martes, 30 de junio de 2009

¡Cuidado con el Elitismo!


¡Cuidado con el Elitismo!


Elitismo: m. Sistema que favorece a las elites, o la aparición de ellas.
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Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Díc. del individuo que basa su conducta en la de las elites.
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Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Elitismo Sistema que beneficia a una minoría privilegiada, aunque sea en perjuicio del resto de la sociedad.
*Cuando utilizo el término elitismo en esta reflexión me refiero a exclusividad o favoritismo.


He encontrado a través de las Sagradas Escrituras palabras con luz que han alumbrado mi vida y dado claridad a mi mente. Siempre he ambicionado la sabiduría que trasciende que es la de Dios. Hoy analizo de manera paciente y callada el único requisito que Dios ha pedido para que una persona sea salva, es que crea, acepte, reciba y confiese con su boca, corazón y vida que Jesucristo es el hijo de Dios. Porque nadie viene al Padre sino es por el Hijo.

Una vez que este proceso ha acontecido en el corazón contrito y humillado, comienza el proceso de la limpieza, purificación, redención y santificación. Porque si hay algo que Dios deja claro a través de la Biblia es que “a un corazón contrito y humillado, El no desprecia”. Y si un corazón está de esa manera y tiene esa actitud ante el Señor es porque está arrepentido. Y si está arrepentido es porque desea renovación y un nuevo comienzo. No repetir cosas pasadas que lo llevaron a un estado indeseable.

Pero nosotros los seres humanos tenemos un problema debido a nuestra naturaleza pecaminosa. Miramos lo que está delante de nosotros y no podemos ver más allá de lo que Dios puede hacer. Vemos por ejemplo, a un preso que ha cumplido su sentencia, ha pagado por sus crímenes y faltas; y lo seguimos tildando o tratando como a un criminal. Observamos a la prostituta o al drogadicto y nos cuesta comprender que Dios puede darle una vida totalmente nueva y diferente. Muchas veces no logramos apreciar la obra redentora de Cristo en estas personas, tenemos nuestras dudas y cuestionamientos. Pero pregunto yo, ¿qué hay imposible para Dios? Porque si mal no recuerdo Jeremías decía que para Dios nada es imposible, ¡absolutamente nada!

Tenemos la tendencia a querer transformar a las personas y operar en ellos, cambios que solo el Espíritu de Dios puede hacer en las vidas. Estigmatizamos a las personas y en ocasiones, tal vez sin percatarnos, elegimos o escogemos a los que pensamos que deben formar parte de las filas en el reino de Dios y hasta determinamos cuáles no. Pero Jesús dice: “el que a mi viene yo no le echo fuera”. El que a mi viene, como observamos, no señala a un grupo de gente determinada o con exclusividad. Este es un llamado para todo aquel que quiera venir y esté dispuesto a recibir a Dios en su vida.

Sin querer sacar de contexto el texto, pero creo que muy bien se aplicaría este verso que dice “no llames inmundo a lo que Dios limpió”, aunque la situación sea diferente. Cuántas veces, quizás, hemos pensado… Dios va a utilizar a X o Y persona. ¿Cuántas otras hemos dicho para nuestros adentros, “es lejano, se ve imposible que utilice a fulana de tal o a perencejo”. Es que esta persona es muy tímida, no tiene don de gentes, carece de simpatía, no moverá las masas, no tiene unción, es tartamudo, tiene un carácter muy fuerte, es demasiado perfeccionista. No, imposible que este sea, mira que alocado, se ríe mucho, no tiene seriedad, es demasiado bonita, es demasiado feo. Es muy nuevo, todavía es inexperto, estuvo en las drogas, yo creo que es demasiado orgulloso” y cuántas cosas más. Censuramos a las personas hasta de los ministerios porque no nos parecen y hasta utilizamos como pretexto “el celo santo”.

Será que nos olvidamos acaso, que Dios dijo: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz, yo entraré y cenaré con él”. O es que quizás, nuestra memoria nos ha fallado y ha borrado este otro versículo que dice que: “lo vil y lo menospreciado del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios”. Si esto es así y sabemos que la Palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que espada de dos filos… ¿Quiénes somos nosotros entonces para hacer un evangelio separatista, exclusivo o al alcance de solo a unos pocos? ¿Se nos ha olvidado de dónde Dios nos ha sacado y de lo que nos ha librado; y la misericordia que extendió hacia nosotros y prolonga continuamente. El salmista decía: “Bendice alma mía a Jehová y no te olvides de ninguno de sus beneficios. Acuérdate de donde él te sacó”. No quiero sonar fuerte, pero me parece a mí que si Dios hubiera tratado en su vida pecaminosa a muchos como ellos tratan a los demás, nunca hubieran sido perdonados y restaurados. Sin embargo él escogió, Dios decidió darnos vida y vida para que la tuviéramos en abundancia. Y no solo para que la tuviéramos en abundancia, sino también para que atrajéramos a otros hacia Dios, así como él nos atrajo a nosotros mediante testimonio.

Nuestra tarea tan solo consiste en que debemos evangelizar, alcanzar a las almas, predicar, comunicar las buenas nuevas de salvación. Nos corresponde utilizar la misericordia que Dios ha tenido con nosotros. Persistir en todas las cosas buenas que hemos aprendido a través de este Evangelio y desechar aquellos conceptos mal aprendidos. Dios mediante su Espíritu Santo es quien exhorta, disciplina, redarguye e instruye, entre muchas otras cosas más. Porque es el Espíritu Santo que nos santifica, porque sabemos que como dicen las Escrituras: “sin santidad nadie verá al Señor”. La santidad nos conviene.

Hago un llamado respetuoso a dejar a un lado nuestras diferencias dogmáticas e ideológicas respecto a cosas que no son realmente puntos de salvación. Si no analizamos son superficialidades cuando Dios quiere llegar a las profundidades de la vida del ser humano y rescatarlo del mal. En cambio permitamos a Jehová operar el milagro de transformar las vidas. Vamos a ser un canal, un puente de bendición. Vamos a aportar a las vidas con nuestro buen ejemplo, testimonio y palabras de edificación. Yo no estoy diciendo con esto que la gente haga lo que le venga en gana hacer y no se corrija o discipline. Tampoco estoy diciendo que cualquiera sin estar bien a los ojos de Dios puede hacer lo que quiera. Sin embargo Dios puede utilizar a cualquiera que sea obediente y se deje usar. Dios tiene instrumentos para ir canalizando y preparando a las nuevas criaturas que rinden sus vidas ante él. Para eso existen los pastores, maestros y líderes.


Sencilla y claramente lo que trato de hacer comprender es que no quieras hacer tú, ni yo, la obra que le corresponde única y exclusivamente a Dios.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 29 de junio de 2009

Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/

lunes, 29 de junio de 2009

Carta a Jesús (1)

Dentro de los próximos días estaré compartiendo con ustedes algunas cartas que he escrito a Jesús en diversos momentos y situaciones de mi vida. Hoy compartiré una que escribí tan reciente como hoy y describe de forma sencilla lo confortador y hermoso que es estar en su presencia cuando sabemos que nuestra única ruta correcta es encontrarnos en con él mediante la oración. Espero que sean de bendición a sus vidas y que puedan sentirse identificados.


CARTA A JESÚS (1)

Señor:

Cuando a ti clamo en oración pidiendo misericordia y descanso, encuentro en tu presencia el refrigerio que mi alma necesita.
Solo tú conoces las pruebas que en ocasiones quieren mortificar mi vida. Más cuando comienzo a adorarte, el aire cambia y el ambiente convoca tu presencia. Es entonces cuando la atmósfera se satura y se llena de tu plenitud. Tú consuelas las angustias y el quebranto de mi corazón fatigado. Clamo porque tu fuego descienda, pues tú eres todo lo que mi alma anhela y espera. Son disipadas las tinieblas ante tu luz radiante. En ti deposito mis ansiedades y mis cargas se sienten más livianas porque sé que me escuchas y tomas el control.

