sábado, 23 de marzo de 2013

A MIS HERMANOS EN CRISTO



A mis hermanos en Cristo
Alabemos a Jehová,
Exaltemos su nombre en todo tiempo y lugar,
Con la voz en alto exalta a nuestro rey.
Que nuestra adoración suba a los cielos y sea escuchada por nuestro Padre Celestial,
Que haya fiesta en el cielo por cada corazón que a Él se entrega.
Hablemos de sus maravillas.
Recuerda cada milagro,
Revive cada situación en la que el poder del Espíritu Santo se movió en tu favor,
Nunca olvides el momento preciso en que llegó a tu vida.
Es la manera más dulce y sincera de agradecerle al Señor.
Él desde su trono se gozará.
Alabemos a Jehová,
Exaltemos su nombre en todo tiempo y lugar,
Con la voz en alto exalta a nuestro rey.
Rinde tu corazón y déjalo obrar en tu vida,
Su voluntad es perfecta y si guardas obediencia,
Te conducirá por tierra de bendición,
Como hijos de Dios tomamos un compromiso,
Seguirlo y llevar su palabra.
Llevemos entonces la luz de Cristo.
Que todos sepan que en Jesús hay esperanza,
Que su nombre tiene poder,
Y que todos los que en Él crean nueva vida tendrán.
Cada uno de nosotros somos parte de la iglesia de Cristo.
A través de cada uno de sus hijos, el Espíritu Santo continuará su obra.
Jesús cargó el precio de nuestros pecados y para reconciliarnos con el Padre murió por amor,
Venció a la muerte y hoy su Espíritu Santo tiene lugar en cada corazón.
Como escogidos de Dios,
Marquemos la diferencia.
Ya no pertenecemos al mundo,
Somos de Dios.
Que cada día de nuestra vida podamos asemejarnos más a Él y tomar su carácter,
Busquemos la santificación,
Y que nuestra humanidad quede rendida cada día más a Dios.
Que el Señor Jesús los bendiga grandemente,
Que el Señor Jesús les aumente las ganas de llevar su palabra,
Que el Señor Jesús haga de ustedes una esponja para absorber todo lo hermoso que viene de Dios y que debemos aprender,
Que el Señor Jesús encuentre en ustedes un corazón maleable y dispuesto a dar todo para su obra.
Recuerden que cada momento que le dediquemos a nuestro Padre Celestial,
Será recompensado.
.
    Autora: María Fernanda S.
Contacto:feryflorparacristo@hotmail.com

Frase aliento

El dolor físico puede aquejar mi vida, pero Dios sigue

siendo mi amparo, roca, abrigo, canción y fortaleza. En 

él descansa mi alma cuando sube la marea y amenaza 

con ahogarme. Dios es fiel, él cumplirá su propósito en ti 

y en mí. 

By: Brendaliz Avilés