martes, 7 de marzo de 2017

Aunque tardare, esperaré




AUNQUE TARDARE, ESPERARÉ…

Aunque mis ojos aún no lo vean y mi corazón
palpite desesperado. Aunque el panorama se presente
en caos y desordenado, tendré la certeza y la seguridad
de que tú colocarás todo en orden.
Yo caminaré aunque haya piedras y obstáculos en el camino.
Aunque haya momentos en que no brote el agua de la
peña, se que tú serás el agua que sacie mi sequía.
Yo sé que habrás de manifestarte como lluvia anunciando
que terminó la sequía.
Si me toca transitar un largo y oscuro valle de sombras,
estoy confiada porque sé que vas caminando conmigo.
Cuando intente atravesar aguas profundas y parezca
que voy a ahogarme, sé que me rescatarás y podré
atravesar el puente de las dificultades para con seguridad
llegar hacia el puerto seguro. Con paciencia permitiré que
crezca en mí la flor de la confianza y la serenidad.
Cultivaré en mi jardín nuevas flores, mientras que van
madurando en mí los frutos de tu Espíritu Santo.
Dios, tú habrás de labrar en mí terreno fértil con buenos
frutos. Por eso aunque mis ojos no vean, mi corazón
aguardará y creerá firmemente en ti.


Por: Brendaliz Avilés

Una nota para ti




UNA NOTA PARA TI…
¿Acaso has olvidado lo especial que eres?
Fue de forma maravillosa que Dios te fue creando en el vientre
de tu madre. Él te ha dotado de dones, talentos, habilidades y
cualidades con las que puedes marcar la diferencia.
Ni siquiera el dolor que has experimentado ha sido en vano.
Porque cuando dejas que Dios trabaje en tu vida,
él puede sanar y cicatrizar cada herida.
Él conoce tus pensamientos, escudriña tu corazón,
sabe de tus anhelos, necesidades y sueños.  Tus suspiros no
le son indiferentes. Tus lágrimas y también tus alegrías no
se escapan tampoco.  ¡DIOS TE AMA INFINITAMENTE!
Él desea que recuerdes en este día, en este instante y siempre que
su presencia está a tu lado. ¡No temas! Aun cuando llueva
sobre tu vida, el arco iris de la esperanza saldrá para ti.
¡Camina y no te rindas!

By: Brendaliz Avilés