martes, 24 de enero de 2017

Apacienta mi alma

Señor:
Apacienta mi alma mientras recorro tus prados y pastos.
Dame el alimento de tu palabra que es vida y da descanso.
Ayúdame a recordar tus hermosas y fieles promesas
cuando me toque atravesar por senderos de peligro y de muerte.
Concédeme la serenidad y la calma de no importando cuán oscura y tenebrosa parezca la noche permanecer inquebrantable y confiado en aquellas cosas que me has prometido.
Permíteme anidarme bajo tu cuidado y dirección.
Anhelo alinearme y centrarme fijando mi vista en tu cayado que me brinda orientación.
Eres verdadero y tus caminos son ciertos.
Traes vida y luz, sacias el alma.
Soplas de tu paz e infundes nuevos alientos.
Das fuerzas al cansado y vigor al oprimido.
Tu corazón sensible y piadoso siempre está al alcance de quien de
corazón se humille y te busque.
Si es necesario, moldéame y hazme de nuevo.
Pero que nunca tu presencia se ausente de mi vida.
Quiero ser auténtica, real y obediente.
Completa tu obra, yo aspiro a ser semejante a ti.

Autora: Brendaliz Avilés