lunes, 28 de noviembre de 2016

Yo creo




Yo creo absolutamente en ti oh Dios. Creo en tus milagros porque te he visto moverte y obrar en mi vida. Creo en esa sangre preciosa que derramaste por redimirme y darme salvación. Creo en tu poder porque sin ti no sé siquiera dónde estuviera. Yo creo en ti más allá de lo que mis ojos pueden ver. Porque yo puedo ver hasta la pared, pero tú que conoces más allá de todo, puedes ver lo que hay detrás de la pared. Puede un ateo presentar mil argumentos... Pero yo sé que eres real porque te has manifestado en mi vida. Y contra mi experiencia, nadie puede refutar porque ha sido mi vivencia. Yo te creo Dios, pero más aún te amo. Te siento en cada fibra de mi ser. En mis latidos te encuentras tú y en medio de mis noches silenciosas, pero llenas de conversaciones contigo y conmigo misma... Tengo la convicción de que estás ahí rodeándome y escuchándome. Sinceramente Señor, prefiero morir a tener una vida sin ti. He podido pasar muchas cosas no por mi autosuficiencia sino porque tú has estado conmigo. Por tal razón no quiero nada, sino estás tú. Porque tú eres mi mundo, porque tú eres mi amor. Porque tu eres mi Dios. 

Autora: Brendaliz Avilés

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Si Dios es por mí...




Si Dios es por mí...

¿Por qué he de turbarme y confundirme? ¿Por qué he de inquietarme si Dios el Todopoderoso está conmigo?  Si es él quien siempre me rodea y me sustenta. Quien me vigila, guarda y acompaña en todo momento.  En él descansa mi alma porque en él encuentro mi absoluta paz. Estoy confiada y amparada en la protección de mi fiel Amado. Puede una montaña parecer muy alta, lejana y desafiante para escalar. Puede el camino estar lleno de piedras y obstáculos y sé que sí te tengo a ti dirigiéndome y siendo mi centro, todo va a estar bien porque tú tienes el control. He descubierto que en tus manos estoy a salvo. Que en ti encuentro vida, libertad y alegría. En tu refugio soy un ave que vuela alto.

Autora: Brendaliz Avilés

martes, 25 de octubre de 2016

Ser líder es...

Ser líder es un acto de amor, pasión y entrega, pero también es un acto de fe. Confiar en que aquel que te llamó y te reclutó te respaldará. Que él te capacitara, proveerá las herramientas y los recursos para cumplir con la encomienda adecuadamente. Fe de recorrer el camino muchas veces acompañado y otras veces en soledad. Fe para ver más allá de lo que presenta el panorama y visionar que con esfuerzo, empeño y dedicación se logrará. Tener la certeza y confianza de saber que el Gran Invisible, aunque no lo ves, camina contigo. Y aún cuando muchas veces trabaja en silencio, lo utiliza para obrar a tu favor. Ser líder es construir puentes, donde otros construyeron murallas. Ver posibles donde otros vieron imposibles. Materializar el sueño y hacerlo realidad. Ser líder es vivir sujeto a la voz de Dios, aunque muchas veces eso implique cerrar los oídos a las voces del mundo. Contar con la aprobación de Dios aunque eso cause el menosprecio y la desaprobación de muchas personas en la tierra. Ser líder es comprender que Dios te eligió para que sirvieras a otros, porque sirviendo a otros le sirves a él. Ser líder es sentir muy por dentro esa llama ardiendo de pasión por Dios y lo que haces. Y aún cuando muchas veces quieras correr, permaneces fiel, demostrando que él no se equivocó al fijar sus ojos en ti para tal encomienda. 

By: Brendaliz Avilés

Frases de Aliento



lunes, 24 de octubre de 2016

Insistir o Desistir

¿Insistir o Desistir?

Son tantas las veces que en nuestro caminar nos hemos preguntado sí debemos abandonar o continuar. Sobre todo porque el transitar hacia el camino de la realización de nuestros sueños no es fácil y muchas veces nos resulta agotador hasta el punto de extenuarnos.  ¿Vale la pena seguir insistiendo o es mejor desistir de una vez y por todas? 

La biblia relata una historia acerca de Gedeon y los 300 valientes cuando estaban luchando por conquistar. Jueces 8:4 dice: Y vino Gedeon al Jordán, y pasó él y los trescientos hombres que trajo consigo, cansados, más todavía persiguiendo. Me inspira saber que aun cansados estos hombres seguían persiguiendo porque estaban claros y enfocados en su misión y objetivo. Fatigados pero todavía marchando. Hambrientos y sedientos, quizás con algunas heridas de batalla, pero siendo persistentes.

Quizás hoy es uno de esos días en que necesitamos fuerzas para enfrentar nuevos retos y batallas. La buena noticia es que tenemos a Dios con nosotros para auxiliarnos, socorrernos, darnos nuevas fuerzas y re enfocarnos. Contamos con Dios que se hace mayoría y suficiente en nuestras vidas.
Pero acerca de la contestación a nuestras peticiones San Lucas 18:7 dice: ¿y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?
Esto quiere decir que Dios está atento a cada cosa que le decimos y que en muchas ocasiones anhela que seamos tan insistentes como aquella viuda de la parábola.
Nos toca elegir con sabiduría qué batallas pelear y por qué sueños seguir persiguiendo. Hoy te toca decidir: insistes o desistes. Pido a Dios con todo mi corazón que nos ayude a discernir lo que es mejor para nosotros.
Autora: Brendaliz Avilés