martes, 4 de agosto de 2015

Para Gisela Romero días previos a su cumpleaños





Nunca cierres tu corazón,
déjalo abierto que fluya,
que vuele y se eleve cual ave.
Y cuando ganas de rendirte sientas,
por las decepciones y tristezas 
que ofrece el mundo...
¡Déjalo descansar pero nunca lo cierres!
No ocultes tus sentimientos ni quién eres, 
¡Dios te ha diseñado y eres muy especial!
Tu valor es incalculable, no existe nadie
en el mundo que pueda pagar lo que vales.
Porque sólo Jesús su sangre vertió.
Entonces, sé cual corriente de río que
desemboca en los mares... ¡Vive y sé feliz!
Autora: Brendaliz Avilés