domingo, 5 de febrero de 2012

ORACIÓN A DIOS: REVÉLAME SEÑOR

REVÉLAME SEÑOR… (Oración a Dios)

Abre mis ojos Padre… Abre mis ojos espirituales hoy.
Revélame tus maravillas…
Muéstrame las bendiciones sobrenaturales que tienes para mí.
Llévame a pastos deleitosos y a aguas de reposo.
Así como lo hiciste con el profeta Eliseo, unge mis ojos ahora,
Que tu poder se manifieste en cada instante de mi vida,
Como torrentes de agua viva que fluya en mí ser.
Envíame Señor revelación del cielo y de la tierra.
Revelación de lo invisible y de lo visible.
Revelación del pasado, del presente y del futuro.
Necesito sentir y conocer aún aquellas cosas que mis ojos carnales no alcanzan a ver…
Dispuesta estoy a dejarte obrar en mi vida.
Dame ojos espirituales Padre Bondadoso, porque la victoria quiero alcanzar para ti.
Si cometiera errores por equivocación estaría alejándome de tu propósito.
Reconozco que sin revelación no puedo vivir,
Y que sin revelación no hay victoria para mí.
Que tu Espíritu Santo se mueva con libertad en mi mente,
Renovando todos mis pensamientos y trayendo discernimiento y sabiduría del mundo celestial.
Que todo argumento carnal, fuerza mental y artimaña del enemigo, tú quites y eches fuera de mi vida,
Que toda raíz de ignorancia y todo velo de ceguera caiga rendido a tus pies.
Dame ojos espirituales Amado Padre para que nada pueda perturbarme,
Y que tu Santo Espíritu a través de mí saque a la luz todo lo oscuro.
Adviérteme sobre todo engaño y manipulación, y aléjame de todo pleito y contienda.

SEÑOR DAME AHORA:

¡REVELACIÓN, REVELACIÓN, REVELACIÓN!
QUE NUNCA MÁS MIS OJOS FÍSICOS PUEDAN GOBERNARME.
EN EL NOMBRE PODEROSO DE TU HIJO AMADO JESÚS.
AMÉN.

Autoría: M. Fernanda y M. Florencia S.
Autorizado Para Publicar en: www.brendalizaviles.com

Tú, Mi Fuerte

TU, MI FUERTE


Me persiguen Señor, buscan mi vida para destruirla.
Sin motivos me acorralan y sin piedad perturban mi alma.
Soy la burla de mis enemigos, me aborrecen Señor.
Los que no me quieren buscan mi destrucción,
Se agrupan para hacerme tropezar buscando mi desolación,
Y con alegría festejan mis caídas, porque no me quieren, más buscan mi humillación.
Las fieras se multiplican en contra de mí, son como leones rugientes listos para asecharme.
Cuando esto sucede, desgarradamente yo te busco.
Desde mi silencio llorando suplico que vengas en mi auxilio, cuando ni fuerzas para hablarte me quedan.
Clamo que seas mi socorro y protección,
Que bajo tus alas me guardes,
Que me rescates de esa terrible tiniebla que pretende envolverme,
Que me libres de esas ligaduras de muerte que atormentan mi alma y corazón.
Sálvame Dios mío y líbrame de mis enemigos.
Despiértate Señor y proclama mi inocencia,
Proclama tu justicia a los rectos de corazón.
Tú que eres juez justo que escudriñas mentes y corazones,
Apóyame en este juicio y quítales el poder a los hombres malvados.
Señor levántate en mi causa y manifiesta tu furia en contra de mis enemigos.
Amado Rey, Príncipe de paz. Desde tu trono ponte de pie.
Reconoce mis méritos conforme a tú misericordia.
Para tu gloria avergüénzalos y túrbalos, enemigos tuyos son,
Porque no eligieron tus caminos, ni tus mandamientos son su delicia.
A ti clamo, en ti espero Señor mío.
No me he apartado de tu ley, más es lámpara a mis pies.
Me gozaré siempre en tus estatutos y en tus mandamientos meditaré,
Nunca me alejaré de tu palabra, más tu consejo aprenderé.

¿De quién temeré?
¡Tú eres mi escudo, mi alto refugio y fortaleza, la roca eterna de mi salvación!


Autoría: M. Fernanda y M. Florencia S.

Autorizado Para Publicar en: www.brendalizaviles.com