viernes, 26 de agosto de 2016

Dios se hace presente




Dios se hace presente cuando todos los demás están ausentes.  Es la luz que ilumina tu camino cuando todo a tu alrededor pareciera muy oscuro. Él es tu consuelo cuando las lágrimas desbordadas caen por tus mejillas. Él ha podido escoger muchos lugares para habitar, tiene una morada preciosa en el alto cielo y sin embargo prefiere vivir en el espacio de tu corazón.  Él es tu familia, a él siempre podrás acudir sin importar cuán bajo sientas que hayas caído o cuán estropeado te encuentres.  Dios es ese amigo que siempre estará dispuesto a extender sus brazos para levantarte, ayudarte a caminar y salir adelante.

Autora: Brendaliz Avilés

jueves, 25 de agosto de 2016

Cielos Abiertos Para Mí



Hubo un tiempo en mi vida en que la noche fue muy larga y oscura. Un tiempo en donde la luz del sol parecía negarme sus rayos y angustiada, sintiendo desfallecer, exhausta y sintiendo mi fe quebrantada, clamé al Señor. Fue un grito desesperado y sincero de mi corazón. A voz en cuello, entre lagrimas y sollozos, sintiendo que literalmente moría... Oré, le hablé a Dios con la poca fuerza que me quedaba. Recuerdo haber reclamado sus promesas, decirle: "Señor si aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos, ¡Cuánto más yo que soy tu hija! Aquella noche desesperada le dije tantas cosas y sé que él me escuchó. El cielo se abrió para mí justo en el momento en que me rendí totalmente. Cuando pensé que todo había terminado, fue cuando Dios me dio un nuevo principio. Cuando sentí que no podía respirar, Dios sopló aliento de vida en mí, me auxilió. Cuando mi corazón desfallecido y roto ya casi moría, Jehová me salvó la vida colocando de su corazón en mí. El cielo se abrió ante mis ojos, Dios me dio vida nueva.

Por: Brendaliz Avilés

Cautiva Libre de tu Presencia




Un grito de mi corazón desesperado clama por tu presencia. Una lágrima silente se desborda por mis mejillas ansiosa, anhelando el toque de tu Espíritu Santo. Mis rodillas cansadas, desgastadas, ruegan el hacer tu voluntad. Dios, tú eres mi delicia. Mi deleite es agradarte, servirte, reverenciarte. Quiero que renazcan flores en mi jardín para ti. Cantar para ti sin importar las estaciones del tiempo que vengan a mi vida. Quiero palpitar al unísono de tu corazón y vivir alineada a tu voluntad. Porque he comprendido que tu voluntad en mi vida es deliciosa, agradable y estable. Me atrae, envuelve y seduce el misterio de tu amor hacia mí. Porque es alto y sublime, va más allá de mi razonamiento. Pero aunque va más allá de mi razonamiento lo siento desde la fibra más intensa de mi alma. Jehová eres el agua que sacia la sequía y haces caminos maravillosos y sendas donde parece que no hay. Sigue atrayándome en pos de ti. Yo por decision soy cautiva libre de tu presencia.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://EscritosdelSilencio.blogspot.com

martes, 9 de agosto de 2016

Mi Corazón te Espera

“Mi Corazón te Espera”

Es una aseveración, una expresión que afirma una decisión.  Una decisión a su vez es un compromiso que te haces a ti mismo y en este caso a otra persona.  Esperar implica tiempo y paciencia.  En un mundo donde todo parecer ser “express”, esperar se nos hace difícil.  Pero resulta que hay cosas demasiado valiosas en el mundo y que merecen la pena esperar.  Tu pareja, la ayuda idónea, la persona que elegirás para compartir el resto de tu vida es una de las decisiones más importantes en tu vida.  Y nuestras emociones a veces son engañosas.  Es por esto que el proverbista decía: “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida. (Biblia Paralela Proverbios 4:23).  La biblia también dice en Jeremías 17.9 “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Pero el corazón también es un precioso cofre y tesoro de donde pueden aflorar las más bellas emociones y sentimientos.  Aunque es fuerte y tiene una capacidad increíble de sobreponerse a fuertes cosas, también es frágil y delicado cual cristal.  El corazón es algo que no le puedes entregar a cualquiera.  Porque cuando entregas tu corazón, estás entregando de alguna manera tu vida.  Cuando entregas tu corazón, estás entregando confianza e intimidad.  Estás intentando dar lo mejor de ti a otra persona.

Pero para poder amar a otra persona, tienes que comenzar por amarte, valorarte y respetarte a ti mismo.  Ya sea que estés soltero o que tengas novio(a), tu valor es tan precioso y significativo que Cristo entregó su vida por ti.  Por tal razón debes primero comprometerte a cuidarte y amarte a ti mismo para que luego puedas entregar todo ese amor a alguien que lo merezca.  A esa persona especial que Dios tiene señalada para ti.  A ese alguien que te encontrara maravillosamente interesante y que podrá amarte con defectos y virtudes.  A ese alguien que te pueda conocer y corresponder más allá de lo que otros puedan ver a simple vista.  A alguien a quien le gustes, no se avergüence de expresar que le pareces la persona más hermosa del mundo y que te dé el valor y el tiempo que necesitas en tu vida sin necesidad de mendigarlo.  Alguien que se alinee a los planes maravillosos que Dios tiene para con tu vida y que juntos puedan complementarse y cumplir el propósito de Dios en sus vidas.

