lunes, 5 de marzo de 2012

¡Los sueños sí pueden llegar a cumplirse!




¡LOS SUEÑOS SÍ PUEDEN LLEGAR A CUMPLIRSE!

“Deléitate asimismo en Jehová, y El te concederá las peticiones de tu corazón”.  
                                                              (SALMO 37:4)                                                      

Alguien me dijo que los sueños no lo llevarían a ninguna parte.  Que quería en su vida cosas concretas.  Que mejor es tener metas específicas porque los sueños son inalcanzables, que no se hacían realidad.  Él sencillamente dijo que había dejado de soñar, pues le habían herido el corazón varias veces.  Que ya no permitiría que nadie más lo engañara.

Sus mecanismos de defensa estaban activados.  Y creo que su corazón realmente estaba herido y hecho pedazos.  No habían sabido valorar su amor y todo lo que él había entregado y profesionalmente se había encontrado con muchos tropiezos que le habían dejado un sabor amargo.

Si bien es cierto que debemos tener metas claras y definidas para poder alcanzarlas, no es menos cierto que NO debemos dejar de soñar.  Pienso que los sueños son esa chispa que nos motiva a trabajar y creer que en algún momento lo lograremos, que los veremos realizados.

Los sueños  nos dan esa fuerza y esa capacidad de sonreír, además de que mantienen en nuestro corazón la esperanza.  La esperanza, que es esa llama que se mantiene encendida cuando todo a nuestro alrededor es oscuro y frío.  Soy una prueba fehaciente, un ejemplo vivo de que hay sueños que se pueden convertir en realidad.

Desde niña soñé con escribir, con llegar al corazón de muchas personas a través de lo que escribiera.  Me ha tomado tiempo, esfuerzo, trabajo, dedicación, lágrimas y muchas cosas.  No ocurrió tampoco en el tiempo en que pensé, pero les puedo decir que eventualmente ha sucedido.  Hace aproximadamente 3 años y medio que Dios me permitió escribir mi primer libro.  Luego me permitió escribir a través de la Internet y de diversas páginas.  Y actualmente me preparo para comenzar a escribir lo que será mi segundo libro.

Dinero, ¡actualmente no tengo!  Pero si me pongo a pensar en los obstáculos y limitaciones, me desanimaré y perderé energías y concentración que necesito para superar los obstáculos.  Además de que demasiadas personas negativas existen en el mundo como para sumarme a ese número.  Prefiero ocuparme en hacer y confiar en que luego que termine de escribir ese segundo libro, me encargaré de buscar los recursos y los medios para publicarlo.  He visto a Dios demasiadas veces obrando aún en las cosas que parecen imposibles.  Sé que algo él hará, solo me resta confiar y ocuparme en hacer lo posible por realizar mis sueños.

El se encargará no solo de que puedas ver de manera concreta la realización de muchos de tus sueños, sino que también concederá muchos de los deseos y peticiones de tu corazón.  Aún de los detalles que te parecen más insignificantes se ocupará y te sorprenderá.  Dios es experto en sobrepasar nuestras expectativas y sorprendernos con regalos y sorpresas maravillosas.  Mientras escribo esto, puedo sonreír serenamente porque a mi mente llegan tantos recuerdos de momentos en que he deseado algo y se me ha otorgado.
Así que te invito a no dejar de soñar.  A no amargarte por las experiencias negativas, ni por lo que digan o piensen aquellos que no comprenden tu visión.  A cuántas personas el mundo ha llamado locos y locas y luego han marcado las páginas de la historia.  Claramente el salmista decía: “Deléitate en Jehová y el concederá las peticiones de tu corazón”.  El deleite es el gozo que sientes al hacer las cosas  para Dios, entonces Dios recíprocamente se regocijará en hacerte feliz concediéndote mucho de lo que anhelas.  ¡Dios te bendiga, no te detengas, sigue adelante, tú puedes lograrlo!

Autora: Brendaliz Avilés
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