¡Dios yo te amo tanto! Eres el brillo en mis ojos y la sonrisa en mi cara. Cuando paso contigo tiempo en oración y mi corazón se eleva y te adora, siento que el tiempo se detiene y que tan solo somos nosotros. Los minutos pasan con tal rapidez y mi alma se conmueve al sentir tu sublime amor rodearme y tu paz cobijarme. Tu Espíritu Santo me cautiva y también me conforta. Cuánto consuelo encuentro cuando a veces te planteo preguntas o te reclamo en mi desesperación y me haces comprender tus designios para conmigo.
Cuando a ti humillada gimo y te detallo mis temores, preocupaciones, congojas, quimeras y esperanzas. Siento algo especial porque teniéndote a ti, tengo lo que me alcanza para continuar hacia adelante luchando y perseverando. Hoy quiero agradecer tu paciencia, pero más que nada el que siempre estés ahí no tan solo para mí, sino para todo aquel que te necesita. Dame fuerzas para siempre seguir buscándote. Ilumíname con tu sabiduría para transitar el buen sendero y sostenme con tu gracia para siempre glorificarte. Amén.

De tu hija que siempre te ama,

Autora: Brendaliz Avilés
Escrita el 28 de junio de 2009

Un Carpintero Que Sabe Lo Que Hace


UN CARPINTERO QUE SABE LO QUE HACE

Dios es el carpintero y nosotros somos las piezas que él escoge y utiliza. Él repara nuestros corazones y da real sentido a nuestras vidas. Cuando entramos a su taller, el proceso es difícil porque hay que saber aguardar pacientemente y encontrar el tiempo perfecto para realizar todas aquellas cosas en las que deseas contar con su aprobación y voluntad.

El reloj va marcando las horas y nos desesperamos tratando de descifrar cuando será el momento en que Dios cumplirá aquellas palabras que fueron declaradas sobre nuestras vidas.
Hay una lucha interior entre satisfacer nuestros propios deseos y metas de forma independiente y a nuestra manera. En ocasiones quisiéramos adelantarnos o que se rompa ese silencio que tanto se ha prolongado.

Y Dios aguarda silenciosamente a que nosotros comprendamos y sepamos entender que es necesario que experimentemos esta etapa para que aprendamos y él se gloríe en medio de nuestras debilidades. Esa etapa que atravesamos nos va perfeccionando poco a poco.

Nosotros como herramientas útiles tenemos que permitir que él nos escoja y determine el uso que nos dará de acuerdo a nuestros talentos, habilidades y llamado.

A veces nos refugiamos en terceras personas, tratando de entender este proceso al que hemos sido expuestos. Posiblemente buscamos respuestas en personas que solo pueden llegar a confundirnos por tratar de ayudarnos o consolarnos. Pero debemos aprender a aguardar a Jehová y tomar aliento y fuerzas en él. Dios no desea que en momentos como estos, busquemos las respuestas en el exterior, hacia fuera o en las demás personas. Porque la contestación solamente la tiene él y quiere trabajar en nuestro interior para mostrárnosla. Porque es en su secreto donde él se encargará de revelarnos lo que él tiene para nosotros, cuáles son sus pensamientos y de qué forma nos va a utilizar.

Cuando estemos preparados para recibir aquello que Dios ha dispuesto para nuestras vidas, Él romperá el silencio y nos dirá que ya estamos listas para la gran aventura y desafío que nos espera.

Solo mediante la comunión íntima con nuestro Carpintero seremos perfeccionados, restaurados, vivificados y dotados de sabiduría divina y humana para enfrentar las pruebas que vendrán y tratarán de entorpecer su obra. Solo mediante ese contacto con nuestro Creador podremos recibir a manos llenas las bendiciones que nos esperan para que las disfrutemos.

A través del tiempo de espera nuestro carácter será probado, moldeado y los frutos del Espíritu revelados. Al estar bajo la presión, sabremos cuán capacitados estamos, cuánto hemos crecido y madurado. Lograremos identificar cuánto estamos dispuestos a soportar para lograr alcanzar aquellas promesas que ambicionamos recibir.

Dios quien es tu Carpintero, quiere construir la casa que eres tú y la quiere edificar con buenos cimientos. Y en esos cimientos está la clave para el éxito, para la resistencia y para el aguante.

*¿Dejarás que el mejor de los Carpinteros con su amor te instruya, te construya y te prepare para lo que tiene contigo?

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 28 de junio de 2009
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domingo, 28 de junio de 2009

DIOS TE HA ESCOGIDO A TI


Dios te ha Escogido a Ti

Mucho antes de que tú pensaras en Dios, él ya había pensado en ti. Hace muchos años atrás existió un joven llamado David. A este el Señor lo escogió para que fuera el segundo rey de Israel. Físicamente había hombres más grandes y más fuertes que él. Pero el Señor tiene una cualidad maravillosa que el hombre no tiene. Jehová mira el interior, él conoce lo que se esconde dentro de nuestro ser e interior. Dios miró y vio algo maravilloso que nadie tal vez, había observado en David y que se escondía tras su estatura pequeña y hermosura. Vio a un joven guerrero, luchador, que enfrentaba sus miedos, que luchaba por lo que creía correcto, que no se intimidaba cuando los gigantes se levantaban. Sabía de ese adorador que allá en la intimidad, donde nadie lo podía ver porque andaba cuidando ovejas, había un jovencito que tocaba el arpa y fluía presencia de Dios a su alrededor. Un David temeroso de Dios, amoroso y que a pesar de que tenía múltiples defectos también, sobresalía que lo amaba intensamente y quería hacer Su voluntad.

Tal vez durante toda tu vida has querido hacer algo por el Señor, pero el temor, los complejos, las inseguridades, el sentirte incapaz te ha paralizado y no ha permitido que descubras todo lo bueno que Dios ha puesto en ti y más aún lo mucho que el Señor te quiere utilizar. ¿Cuántas veces el Señor ha ministrado a tu vida de manera personal e íntima y te ha dicho que te quiere utilizar? Si eso es así, ¿por qué andas dudando, cuestionándote o sintiéndote inferior a los demás? No te concentres en tus circunstancias o posibles “limitaciones”, porque si Dios te ha escogido, si él se ha tomado el tiempo para señalarte es porque tienes lo que él necesita para utilizarte. Debes tener disposición y ser receptivo a su llamado.
Olvídate de lo negativo que puedan pensar los demás de ti. No hagas caso a las palabras de gente que no cree en lo bueno que Dios te ha dado para que conquistes la victoria. ¡Pon manos a la obra! Esfuérzate y sé valiente, porque si Dios te ha llamado, él te abrirá las puertas que debes atravesar. Él te conducirá por el camino en que debes andar y te proveerá de las herramientas y la sabiduría necesaria para que puedas trabajar y hacer Su voluntad. Lo único que tienes que hacer es aceptar el reto y ser obediente. Aceptar en tu corazón que él te ha llamado y te ha ungido para marcar los tiempos en que vives. No olvides, “que el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira tú corazón”.
¿Qué estás esperando? Avanza hacia lo que Dios te ha prometido y eso lo logras buscándole diariamente con corazón sincero, con compromiso y en intimidad con el mediante la búsqueda de su presencia. Créeme que si él te ha llamado no importa lo grande que parezca el proyecto o la meta, él irá caminando contigo y te asombrarás de lo que podrás lograr si caminas en su voluntad.

No dudes más y acepta el llamado que Dios te ha hecho. Deja de estar claudicando y está atento a lo que Dios quiere mostrarte.

