domingo, 17 de enero de 2016

El perfecto amor echa fuera el temor


Todos los días tenemos que enfrentarnos con retos, con decisiones y pensamientos. De las elecciones que tomemos dependerá mucho nuestro presente y futuro para bien o para mal. Es normal que en muchas ocasiones sintamos presión y miedo. El miedo es un muro invisible que si no lo logramos derribar nos puede obstaculizar. Cuando el miedo nos impide avanzar, cuando nos paraliza de un modo en el que sentimos que estamos atrapados, hay una palabra poderosa que nos ofrece dirección. El perfecto amor echa fuera el temor. Y ¿quién es el perfecto amor? ¡Jesucristo!  El amor que nos da seguridad y confianza.  Que desarrolla en nosotros la capacidad de caminar en libertad.

El miedo no nos permite ver las cosas con claridad, nos nubla la mente y el entendimiento. Un ejemplo de ello lo podemos ver cuando en medio de la mar, Jesús va a encontrarse con sus discípulos. Ellos Exclamaron aturdidos: "mira un fantasma en la oscuridad". Es entonces cuando Jesús les contesta: "no tengan miedo, yo soy". 

Me reconforta y bendice saber que el Gran Yo Soy camina conmigo y me da la valentía y la fortaleza para enfrentar mis miedos por grandes que parezcan. Él fue el que le dio la valentía a David para enfrentar a ese gigante. Me cautiva saber que en medio del foso que atravesó Daniel y que en medio del horno que experimentaron aquellos tres jóvenes hebreos, Dios estuvo ahí para cuidarlos, defenderlos y para que ellos confrontaran exitosamente la intimidación.

Es Dios el que nos ciñe de poder y nos comisiona a vestirnos de valor. El perfecto amor de Dios te debe llenar de fe, confianza y valor para que hagas las cosas que sabes que tienes que hacer. ¡No tengas miedo, Dios está contigo!

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com