lunes, 31 de agosto de 2015

Un Dios que da nuevos comienzos




Un Dios que da nuevos comienzos…

“Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán”.  (Job 14:7)

Una vez más no puedes describir ese sentimiento que te ha invadido.  Sabes que tienes que volver a comenzar todo donde lo dejaste, pero no sabes por dónde comenzar.  Miles de pensamientos bombardean tu mente continuamente, y tu corazón es un campo de batalla donde con dificultad logras sobrevivir cada día.  Esa sensación de que has vuelto a arruinarlo todo.  Mirar atrás y ver que habías recorrido un largo camino, que habías avanzado tanto y de repente darte cuenta que por errores, por situaciones que no quieres ni recordar, en algún momento te desenfocaste y no has avanzado hasta el lugar que querías llegar.
Quizás hoy sientas que tu vida es un total fracaso.  Quieres pero no tienes idea de cómo volver a empezar porque no sientes fuerzas.  Dudas de tu capacidad, de tu fuerza de voluntad, de tu coraje para enfrentar estos nuevos desafíos que sabes que tienes que encarar.   Te sientes hundido en un abismo, donde la tristeza, la soledad, la depresión se han instalado en tu interior.  ¡Te sientes cansado y más que cansado devastado y desanimado!
Pero esta palabra que hoy escribo es para decirte que Dios quiere restaurarte.  Él quiere volver en verdor tu sequedad, si tu río se secó, él quiere nuevamente inundarlo de su agua, para que no te estanques y puedas fluir en su libertad.  Dios te anima a que vuelvas a comenzar.  Él sabe que no es fácil volver al principio, pero que es necesario e importante que lo hagas.  Dios desea catapultarte, sacarte del pozo de la desesperación, darte la sabiduría para que enfrentes con inteligencia y valentía, aquellas cosas que sabes que tienes que de una vez y por todas enfrentar.
Él no desea que camines avergonzado, oprimido, enlutado, cabizbajo.  Porque él te hizo para que seas un ser que con su identidad pueda avanzar y lograr más cosas de las que puedas imaginar.  Ciertamente, las flores se marchitan, pero de la planta, de sus raíces vuelven a brotar nuevas flores.  Dice la biblia que si aún un árbol fuera cortado, sigue habiendo esperanza, puede retoñar y volver a dar vida.  Posiblemente sientas que estás quebrado, marchito, cortado, pero Dios viene a decirte que hay todavía esperanza para ti.  Tú eres esa raíz que está plantada en su tierra, puedes renacer, volver a crecer, ser vida y dar vida. Dios no desea que mueras en el intento, él quiere que lo logres, que lo alcances, porque él te creó para que vivas en su luz y en su amor.  Para que puedas ser de bendición y estímulo a otros que también lo necesitan.
Te invito a que hagas una oración desde lo más profundo de tu corazón.  No importa si es sencilla, solo dile a Dios cómo te sientes.  Permite que las lágrimas que derramas sean enjugadas por él.  Dile que tienes miedo, que no sientes fuerzas para comenzar de nuevo, pero que sabes que si él te ayuda, podrás volver a comenzar.  Dile que no quieres quedarte estancado, que sabes que tienes que avanzar porque nacista para algo más.  Dile todo, aunque él lo sabe, dile absolutamente todo porque él desea que vacíes tu corazón y dejes tus cargas en él.  Y de repente quizás no sientas un gran cambio, y voces murmuraran que no vale la pena.  Pero el poder de tu oración desatará algo hermoso en el reino espiritual y sentirás esa paz y esa seguridad que solo da el saber que tu vida está en las manos del Señor y que de alguna manera todo obrará bien.  Recuerda que hoy Dios te regala la oportunidad de que resurjas, de que tú tengas un nuevo comienzo.  Un nuevo principio con un final diferente.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com