jueves, 12 de enero de 2012

Amor Sublime

Tú inmenso amor me rodea, tus fuertes brazos me sostienen.
Tú calor me abriga aún en el más crudo invierno.
Eres armonía, tu sonrisa es melodiosa y tu voz infunde aliento.
Ante la tormenta eres calma, y en la lluvia eres mi arco iris.
Cuando camino aún entre sombras, eres la luz más brillante.
¡Qué dulce amor, cuán fuerte es tu presencia!
En tú guarida siempre estoy segura.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

Toma las flores

Querido Dios:

Toma las flores que quieras del jardín de mi corazón.
No sé si sean las más bonitas, ni las más delicadas, pero sí son sinceras.
Llenas de agradecimiento, alabanzas y amor a ti.
Tú has sido mi Jardinero y quiero brindarte la belleza y transparencia de mi ser.
 

(Autora: Brendaliz Avilés)
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

martes, 10 de enero de 2012

GRANDE ES TÚ FIDELIDAD



Grande es TÚ Fidelidad
"Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca".  (Lamentaciones 3:21-25
Para poder hablar de tu fidelidad oh Dios, es necesario conocerla y experimentarla.  Y yo certifico porque he sido testigo, que has sido un gran Padre y un excelente amigo.  Nunca me has fallado; jamás me has abandonado.  En todo momento has permanecido junto a mí.  Pero en esos periodos en la vida donde todo se torna más oscuro, has hecho resplandecer tu luz y me has iluminado el camino.
Me has dado primeros auxilios y resucitado con tu oxígeno cuando he creído que estoy muerta.  Divino Alfarero, has recogido y unido pieza por pieza cada pedacito de mi corazón roto y has avivado la llama cuando las aguas de la tormenta han parecido ahogarme.  Cuando mi instrumento ha estado desafinado o quebrado, tú con gran paciencia me has arreglado para que luego pueda sanar hermoso y afinado.
Cada mañana tu sol de justicia amanece sobre mi vida.  Te alabo porque eres demasiado maravilloso y sublime.  Me es reconfortante saber que eso cálido que siento en mi corazón es tu grata presencia.  Que me impregnas con tu amor y me guías con tu Espíritu Santo.  Aún cuando pareciera que estás lejos, es verdaderamente cuando estás más cerca.  Y los que confían y esperan en ti conocen y se alegran en tu salvación.

Has plantado en mi jardín fe y esperanza, has regado mi huerto con tu gracia.  ¡Bendito eres y serás por siempre!  ¡Aleluya perpetuamente por TÚ fidelidad!

Autora: Brendaliz Avilés

lunes, 9 de enero de 2012

Callando de Amor



Callando de Amor

En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos. Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos”. (Sofonías 3:16-17)

Querido Señor:

Me pregunto, ¿cuántas veces has callado de amor  por mí?  ¿Cuántas veces has tolerado en tu misericordia y amor mis momentos de mal humor o rebeldía?  Esos momentos en que trato de entender qué es lo que está pasando y no comprendo absolutamente nada.  Esos momentos en que me siento tan impotente que pienso que me has abandonado, aún cuando en mi interior sé que sigues ahí.

¿Has callado cuando me encuentro en una gran prueba, sintiendo que no hay salida?  Cuando estoy gritando aterrada de horror y exclamando que no tendré fuerzas para continuar.  Cuando ahogada sé que Tú conoces la respuesta y sabes cuánto tiempo durará y lo que sucederá, pero por amor callas.  Permaneces en silencio no queriendo asustarme ni que piense que no podré continuar.  Sabes que es necesario e importante que pase por este lapso y esta transición y que aunque me va a doler, debo pasarla si quiero brillar y victoria.

Forjas mi carácter cautelosamente diciéndome que no tema porque en todo el trayecto vas caminando conmigo.  Me extiendes tu mano cuando caigo rendida y curas mis heridas con una nobleza y paciencia que solo pueden provenir de ti.  Levantas mis manos en señal de victoria, me echas porras y me susurras que no permita que nada ni nadie me hagan desviarme de lo que tienes reservado para mí.

