ACERCA DE LA SANTIDAD
“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Efesios 12:14)
Muchas veces pensamos que la santidad envuelve lo que se ve por fuera. Lo que una persona usa o deja de usar. Y aunque la santidad es algo que se refleja por fuera, mucho tiene que ver con lo que hay dentro de nosotros. Hoy medito sobre estas cosas y deseo hacerles notar que.
Santidad implica que…
Con la boca que alabo y exalto el nombre de Dios, no hable o murmure sobre el pastor, los líderes, los amigos o las demás personas. Mucho menos que levante falsos testimonios, ande en rebeldías, divisiones o murmuraciones.
Que con los ojos que miro las bellezas que hizo mi Creador no esté viendo cosas que a Dios no lo agradan, tales como la pornografía, cosas violentas, etc. Que mis ojos no codicien la mujer o el hombre ajeno o mire con lujuria a otra persona.
Que con la boca que he confesado bendición luego confiese maldición. O que hable muy bonito en la iglesia o frente a las demás personas y luego cuando nadie me ve o en el núcleo de mi casa hable palabras obscenas y malas.
Que sea el mismo o la misma dondequiera que esté. Que no sea una cosa dentro de la Iglesia y otra fuera de ella.
Que debo tener cuidado que con esas manos que hice cosas lindas para Dios y que lo alabe no vaya a utilizarlas luego para robar, maltratar, herir o lastimar.
Que trato de guardarme para Dios y apartarme de las cosas del mundo que sé, traerán destrucción a mi vida espiritual.
Que debo tener cuidado con lo que mis oídos escuchan, lo que mis pies pisan, la senda por donde camino y lo que permito que entre a mi mente.
La santidad me lleva a no incitar a la violencia ni al pecado a otras personas. A no maltratar física, verbal o emocionalmente a mis seres queridos, ni a los que me rodean.
No significa que sea perfecto o más “santo” que otros, significa que estoy haciendo el intento de cada día ser mejor para llegar a ser como Jesús siguiendo su ejemplo.
A veces nos dejamos llevar solo por lo que vemos desde afuera, nos concentramos en el exterior y no identificamos que muchas veces aquellos que parecen ser “santos” son solo sepulcros blanqueados, por fuera tan hermosos, pero por dentro destrozados y podridos. Hoy más que nunca tenemos que pedirle a Dios discernimiento para que él nos muestre más allá de lo que las cosas o personas aparentan ser. Brindémonos la oportunidad de dejar a un lado nuestros prejuicios para que podamos conocer a gente que de verdad aman a Dios y quieren hacer la diferencia, pero que tal vez no le hemos dado la oportunidad, porque no hemos sabido mirar más allá. Porque Dios ciertamente escudriña las mentes y los corazones.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
¡Bienvenidos! Este lugar ha sido diseñado con el propósito de bendecir, dar una palabra que estimule, restaure y aliente tu corazón. Que encuentres un mensaje de ánimo o una palabra de amor para compartir con otros. ¡Dios los Bendiga! Pido al Señor que de alguna manera toque tu corazón a través de esta página.
miércoles, 16 de junio de 2010
martes, 15 de junio de 2010
¡CUIDADITO PENINA!

¡CUIDADITO PENINA!
“Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos”. (1 Samuel 1: 5-6
Hoy quiero compartir con ustedes algo nuevo que aprendí sobre la historia de Ana. Ana era la esposa del Elcana quien era afrentada y oprimida continuamente por Penina, la otra esposa del Elcana. Esto debido a que Penina tenía hijos y Ana era estéril. Ser estéril en esos tiempos era una afrenta. Dice la biblia que todos los años era lo mismo, Penina irritaba, enojaba y entristecía a Ana. Todos los años una lucha constante.
Pero quiero que te fijes en un detalle sumamente importante. Penina molestaba tanto a Ana porque Ana tenía algo con lo que ella no contaba de igual forma. Porque la Biblia dice que a pesar de que Ana era estéril, su esposo la amaba y le daba a ella una parte especial, una parte escogida.
La lucha que debió enfrentar Ana no era fácil. Ella realmente se encontraba triste, oprimida, deprimida. Era tal su tristeza que había dejado de comer y lloraba. Y generalmente cuando uno llora es porque siente una tristeza muy grande. Cuando el cuerpo no recibe alimento y encima tiene una tristeza el alma, no hay fuerzas, hay angustia y depresión.
Pero ese año cuando subían a adorar Ana hizo algo diferente a lo que tal vez había echo otros años. Ella fue al templo a orar y a tener una conversación con Dios muy profundo. Ella quería que Dios interviniera en su necesidad y por eso clamó. Tan poca era la visión y el discernimiento de Elí en aquellos momentos, que pensó que Ana estaba borracha. Sin embargo la aflicción de Ana era tan grande que apenas podía pronunciar palabras. Luego de aclararle al sacerdote que no estaba borracha sino que había estado afligida y que necesitaba un milagro de Dios. Elí le dice que se vaya en paz, porque ella concebiría. Ana entonces recibe esa palabra, actúa en fe, come, bebe, renueva sus fuerzas y a los nueve meses concibe a su primer hijo a quien llamo Samuel. Samuel fue dedicado a Dios y dejado en el templo para ser instruido al servicio de Dios. Luego de eso Ana concibe más hijos.
