jueves, 23 de febrero de 2012

NIÉGATE A...



Niégate A…

Niégate a creer que naciste para la derrota, tu vida ha sido marcada por Dios para alcanzar grandes cosas.  Para elevarte sobre alturas y también para construir puentes.  Aunque otros digan que no llegarás a la meta, niégate a escucharlos.  Y si se burlan y te dicen  que no sueñes, concéntrate en lo que sabes profundamente en tu corazón, que fue Dios quien coloco tus anhelos muy dentro de tu ser.  Si otros no quieren sembrar la semilla ni esparcir la esperanza, sé tú el que se atreva a vencer el mal con el bien.  Y si tienes que intentarlo una y otra vez, hazlo, pero nunca desistas.

Niégate a creer que pasarás por esta vida desapercibido.  Puede que el mundo entero no logre conocerte, pero proponte por lo menos tocar una vida a diario.  Si unos dicen “odio”, tu grita, “amor”.  Si alguien dice: “guerra”, con serenidad di, “paz”.  No pisotees los sueños de los demás, sé tú el que los demás puedan recordar con una sonrisa porque los apoyó.  Procura ser íntegro, estar en paz con tu conciencia y también con los demás.  Pero atrévete a luchar por tus convicciones y a creer en un porvenir glorioso.

Y si algunos insisten en dudar en la existencia de Dios, que no te intimiden.  Tú sabes que aunque no lo has visto, lo has podido sentir.  Has podido percibir sus cuidados y sabes de qué lugares te ha librado.  Y si se burlan, te critican y te tiran piedras, no olvides algo importante, que es que al árbol que da fruto, es al que le tiran piedras.  Si realmente tú sabes que estás haciendo la diferencia, que no te importe nada más.

Cree que esa tormenta que ahora no te deja ver bien el panorama, pasará.  Que la niebla se disipará.  Y aunque las probabilidades a tu alrededor parezcan escasas y nadie apueste por ti, recuerda que la matemática de Dios y la del mundo es totalmente diferente.  Y que si Dios va contigo, él es mayoría  y es suficiente para que puedas triunfar.  Niégate a creer que te ahogarás en la orilla, tú vas a salir a flote, tu ruta va trazada por Dios, él te llevará al puerto seguro.

No aceptes presiones de los que vienen a engañar, no consientas lo que sabes que está mal.  Apóyate en Cristo y verás cuán lejos llegarás.  Y no te atormentes ni te tortures, si ves que otros parecen adelantar y tu sentirte estar en el mismo lugar, porque esto se trata del que permanece y no se desvanece.

Más que un mensaje positivo, a través de mi escrito te quiero dejar, una gotita de fe mezclada con esperanza.  ¡Dios es real, él no te va a desamparar!   ¡Tú no estás solo, tu victoria va a llegar!

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com