jueves, 3 de septiembre de 2015

¡LE DIJE ADIÓS AL COMPLEJO!


¡Le dije adiós al complejo!

“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien”.  (Salmos 139:14)

¡Me cansé de querer cumplir con los estándares que la sociedad quiso imponerme!  Ellos podrían decir que soy fea, más yo siento que estoy dotada de belleza.  Ellos dicen que no me adecúo a su simetría y yo digo que estoy rellenita y desbordada de amor.  Poseo talentos, tengo gracia y puedo cautivar con mi sonrisa, lo sé porque significa que Dios me hizo especial.  Pero sobre todas las cosas mi corazón pertenece a Dios, él es dueño de mi vida y del manantial de Dios, fluyo como su agua.  Así es querido amigo(a), a ti también Dios te hizo supremamente maravilloso y especial.  Negro, blanco, pelirrojo, rubio, de cabello negro o castaño.  Alto, bajo, gordo o delgado; de ojitos pequeños o grandes.  Posees gracia y encanto si dejas que fluya de tu interior y se refleje hacia afuera.  Puedes llorar por lo que sientes que no tienes y frustrarte amargamente o en cambio puedes buscar aquellas cosas que sí posees y brillar con ese encanto del cual Dios te ha dotado.  Porque estoy segura de que tienes dones y talentos con los cuales sobresalir y hacer a otros felices además de a ti.  No dejes que se apague tu brillo por lo que otros puedan decir de ti.  La Biblia dice que eres imagen y semejanza de Dios, por tal razón, te digo, Dios no hace cosas que no valen la pena.  Eres su creación, príncipe y princesa del Señor, ¡formas parte de su realeza y eso es una sensación!  ¡Anímate  porque tú eres la parte más hermosa de la creación!

Autora: Brendaliz Avilés

¡DILE ADIÓS A LOS COMPLEJOS!



     ¡Dile adiós a los complejos!

“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre”.  (Salmos 139:13)
Te miras al espejo y te ves tan imperfecto.  ¡Batallas tanto en tu interior!  ¡Es demasiado desgastante luchar contigo mismo!  Aun cuando sonríes y te tratas de presentar ante los demás como si estuvieras perfectamente bien, como si nada pasara, como si nada te doliera, tú sabes realmente que no es así.  Nadie ve ni puede saber cómo te sientes, pero Dios el artista que te creó, sabe exactamente lo que piensas y lo que sientes, aun cuando muchas veces no le dices nada.  Tu hacedor, que te escudriña, que conoce cada latido de tu corazón y cada suspiro con añoranza que brota de tu alma quiere que aprendas a mirarte frente a su espejo.  Como hijo de él, como obra de arte exclusiva, como alguien al que talló y entretejió en el vientre de su madre para que fuera amado y viviera sintiendo felicidad.  Aun cuando la sociedad pone estándares y pretende decir lo que a sus ojos es lindo o feo.  Tú estás tan lleno y llena de belleza.  Una que no perece con el paso de los años, sino que más bien se intensifica.  ¡Eres tan estimado y preciado para el que te regaló la vida!  ¡No te acomplejes, no te lastimes más, deja de llorar por sentirte insignificante!  Hoy Dios quiere bendecirte, sanar cada herida y enseñarte cuán hermoso(a) eres para él.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com