Ahora quiero que analices y pienses en la persona o circunstancia que se ha convertido en “Penina” para ti. Que te oprime y se burla de ti continuamente, que busca deprimirte y hacerte desmayar. En el mundo espiritual “Penina” podría tipificarse con el diablo. Porque él busca continuamente robarte el gozo y la paz. Que pienses en lo que no tienes para que te sientas derrotado. Pero, ¿sabes por qué razón el enemigo hace esto? He aquí el secreto: PORQUE TU CUENTAS CON EL AMOR DE TU PADRE CELESTIAL Y EL TE HA DADO UNA PARTE ESPECIAL AUN EN MEDIO DE TUS DEBILIDADES. Al enemigo le da celos que tú ames a Dios, que Dios sea el dueño de tu vida, porque él siempre ha querido la gloria de Dios para él. Por tal razón es un engañador, turbador, usurpador y padre de toda mentira.
Otro factor importante es que habrá momentos en que nadie podrá entender por lo que estás pasando. O que la gente te malinterpretará o tratando de consolarte, te herirán más. Elcana no podía entender la aflicción de Ana, y tratando de consolarla, le preguntó que si acaso él no era mejor que diez hijos. Estoy segura que Ana amaba a su esposo, pero ella también deseaba ser madre y darle hijos de ella a Elcana. Elí debido a su falta de discernimiento pensó que Ana estaba borracha. Tal vez a ti no te acusen de borrachera, pero tal vez, no logren ver la gran aflicción que estés pasando. Quizás algunos hasta te calumnien y murmuren de ti como lo han hecho con tantas personas en la biblia y en la historia. Es posible que continuamente tus enemigos y burladores digan: ¿dónde esta tu Dios?
Pero debes recordar que ante el momento difícil y de prueba, tienes que hacer como Ana, acudir al templo y buscar en oración el rostro de Dios. Y no solo en el templo sino que continuamente debes buscar a Dios mediante la oración y alimentarte con la Palabra de Dios, que no es otra cosa que la Biblia. Luego, renovar tus fuerzas, comer, beber, irte en paz y seguridad. Estar confiado y creer que Dios intervendrá en tu asunto y tu necesidad. Ana creyó la palabra que le fue dada por Elí. Y habrá momentos en tu vida en que Dios usará hasta las personas que tú menos imagines para hacerte conocer su propósito y la senda por donde debes andar. Ana en fe se fue para su casa después de haber alabado a Dios que era el propósito para el cual habían subido al templo y luego de haber orado y presentado su situación a Dios.
Punto importante a resaltar, además de la fe, Ana necesitó paciencia. Pero no solo paciencia, “Penina” seguía estando allí, burlándose, oprimiéndola, escarneciéndole, haciéndole ver que ella sí tenía hijos, mientras que Ana no. Y así mismo es el enemigo siempre esta lanzando dardos a tu mente y a tu vida para hacer que tu fe decaiga, que pierdas las esperanzas o que el propósito de Dios no se cumpla en tu vida. Pero debes recordar como dice el coro inspirado en las palabras del salmista: “Pacientemente esperé a Jehová, se inclinó a mí, escuchó mis ruegos, me sacó del lodo y puso en él un cántico nuevo”.
Ana durmió con su esposo, tuvo intimidad y a los nueve meses vio su petición contestada con sus propios ojos. No solamente tuvo un hijo, sino que Dios le permitió poder concebir más hijos y ella hizo una oración de acción de gracias. (Si quieres saber más lee el libro de 1ra de Samuel porque ahí encontrarás todos los detalles). Ah, pero no se me puede olvidar que ella también le cumplió a Dios lo que le prometió que iba a darle si le permitía tener hijos. Y nosotros tenemos que cumplir las promesas que le hacemos a Dios porque hay muchos que cuando reciben su bendición se olvidan de lo que le prometieron a Dios cuando estaban en el momento difícil.
Aunque “Penina” se levante contra ti, no te olvides que tu cuentas con algo hermoso, maravilloso e inigualable: EL AMOR DE TU DIOS Y SUS PROMESAS. El es fiel en cumplir lo que promete aunque muchas veces nos parezca que tarda. Pero para todo hay un momento perfecto. Así como Ana ten fe y verás al tiempo que tu recompensa llegará. Me pregunto cómo estaría o quedaría Penina luego de ver el milagro que Dios hizo en Ana. Me imagino que entonces tuvo que morderse la lengua y callarse.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizavilés.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
“Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos”. (1 Samuel 1: 5-6
Hoy quiero compartir con ustedes algo nuevo que aprendí sobre la historia de Ana. Ana era la esposa del Elcana quien era afrentada y oprimida continuamente por Penina, la otra esposa del Elcana. Esto debido a que Penina tenía hijos y Ana era estéril. Ser estéril en esos tiempos era una afrenta. Dice la biblia que todos los años era lo mismo, Penina irritaba, enojaba y entristecía a Ana. Todos los años una lucha constante.
