lunes, 21 de enero de 2013

Peticiones a Dios: Pensamiento 1


Peticiones a Dios: Pensamiento 1

Gracias por tu amor incondicional, que siempre permanece, que nunca se desvanece, que no es variable y me hace ser feliz.  Aún cuando muchas veces el ser humano es incapaz de dirigir su destino, tú eres el camino que ofrece la oportunidad de llegar a un puerto seguro donde hay refugio entre tus brazos.  Concédeme la determinación, la paz y la salud para seguir tu sendero sin mirar atrás.  Para mantener la promesa de servirte, para serte fiel aún cuando muchas veces no entienda o logre comprender algunas cosas que pasan.  
Dame la salud física y emocional para lograr sostenerme aún cuando piense que voy a desmayar.  Dibújame una sonrisa, para que se borre mi carita triste y mi corazón vuelva a latir con alegría.  Padre nuestro te necesito, tú eres quien conoce hasta mis suspiros. Te necesito, abrázame, hazme sentir tu presencia, esa certeza y esa convicción de que no caeré porque tú me sostendrás y aunque tenga que atravesar un túnel oscuro, volveré a ver la luz del sol y sus rayos posarán sobre mí. 
Señor, Dios y padre de mi vida, siento gratitud por la gran amistad y amor que me ofreces continuamente.  Dame las habilidades para servirte como tú quieres.  Enséñame a seguir el camino de rectitud distinguiendo lo bueno y lo malo, porque yo reconozco que sin ti no soy nada.  Mi buen Señor, que yo te ame y mi deleite sea preocuparme por tu reino, porque sé que mientras me encargue de lo tuyo, tú te encargarás de lo mío.  Que habrás de completar y añadir lo que falte porque tu fidelidad hace gala de tu esencia y porque más de ti en mi vida hacen que mi alma sienta la libertad y belleza que solo contigo se puede encontrar.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

El Señor me Sana

El Señor me sana. En medio de mi angustia me sostiene. 

Cuando pareciera la esperanza perdida porque las 

posibilidades y mi condición de salud me hacen 

desfallecer, sigo confiando en que Jehová es mi pastor. 

Por eso es que en medio de mis tristezas encuentro en 

él siempre refugio. Sus promesas, su palabra me 

infunden aliento, sanan y restauran mi alma y mi 

corazón. Pueden mis huesos estar quebrados o en mi 

condición parecer desahuciada, pero no temeré porque 

mi corazón está confiado en él. Y si llegaren momentos 

en que el temor quiera invadirme he de recordar que el

 Todopoderoso está conmigo siempre. Amo a Dios más 

allá de mi salud quebrantada o de mi corazón hecho 

pedazos, porque sé que más allá de mi enfermedad, él

 sigue siendo fiel y habrá de sostenerme. El Señor es mi 

escudo y mi fortaleza, por tanto en el esperaré y 

confiaré. 


Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com

Cuando la virtud sea débil


Quise mucho a mi doctor. Hace ya un año que falleció.  Pero algo que nunca olvidaré de él era un cuadro que tenía en su oficina.  Desde niña me acostumbré a leerlo cada vez que iba a atenderme.  El cuadro decía: "cuando la virtud sea débil el cielo se inclinará para fortalecerla".  Meses antes de que él muriera, tuve la oportunidad de preguntarle qué significaba para él está hermosa frase.  Él me respondió que cuando uno atravesaba momentos difíciles, esa confianza en ese poder superior de Dios era la que te daba fuerzas para seguir adelante.  Él también me relató cómo fue que consiguió esa frase, etc., pero eso es otra historia que guardaré para mí.  La idea central de este mensaje es que cuando te sientas débil, clama a Dios y en él encontrarás fuerzas para resistir y salir hacia adelante.  Lo digo por experiencia propia.  Porque tantas ocasiones me he sentido débil y he pensado que no voy a poder más, entonces elevo mi oración profunda a Dios y sé que es él quien me ha dado una fuerza tremenda para seguir, aún cuando yo me he preguntado cómo he podido.  No he podido por mis propias fuerzas y habilidades, sino porque Dios me ha sostenido y me ha infundido fuerzas para seguir luchando y salir adelante.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com