foto muy pegada a su corazón. Siempre estamos presentes para él en sus recuerdos. Cada minuto del día, la tarde y la noche, él se deleita y recrea en admirar y ayudar a su obra más pensada, deseada, diseñada y amada.



El pensar en eso me causa una felicidad inmensa. ¡Soy totalmente amada por él a pesar de mis múltiples defectos! Mientras yo me veo imperfecta, él me mira orgulloso y soy justamente como él quería que yo fuera. Sé también que esas cosas que necesitan de Su toque, sencillamente él con amor y su gracia los repara.



¡Mi Dios es fascinante, nada aburrido ni arrogante! Es tan sencillo y a la vez elocuente. Cada matiz de su esencia y personalidad reflejan dulzura y amor infinitos. Me regocijo tanto al saberme dueña de su amor. Él tiene mi corazón entero, mis pensamientos e ideas continuamente se dirigen hacia él. Mi fe ferviente lo invoca, mis labios lo adoran.



Él mueve las hojas del viento para que me den brisa y me acaricien. El viento sopló sutilmente y Dios me envió un beso en la mejilla directo del cielo. Él ha disminuido hoy los rayos del sol para que no me quemen. Miro hacia el cielo y parece invitarme a contar y exaltar sus maravillas.


¡Qué gran detalle de mi Creador, todos los días coloca una foto actualizada de mí en el mismo centro de su corazón! Y aunque aún no he podido ver Su rostro, su gloria se ha impregnado en cada célula de mí ser. Es mi eterno enamorado y yo espero Su regreso.



Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com