Autora: Brendaliz Avilés
28 de junio de 2009.

sábado, 27 de junio de 2009

Abrázate Fuerte a las Promesas de Dios


ABRÁZATE FUERTE A LAS PROMESAS DE DIOS

Abrázate fuerte a las promesas de Dios y aunque por un momento no veas nada, aférrate y cree que verás cumplirse todas y cada una de ellas. Habrá momentos en que la duda querrá reinar, pero no debes abandonar, porque al que cree todo es posible y no se concentra en barreras o limitaciones. Las dificultades las enfrenta porque las mira como desafíos. Cada tropiezo le acerca más a la meta.
Aunque la enfermedad toque a tu puerta y llegué a agobiar con sus dolores y malestares… A pesar de que se instale por mucho tiempo, sientas que ya no puedes más y la tristeza quiera imperar en tu panorama… Dios puede obrar la sanidad porque es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Ese problema no logrará sacarte de carrera, ni huir despavorido. En tu batalla contra la depresión si le crees a Dios y tienes ganas de luchar, saldrás hacia adelante victorioso y triunfante.
“La fe no es medicina ni ciencia”- dicen aquellos que no han visto a Dios obrar, pero hoy te digo amigo, la fe trasciende del mundo ordinario a obrar y moverse en lo extraordinario.
Recibe lo que Dios ha declarado para tu vida. Aquella bendición que sientes que es tuya. No pienses o cuestiones el cómo, cuándo, dónde y por qué lo lograrás. Medita en que fuiste determinado para alcanzar el éxito. No importa cuán lejos parezca la estrella o si la meta se ve distante. Resiste, sé perseverante, no desmayes que tú puedes. Agárrate enérgico de la mano de Dios porque cuando menos lo esperes o en el momento más insospechado recibirás una gran sorpresa al ver tu petición resuelta. Cantarás alegremente y lo testificarás que Dios es bueno todo el tiempo, fortalece a los que le buscan y los sostiene en el día de angustia.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 27 de junio de 2009.

LAS CONSOLACIONES DE JEHOVÁ TRAEN FELICIDAD


Las Consolaciones de Jehová traen Felicidad


…”Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyes. Para hacerle descansar en los días de aflicción, en tanto que para el impío se cava el hoyo. Porque no abandonará Jehová a su pueblo, ni desamparará su heredad. Sino que el juicio será vuelto a la justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón. ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad? Si no me ayudara Jehová, pronto moraría mi alma en el silencio. Cuando yo decía: Mi pie resbala, tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba”.
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma. Mas Jehová me ha sido por refugio, y mi Dios por roca de mi confianza.”(Salmos 94:12-19 y 22)

Creo que todos los seres humanos hemos tenido que pasar por momentos de aflicción. Algunos en mayor proporción que otros, pero todos hemos sentido el peso de la angustia. Las palabras escritas en este salmo describen lo que es tener la confianza y la esperanza puesta en Dios, el autor de la vida. Dan aliento y confortan el alma sedienta de esa paz que solo Dios puede darnos ante situaciones que nos parecen desesperantes. Porque cuando surgen en nuestras vidas situaciones y eventos que nos agobian, entristecen o preocupan, es tan gratificante poder recordar que nuestro Padre amante no nos abandona. Y si no nos abandona, es porque permanece siempre ahí, al lado nuestro.

El proceso en el que recibimos instrucción de parte de Dios puede ser algo confuso para nosotros como seres humanos, pero es necesario que aprendamos. Una de las etapas en las que necesitamos aprender a depender de Dios y a crecer en su gracia es precisamente, a través del silencio. El silencio es bueno, pero a veces demasiado silencio consume y agota. Un ejemplo de esto que digo lo podemos ver en una de las oraciones que expresa el salmista cuando expresa: “que si Jehová no lo ayudara su alma moriría en silencio”. A veces cuando permanecemos en ese silencio por largo tiempo nos deprimimos. Tal vez porque una de las características que más describen al ser humano es que fue diseñado por Dios para socializar, para estar en contacto con Él y con las personas.

Cuando experimentamos ese lapso de silencios, nos parece de momento que no lo vamos a poder soportar más, que vamos a resbalar, que nadie nos auxiliará. Clamamos desesperados a Dios que por favor rompa el silencio o que por lo menos nos de la fortaleza que necesitamos para soportar y salir victoriosos de ese proceso de aprendizaje.

Pero ahora quiero compartir con ustedes mis queridos lectores, mi parte favorita de ese salmo: “en la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma”. Es que me impresiona esa comunión hermosa que tenía el salmista con su Creador. Porque mira que pensar puede llegar a ser agotador. Cuando nuestra mente no cesa de especular o deliberar. Cuando surgen preguntas para las cuales no encontramos respuestas. Cuando meditamos en aquellas cosas que hemos tenido que enfrentar en la vida, cuando se acumulan los pequeños detalles molestos de nuestra vida cotidiana, las cosas que quisiéramos mejorar o resolver. Cuando nos molestan aquellas palabras que recibimos de alguien que nos lastimó o cuando nosotros hacemos un mal empleo de nuestras palabras y lastimamos a otros. Cuando esperamos respuestas, contestaciones a nuestras oraciones y tal pareciera que nada va a pasar. Cuando de momento nuestra mente se convierte en un gran campo de batalla, es consolador y reconfortarte llegar a esta parte donde dice que las consolaciones no de cualquiera, sino de Dios alegran nuestras almas.

Cuando por un momento te olvidas de lo que esta pasando alrededor de tu vida y te concentras en aquellas promesas que un día recibiste de Dios. Cuando en su palabra encuentras que el dijo: “en el mundo tendréis aflicciones, pero confiad yo he vencido al mundo”. Cuando recordamos que Dios dijo: “clama a mí y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. Cuando imaginamos lo supremamente maravilloso que será un día ver a nuestro Dios cara a cara. Poder tocarlo, besarlo, abrazarlo, rendirnos a sus pies. Cuando recordamos aquel momento en el que Dios nos mostró que nos amaba de manera especial e inigualable. Cuando viene a tu mente aquel episodio donde pensaste que no podías más y vino la ayuda ansiada que esperabas milagrosamente. Entonces vuelves a recordar todas esas promesas y lo que es mejor aún, consideras lo real que Dios ha sido en tu vida. Entonces comienzas a sentir esa paz que sobrepasa todo entendimiento; llega esa fe que parecía que ya no existía y comienza a crecer cual grano de mostaza. De pronto tus lágrimas se secan y tu semblante comienza a cambiar de un rostro triste a un rostro feliz. No puedes evitar sonreír porque sabes que lo has conocido y por que has acabado de recordar lo real y potente que ha sido Dios contigo. Comienza a surgir una nueva canción en tu corazón que muchas veces tu boca comienza a entonar. Y te sientes libre porque sabes que cuando le alabas se va el mal tiempo. Porque sigues comprobando lo que sabías desde el principio, pero que por un momento olvidaste o quisiste pasar por alto… Que Dios es tu refugio y tu roca fuerte. Que ante su poder tenemos que rendirnos y ser amantes de su amor. ¡Y qué cosa más extraordinaria, regocijarnos en su presencia y deleitarnos entonces en sus consolaciones y promesas!

Hoy te invito a que te reconfortes recordando las promesas de Dios a tu vida y lo fiel que siempre ha sido contigo.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 27 de junio de 2009.

CARTA DEL CIELO


CARTA DEL CIELO

Querido Hijo Mío:

Puede que en estos días te sientas agobiado, mortificado por tantas presiones y preocupaciones. Te sientes confundido y buscas respuestas a tus preguntas. Nadie parece entender lo que te pasa y eso acrecienta más tu dolor y frustración. Pero por si se te ha olvidado, tengo buenas noticias para ti. Y es que en el libro de los Salmos 32: 8 dice:
“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos”.
No existe nada que puedas hacer para cambiar eso, mi mirada está totalmente puesta en ti. Mi amor por ti es incondicional e ilimitado. Cuando los demás te abandonan yo sigo estando ahí. Cuando afligido y cargado sientes que no puedes más con el peso de tus culpas, cargas y angustias, soy yo quien tomo tu carga y te llevo en mis brazos. Soy yo quien quito tu culpa y pongo paz en lugar de tormentas.
La pregunta que tengo para ti es: ¿por qué te agitas y te confundes? ¿Por qué permites que pequeñeces o cosas, no importe su tamaño, logren apartarte de mí? ¿Acaso no dijiste que me seguirías y me amarías? ¿Acaso no entregaste tu corazón para que yo lo cambie y ponga cosas hermosas dentro de él? Si la respuesta es afirmativa, ¿por qué no me dejas hacer mi trabajo? ¿Por qué cada vez que intento colocar en orden tu vida me culpas de las cosas que te pasan? Soy Dios, ese que formó tus entrañas. En mí no hay mudanza alguna, no hay sombra de variación. Si permaneces fiel a mí, verás mi gloria. Recuerda que tu tiempo no es mi tiempo, por tanto confía en mí que tengo más experiencia, sé lo que hay en frente y te amo más que a nadie en el mundo.
¡Dime! ¿Por qué te sientes insignificante? ¿Acaso te crees de tan poco valor? Si por ti yo di mi sangre en la cruz, cada gota de sangre pronunciaba tu nombre, confesaba libertad y redención.
Hoy te digo PAZ, aprende a descansar en mí. Tú crees que estás listo, pero cuando quiero ver cuán listo estás para recibir lo que tengo para ti, retrocedes. Calla, enmudece, que a mi presencia tiembla la tierra. No me retes como si yo fuera alguien a quien puedes manejar a tus antojos. No actúes como el niño malcriado que monta pataletas y llora cuando no consigue lo que quiere. Aprende y adquirirás sabiduría. Los siervos y siervas que en mi esperaron obtuvieron respuestas. Si tú confías en mí y dejas que YO obre a mi tiempo, sonreirás y cantarás. Todo esto te digo porque te amo y a quien amo, corrijo. A quien corrijo, instruyo, y a quien instruyo, llamo. A quien yo llamó respaldo y si te llamo y te respaldo debes saber que es porque te amo.