Pero quiero que te fijes en un detalle sumamente importante. Penina molestaba tanto a Ana porque Ana tenía algo con lo que ella no contaba de igual forma. Porque la Biblia dice que a pesar de que Ana era estéril, su esposo la amaba y le daba a ella una parte especial, una parte escogida.
La lucha que debió enfrentar Ana no era fácil. Ella realmente se encontraba triste, oprimida, deprimida. Era tal su tristeza que había dejado de comer y lloraba. Y generalmente cuando uno llora es porque siente una tristeza muy grande. Cuando el cuerpo no recibe alimento y encima tiene una tristeza el alma, no hay fuerzas, hay angustia y depresión.
Pero ese año cuando subían a adorar Ana hizo algo diferente a lo que tal vez había echo otros años. Ella fue al templo a orar y a tener una conversación con Dios muy profundo. Ella quería que Dios interviniera en su necesidad y por eso clamó. Tan poca era la visión y el discernimiento de Elí en aquellos momentos, que pensó que Ana estaba borracha. Sin embargo la aflicción de Ana era tan grande que apenas podía pronunciar palabras. Luego de aclararle al sacerdote que no estaba borracha sino que había estado afligida y que necesitaba un milagro de Dios. Elí le dice que se vaya en paz, porque ella concebiría. Ana entonces recibe esa palabra, actúa en fe, come, bebe, renueva sus fuerzas y a los nueve meses concibe a su primer hijo a quien llamo Samuel. Samuel fue dedicado a Dios y dejado en el templo para ser instruido al servicio de Dios. Luego de eso Ana concibe más hijos.
Ahora quiero que analices y pienses en la persona o circunstancia que se ha convertido en “Penina” para ti. Que te oprime y se burla de ti continuamente, que busca deprimirte y hacerte desmayar. En el mundo espiritual “Penina” podría tipificarse con el diablo. Porque él busca continuamente robarte el gozo y la paz. Que pienses en lo que no tienes para que te sientas derrotado. Pero, ¿sabes por qué razón el enemigo hace esto? He aquí el secreto: PORQUE TU CUENTAS CON EL AMOR DE TU PADRE CELESTIAL Y EL TE HA DADO UNA PARTE ESPECIAL AUN EN MEDIO DE TUS DEBILIDADES. Al enemigo le da celos que tú ames a Dios, que Dios sea el dueño de tu vida, porque él siempre ha querido la gloria de Dios para él. Por tal razón es un engañador, turbador, usurpador y padre de toda mentira.
Otro factor importante es que habrá momentos en que nadie podrá entender por lo que estás pasando. O que la gente te malinterpretará o tratando de consolarte, te herirán más. Elcana no podía entender la aflicción de Ana, y tratando de consolarla, le preguntó que si acaso él no era mejor que diez hijos. Estoy segura que Ana amaba a su esposo, pero ella también deseaba ser madre y darle hijos de ella a Elcana. Elí debido a su falta de discernimiento pensó que Ana estaba borracha. Tal vez a ti no te acusen de borrachera, pero tal vez, no logren ver la gran aflicción que estés pasando. Quizás algunos hasta te calumnien y murmuren de ti como lo han hecho con tantas personas en la biblia y en la historia. Es posible que continuamente tus enemigos y burladores digan: ¿dónde esta tu Dios?
Pero debes recordar que ante el momento difícil y de prueba, tienes que hacer como Ana, acudir al templo y buscar en oración el rostro de Dios. Y no solo en el templo sino que continuamente debes buscar a Dios mediante la oración y alimentarte con la Palabra de Dios, que no es otra cosa que la Biblia. Luego, renovar tus fuerzas, comer, beber, irte en paz y seguridad. Estar confiado y creer que Dios intervendrá en tu asunto y tu necesidad. Ana creyó la palabra que le fue dada por Elí. Y habrá momentos en tu vida en que Dios usará hasta las personas que tú menos imagines para hacerte conocer su propósito y la senda por donde debes andar. Ana en fe se fue para su casa después de haber alabado a Dios que era el propósito para el cual habían subido al templo y luego de haber orado y presentado su situación a Dios.
Punto importante a resaltar, además de la fe, Ana necesitó paciencia. Pero no solo paciencia, “Penina” seguía estando allí, burlándose, oprimiéndola, escarneciéndole, haciéndole ver que ella sí tenía hijos, mientras que Ana no. Y así mismo es el enemigo siempre esta lanzando dardos a tu mente y a tu vida para hacer que tu fe decaiga, que pierdas las esperanzas o que el propósito de Dios no se cumpla en tu vida. Pero debes recordar como dice el coro inspirado en las palabras del salmista: “Pacientemente esperé a Jehová, se inclinó a mí, escuchó mis ruegos, me sacó del lodo y puso en él un cántico nuevo”.
