sábado, 9 de febrero de 2013

Mis Reflexiones Acerca de Dumbo




MIS REFLEXIONES ACERCA DE DUMBO

Dumbo tenía algo que lo hacía muy especial: sus orejas.  Pero todos a su alrededor, en el circo se burlaban porque no comprendían que esas orejas enormes, que eran diferentes y que parecían grotescas y ridículas, serían las que lo llevarían a tener éxito en el lugar donde se encontraba.  Dumbo no podía verlo, se encontraba muy frustrado tratando de complacer a los demás y de esconder sus imperfectas orejas que le hacían sentir vergüenza.  

Él se encontraba muy triste porque todos le habían hecho creer que aquellas orejas eran un defecto y la causa de su total fracaso.  En el camino y en medio de sus tristezas y complejo, Dumbo encontró a un amigo lo suficientemente persistente que continuamente le insistía y trataba de hacerle entender lo especial que él era.  Dumbo no lograba ver lo mismo que veía el amigo en él, pero encontró un buen apoyo en su amigo.

Tras un incidente vergonzoso, Dumbo tuvo que tomar valor y arriesgarse a volar.  ¿Un elefante que podía volar?  ¡Eso no era posible!  (Pero para quien escribió la historia tratando de mostrar una moraleja, esto si era posible).  Tras una serie de burlas y conversación con unos pájaros, Dumbo pensó que tenía la facultad de volar porque le habían regalado una pluma mágica.  Pero, cuál sería su sorpresa que al emprender el vuelo, la pluma se fue volando.  Esto le hizo sentir miedo, pero no había mucho tiempo para pensar pues se estrellaría junto con su amigo si no tomaba una decisión.  El dilema de Dumbo en aquel momento era creer en el mismo y utilizar sus orejas o dejarse vencer por el miedo.  Tras unos segundos de miedo, Dumbo comienza a usar sus grandes y graciosas orejas, logrando volar y ser la estrella del circo.

Ahora bien, en estos momentos medito y llego a la conclusión de que cada uno de nosotros es Dumbo.  Cada uno de nosotros poseemos cosas que nos hacen especiales, auténticos, irrepetibles, pero que muchas veces al ser diferentes de otros, los demás nos hacen pensar o creer que merecemos ser humillados, despreciados, burlados, criticados o que somos “anormales”.  El tamaño, la estatura, el color de la piel, el estatus social, las ideas, alguna imperfección o deformación física, entre muchas cosas que podrían ser. 

En el caso de Dumbo eran las orejas, en el caso tuyo, ignoro cuál o cuáles pueden ser las razones que te hacen sentir incómodo.  Conozco las mías, (no las mencionaré).  Lo que sí puedo decirte, es que aún así soy y somos especiales. Que esas características a veces son las que nos engrandecen y nos dan el empuje para salir adelante.  Que aunque muchas veces mordemos el polvo al sentir tanto dolor dentro del alma, de la misma forma sacamos fuerzas para no dejarnos morir.  Algo especial es algo que cobra significado valioso para alguien.  

Hoy desde la herida que siento en mi alma, desde la lágrima más pesada, desde la decepción más grande, resurjo entre las cenizas.  No somos patitos feos, somos hermosos cisnes, somos diamantes con potencial.  Somos flores variadas, únicas y hermosas que embellecen el jardín del mundo y Dios nos colocó para que perfumemos y embellezcamos al mundo.  Si a Dumbo sus grandes orejas le permitieron volar, que a nosotros cada prueba, cada obstáculo, cada piedra del camino nos haga remontarnos hacia el lugar de nuestras victorias.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com