De tu Padre Celestial

Autora: Brendaliz Avilés

Su Joya Preciada Eres Tú




SU JOYA PRECIADA ERES TÚ



¿Acaso has de dudar que tu eres su joya especial?


Él te ha creado como al diamante, brilloso, fino y esplendoroso.


Tienes un precio incalculable, eres la pieza más bella que se muestra en el exhibidor de Dios.


Eres muy valioso, único en tu clase, tienes el sello de Dios.


El problema es que no has descubierto realmente quién eres,


andas siempre comparándote con otros y viendo tus faltas o debilidades.


Lastimas a tu Señor, pensando si tiene sentido que seas de una forma y no de otra.


Si eres negro, blanco o amarillo, alto, bajo, gordo o muy delgado; sin importar tus facciones, lunares y posibles defectos... Eres la viva expresión de que fuistes hecho por y con amor.


Pierdes demasiado tiempo escuchando y concentrándote en lo que dicen y piensan los demás de ti. Justamente eso es lo que no permite que te des cuenta de las cosas que te hacen singular e invaluable.


Busca dentro de ti, explora aquellas cosas en lo que eres bueno y cultiva tus talentos.

No escondas entre sombras ni trates de ocultar por miedo al rechazo la luz y el brillo que te hacen diferente. Atrévete a ser orginal en un mundo rodeado de copias.


Eres príncipe y princesa preciosa. Te aguarda un palacio majestuoso. No llores por lo que otros tienen y tu no. Date cuenta que a ellos les falta algo que a ti te sobra y que todo es parte de un plan perfecto porque al ser todos diferentes, logramos un complemento.


Dentro de ti se esconde una mariposa, un cisne, algo hermoso que está esperando ser transformando en tu intetior cuando te aceptes tal y como eres, para que entonces lo reflejes a través de tu exterior.


Autora: Brendaliz Avilés

jueves, 25 de junio de 2009

EL PODER DEL AMOR


El Poder del Amor

Me envuelve, atrapa y abruma el amor con su ola impetuosa e inmensa. Y lo más grandioso de todo, es que yo me dejo arrastrar por el sublime sentimiento. ¡Qué emoción escalofriante!
Suspiro de ternura y felicidad pues no le temo porque me embarga con su dulzura. ¡Soy dichosa! Lo siento latir al compás de mi corazón en una armonía sublime y cautivante. Es el ritmo de quien añade valor a su vida haciendo el bien a los demás.
Milagros corren y fluyen llegando hasta donde se necesitan.
Causas nuevas se levantan para auxiliar al necesitado, porque en este mundo no todo está perdido. Lo veo en la sonrisa inocente de un niño, en la mirada frágil y sencilla de un anciano.
Fluye el amor por todas partes, en la sala de un hospital, en los jóvenes que corren hacia una meta por el bienestar de su país.
Se anida en aquel errante que camina por la calle buscando la esperanza perdida en el alma de una noble persona que se apiade de él. Cada persona es un eslabón que hace que la cadena sea más fuerte, hermosa y abarcadora. Hoy ignoro las dudas por posibles decepciones, no doy tregua a la incertidumbre ni a la incredulidad.
¡No es un sueño! Es la realidad más verdadera y sincera cuando por amor, todos se unen y construyen puentes. Cuando ni la tormenta más tempestuosa o la crisis mas horripilante logra separar a las familias. Cuando los patrones del maltrato, los asesinatos y la violencia se paralizan ante algo bueno que cualquier ser humano realiza. Y los hombres, mujeres y niños son respetados y preservados con dignidad. Es un logro extraordinario cuando alguien logra romper con su vicio ante las drogas, el alcohol o cualquier cosa que lo dañe. Rebosa mi corazón de alegría, estallan mis ojos de lágrimas ante el poderoso milagro del amor. No hemos perdido la batalla, hemos ganado una lucha. Caigo rendida ante el amor, no deja de asombrarme su influencia. Me encuentro perdidamente vencida, pero a la vez triunfante ante tan majestuoso sentimiento que solo nace y es la expresión magnifica de Dios.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 19 de mayo de 2009 a las 3:38 pm.

Nunca te Fallaré


PENSAMIENTO: NUNCA TE FALLARÉ

Hay momentos en que nos sentimos solos y desolados. En que la carga que llevamos es difícil de sobrellevar. Sentimos que todos nos dejan solos cuando tenemos más necesidad de sentir a alguien a nuestro lado para que nos extienda su mano, o tal vez, para que nos auxilie. Pero todo lo que creemos ver es soledad, tristezas y muchas veces hasta la amargura se apodera de nuestro ser y no sabemos qué hacer. Intentamos volver a empezar, pero fracasamos en nuestros intentos.

Pensamos y decimos:
“Dios mío, ¿qué pasa con mi vida que se hunde más y más?
Trato de levantarme pero las fuerzas no me dan;
¡Sálvame, sálvame Maestro que perezco, que me muero!
¿Por qué me has fallado si tú me prometiste una vez que nunca me fallarías, que siempre estarías conmigo?”

Es entonces cuando el Maestro se levanta, pronuncia unas palabras con voz tranquila y serena diciéndonos:
“Paz querido hijo. Yo nunca te he fallado ni te fallaré.
Tú me has fallado a mí, pero por mi gracia y misericordia te he perdonado. Estoy contigo cada momento del día. No interpretes mi silencio como ausencia. Piensa que estoy obrando sutilmente en maneras que de repente tú no puedes comprender. Pero estoy aquí al lado tuyo. Soy tu fuerza y tu todo. Déjame obrar, ten paciencia. No olvides que nunca te dejaré solo y que mucho menos te fallaré”.

Autora: Brendaliz Avilés

Hola: Este pensamiento lo escribí en uno de esos días de mi adolescencia. Creo que tal vez cuando tenía 14 o 15 años. Hoy mi madre estaba organizando viejos papeles y cosas, lo encontró y me lo dio. Yo he decidido compartirlo contigo para que recuerdes que no importa la situación que estés atravesando Dios es fiel y nunca te fallará.

¡Cuán Importante Eres Madre!


¡Cuán Importante Eres Madre!

Aquellas personas que tenemos la oportunidad y el privilegio de llegar a la gente a través de lo que hablamos o escribimos tenemos una gran responsabilidad. No siempre es fácil plasmar lo que queremos que llegue al corazón del que nos lee o nos escucha.

Hoy como cada año, se separa una fecha especial en el calendario para rendir homenaje a ese ser tan especial que llamamos madre. Madre tú nombre es suave como las olas del mar que en su vaivén, arropan, envuelven y acarician el alma.

Hijo, no sé si en algún momento te has puesto a pensar detenidamente que sería o hubiera sido de tu vida si no hubieras tenido la ayuda de ese ser tan especial a la que llamas mamá. Porque así como se construyen los cimientos de una casa, la educación y la presencia de una madre son indispensables para la vida y el buen desarrollo de los hijos.

Conmovida escribo hoy, porque tan reciente como el día de ayer tuve una experiencia que marcó mi vida en gran manera. Quisiera decir que todas las madres son buenas e irremplazables, pero eso sería mentir. No todas las mujeres tienen amor maternal dentro de sus corazones. No todas saben desempeñar esta tarea hermosa, pero a la vez muy grande y hasta cierto grado complicada. No todas saben decir a sus hijos que le aman y desafortunadamente muchas ven a sus hijos como estorbos.