Ana durmió con su esposo, tuvo intimidad y a los nueve meses vio su petición contestada con sus propios ojos. No solamente tuvo un hijo, sino que Dios le permitió poder concebir más hijos y ella hizo una oración de acción de gracias. (Si quieres saber más lee el libro de 1ra de Samuel porque ahí encontrarás todos los detalles). Ah, pero no se me puede olvidar que ella también le cumplió a Dios lo que le prometió que iba a darle si le permitía tener hijos. Y nosotros tenemos que cumplir las promesas que le hacemos a Dios porque hay muchos que cuando reciben su bendición se olvidan de lo que le prometieron a Dios cuando estaban en el momento difícil.
Aunque “Penina” se levante contra ti, no te olvides que tu cuentas con algo hermoso, maravilloso e inigualable: EL AMOR DE TU DIOS Y SUS PROMESAS. El es fiel en cumplir lo que promete aunque muchas veces nos parezca que tarda. Pero para todo hay un momento perfecto. Así como Ana ten fe y verás al tiempo que tu recompensa llegará. Me pregunto cómo estaría o quedaría Penina luego de ver el milagro que Dios hizo en Ana. Me imagino que entonces tuvo que morderse la lengua y callarse.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizavilés.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
lunes, 14 de junio de 2010
DERIVADA PERO NO DESTRUIDA

Derivada Pero no Destruida
Esto quiere decir que puedo estar pasando un momento de decepción, dolor, tristeza o prueba; pero esto no será permanente. En algún momento cambiará, pasará. No permaneceré estática en el tiempo, ni ante lo que estoy pasando. Seguiré luchando aunque sienta que mis fuerzas se agotan. No me rendiré ante el fracaso porque sé que Dios tiene planificado algo mejor para mí. Mi presente y mi futuro y lo por venir está en sus soberanas manos. Mi tiempo está sujeto al suyo, él tiene el control de todo.
Derivada significa que puede que ahora esté en el suelo porque la batalla ha sido fuerte y me he cansado; pero aún en el suelo no he perdido la batalla. Puedo sorprendentemente ganar, obtener la victoria. Quiere decir que en medio de mis debilidades e insuficiencias, él se glorifica, me muestra Su poder.
Aunque haya recibido fuertes golpes, sigo con mi armadura puesta. Y si sigo con mi armadura puesta eso quiere decir que soy una guerrera. Si soy una guerrera, me quedo batallando aunque muera en el intento, pero no me rindo. No le voy a permitir al miedo imponerse sobre mi vida y sobre mis sueños.
Derivada implica que me encamino a hacerle la guerra a la tristeza con una sonrisa esperanzadora que me obliga a pensar que me esperan días mejores. Derivada porque provengo de Dios, él es mi creador, mi padre, su corazón late en el mío, por tanto yo seguiré adelante.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
Esto quiere decir que puedo estar pasando un momento de decepción, dolor, tristeza o prueba; pero esto no será permanente. En algún momento cambiará, pasará. No permaneceré estática en el tiempo, ni ante lo que estoy pasando. Seguiré luchando aunque sienta que mis fuerzas se agotan. No me rendiré ante el fracaso porque sé que Dios tiene planificado algo mejor para mí. Mi presente y mi futuro y lo por venir está en sus soberanas manos. Mi tiempo está sujeto al suyo, él tiene el control de todo.
Derivada significa que puede que ahora esté en el suelo porque la batalla ha sido fuerte y me he cansado; pero aún en el suelo no he perdido la batalla. Puedo sorprendentemente ganar, obtener la victoria. Quiere decir que en medio de mis debilidades e insuficiencias, él se glorifica, me muestra Su poder.
Aunque haya recibido fuertes golpes, sigo con mi armadura puesta. Y si sigo con mi armadura puesta eso quiere decir que soy una guerrera. Si soy una guerrera, me quedo batallando aunque muera en el intento, pero no me rindo. No le voy a permitir al miedo imponerse sobre mi vida y sobre mis sueños.
Derivada implica que me encamino a hacerle la guerra a la tristeza con una sonrisa esperanzadora que me obliga a pensar que me esperan días mejores. Derivada porque provengo de Dios, él es mi creador, mi padre, su corazón late en el mío, por tanto yo seguiré adelante.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
miércoles, 9 de junio de 2010
FE PUESTA A PRUEBA

FE PUESTA A PRUEBA
“Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías”. (Daniel 1:19)
Si existen dos historias de la Biblia que me inspiren de manera tremenda, son la historia de Daniel en el foso de los leones y la de los tres jóvenes hebreos en el horno de fuego. En ambos casos sonaba la alarma de emergencia, eran sus vidas las que estaban en juego. En ambos casos se les acusaba por su fuerte convicción y apasionamiento por Dios que no los hacían ceder ante la presión del rey y sus súbditos.
En el momento en que humanamente ellos debieron sentir temor, no permitieron que ese temor los paralizara y mucho menos les hiciera claudicar en su fe. Ellos sin percatarse, convirtieron lo que había negativo a su alrededor; a su favor, para que Dios produjera dos grandes milagros ante la multitud que los miraba. Ellos no sabían lo qué sucedería, pero no temieron por su futuro, porque creyeron en la omnipotencia y omnisciencia del Dios al cual le servían. Ellos pusieron el nombre de Dios de tal forma que sus historias siguen cautivándonos e inspirándonos.
