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Mostrando entradas de noviembre 25, 2013

Y si hay heridas en mi corazón, Él las sanará

Y SI HAY HERIDAS EN MI CORAZÓN, ÉL LAS SANARÁ

Y si hay heridas en mi corazón,
Dios las sanará con su amor.
Él vendará cada lastimadura,
me quitará el dolor.
Acariciará mi alma, confortará mi ser.
Y si mis alas están quebradas,
él las renovará para que pueda
nuevamente emprender el vuelo.
Y si el silencio me rodeara,
él cantará para mí.
Será la luz que penetre en medio
de mi oscuridad, sus rayos de sol me
iluminarán y darán calor.
Tú me sostendrás, me elevarás más
allá de la tempestad.
Me fortalecerás y me llevarás más
allá del dolor y la aflicción,
con la cobertura de tu protección
segura por siempre estaré.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

¿PUEDES?

¿PUEDES?

¿Puedes confiar en la sabiduría de Dios?
¿Puedes creer que te ama como a nadie en este mundo?
¿Puedes permanecer quieto aunque veas la tormenta embravecerse y descansar en sus promesas?
¿Puedes comprender que los planes y propósitos que él tiene para ti son mejores de lo que alcanzas imaginarte?
Es que a veces olvidamos que los que nos parece retroceso, en realidad nos acerca más a la meta si esperamos pacientemente.  Ciertamente Dios escucha nuestro clamor y tiene cuidado de cada uno de sus hijos.  Es que sus respuestas a veces son negativas, pero porque lo que tiene reservado para ti, es mucho mejor de lo que alcanzas a imaginarte ahora.  ¿Puedes por unos momentos cerrar tus ojos?  Es que en Dios es en el único en quien puedes confiar ciegamente, porque nunca permitirá que pases por algo más fuerte de lo que puedas resistir.  Es que solo él puede permanecer fiel, aún cuando otros te abandonan. ¿Puedes hoy recibir la paz, la certeza y la seguridad que él quiere brindarte? Porque …

El amor de Dios no tiene medida

EL AMOR DE DIOS NO TIENE MEDIDA...

El amor de nuestro padre Dios es ilimitado. 
Demasiado amplio, no tiene medida de anchura ni de altura.
Su longitud tampoco se puede medir.
Es más profundo que el océano y más que infinito que el cielo.
El amor de Dios siempre está disponible para ti.
Accesible para que puedas allegarte a él con confianza.
Listo para perdonarte cuando te sientes arrepentido por
aquellas ofensas que has cometido.
¡El amor de Dios es tuyo, es mío!
Podemos abrir nuestros brazos y recibirlo.
Deja que el con su amor pinte de colores tu vida.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com