Por eso todos aquellos que tenemos la fortuna y bendición de contar con una madre llena de virtudes, amor, comprensión y afecto, debemos sentirnos más que agradecidos. Y debemos tratar de honrarla y respetarla, no solo en este día, sino todos los días durante el resto de nuestras vidas.

Independientemente de si pudiste comprarle un regalo o no, eso realmente es un detalle irrelevante. No necesariamente tienes que esperar al que sea el Día de la Madre, su cumpleaños, aniversario o navidad para ofrecerle un regalo. Es más trascendental que cuando ella necesite de ti, estés ahí como ella estuvo contigo aún antes de que abrieras tus ojos al mundo.

Ayer me tocó ver a unos niños y jóvenes que su madre abandonó y dejó al cuidado de su padre. Ayer me tocó escuchar relatos de muchas heridas que causó una madre a los hijos que salieron de sus entrañas. Me tocó observar como de difícil es la vida cuando no cuentas con la dirección, guía y protección de ese ser llamado madre que es un regalo divino. Que tiene muchas imperfecciones como todos en el mundo, porque somos humanos y por ende cometemos muchos errores, pero que siempre está a nuestro alcance.

Madre, eres símbolo de desprendimiento y entrega incondicional. Quien como define el proverbista Salomón se sienta y da de comer a su familia. Quien busca vestido, abrigo y zapatos para que sus hijos estén bien cuidados. Quien muchas veces además de ejercer las tareas de la casa, sale a trabajar para ayudar a traer el sustento al hogar, ya que el costo de vida en estos días es muy alto.

Ella es madre, esposa, amiga, consejera, doctora, psicóloga, cocinera, orientadora y tantas cosas más. Y cada faceta o rol que desempeña trata de hacerlo con esmero y dedicación. Es bienaventurada porque aunque a veces no ve los resultados que espera de sus hijos, sigue confiando y declarando que sus hijos e hijas lograrán triunfar. Como dice San Lucas 1:45, “y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que fue dicho de parte del Señor”. Porque muchas veces aunque ve a sus hijos por malos caminos o pasos, sigue creyendo y pidiendo al Dios del cielo porque sus hijos estén bien y sean salvos. Ella arriesga su vida de ser necesario porque su esencia es el amor. Alguien dijo que “el amor se refleja”, entonces, si el amor es un reflejo, una mamá es sinónimo de amor.

Y cuando hablo de madre no me refiero solamente a aquella que los concibe o los carga en su vientre, pues gracias a Dios y para fortuna de muchos niños existen mujeres que son tan o mejor madres que las biológicas. Sino que me refiero a toda mujer que además de dar vida, saca a sus hijos hacia adelante y lucha por ellos sin rendirse.

Habrá momentos en que tal vez no logremos comprender sus palabras o decisiones. En que tal vez no entendamos el por qué actúa de una u otra manera. Quizás al tratar de independizarnos o de buscar nuestro propio camino habrá momentos en que la lastimemos sin siquiera darnos cuenta. Es muy probable que en ocasiones tengamos algún desacuerdo que nos lleve a alguna discusión, pero debemos recordar como hijos, la importancia de cuidar nuestras palabras, pues luego aunque queramos borrarlas y aunque ella nos perdone, sentiremos un gran dolor y cargo de conciencia por no haber sabido como manejar nuestra ira pasajera.

Porque el dolor que siente una madre que desea ver a sus hijos bien y no le obedecen, es una agonía que ninguna de esas buenas mamás merece. Si la tienes presente en tu vida, ya sea esposa, tu madre, la madre de tus hijos o sobrinos, abrázala y hazle sentir que es importante y valiosa. Y aunque sea difícil para ti expresarlo, dile cuánto la amas. Porque algún día ella no estará más, porque el tiempo no se puede dejar pasar. Porque una madre tiene una descripción sin igual, porque de todas las flores ella es la más real, auténtica y verdadera.

Hijo, no menosprecies a tu mamá, estima sus consejos y practícalos. No esperes que pase el tren acelerado de los momentos y cuando lo quieras decir ya sea muy tarde. Date cuenta de cuán privilegiado eres y acepta que contar con su amor y apoyo, es sin duda, el mejor regalo que Dios pudo obsequiarte.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 10 de mayo de 2009 a las 9:55 a.m.


A mi madre hermosa Awilda Malavé: ¡Felicidades madre querida, tú eres una de mis mayores bendiciones! Te admiro como mujer, pero mucho más como sierva de Dios. No te canses, no desmayes, recuerda que tu ayuda viene de Dios y el galardón que mereces será muy grande allá en los cielos.

AMA HASTA QUE TE DUELA


Ama Hasta Que te Duela

Anoche observaba la película "The Prince & Me 3 The Royal Honey Moon". Hubo una frase que dijo el protagonista que captó mi atención de tal forma que un día después siento que tengo que escribir sobre ella. El Príncipe le decía a su esposa y ahora princesa: "Te amo tanto que me duele". No es la primera vez que escucho esta frase. Alguna vez leí una frase de la "Madre Teresa de Calcuta" que decía: "Ama hasta que te duela, si te duele es buena señal".

Pero la esencia o el sentido de esto, consiste en saber lo que implica amar tan profundamente a una persona que hay momentos en que sientes que te duele el corazón y se te corta la respiración. Creo que el máximo ejemplo de un amor tan inmenso e infinito fue el que Jesús sintió y siente por cada uno de nosotros. Allá en el huerto del Getsemanie, oraba al Padre, pidiendo que si era posible quitase de él esa copa. Los pecados del mundo él llevo sobre sus hombros. Y aunque le dolía, pues nos amaba inmensamente, dijo: "Padre, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Allí en la cruz, Jesús dio la más grande demostración que alguien en el mundo pueda tener. Tomar el lugar que nos correspondía y entregar su vida para reconciliarnos con el Padre.

Aquellos brazos extendidos, aquellos clavos en sus manos, aquel dolor tan profundo, no pudieron evitar que nos separáramos, sino que estrechó el vínculo y crece un lazo más fuerte. Porque cada vez que alguien se preguntara en el mundo si existe alguien que lo pudiera amar incondicionalmente, solo tendría que hacer en su mente el cuadro de Jesús en la Cruz del Calvario y esos serían motivos suficientes para saber que era no solamente amado, sino también aceptado.

Amar hasta que te duela, no significa "masoquismo" ni una excusa para el maltrato. Significa entrega y sacrificio. El querer ser una persona mejor, el desear entregar lo más hermoso de ti porque entiendes que ese ser a quien amas, merece las mejores cosas de ti. Por ese amor y ese sacrificio perfecto, Jesucristo nos hace mejores. Su amor nos perfecciona y purifica de tal manera que podemos compartirlo y brindarlo a otras personas.

Amar hasta que te duela, tal vez, quiera decir que el camino y la relación no serán fáciles. Ninguna relación sea familiar, profesional, de pareja o de amistad es cómoda siempre. Pero todo es posible si tienes paciencia y dedicación. No creo que sea siempre fácil para Dios soportarnos y tolerarnos, pero su amor no tiene mudanza ni es variable. Es incircunstancial y no es imperecedero. El escoge amarnos pese a todo. Su amor es sincero y puro. Sencillamente su amor es y si es, es porque existe, es real, está siempre a tu alcance, no es lejano ni fantasioso.

Amar hasta que te duela es entrega y apasionamiento. Es dejar el egoísmo y centrarnos en lo que amamos. Es poseer y a la vez dar libertad, es confiar. Podemos amar mejor a nuestra pareja, a nuestros semejantes, amigos y familiares; si amamos primeramente al que nos amó desde el principio. Porque Él es la fuente de la que puede fluir el amor más grande, genuino, puro, fiel y verdadero. Un amor que con el pasar del tiempo se acrecienta y no desvanece. Un amor que hace que conozcamos más a la persona amada y nos parezcamos a ella. Un amor que traspasa los límites y se siente no solo en el corazón, sino también en cada poro y fibra de nuestro ser. Mirándolo de esta forma, entonces, yo quiero amar hasta que me duela.