Hay momentos en que debemos permitir que el poder de Dios se manifieste y que los demás puedan ver su gloria a través de nuestras vidas. ¿Cuántas veces muchos se han preguntado cómo ella o él pueden? La respuesta en clara y sencilla, todo lo podemos en Cristo porque él es quien nos fortalece. Creo que cuando estos jóvenes estaban pasando por estas pruebas, mucha gente pensaba que cómo era posible que se mantuvieran tan firmes aún al precio de sus vidas. Pero lo que esa gente no sabía era el poder del Dios al cual ellos le servían.
En ellos había un espíritu superior, sus vidas puestas en Dios daban testimonio de la excelencia y sabiduría que había en ellos. Ellos no temieron hablar la palabra, decir que servían a Dios y que no se postrarían ante la estatua, ni mucho menos obedecerían esa orden. Estos jóvenes que fueron llevados al cautiverio dieron cátedra de lo que era conocer a Dios y tener sus vidas cimentadas en él. Por tanto enfrentaron la intimidación, aguantaron la calumnia y las burlas. En el caso de Daniel no dejo de orar las tres veces ni se oculto para que nadie lo viera. Aunque fueron perseguidos no abandonaron su fe ni lo que habían aprendido antes de salir al cautiverio.
La Iglesia del Señor no puede dejarse amedrentar ni en tiempos de crisis, ni aunque un ejército se levante contre ella. Me gusta la respuesta de los jóvenes hebreos: “NO ES NECESARIO QUE RESPONDAMOS SOBRE ESTE ASUNTO. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado”. (Daniel 3:16-18) Señores, ¡qué firmeza de carácter percibimos en estas palabras! Y nosotros no podemos ser creyentes circunstanciales. Movidos como hojas por el viento de las circunstancias o de los sentimientos. En el caso de Daniel, observemos lo que hizo cuando el edicto del rey Darío fue firmado: “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”. (Daniel 6:10).
Creo que algo que le ayudo a estos jóvenes es que cuando fueron llevados al cautiverio, desde el principio dispusieron en sus corazones, NO CONTAMINARSE. No se dejaron influenciar por lo que hacían los demás y Dios les mostró su respaldo poniéndolos en gracia, sobresaliendo entre el montón de personas y defendiéndolos. Pero algo que quiero hacerles notar es que ante la presión que ellos tuvieron, cuando confesaron y mantuvieron su postura, más presión aún hubo sobre ellos. En el caso de los tres jóvenes hebreos, Nabucodonosor mandó a calentar el horno 7 veces más de lo acostumbrado. En el caso de Daniel aquellos que procuraban su muerte y su mal, deseaban ver como esos leones se lo comían. Más quedaron en vergüenza, el plan se les cayó. Porque fue tal la fidelidad y el amor que ellos tuvieron hacia Dios, que si Dios hacia el milagro o no, ellos como quiera sabían que su amor por Dios era más profundo que cualquier cosa de este mundo. Pero nuestro Dios es tan maravilloso, que al ver esa convicción, amor y fidelidad, los recompensó, los enalteció y obró dos milagros, para que toda aquella multitud entendiera que estos jóvenes si estaban sirviendo a un Dios vivo y real.
Y creo que eso es lo que más me conmueve y abruma de estas dos historias, ese amor incircunstancial de ellos hacia Dios. Porque cada uno de nosotros tenemos que amar y servirle a Dios por amor, no por lo que nos da o no nos da. Cuántas personas existen que se enojan con Dios, o dejan de creer en él porque él no ha obrado como ellos esperan. Sin embargo el amor de Dios por nosotros en ningún momento varia ni nos abandona. Y al igual que estos 4 jovenes: Daniel, Ananías, Misael y Azarías, cada uno de nosotros debemos procurar ser.
Termino diciendo lo que decía una canción: “yo te alabo porque tú eres Dios y no por todas esas cosas que me das”. Y le añado yo, y también te sigo alabando aunque no reciba lo que espero, porque tú sabes lo que es mejor para mí. Señor: TE AMO Y EN TUS MANOS ESTÁN MIS TIEMPOS.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
“Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías”. (Daniel 1:19)
Si existen dos historias de la Biblia que me inspiren de manera tremenda, son la historia de Daniel en el foso de los leones y la de los tres jóvenes hebreos en el horno de fuego. En ambos casos sonaba la alarma de emergencia, eran sus vidas las que estaban en juego. En ambos casos se les acusaba por su fuerte convicción y apasionamiento por Dios que no los hacían ceder ante la presión del rey y sus súbditos.
En el momento en que humanamente ellos debieron sentir temor, no permitieron que ese temor los paralizara y mucho menos les hiciera claudicar en su fe. Ellos sin percatarse, convirtieron lo que había negativo a su alrededor; a su favor, para que Dios produjera dos grandes milagros ante la multitud que los miraba. Ellos no sabían lo qué sucedería, pero no temieron por su futuro, porque creyeron en la omnipotencia y omnisciencia del Dios al cual le servían. Ellos pusieron el nombre de Dios de tal forma que sus historias siguen cautivándonos e inspirándonos.