Pero independientemente de si tienes novio(a) o estás soltero(a).  Debes cuidar tu cuerpo, tu corazón, tu alma, tu mente, tus sentimientos.  Cuidarte de la promiscuidad, de lo que miras, hablas, ves, tocas y escuchas.  El asunto de la pureza sexual no es un asunto pasado de moda y tiene que ver con la integridad y con la santidad.  Tiene que ver con quién eres cuándo nadie te ve.  Aunque el mundo dice que está pasado de moda el asunto de cuidarte y guardarte para tu pareja es importante.  Dios desea que cuides ese aspecto de tu vida.  Porque cuando entregas tu cuerpo a una persona, estás entregando intimidad y también hay una conexión espiritual.  Lo que Dios señala como pecado, lo sigue siendo aunque muchos intenten invalidarlo y decir que no es verdad. 


Deseo también decirte que si tienes tu novio(a) y por alguna razón has caído en la tentación, hoy tienes una nueva oportunidad de volver a hacer un pacto de amor y cuidarte.  Porque cuando amas desarrollas el fruto de la paciencia.  Porque el amor verdadero, cuida, protege, preserva, respeta, busca el bien de la persona amada.  Por eso mi corazón te espera es más que una mañana de conferencia donde aprenderás, te reirás y te divertirás.  Mi corazón te espera es una decisión y un compromiso.  Un pacto con Dios, contigo y con la persona que aún no conoces pero amarás algún día o con la encontraste y estás planeando hacer tu vida.  Es mi deseo que cuando encontremos el amor podamos exclamar como los versículos expresados en Cantares 5:2: “yo dormía, pero mi corazón velaba, ¡una voz!   ¡Mi amado(a)toca a la puerta!

Autora: Brendaliz Avilés

Mi Corazón te Espera

“Mi Corazón te Espera”

Es una aseveración, una expresión que afirma una decisión.  Una decisión a su vez es un compromiso que te haces a ti mismo y en este caso a otra persona.  Esperar implica tiempo y paciencia.  En un mundo donde todo parecer ser “express”, esperar se nos hace difícil.  Pero resulta que hay cosas demasiado valiosas en el mundo y que merecen la pena esperar.  Tu pareja, la ayuda idónea, la persona que elegirás para compartir el resto de tu vida es una de las decisiones más importantes en tu vida.  Y nuestras emociones a veces son engañosas.  Es por esto que el proverbista decía: “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida. (Biblia Paralela Proverbios 4:23).  La biblia también dice en Jeremías 17.9 “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Pero el corazón también es un precioso cofre y tesoro de donde pueden aflorar las más bellas emociones y sentimientos.  Aunque es fuerte y tiene una capacidad increíble de sobreponerse a fuertes cosas, también es frágil y delicado cual cristal.  El corazón es algo que no le puedes entregar a cualquiera.  Porque cuando entregas tu corazón, estás entregando de alguna manera tu vida.  Cuando entregas tu corazón, estás entregando confianza e intimidad.  Estás intentando dar lo mejor de ti a otra persona.

Pero para poder amar a otra persona, tienes que comenzar por amarte, valorarte y respetarte a ti mismo.  Ya sea que estés soltero o que tengas novio(a), tu valor es tan precioso y significativo que Cristo entregó su vida por ti.  Por tal razón debes primero comprometerte a cuidarte y amarte a ti mismo para que luego puedas entregar todo ese amor a alguien que lo merezca.  A esa persona especial que Dios tiene señalada para ti.  A ese alguien que te encontrara maravillosamente interesante y que podrá amarte con defectos y virtudes.  A ese alguien que te pueda conocer y corresponder más allá de lo que otros puedan ver a simple vista.  A alguien a quien le gustes, no se avergüence de expresar que le pareces la persona más hermosa del mundo y que te dé el valor y el tiempo que necesitas en tu vida sin necesidad de mendigarlo.  Alguien que se alinee a los planes maravillosos que Dios tiene para con tu vida y que juntos puedan complementarse y cumplir el propósito de Dios en sus vidas.

Pero independientemente de si tienes novio(a) o estás soltero(a).  Debes cuidar tu cuerpo, tu corazón, tu alma, tu mente, tus sentimientos.  Cuidarte de la promiscuidad, de lo que miras, hablas, ves, tocas y escuchas.  El asunto de la pureza sexual no es un asunto pasado de moda y tiene que ver con la integridad y con la santidad.  Tiene que ver con quién eres cuándo nadie te ve.  Aunque el mundo dice que está pasado de moda el asunto de cuidarte y guardarte para tu pareja es importante.  Dios desea que cuides ese aspecto de tu vida.  Porque cuando entregas tu cuerpo a una persona, estás entregando intimidad y también hay una conexión espiritual.  Lo que Dios señala como pecado, lo sigue siendo aunque muchos intenten invalidarlo y decir que no es verdad. 


Deseo también decirte que si tienes tu novio(a) y por alguna razón has caído en la tentación, hoy tienes una nueva oportunidad de volver a hacer un pacto de amor y cuidarte.  Porque cuando amas desarrollas el fruto de la paciencia.  Porque el amor verdadero, cuida, protege, preserva, respeta, busca el bien de la persona amada.  Por eso mi corazón te espera es más que una mañana de conferencia donde aprenderás, te reirás y te divertirás.  Mi corazón te espera es una decisión y un compromiso.  Un pacto con Dios, contigo y con la persona que aún no conoces pero amarás algún día o con la encontraste y estás planeando hacer tu vida.  Es mi deseo que cuando encontremos el amor podamos exclamar como los versículos expresados en Cantares 5:2: “yo dormía, pero mi corazón velaba, ¡una voz!   ¡Mi amado(a)toca a la puerta!

Autora: Brendaliz Avilés