martes, 22 de septiembre de 2015

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente




“Mira que te mando que te esfuerces y  seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.  (Josué 1:9)

El diccionario define la palabra esforzarse como: “hacer esfuerzos física o moralmente con algún fin”.  Cuando te esfuerzas es porque vas más allá de tus propios límites, porque vas más allá de lo que sientes que son tus        capacidades.  Es porque tú mismo quieres superarte y saber hasta dónde eres capaz de llegar.  Dios le dijo a Josué que se esforzara y fuera valiente.  Y    valiente es aquella persona que logra superar sus miedos, que aún             sintiéndolos decide no dejarse intimidar y enfrentarlos. 
Cuando tú sabes que vas caminando tomado de la mano de Dios, sientes una seguridad que te lleva a caminar por encima de lo que las circunstancias y tus ojos puedan ver.  Tienes la certeza y la motivación de que podrás conquistar tu tierra prometida porque Jehová va contigo por dondequiera que caminas.  Sabes que habrá gigantes que enfrentar, que escucharás voces negativas que intentarán desanimarte y que te tocará trabajar duro, pero a pesar de la    intimidación del enemigo, ¡no retrocedes!  Obedeces a la voz de Dios porque él te dijo que debías ser esforzado y valiente porque él estaría contigo.  Lo que te hace conocer que conquistarás tu tierra prometida.
Autora: Brendaliz Avilés


JEHOVÁ ES MI PASTOR Y NADA ME FALTARÁ




“Jehová es mi pastor y nada me faltará”.  (Salmos 23:1)
Dios es tu pastor, por tal razón sí tú le das el control de 
tu vida, él promete que ha de conducirte y guiarte por 
la senda correcta.  No estoy diciendo que ese camino 
será fácil, pero sí te puedo decir que es un camino 
seguro que te llevará a la salvación.  Mientras transites 
esa senda podrás descubrir cómo es el cuidado de Dios 
para contigo.  Cuán grande es el amor que él siente por 
ti y la misión para la cual él te ha escogido en estos tiempos. 
Verás a Dios como tu proveedor y suplidor.  No porque 
conceda todos tus caprichos a tu voluntad y en tu tiempo, 
sino porque conocerás que su tiempo es perfecto y que 
habrá de bendecirte y darte aquellas cosas que tu corazón 
anhela conforme a los propósitos  que él tiene contigo.  
Aprenderás que él sabe lo que es mejor para ti y lo que 
te conviene.  El salmista David sabía con certeza que si 
Jehová conducía y guiaba sus pasos nada le faltaría, porque 
Jehová llegaría en su auxilio y proveería todo lo que él 
necesitara en su momento exacto.  
Recuerda, ¡Jehová es tu pastor!
Autora: Brendaliz Avilés