Hay momentos en que debemos permitir que el poder de Dios se manifieste y que los demás puedan ver su gloria a través de nuestras vidas. ¿Cuántas veces muchos se han preguntado cómo ella o él pueden? La respuesta en clara y sencilla, todo lo podemos en Cristo porque él es quien nos fortalece. Creo que cuando estos jóvenes estaban pasando por estas pruebas, mucha gente pensaba que cómo era posible que se mantuvieran tan firmes aún al precio de sus vidas. Pero lo que esa gente no sabía era el poder del Dios al cual ellos le servían.
En ellos había un espíritu superior, sus vidas puestas en Dios daban testimonio de la excelencia y sabiduría que había en ellos. Ellos no temieron hablar la palabra, decir que servían a Dios y que no se postrarían ante la estatua, ni mucho menos obedecerían esa orden. Estos jóvenes que fueron llevados al cautiverio dieron cátedra de lo que era conocer a Dios y tener sus vidas cimentadas en él. Por tanto enfrentaron la intimidación, aguantaron la calumnia y las burlas. En el caso de Daniel no dejo de orar las tres veces ni se oculto para que nadie lo viera. Aunque fueron perseguidos no abandonaron su fe ni lo que habían aprendido antes de salir al cautiverio.
La Iglesia del Señor no puede dejarse amedrentar ni en tiempos de crisis, ni aunque un ejército se levante contre ella. Me gusta la respuesta de los jóvenes hebreos: “NO ES NECESARIO QUE RESPONDAMOS SOBRE ESTE ASUNTO. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado”. (Daniel 3:16-18) Señores, ¡qué firmeza de carácter percibimos en estas palabras! Y nosotros no podemos ser creyentes circunstanciales. Movidos como hojas por el viento de las circunstancias o de los sentimientos. En el caso de Daniel, observemos lo que hizo cuando el edicto del rey Darío fue firmado: “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”. (Daniel 6:10).
Creo que algo que le ayudo a estos jóvenes es que cuando fueron llevados al cautiverio, desde el principio dispusieron en sus corazones, NO CONTAMINARSE. No se dejaron influenciar por lo que hacían los demás y Dios les mostró su respaldo poniéndolos en gracia, sobresaliendo entre el montón de personas y defendiéndolos. Pero algo que quiero hacerles notar es que ante la presión que ellos tuvieron, cuando confesaron y mantuvieron su postura, más presión aún hubo sobre ellos. En el caso de los tres jóvenes hebreos, Nabucodonosor mandó a calentar el horno 7 veces más de lo acostumbrado. En el caso de Daniel aquellos que procuraban su muerte y su mal, deseaban ver como esos leones se lo comían. Más quedaron en vergüenza, el plan se les cayó. Porque fue tal la fidelidad y el amor que ellos tuvieron hacia Dios, que si Dios hacia el milagro o no, ellos como quiera sabían que su amor por Dios era más profundo que cualquier cosa de este mundo. Pero nuestro Dios es tan maravilloso, que al ver esa convicción, amor y fidelidad, los recompensó, los enalteció y obró dos milagros, para que toda aquella multitud entendiera que estos jóvenes si estaban sirviendo a un Dios vivo y real.
Y creo que eso es lo que más me conmueve y abruma de estas dos historias, ese amor incircunstancial de ellos hacia Dios. Porque cada uno de nosotros tenemos que amar y servirle a Dios por amor, no por lo que nos da o no nos da. Cuántas personas existen que se enojan con Dios, o dejan de creer en él porque él no ha obrado como ellos esperan. Sin embargo el amor de Dios por nosotros en ningún momento varia ni nos abandona. Y al igual que estos 4 jovenes: Daniel, Ananías, Misael y Azarías, cada uno de nosotros debemos procurar ser.
Termino diciendo lo que decía una canción: “yo te alabo porque tú eres Dios y no por todas esas cosas que me das”. Y le añado yo, y también te sigo alabando aunque no reciba lo que espero, porque tú sabes lo que es mejor para mí. Señor: TE AMO Y EN TUS MANOS ESTÁN MIS TIEMPOS.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
martes, 8 de junio de 2010
Aún te Amo

AÚN TE AMO…
Querido Hijo Mío:
Tú te preguntas si aún te amo.
Si aún puedo perdonarte después de haber fallado.
Te sientes miserable, no logras perdonarte.
Estás perdido en el abismo de los hubiera.
El enemigo te acusa y a tu memoria llegan una y otra vez
Querido Hijo Mío:
Tú te preguntas si aún te amo.
Si aún puedo perdonarte después de haber fallado.
Te sientes miserable, no logras perdonarte.
Estás perdido en el abismo de los hubiera.
El enemigo te acusa y a tu memoria llegan una y otra vez
las imágenes de cuando fallaste.
Eso tortura tu corazón, martiriza tus sentimientos.
Te sientes tan lejos de mí, no sientes la salvación.
Más hoy quiero decirte hijo,
quiero regalarte una nueva oportunidad.
Porque aunque has caído, estoy dispuesto a levantarte.
