lunes, 4 de julio de 2011

Cómo pasé mi cumpleaños




Para todos aquellos que se preguntan cómo pasé mi cumpleaños, les contaré que maravillosamente bien. Fue un día en el que Dios me dejó sentir su amor de una forma especial y preciosa, como sólo él lo sabe hacer.

Recibí muchos mensajitos bonitos a través del facebook, recibí llamadas especiales de familiares y amigos especiales. Algunos amigos me enviaron emails con sus mejores deseos y en verdad que me sentí muy amada.

De manera sorpresiva algunos jóvenes de mi congregación llegaron con un rico pastel de chocolate y la verdad la pasamos súper lindo. Comimos, platicamos, cantamos, recordamos, nos reímos.

Mis padres y hermana me mimaron con sus detalles y cuidados. Un amigo me canto al teléfono mientras que otro me envio un archivo interpretando un bello himno.

Ha sido un día inolvidable, he sentido tanto amor dentro de mi pecho que siento que mi corazón se desborda de alegría, ternura, agradecimiento, porque a Dios le ha placido utilizarme como instrumento, pero también recibir el cariño sincero de todos ustedes.

Hoy las tristezas se fueron de vacaciones, pude dar gracias a Dios porque a pesar de que mi salud aún no está del todo bien, estoy mucho mejor y sé que pronto estaré sanita para su gloria y honra.

La verdad es que no quisiera que el día acabara, pero ya faltan pocos minutos para que llegue el nuevo día y la verdad es que estoy extasiada de tanta belleza. Oficialmente le doy la bienvenida a mis 30 años, me siento feliz de poder celebrarlos con Dios y todos ustedes.

Tan solo puedo decir gracias desde lo más profundo de mi corazón por sus oraciones y buenos deseos. Por sus mensajes esperanzadores, por llenarme de alegría y sonrisas. No he visto los rostros de muchos de ustedes, no he escuchado sus voces, no les he conocido personalmente, pero se me parecen a Dios y a sus angeles. Ustedes son la sinfonía que deleita mi corazón, el concierto que me aviva y da energías.

Bendiciones y millones de besitos gordos.

Los ama mucho,

Brendaliz Avilés