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Mostrando entradas de noviembre, 2013

¿Desde cuándo?

¿Te preguntas que desde cuándote he amado de la forma en que te amo?  Te responderé que desde siempre.  Desde antes de que nacieras ya tú existías en mi pensamiento.  Te diré que desde antes que pudieras pensar siquiera en mi amor, mi corazón palpitaba de amor por ti.  Antes de que pensarás en planes y sueños, ya yo te había ideado y depositado en ti esos sueños y proyectos.  ¿Y quizás tú te cuestiones Dios pero por qué me amas tanto?  ¡Quién soy yo para marecer tal amor!  Y yo sonriente suspiraré dulcemente y con ojos radiantes e inundados de amor te diré: "Porque eres mi creación más hermosa.  Porque eres mi tesoro más preciado.  Porque yo no necesito razones para amarte, pero te pienso a cada instante".  
By: Brendaliz Avilés

Si estas triste...

Si estás triste y afligido en este momento. Si sientes un dolor en el pecho, algo que te oprime y te sientes intranquilo. Si sientes que ya no tienes fuerzas para continuar... Recuerda que Dios sigue estando ahí contigo.  ¡No te rindas!  ¡No desmayes!  ¡No renuncies que ya estás a punto de cruzar el puente!  Has caminado mucho para deternte ahora, atrás ha dolido bastante, pero falta mucho camino aún por recorrer.  Te esperan cosas nuevas por descubrir, horizontes nuevos que explorar.  Y aún si sientes que faltan tus fuerzas, Dios será fiel en renovar tus fuerzas para que puedas continuar. 
By: Brendaliz Avilés

TENGO TANTO QUE AGRADECERTE

Y si hay heridas en mi corazón, Él las sanará

Y SI HAY HERIDAS EN MI CORAZÓN, ÉL LAS SANARÁ

Y si hay heridas en mi corazón,
Dios las sanará con su amor.
Él vendará cada lastimadura,
me quitará el dolor.
Acariciará mi alma, confortará mi ser.
Y si mis alas están quebradas,
él las renovará para que pueda
nuevamente emprender el vuelo.
Y si el silencio me rodeara,
él cantará para mí.
Será la luz que penetre en medio
de mi oscuridad, sus rayos de sol me
iluminarán y darán calor.
Tú me sostendrás, me elevarás más
allá de la tempestad.
Me fortalecerás y me llevarás más
allá del dolor y la aflicción,
con la cobertura de tu protección
segura por siempre estaré.


Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

¿PUEDES?

¿PUEDES?

¿Puedes confiar en la sabiduría de Dios?
¿Puedes creer que te ama como a nadie en este mundo?
¿Puedes permanecer quieto aunque veas la tormenta embravecerse y descansar en sus promesas?
¿Puedes comprender que los planes y propósitos que él tiene para ti son mejores de lo que alcanzas imaginarte?
Es que a veces olvidamos que los que nos parece retroceso, en realidad nos acerca más a la meta si esperamos pacientemente.  Ciertamente Dios escucha nuestro clamor y tiene cuidado de cada uno de sus hijos.  Es que sus respuestas a veces son negativas, pero porque lo que tiene reservado para ti, es mucho mejor de lo que alcanzas a imaginarte ahora.  ¿Puedes por unos momentos cerrar tus ojos?  Es que en Dios es en el único en quien puedes confiar ciegamente, porque nunca permitirá que pases por algo más fuerte de lo que puedas resistir.  Es que solo él puede permanecer fiel, aún cuando otros te abandonan. ¿Puedes hoy recibir la paz, la certeza y la seguridad que él quiere brindarte? Porque …

El amor de Dios no tiene medida

 EL AMOR DE DIOS NO TIENE MEDIDA...

El amor de nuestro padre Dios es ilimitado. 
Demasiado amplio, no tiene medida de anchura ni de altura.
Su longitud tampoco se puede medir.
Es más profundo que el océano y más que infinito que el cielo.
El amor de Dios siempre está disponible para ti.
Accesible para que puedas allegarte a él con confianza.
Listo para perdonarte cuando te sientes arrepentido por
aquellas ofensas que has cometido.
¡El amor de Dios es tuyo, es mío!
Podemos abrir nuestros brazos y recibirlo.
Deja que el con su amor pinte de colores tu vida.
Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com

COSAS DEL AMOR

Supe que te amaba

SUPE QUE TE AMABA...

Y cuando me abrazaste aquella noche,
sentí que mi corazón se estremeció.
Ese abrazo cálido, ese pecho en el
que me sentía protegida, cobijada.
Esa sensación de calma y estabilidad,
mezclado con el sabor de la dulzura.
Solo cerré mis ojos y quise vivir el
preciado momento.  Quise sentir
la intensidad y recordar cada detalle
de aquel especial encuentro.
Éramos el uno del otro, sin necesidad
de emitir palabras. El beso lo
confirmaba, nuestros ojos lo gritaban.
Nuestros corazones latiendo en
complicidad, acariciando su sensibilidad.
Armonía melodiosa se escuchaba, un
concierto de susurros silenciosos.
Las estrellas brindaban su espectáculo,
y yo aquella noche supe que te amaba.


Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

¡Mejora!

¡AVANZA!

Un Dios Amplio en Perdonar