Tu ser completo quiero renovar.
Yo siempre estoy dispuesto a escuchar a un corazón que se humilla y se arrepiente.
Por eso quiero recordarte, no olvido el propósito que tengo contigo.
Eso tortura tu corazón, martiriza tus sentimientos.
Te sientes tan lejos de mí, no sientes la salvación.
Más hoy quiero decirte hijo,
quiero regalarte una nueva oportunidad.
Porque aunque has caído, estoy dispuesto a levantarte.
Tu ser completo quiero renovar.
Yo siempre estoy dispuesto a escuchar a un corazón que se humilla y se arrepiente.
Por eso quiero recordarte, no olvido el propósito que tengo contigo.
Yo reestablezco un nuevo pacto.
Hoy te brindo un nuevo chance para que vuelvas a comenzar.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
Hoy te brindo un nuevo chance para que vuelvas a comenzar.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
lunes, 7 de junio de 2010
No te Vayas del Lugar Donde Eres Bendición

NO TE VAYAS DEL LUGAR DONDE ERES BENDICIÓN
Por alguna razón que solo conoce el Señor, desde el domingo he estado inquietada a escribir acerca de esto. Estas palabras van dedicadas a esas personas que por alguna razón están dejándose de congregar en sus respectivas iglesias o que últimamente se han sentido incómodas y han estado reconsiderando cambiarse…
El lugar en que estás es el lugar donde Dios te ha llevado y te ha plantado para que seas de bendición. No fue ningún hombre el que te dirigió allí, fue Dios que en su magnificencia le plació colocarte allí para que seas instrumento útil en sus manos. Esto, muy independientemente de que se levanten muchas veces los “Sanbalat” y los “Tobías” a tratar de destruir la obra y el propósito de Dios para tu vida. Eso va más allá de que aún te lastimen o no te comprendan las personas que tú menos imaginas.
Quedarte en tu casa no es la solución, salir corriendo o huyendo a otro lugar fuera de la voluntad de Dios tampoco es la alternativa correcta. Eso solo sería un atajo o mala dirección que solo te apartará del camino y hará el viaje más largo.
Cuando uno trata de dar un paso aligerado sin contar con la aprobación de Dios puede desviarse del plan que él ha trazado. Y esto muchas veces se hace sin siquiera percatarnos, hasta que abrimos los ojos y vemos que las cosas no eran como pensábamos o creíamos. Por eso no retrocedas todo lo que has avanzado. Ten paciencia, Jehová habrá de pelear la batalla. Él es tu escudo y el que levanta tu cabeza. ¡No temas, ni desmayes! Tampoco permitas que el enemigo tome ventaja de tu tristeza o de este momento de confusión para apartarte de los caminos de tu Creador. Actúa con serenidad, sabiduría e inteligencia. Dios te ha capacitado para que puedas tomar buenas decisiones y tú conoces como él trata directamente con tu vida y con tú corazón. No tomes decisiones precipitadas ni por impulsos, ni por disgustos. Actúa con cordura y madurez y aunque sea difícil obedece lo que sabes que Dios habla a tu vida. Perturbado ni adolorido se pueden tomar las mejores decisiones.
Sé que es duro sentir muchas veces el rechazo, la hipocresía o que en el momento que mas has necesitado que alguien te extienda la mano, te dejen caer y muchas veces ni cuentan se dan. Pero al mismo Jesucristo en sus horas en el huerto del Getsemanie, sus propios discípulos no pudieron apoyarlo con la oración. Sin embargo el amor de Dios hacia ellos no disminuyó, el cumplió su misión hasta el último paso. El que no sientas el cariño de la gente, no significa que no cuentes con el amor de la persona que es más importante, Dios. Si cuentas con la aprobación de él, lo demás sobra. Si cuentas con que Dios te respalde aunque todos los demás te dejen solo o sola y sea un poco difícil, saldrás adelante, porque contigo anda el Capitán de capitanes. No amigo, no te alejes del redil, Dios es tu fortaleza y sustento. Junto con la prueba también vendrá la salida.
En obediencia a Dios hoy redacto estas palabras. He librado mi responsabilidad. No puedes presentar la excusa de que nadie nunca te dijo nada. Dios es muy directo y muy personal. Él trabaja de maneras diferentes con cada uno de nosotros y cuando uno intima con él uno aprende a discernir su voz y a obedecerle. Bendiciones.
En el amor del Señor,
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocioanldiario.com
www.destellodesugloria.com
Por alguna razón que solo conoce el Señor, desde el domingo he estado inquietada a escribir acerca de esto. Estas palabras van dedicadas a esas personas que por alguna razón están dejándose de congregar en sus respectivas iglesias o que últimamente se han sentido incómodas y han estado reconsiderando cambiarse…
El lugar en que estás es el lugar donde Dios te ha llevado y te ha plantado para que seas de bendición. No fue ningún hombre el que te dirigió allí, fue Dios que en su magnificencia le plació colocarte allí para que seas instrumento útil en sus manos. Esto, muy independientemente de que se levanten muchas veces los “Sanbalat” y los “Tobías” a tratar de destruir la obra y el propósito de Dios para tu vida. Eso va más allá de que aún te lastimen o no te comprendan las personas que tú menos imaginas.
