viernes, 25 de noviembre de 2011

TÚ CAMINAS EN MI CORAZÓN


Tú Caminas en mi Corazón

Gabriela:
            ¿Quién eres?  ¿Con qué motivo has llegado?  ¿Por qué razón sin autorización has invadido mi espacio?  ¿Con qué permiso te atreves a traspasar las murallas que en mi corazón había construido para protegerme?  ¿Por qué cuándo siento tu presencia algo dentro de mí se estremece?
¡Dime!  ¿Por qué sigilosamente llegaste sin anunciarte y trazaste una ruta para irrumpir en mi alma?  Siento tus pasos contundentes, ¡tú caminas en mi corazón!  Pude sentir cómo lentamente te introdujiste con movimientos firmes, pero a la vez frágiles.  ¿Por qué propicias y enciendes la llama?  ¡Acaso quieres provocar un incendio!  ¿Cómo es que tu amor se ha plasmado en mi interior?  ¿Cómo es que tu llegada me sorprende?
Estéfano:
            Soy un caballero de carne y hueso, vengo a agasajarte con mi amor.  Quiero que mis palabras penetren en tus oídos y hagan consciente al subconsciente y a tu corazón, que por mucho tiempo ha aguardado mi llegada.  No tengo más motivos que el de amarte, pero tuve que irrumpir silenciosamente, pues si te avisaba era posible que huyeras de mí.
Sin ser mago o adivino he querido auscultar en tu ser y sin saber de placas ni rayos x, le he sacado una radiografía a tu alma.  Los resultados revelan que aunque has tratado de correr para salvarte de mí, inevitablemente te has impregnado con la fragancia dulce que mis palabras te han dejado.
Gabriela:
            ¿Acaso te sientes muy seguro?  ¡Lograré desprenderme de este sentimiento!  No quiero que me persigas como si fueras una sombra.  ¡No quiero que me arrulles con tu poesía empalagosa!  Mi corazón no quiere ser domado.  ¿Con qué artilugios y artimañas vienes hacia mí?  ¿Por qué cuándo deseé la flor, no llegaste, estuviste ausente?  ¿Por qué en mi jardín un día vi que se marchitaron las rosas de mi esperanza?  El tiempo pasó, ¿por qué llegaste ahora?
Estéfano:
            ¿Por quién me tomas?  ¿Acaso no logras ver que soy sincero?  ¿Es que no sientes cómo mi pecho arde y delira de amor por ti?  Y en las noches te sueño y digo tu nombre en voz alta.  Te digo mía y vienes a mi encuentro sonriendo.  Es demasiado lo que por ti siento.  Me dediqué por un tiempo a conocerte y fue tan grato y deslumbraste lo que vi, que me quedé prendado de ti.
Gabriela:
            ¿Será acaso que sin percatarme, mi corazón hizo un llamado y tú lo escuchaste?  Pues ahora siento como un alboroto en mi interior y no logro desprenderme de ti por más que lo intento.  Volcaste mi corazón, le diste un giro de ciento ochenta grados.  Tú caminas en mi alma, siento tus pasos, mi corazón no se resiste, es verdad que lo has calado muy hondo.  Como un imán corre atraído tras tu ser.  Si esto es así, entonces, quédate aquí y no te vayas nunca.  Aférrate con fuerza a mi brazo.  ¡Camina, corre y descansa por siempre y para siempre en los espacios de mi vida!
Estéfano:
            Yo caminaré, seré tu guardián y tu aliado, tu cómplice y tu complemento.  Te susurraré mil te quiero y cada día te demostraré que hiciste bien en aceptar el llamado que mi corazón enamorado y solitario te envió.  Caminar sobre tu corazón será por siempre mi ilusión, para poder obsequiarte todo este amor que un día provocaste a mi razón.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

Frases cristianas

En medio del incendio Dios ha sido mi bombero, cuando creo que voy a ahogarme ha sido mi salvavidas. Me cubre todos los días con sus plumas celestiales y de amor. En el desierto es mi oasís; en frío el calor y en el calor la brisa. Ha sido mi lluvia en momentos de sequía y en momentos de dolor mi alegría. Pero por sobre todas las cosas Dios ha sido fiel amigo, padre cuidadoso, buen consejero y si sigo no termino. Con Dios todo y sin él nada. (Brendaliz Avilés)

¡Cómo no he de amarte Dios mío! Si siempre has estado para mí. Si incondicionalmente me has amado, cuando otros me han abandonado. Si te has anidado en mi corazón y me has hecho una persona feliz y diferente. Cada paso que doy, vas tú tomándome de la mano. Depositaste en mi un amor cálido, transparente y sincero. ¡Dios realmente eres maravilloso! (Brendaliz Avilés)

Y en mi corazón sé que debo seguir luchando. Y si el corazón lo dice algo de razón debe tener. Hay que insistir hasta alcanzar lo deseado. Hay que ponerle empeño y tener la certeza de que al final vendrán buenos resultados. (Brendaliz Avilés)

Escrito Para: www.brendalizaviles.com

No marchites esa flor

Dedicado a mi estimada lectora: Olga Nancy Villafañe y a todas esas mujeres que han sufrido del abuso y el maltrato físico, emocional o psicológico.

A los hombres les digo que es cobarde quien  usa la violencia como método para manipular a la mujer.

NO MARCHITES ESA FLOR...

No marchites la belleza de una flor ofendiendo con palabras groseras su autoestima.  No deshojes la flor ni permitas que su esencia disminuya maltratándola físicamente.  Si un día para ti ella fue muy especial, ¿por qué una vez que la conquistaste, ahora la tratas mal?

Ya son muchas las que han muerto por culpa del machismo y la violencia.  Huérfanos por todas partes han quedado, por los celos ruines de un hombre cegado y enfurecido que se cree dueño de la vida, dueño de ella y cruelmente las han matado.

La mujer es un tesoro, vaso frágil y delicado, pero con una fortaleza interior capaz de lograr lo insospechado.  Trátala con dulzura, respeto y amor.   Sé valiente y educado.  Permítele respirar, no estorbes su progreso. 

Hay un Dios omnipotente desde el cielo mirando cuando levantas tu mano para dañarla.  Tú naciste de una mujer que llamaste madre, ¿cómo es posible que láseres a una mujer?

Ser su pareja o esposo no te da derecho a querer imponerte o retenerla.  Regálale flores, sé un caballero con ella.  Dale tu amor y haz a un lado la violencia.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com