Dios tú estás en medio de mí, eres Poderoso Salvador, quien me cuida y revitaliza.  Me sustentas y afirmas mis pasos, te deleitas y sientes placer al amarme.  Realmente sonríes con tu amor puro, con tu esencia cristalina.

Yo también he callado por amor a ti.  He dejado que muchas veces los que se consideran mis enemigos se burlen y me critiquen, que hablen a mis espaldas y delante de mí, porque he creído y confiado plenamente en ti.  Guardo silencio porque sé que por más que trate de explicar, no entenderán.  Pero también con una quietud y confianza porque sé que obrarás y que al final cada cual recibirá su pago de acuerdo a tu justicia.

Dios mío, mientras guardo silencio y mi corazón quiere estallar, pero decide refugiarse en ti, quiero exclamar las palabras que Job algún día habló: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí”.  (Job 19:25-27).

Callo, Dios, por la fe que tengo en ti.  Porque me afianzo en tus promesas y en tu Palabra.  Porque tu amor nunca me ha abandonado ni me abandonará.  Porque aún si lo que espero, no llega… SÉ QUE CUMPLIRÁS TU PROPÓSITO EN MÍ.

Pudieras decir tanto Dios y sin embargo decides guardar silencio esperando que yo comprenda que tu amor es más profundo e infinito que cualquier cosa que pueda acontecer en este mundo.  Tú silencio no es ausencia, es que estás trabajando permanentemente en mí.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com

martes, 20 de diciembre de 2011

¡NO TEMAS! DIOS TE LIBRARÁ DE LOS LEONES



¡NO TEMAS! DIOS TE LIBRARÁ DE LOS LEONES

“Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente  sirves, él te libre”.  (Daniel 6:16)

Una de las historias más impresionantes que relata la Biblia es la de Daniel en el foso de los leones.  Debido a la envidia que sentían unos sátrapas y gobernadores se unieron para conspirar contra Daniel.  ¿Por qué razón?  Dice la biblia que Daniel era superior a ellos porque había en él un espíritu superior. 

El rey Darío al observar esto pensó en poner a Daniel sobre todo el reino.  Y como estas personas no soportaban esta idea buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino.  Pero que maravilloso es leer que ellos no podían hallar ocasión alguna o falta, porque Daniel era fiel y ningún vicio ni falta fue hallado en él.

Estos hombres tramaron un plan muy ruin sigilosamente.  Pensaron por fin que podrían sacar de carrera a Daniel, así que hablaron con Darío para que promulgara un edicto real y lo confirmara.  Este edicto consistía en que por espacio de 30 días cualquiera que demandara petición a cualquier dios u hombre fuera del rey, sería arrojado al foso de los leones.  No conociendo el rey Darío las intenciones reales y escondidas detrás de este edicto, firmó el edicto y la prohibición.

Pensaron ellos que finalmente lograrían sus planes perversos.  La envidia los carcomía a tal extremo que planificaron la muerte de Daniel porque ellos sabían perfectamente que Daniel no obedecería.  Ellos conocían de un Daniel que era temeroso y fiel a Dios.  Lo sabían tan bien que cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró a su casa y sin cerrar las ventanas de su cámara que daban a Jerusalén, se arrodillaba no una, ni dos veces, sino que tres.  Él oraba y daba gracias delante de su Dios como lo solía hacer antes de que promulgaran el edicto.

¡Qué calidad de cristiano, que hombre íntegro y recto!  Tal era su confianza y amor por Dios que ni aunque su vida estuviera en  peligro dejó de buscar el rostro de Dios.  Cuando la prueba era más fuerte, él no tambaleó ni se dejó llevar por el temor.  Cuando los demás tramaron un plan en contra de él, él se escudó en el que podía salvarlo y pelear su batalla.