Autora: Brendaliz Avilés
(Todos los Derechos Reservados)


Si decides compartir este mensaje con alguien más te pido de favor que respetes los derechos de autor y no lo plagies o digas que eres su autor. Besitos gordos.

Escrito el 28 de enero de 2009 a las 10:30pm y transcrito a computadora el 23 de febrero de 2009.

miércoles, 24 de junio de 2009

UN PADRE ES



Un Padre Es…

Quien coloca los intereses y el bienestar de su familia antes que sus intereses propios.

Aquel que ama con entrega y vive para ver cumplirse los sueños de aquellos hijos que engendró y cuida.

Un buen padre es aquel que le es fiel a su esposa, quien dejando el machismo a un lado ayuda en las tareas de la casa.

Un hombre que llora y muestra sus sentimientos sin sentir vergüenza de ellos.

Se sobrepone a las tempestades y circunstancias adversas de la vida.

Busca de Dios con corazón sincero y ante cualquier decisión consulta primeramente con él, pues conoce su responsabilidad como sacerdote del hogar.

Él se levanta todos los días a trabajar, sin importar cansancio o enfermedad para traer el sustento a su familia.

Padre, aquel que de su apretada agenda y a pesar de sus muchos quehaceres, siempre tiene tiempo para su esposa e hijos.

Por ser
Amoroso y
De gran ejemplo
Rindo a ti estas sencillas palabras
Eres la inspiración de este escrito.

Autora: Brendaliz Avilés

PULSEANDO CON LA TEMPESTAD


Tema: Pulseando con la Tempestad

A veces siento que son demasiadas las espinas y pocas las rosas.
Hago todo lo posible por ser optimista, por nadar aún en contra de la corriente, por determinarme a luchar por lograr mis sueños.
Pero en ocasiones siento que mis esfuerzos no cosechan frutos y eso me preocupa, me entristece y trae a mi vida una mezcla de sentimientos complejos. Hay noches de insomnio que consumen muchas de mis energías tratando de enfrentar los temores a que todo se quede igual y a que mi futuro sea incierto. Me abruma la neblina de la incertidumbre a que no surjan aquellos cambios que tanto deseo. Y esa sensación de impotencia me impacienta y hace que lágrimas se escapen de mis ojos a modo de desahogo y consolación.
Sin embargo he leído y he escuchado que las personas que tienen que pasar por experiencias como las que aquí describo, pese a que todo parecía ir en su contra, lograron sobresalir y tener un futuro esperanzador y brillante. Porque aunque atravesaron y confrontaron experiencias que marcaron sus vidas y quisieron tronchar sus esperanzas, ellos no lo permitieron. Sobrepasaron sus limitaciones y se sobrepusieron a sus fracasos. Los malos momentos no los estancaron, más bien los impulsaron a caminar enfocados y determinados hacia la concertación de sus sueños. Estas personas lograron ser exitosas aún en contra de pronósticos mal intencionados de gente que estaban a su alrededor. Aún sin los recursos o las condiciones necesarias pulsearon con la tempestad y ganaron sus múltiples batallas.
Y ese momento es lo más que yo ansío y espero. Ese glorioso episodio en el que sabré que soy justamente aquello que siempre he querido ser y que va armonizado con el propósito de Dios para mi vida.
Sé que no soy la única a la que le llegan tantos pensamientos. Sé también que son muchos los que combaten cara a cara contra aquellas cosas que los quieren paralizar e impedir el paso hacia lo óptimo para sus vidas. Y por eso precisamente nace este pensamiento, por medio de él me escribo a mi misma y le digo a todo el que me escuche o lea que logrará salir adelante siempre y cuando se mantenga firme y no se rinda. Que la carrera no la gana el que va más acelerado, sino el que con firmeza dirige sus pasos bien encaminados hacia el sendero que Dios trazó para su vida.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 7 de junio de 2009.

Mujer: Toma Tiempo Para Ti


MUJER: TOMA TIEMPO PARA TI

Eclesiastés 3:11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Mujer, no importa la edad que tengas, hoy me dirijo a ti a corazón abierto. Mientras reflexionaba sobre algún tema para escribir que pudiera traer bendición a tu vida, recordé las palabras del proverbista Salomón en el libro de Eclesiastés. El capítulo 3 nos habla de cómo en esta vida todo tiene su tiempo. Aunque a veces pareciera que las horas del día no nos dan para hacer todo lo que queremos, debemos encontrar tiempo.
Por eso quiero dirigirme a ti, que valga la redundancia, has tomado tiempo de tu ajetreada agenda y entre tus muchos quehaceres has tomado la decisión de leerme.

Desconozco cual sea la lucha personal con la que tengas que lidiar frecuentemente, pero hoy te hago una invitación para que te veas a ti misma frente al espejo y explores en los rincones más íntimos de tu alma. Quiero que comiences por preguntarte si eres feliz. ¿Te sientes realizada o entusiasmada contigo misma? ¿Cuándo fue la última vez que realizaste algo que querías hacer? ¿Sigues soñando o renunciaste a las cosas que querías y que te propusiste algún día lograr?

Reflexionando un poco acerca de la creación y remontándome al cuadro de cuando Dios diseñó a la mujer, pienso que si Dios hubiese querido que el hombre estuviera o se realizara solo, entonces no hubiera creado a Eva para que fuera la ayuda idónea de Adán. Con toda humildad y espero no ser malinterpretada podría decir que el mundo es mejor gracias a que existen hermosas mujeres como tú. Talentosas, amorosas, apasionadas, entregadas a sus tareas, adoradoras del Dios omnipotente y tantas cosas más. Es trascendental que entiendas que tienes un sello de Dios que te hace especial y diferente al resto de la creación. Tienes tú lugar en este mundo y Dios te ha llamado a ser victoriosa.

Tal vez como amiga, madre, hija, esposa, trabajadora y en cada faceta de tu vida, has cumplido o ayudado a cumplirse los sueños de esas personas a quienes amas y eso está muy bien.
Pero, ¿has realizado tus sueños? ¿Has cumplido con aquello que entiendes que es el propósito específico en el cual Dios quiere utilizarte? Cuidas de los demás, pero, ¿tomas tiempo para cuidar de ti misma? Si no lo has hecho, este es el momento y el día para que pienses también en ti. Y pensar también en ti no implica que seas egoísta o vanidosa. Es muy necesario y a la vez provechoso que tomes un periodo del día para realizar aquellas cosas que te agradan. ¿Quién te dijo que no podías? ¿Qué ya estás muy vieja para alcanzar aquella meta que deseas? ¿Quién lastimó tanto tu corazón haciéndote sentir equivocadamente que tienes poco valor? ¿Quién te menospreció y socavó los rincones más íntimos de tu ser? ¿Por qué soportas que te hieran, agredan, griten, maltraten o te falten el respeto? ¿Comprendes que para que otros te valoren es necesario que tú te valorices primero? ¿Por qué sigues insistiendo en estar en una relación que sabes que nada bueno te traerá?

Con esto no quiero decir que patrocine el divorcio o que ante el primer problema o percance que surja, salgas corriendo. Hablo a aquellas mujeres que han caído en patrones de maltratos. Que viven soportando infidelidades, infidelidades que en ocasiones traen consigo entre muchas consecuencias, enfermedades que pueden terminar en muerte. Mujeres que sufren calladamente muchas agonías en su matrimonio y por temor al que dirán o a que nadie las pueda entender, siguen viviendo en un vía crucis y dependiendo de alguien que realmente dice en ocasiones amarla, pero que con sus acciones demuestra todo lo contrario. Esto porque cuando uno ama algo, lo cuida, lo protege, lo preserva y trata de no lastimarlo. Hablo de señoritas que tienen a sus novios y permiten que ellos destrocen su autoestima, que las traten mal, que decidan sobre sus vidas. ¿Qué te hace pensar que si te casas con él cambiará? Recuerda el refrán que dice: “que sobre aviso no hay engaño”.

