sábado, 25 de febrero de 2017

A ti que has estado atravesando el desierto





A ti que has estado atravesando el desierto...

Mis gotas de amor están cayendo para
inundar tu corazón y llenarlo de aliento.
Porque cuando has pensado que ya no 
tendrás fuerzas para continuar y que no
podrás más... Yo soy el Dios que te escucha
y te infunde nuevos alientos. Mis rayos de
amor quieren traspasar hasta tu alma
para darte calor porque has sentido mucho
frío. Mas yo deseo que tú recuerdes que mi
abrigo siempre te ha cubierto aun cuando
la noche ha sido larga y fría. Yo te he
cuidado y guardado, de muchos peligros te
he protegido y librado.  ¡Ánimo! Recuerda
mis promesas que son reales.
No existe nada que no conozca de ti. Sé
todo, tus preocupaciones, lo que callas y lo
que me pides constantemente. Las respuestas
llegarán a su tiempo, porque en mi tiempo
todo es perfecto. Porque yo no soy injusto para
olvidarte. Porque mi amor por ti es infinito
y mi misericordia no se aparta de ti. Tus hojas
no se secarán, yo te haré florecer en mi jardín.

By: Brendaliz Avilés





PAZ...

Cuánto te anhelo en estos momentos
tormentosos en los que la mar embravecida de
circunstancias, amenaza con no quererme 
abandonar. Cuando la montaña de problemas
parece enloquecerme y solo quisiera llorar y
llorar...
Dios yo necesito de esa paz que me hace 
descansar aun en medio del huracán más
temible. ¡Refréscame en las cascadas de tu 
presencia, oh Dios, porque tú me 
infundes nuevos alientos!  
Dios...
Solo tú eres quien hace la diferencia en mi vida
con tus matices de amor.  Solo tú con tu pincel
divino puedes hacerme sonreír con tus 
cosquillas de gozo. Envuélveme en las alas de 
tu amor y ayúdame a ser fuerte y resistir
mientras la tormenta pasa.
By: Brendaliz Avilés