Relata la historia que aquellos hombres lo encontraron orando y clamando a Dios como supusieron que iba a pasar.  Ni cortos ni perezosos, fueron ante el rey Darío y tergiversaron la verdad para que todo saliera a su favor.  Y aunque el rey quiso salvar a Daniel, por haber sido firmada esta orden no pudo hacer nada.  Entristecido el rey le dice a Daniel: “El Dios tuyo, a quien  tú continuamente sirves, él te libre”.  Y arrojaron a Daniel al foso de los leones.

Humanamente no había ninguna posibilidad de que Daniel sobreviviera.  Habían puesto incluso una piedra para que no pudiera escapar.  Pero ellos con lo que no contaban era con el poder sobrenatural de Dios.  Que ante él toda piedra es removida y toda tormenta calmada.  Ciertamente Dios no dejaría quedar en vergüenza a su hijo que constantemente hablaba con él en oración.  Ahora ellos verían el poder del Dios viviente en acción.  Ahora presenciarían que el Dios de Daniel no estaba muerto, ni sordo, ni era injusto.  El Dios a quien Daniel le servía conocía del plan maléfico que habían tramado y no permitiría que sus enemigos salieran airosos.

Ahora todas estas personas serían testigos de que lo que el enemigo quiso utilizar para destruir a Daniel, Dios lo utilizaría para mostrar su gran gloria y poderío.  Cuál sería la sorpresa de aquel rey que realmente apreciaba a Daniel y había estado preocupado y entristecido pensando que él había muerto.  Darío se levantó muy de mañana y fue apresuradamente al foso de los leones.  Y meditemos en lo que allí pasó.  Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones? Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios”. (Daniel 6:20-23 RV)

¡Gloria a Dios!  Ni siquiera ninguna lesión se halló en él porque había confiado en su Dios.  La Biblia es clara cuando explica que Daniel había confiado en su Dios.  Porque es vital y muy importante en quién tienes puesta tu fe y a quién clamas en el momento difícil.  ¿Tu fe está centrada en Dios o son más grandes las circunstancias que te hacen perder de vista el objetivo?   Cuando la duda te amenaza o visita, ¿puedes hablarle y decirle?: “¡yo sé que mi Redentor vive!”  Pero el mensaje para ti el día de hoy es bien claro y sencillo, Dios te librará del foso de los leones.  Él te defenderá de los que intentan hacerte mal y estorbar tu camino.  Pero tienes que confiar ciegamente en él, tienes que acudir a la fuente de la verdad que es Dios. 

El final para aquellos que intentaron destruir a Daniel fue trágico.  Como decimos en Puerto Rico, “les salió el tiro por la culata”.  Pero Daniel prosperó, fue puesto en honra y a causa del milagro que Dios hizo con él en el foso de los leones, el nombre de Dios fue exaltado y reverenciado.  Porque aún de tu circunstancia adversa, cuando Dios te de la victoria, muchos verán y tendrán que decir que verdaderamente eres un hijo o una hija de Dios.  Y le alabaran con asombro porque grandes y maravillosas son las obras que hace nuestro Dios.  ¡Aleluya! 

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

viernes, 16 de diciembre de 2011

Esa mujer...

Esa mujer...

De un corazón afligido y confundido escucho el sollozar lleno de preguntas sin respuestas. De un alma que con esperanza clama y eleva su plegaria a Dios para que le de fuerzas para seguir el camino. Y aunque la noticia o el golpe que ha recibido es impactante y triste, esa mujer es tan fuerte que deposita toda su confianza en Dios, el único que ella sabe puede hacer algo. Y esta prueba que ahora ella se encuentra atravesando, aunque no parezca, la hará más fuerte, valiente y determinada. Esa mujer brillará ahora con más luz, porque de su interior brotará lo más hermoso de ella. Esta mujer no se rendirá, ninguna nube nublará su entendimiento. Ella no estará sola en el camino, Dios la lleva de la mano hacia un camino y un pensamiento más alto. 

(Autora: Brendaliz Avilés)
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio