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Mostrando entradas de noviembre, 2014

Tengo que darte tantas gracias Dios

Querido Dios: 

Es tanto lo que tengo que agradecerte que en mi vocabulario no existen las palabras suficientes.  En mis versos no existe la poesía suficiente para expresar, describir y comparar lo bendecida que me siento al recibir continuamente tu amor y tu gracia.  Aferrarme a ti ha sido la decisión más importante y significativa de mi vida.  
Te doy las gracias por todas las posibilidades que me ofreces día tras día, mañana tras mañana.  De no haber sido por ti, ¿qué hubiera sido de mí?  Cuando la desesperación llegó a mi vida, solo tú pudiste darme la calma, la serenidad, la compostura para seguir adelante. Cuando muchos nos creyeron en mí, siempre confiaste en mí.  Tus manos me sostuvieron y con un fuerte abrazo me recordaste que no era entre ellos, sino que era entre tú y yo.  
Ni la canción más preciosa podría decir la gratitud tan inmensa que siente mi corazón al sentirse correspondido por ti.  Gracias por todo lo bueno, por las lecciones y también por los grandes retos.  En abun…

Nuevo día

Un nuevo día comenzó. 
Una nueva oportunidad Dios me regala.
Una vez más su amor me sustenta y su gracia me levanta.
Puedo mirar al cielo y sentir esperanza.
Hoy puedo agradecer infinitamente que aunque tengo grandes retos que enfrentar, vientos fuertes con los que luchar...
Tú aumentaras mis fuerzas como las del búfalo, me elevarás a un lugar tan alto como las águilas. En tu presencia recibiré refrigerio.
¡Gracias Dios por tu fidelidad!
By: Brendaliz Avilés

Mi fe sigue estando en ti

Y si alzo mis ojos a los montes y a los cielos,
sigues siendo mi mayor esperanza y refugio Dios.
No existe otro norte, 
tú eres mi única dirección y camino seguro.
Tu amor es más profundo y extenso que el océano.
Infinita es tu bondad y tu misericordia.
En mis momentos de dolor a ti elevo mi mirada,
porque sé que tus ojos me observan.
Estoy segura que tu gracia me sostiene.
By: Brendaliz Avilés 

...PERO LOS QUE ESPERAN

Pero los que esperan

“pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.   (Isaías 40:31)
Palabras de ánimo, consuelo y fortaleza fueron las que trajo Dios a través del profeta Isaías al pueblo de Israel.  Palabras que aunque pasen los años siguen teniendo importancia y vigencia para todos aquellos que creemos, confiamos y esperamos en él.  Palabras que contienen promesas que alimentan nuestros espíritus y nos invitan a seguir adelante sin importar lo que estemos enfrentando.
A menudo nos cansamos, preocupamos y debilitamos.  Muchas circunstancias hacen que perdamos la paciencia.  Esa virtud, ese fruto que como árbol toma su tiempo en echar raíces y brotar, cerca de expandirse, muchas veces parece casi marchitarse.  Sin embargo, Dios da una promesa maravillosa, él nos dice que a pesar del cansancio, la fatiga por las carreras de la vida y todo lo que pueda acontecernos, los que esperan en él t…

SOLTANDO MANOS

SOLTANDO MANOS
Pero aunque yo intenté sujetar esas manos con fuerza, ellas se soltaron de mí de forma natural.  No se aferraron a las mías, porque pertenecían a  las de alguien más.  Y qué podía hacer yo, si ese corazón y esas manos no querían aferrarse a mí.  Yo no podía anteponer mis deseos egoístamente, tan solo porque yo era quien más le amaba.  El amor no puede ser un mendigo que recorre las calles suplicando pan y misericordia.  Y el hecho de yo amarle no me daba el derecho de ser correspondida.  Porque para amar se requiere de dos personas, dos almas, dos corazones, dos vidas.  Ejercer presión, intentar obligar, de nada sirve.  No se puede intentar ajustar una pieza a algo que no le pertenece.  Tampoco podía intentar actuar de esa forma en que crees por momentos que si te aferras a ese amor, eres persistente y sigues intentando estar para esa persona, entonces como respuesta, esa persona abrirá su corazón para ti.  ¡No es tan fácil a veces el amor!  Tiene sus curvas, sus pliegue…