¿Por qué callas cuando sabiamente has tenido las respuestas ante situaciones o problemas difíciles? ¿Por qué has dejado de ocupar tu lugar? Dios te ha dado un espíritu, una vida, un intelecto para que lo utilices. Tú puedes lograr grandes cosas tomada de la mano de Dios. Puede que en este momento alguna de las mujeres que me esté leyendo, piense que no puede salir de ese laberinto en el que se encuentra, pero quiero decirte, que tú sola tal vez sientes que no puedas, pero Dios te va a dar la fortaleza y la sabiduría que necesitas para afrontar los grandes retos que tengas que asumir. Tú no estás sola, tú eres bella por ser quien eres, independientemente de que la belleza sea relativa y de las opiniones o conceptos que han estigmatizado tu vida. Eres rosa en el jardín primoroso de Dios. ¿Por qué vivir atada a tus miedos cuando Dios quiere que seas libre? Que te remontes alto, vueles y desafíes los mares tempestuosos. Tú tienes ímpetu, ganas y tantas cosas más. ¡Lucha, no te quedes a la deriva!

Ahora quiero dirigirme a ti, mujer que has experimentado en tu vida un divorcio. A ti que tal vez, jugaron con tus emociones y sentimientos. A ti que te sientes engañada y sin fuerzas para volver a continuar. A ti que en la soledad de la noche no puedes dormir saturada de tantas preguntas para las cuales no tienes respuestas o no logras entender su lógica. A ti que luchas por sobrevivir y que muchas veces, el solo hecho de levantarte de la cama y hacer las tareas del día sientes que es una proeza, porque no tienes energías o porque piensas que la vida ya no tiene sentido. Te pido por favor que reacciones. ¡Levántate de donde te encuentras y vive! Vuelve a darte la oportunidad de sentir, de sonreír, de mimarte, de conocerte más, de descubrir nuevas facetas en tu vida, de realizar nuevas aventuras y proyectos. No dejes que los momentos tristes te aprisionen, que la vida se te vaya en lamentos e incertidumbre. Si lo crees en tu corazón, sabrás que no eres cualquier cosa, que eres una mujer de propósitos y que fuiste diseñada para marcar estos tiempos. Mujer, tú que me lees en estos momentos, toma tiempo para ti.

Autora: Brendaliz Avilés

Abro las puertas de mi corazón para que ustedes las mujeres que siguen este blog o foro si necesitan vaciar su corazón lo puedan hacer. Si quieren recomendar temas de los cuales quieren que se hable, pueden hacer sus recomendaciones y con toda humildad trataremos de hacer lo mejor posible.

ME FALTA MUCHO POR VIVIR Y SENTIR


Me Falta Mucho Por Vivir y Sentir…
Autora: Brendaliz Avilés


Tengo tanto que aprender.
Nuevos amaneceres por ver y noches que contemplar.
Me falta mucho por conocer y descubrir.
Hay cientos de miles de libros que leer y
millones de canciones que aprender para cantar.
Son tantos los países que tengo que recorrer,
experiencias que vivir y aventuras que disfrutar.
Tengo que desafiar tantos males y enfrentar nuevos retos.
Necesito sumar, multiplicar y sacar cuentas de los abrazos
y besos que todavía me faltan por regalar.
Hay tantas tristezas que restar y debilitar.
Tengo un mundo de cosas por hacer,
cariño que demostrar y recibir.
Me faltará vida y tiempo para adquirir toda la sabiduría
que quiero y pretendo.
Tengo tantos nuevos rostros que conocer y
observar millones de niños sonreír.
Para crecer y llegar hasta donde quiero el camino es distante.
La meta parece lejana, pero voy caminando confiada.
Preciso y anhelo descubrir tantos secretos.
Debo correr muchas veces alrededor de la playa,
contemplar la puesta del sol, mirar la luna y las estrellas.
Debo recorrer un sinfín de senderos y ayudar a quien me necesite.
Quiero construir una mansión donde se alojen mis sueños.
Ansío el momento en que la cura para el sida y el cáncer no sea tan solo una esperanza o quimera, sino una certeza.
Hay multitudes de gentes que necesitan saber que Dios es real y existe.
Tengo tanto que hacer, que no sé si la vida me dará.
Pero de algo segura estoy y es que tengo que vivir la vida de la mejor manera posible.
Hay más puentes, vínculos y lazos que edificar.
Hay tanto que brindar, hay mucho que realizar.
Con fe, optimismo, gracia y tenacidad, si yo lo creo,
¡podré triunfar!

Escrito el 29 de abril de 2009 a las 11:45pm

LOS GIGANTES SE HAN LEVANTADO MÁS EN EL NOMBRE DEL SEÑOR LOS DERRIBARÉ


“Los Gigantes se han Levantando Más en el nombre del Señor los Derribaré”

No sé si has podido observar en estos últimos días, como el enemigo se ha levantado y se ha desatado una ola de violencia a nivel mundial. Es más puede que estés librando una batalla personal y espiritual muy grande y piensas que ya no puedes más.
Quiero que sepas y recuerdes que el Señor está contigo sin importar cuán grande sea la situación que estés atravesando. Quiero que percibas que aunque los gigantes en muchas ocasiones parecen muy grandes e indestructibles, tú puedes ser un David y con Cristo obtener una gran victoria.

El triunfo lo obtendrás no con tus fuerzas, sino con las del Gigante más grande de todos, llamado Jehová y que es experto en realizar cosas que parecen imposibles. Dios tiene reservadas para ti muchas bendiciones. Él quiere renovar tus fuerzas para que puedas seguir batallando en este caminar. Recuerda pelear la buena batalla porque eres soldado del ejército del Dios Viviente y no puedes darte el lujo o dejar que el enemigo tome ventaja y territorio que no le pertenece.

Fueron muchos los gigantes que David tuvo que enfrentar en su vida. No solo desafío al gigante Goliat. Las escrituras registran en el libro de 2 Reyes, capítulo 21:15-22 lo siguiente:

”Volvieron los filisteos a hacer la guerra a Israel, y descendió David y sus siervos con él, y pelearon con los filisteos; y David se cansó.
E Isbi-benob, uno de los descendientes de los gigantes, cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y quien estaba ceñido con una espada nueva, trató de matar a David; mas Abisai hijo de Sarvia llegó en su ayuda, e hirió al filisteo y lo mató. Entonces los hombres de David le juraron, diciendo: Nunca más de aquí en adelante saldrás con nosotros a la batalla, no sea que apagues la lámpara de Israel. Otra segunda guerra hubo después en Gob contra los filisteos; entonces Sibecai husatita mató a Saf, quien era uno de los descendientes de los gigantes. Hubo otra vez guerra en Gob contra los filisteos, en la cual Elhanán, hijo de Jaare-oregim de Belén, mató a Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como el rodillo de un telar. Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro por todos; y también era descendiente de los gigantes. Este desafió a Israel, y lo mató Jonatán, hijo de Simea hermano de David. Estos cuatro eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron por mano de David y por mano de sus siervos”.

Esto prueba que siempre habrá gigantes que vencer y victorias que obtener. Estos gigantes fueron visibles y humanos. Pero por ejemplo hay gigantes que quieren destruirnos y son invisibles. Algunos ejemplos podrían ser: la depresión, la tristeza, los complejos e inseguridades, la falta de estima, los falsos testimonios o chismes inventados. El pecado oculto que nadie conoce, pero con el cual llevas batallando mucho tiempo y sientes que tus fuerzas desfallecen. Tal vez últimamente te está costando mucho serle fiel a tu pareja, quién sabe si mantener tu pureza sexual se ha convertido en casi una proeza o luchar contra pensamientos de lascivia. Tú gigante puede ser el tratar de controlar esa ira que cuando te toma te hace actuar como si fueras otra persona. Desconozco si algún ser querido cercano a ti se ha convertido en la piedra de tu zapato o el que te hace la vida de cuadritos.

Pero está palabra que tengo para ti es poderosa. Porque aunque se hayan levantado los gigantes si te armas con la armadura de Dios y cultivas los frutos del Espíritu Santo, lograrás derribarlos en el nombre de Jehová. No importa cuán intimidante y retante parezca el gigante que amenaza con destruir tu vida, ese que tú tienes al lado tuyo te ayudará a enfrentarlo y a vencerlo. Y si no formas parte de su equipo, yo te invito a conocerlo para que veas como te entrena en su ejército y te conviertes en parte de su escuadrón especial.

