lunes, 24 de febrero de 2014

Tu caricia




Y sin tocarme, acariciaste mi alma,
y ante esa caricia no tuve otra opción...
¡Solo pude rendirme!
Rendirme ante esa caricia y vivir el
sentimiento de saberme pensada
y amada por ti. Y tu amor me dio
nuevas alas para remontarme 
sobre el cielo en libertad.
Autora: Brendaliz Avilés