Isaías 59:19 dice: “porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él”. Hace unos días escuché en una predicación que un joven explicaba que en los tiempos de antes, si por ejemplo un maestro estaba dando la clase y un alumno no estaba de acuerdo decía: “yo levanto bandera”. Entonces este versículo quiere decir que Jehová revocará, desautorizará todo obra que el enemigo quiera hacer. Que el poder de Dios predomina ante cualquier ataque del enemigo. Jesucristo hace mucho tiempo que lo derrotó en la cruz del Calvario. Y tú eres su hijo, eres su creación y tienes que tomar las promesas que dejó escritas para ti a través de las Sagradas Escrituras y apropiarte. Si vas de la mano de Jehová ganarás la batalla. En el nombre del Señor derribarás todos los muros, cortaras la cabeza a los gigantes y los problemas disminuirán. ¡Créelo, recíbelo, trabaja en ello y verás la mano poderosa de Dios obrando en tu vida!

Autora: Brendaliz Avilés

martes, 23 de junio de 2009

LLAMADO DEL PASTOR A LA OVEJA


Llamado del Pastor a la Oveja

“Jehová es mi pastor, nada me faltará”. Salmo 23:1


Hoy quiero dedicarte este escrito a ti ovejita que estás por descarriarte o que ya te fuiste a probar de los pastos que el mundo te ofreció. A ti que un día te marchaste y te fuiste alejando poco a poco en un viaje sin retorno. A ti que quisieras volver, pero el pecado pesa demasiado sobre tu vida y sientes que ya no obtendrás el perdón de Dios. A ti que se te hace difícil regresar a los rebaños de tu Pastor, aunque muy dentro de ti, ansías regresar al calor de su amor y cuidado. Porque aunque ante los demás finges estar muy bien y feliz, sabes que ya no es lo mismo y sientes en las noches un gran vacío.

Hoy el tierno Pastor te vuelve a llamar. Con voz armoniosa pronuncia tu nombre. Te invita a reposar y descansar a sus pies, luego de que has caminado errante por el mundo. A pesar de que muchas veces has ignorado Su llamado fingiendo que no es a ti a quien le habla. Él quiere sepultar y borrar aquello que te ha dañado. Las heridas que te han lastimado y aún te causan dolor. Él quiere vendar cada lastimadura, vendarte y cicatrizarte con su antibiótico celestial. Con su cayado promete volver a guiarte y conducirte por senderos del bien y del éxito si tú se lo permites.

Puede rechazarte o cuestionarte porque tiene él derecho, pero ha decidido en cambio, darte una nueva oportunidad de autodescubrirte y entrar en su presencia. Él te ofrece un nuevo comienzo, borrón y cuenta nueva. Quiere que descubras y veas quién eres para él. Tu gran valor como su valiosa creación. Pero también él desea que seas su criatura, que le pertenezcas, que puedas llamarte su hijo y cuidarte como un padre protector. Dios desea secar cada lágrima que derramas por los errores que has cometido, que aún te pesan y arrastras. Quiere darte un baño en su gracia fabulosa y desinfectarte con su agua y jabón celestiales. Él quiere perfumarte y renovarte para que vuelvas a sonreír, tener su sello especial y sentir la paz que hace tanto tiempo no experimentas.

No esperes más, deja de pelear contigo mismo, no escuches las voces que te dicen que no lo lograrás, que él ya no te ama más. Es mentira y falsedad que él ya no te recuerda y que te ha olvidado. Sigues estando presente como desde el principio. Acepta su invitación exclusiva para llenarte y refrescarte en sus prados.

Autora: Brendaliz Avilés

EL SILENCIO QUE NOS HABLA


El Silencio Que Nos Habla

Carlitos, un joven de la iglesia donde me congrego dice que: “en el silencio la verdad sale a la luz sin ser adulterada”. Estás palabras están cargadas de una verdad muy grande. A veces, ese silencio al que tanto le tememos, es necesario porque por medio de ese silencio el Espíritu Santo se revela a nuestras vidas.
La experiencia del silencio se torna en un encuentro contigo mismo donde te ves reflejado ante el espejo, los ojos y la verdad de Dios. Entonces comienzas a verte tal cual es, sin excusas aquello que debes cambiar o mejorar. Ves también aquellas situaciones, problemas o personas que tienes que entregarle a Dios para que él obre. Una llama comienza a avivarse en tu interior porque Jehová a comenzado a examinarte y a probar tu corazón. Tú le has pedido que te indique si hay caminos de perversidad o maldad en ti y ahora él te indica y te dirige como se lo pediste.

A través de ese silencio tu alma es restaurada y tu corazón limpio comienza a bombear buenos deseos, sentimientos y acciones que son frutos del Espíritu Santo. Ese espacio en el que parece que nadie te dice nada es el que Dios utiliza para enseñarte y para que madures. Bajo el espejo de Dios comienzas a ver las cosas de forma diferente. No a tu manera, estilo o punto de vista carnal o humano; sino de manera espiritual, esto es al estilo de Dios. Y cuando eso pasa, de primera instancia hay tal choque de emociones, que se puede producir en nosotros el desconcierto. Porque sabes que debes dejar morir tus deseos para que comiencen a prosperar y a vivir en ti los deseos del que sabe lo qué es mejor para ti.

Es que el silencio nos habla más fuerte que nada. De él no nos podemos escapar porque ese silencio se encuentra con nosotros para llamarnos a cuenta. Ese silencio es una especie de fiscal o detective que penetra en los filtros de nuestra memoria y conciencia. Este nos indica en qué andamos bien o que cosas debemos corregir, mejorar, arreglar, perfeccionar.
Hoy te invito a que escuches a tu silencio de forma atenta para que veas como te habla.

Autora: Brendaliz Avilés

Postrándome a Tus Pies


Hay momentos en que siento que tengo que decir y transmitir tanto de las cosas que Dios me ha enseñado y enseña diariamente. "Pues no pretendo haberlo alcanzado, solo una cosa hago, tratar de extenderme hacia Dios".

Medito hoy en el estribillo de un himno compuesto por el hermano Leif Espinosa que dice...
"Fue ahí que yo aprendí que con raíces yo no puedo vivir. Que para las alturas yo llegar, tenía que entregarlo todo a tus pies".

Y el llamado el día de hoy es a entregar en humildad ante Dios todo nuestro ser, mente, alma, corazón, cuerpo. Entregar todo lo que tengamos a él, nuestros sueños, nuestros planes, nuestros miedos, heridas, fracasos, victorias e inseguridades. Depositar ante él las cicatrices, lo que nos ocasiona todavía dolor. Porque mientras no depositemos todo eso a sus pies, con toda nuestra sinceridad, sabiendo que él es el único que puede intervenir y hacer algo en nuestro interior, no estaremos preparados para remontarnos tan alto como el águila. Tal vez podremos volar cual golondrinas, pero no podremos elevarnos a la altura que Dios quiere que volemos, si dentro de nosotros existen raíces de amargura. Si dentro de nosotros existe el odio o los deseos de venganza. Si los miedos no permiten que no despejemos el suelo. Si nuestra visión está limitada a las circunstancias y no al gran poder de Dios, quien hace todas las cosas posibles.

Al escribir estas palabras estoy súper sorprendida, porque siento como si fuera Dios quien estuviera moviendo mis manos a través de la computadora. No sé si le hablo a mucho o a alguna persona en específico, pero puedo decirte que si tú lo decides y lo quieres, hoy puede ser el día de tu liberación. El día que llevas esperando tanto tiempo en tu vida, pero deja que el Espíritu Santo de Dios te quebrante. Llora todo lo que tengas que llorar, si es necesario, grita, pero no te quedes igual. Deja que Dios renueve tu interior, tu ser completo. Deja que su paz te inunde, deja que su amor tan sublime te envuelva. Porque para tu crecimiento es necesario que mengües tú y en cambio él crezca en ti. Hoy es el día de tu milagro. Pon a sus pies todo lo que amas, lo que sientes que has perdido y también lo que has ganado.

¡Bendiciones!

Autora: Brendaliz Avilés

Cuando mires al cielo

Cuando mires al cielo y todo esté nublado y las estrellas ocultas no muestren su brillo. Cuando el frío de la noche parezca congelar...