Quedarte en tu casa no es la solución, salir corriendo o huyendo a otro lugar fuera de la voluntad de Dios tampoco es la alternativa correcta. Eso solo sería un atajo o mala dirección que solo te apartará del camino y hará el viaje más largo.
Cuando uno trata de dar un paso aligerado sin contar con la aprobación de Dios puede desviarse del plan que él ha trazado. Y esto muchas veces se hace sin siquiera percatarnos, hasta que abrimos los ojos y vemos que las cosas no eran como pensábamos o creíamos. Por eso no retrocedas todo lo que has avanzado. Ten paciencia, Jehová habrá de pelear la batalla. Él es tu escudo y el que levanta tu cabeza. ¡No temas, ni desmayes! Tampoco permitas que el enemigo tome ventaja de tu tristeza o de este momento de confusión para apartarte de los caminos de tu Creador. Actúa con serenidad, sabiduría e inteligencia. Dios te ha capacitado para que puedas tomar buenas decisiones y tú conoces como él trata directamente con tu vida y con tú corazón. No tomes decisiones precipitadas ni por impulsos, ni por disgustos. Actúa con cordura y madurez y aunque sea difícil obedece lo que sabes que Dios habla a tu vida. Perturbado ni adolorido se pueden tomar las mejores decisiones.
Sé que es duro sentir muchas veces el rechazo, la hipocresía o que en el momento que mas has necesitado que alguien te extienda la mano, te dejen caer y muchas veces ni cuentan se dan. Pero al mismo Jesucristo en sus horas en el huerto del Getsemanie, sus propios discípulos no pudieron apoyarlo con la oración. Sin embargo el amor de Dios hacia ellos no disminuyó, el cumplió su misión hasta el último paso. El que no sientas el cariño de la gente, no significa que no cuentes con el amor de la persona que es más importante, Dios. Si cuentas con la aprobación de él, lo demás sobra. Si cuentas con que Dios te respalde aunque todos los demás te dejen solo o sola y sea un poco difícil, saldrás adelante, porque contigo anda el Capitán de capitanes. No amigo, no te alejes del redil, Dios es tu fortaleza y sustento. Junto con la prueba también vendrá la salida.
En obediencia a Dios hoy redacto estas palabras. He librado mi responsabilidad. No puedes presentar la excusa de que nadie nunca te dijo nada. Dios es muy directo y muy personal. Él trabaja de maneras diferentes con cada uno de nosotros y cuando uno intima con él uno aprende a discernir su voz y a obedecerle. Bendiciones.
En el amor del Señor,
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocioanldiario.com
www.destellodesugloria.com
domingo, 6 de junio de 2010
MOMENTO DE CRUZAR EL MAR ROJO

Momento de Cruzar El Mar Rojo
En la vida se presentan oportunidades únicas. A todos tarde o temprano les llega su momento. Muchas veces, descifrar o identificar cuándo es el instante correcto para hacer algo o atravesar una puerta no se nos hace fácil. La Biblia registra que hubo un momento en que Moisés y el pueblo de Israel tuvieron que actuar. Era el tiempo que tanto habían estado esperando, el momento indicado para conquistar su promesa. Habían vivido muchos años de esclavitud y cautiverio. Habían sufrido, pero también habían presenciado las señales que Dios había enviado para que entendieran que estaban muy cerca de obtener la liberación por la que tanto habían clamado.
Dios cumplía lo que había prometido y ya era el periodo que él había determinado para que salieran de Egipto. Por un momento sus corazones debieron temblar y sentir intimidación cuando vieron que en el justo momento en que iban a atravesar el Mar Rojo, les seguía nuevamente el ejército de Faraón. Esa escena debió ser algo increíble, creo que no hay película que logre describir perfectamente por más efectos que utilice lo que allí estaba pasando. Pero aunque esto estaba pasando, aunque tal vez el pueblo sentía temor y había preguntas en su mente, Dios ya había dicho una palabra y esa palabra sería cumplida sin importar la oposición que se levantara.
Hay ocasiones en las cuales estamos como aquel pueblo de Israel, frente al Mar Rojo, a pasos de conquistar nuestra bendición y promesa. Es entonces cuando el enemigo viene a tratar de sembrar el pánico y traer oposición para que nos paralicemos. Vemos detrás un ejército, las aguas del Mar Rojo de nuestras situaciones y problemas. Entonces observamos atrás y adelante y parece que nos encontramos entre la espada y la pared. Clamamos nuevamente ante Dios por ayuda. Le decimos como una vez exclamó Pedro: “sálvame que perezco”. Y Dios de alguna manera nos hace saber lo que le hizo saber a Moisés y al pueblo en aquella ocasión. “No es el momento de clamar, es el momento de actuar. Ya has orado lo suficiente, pero ahora te toca poner la fe que dices tener en mí a prueba. Extiende tu vara para que veas como las aguas se abrirán y podrás pasar ese gran mar en seco”.
Hermano y hermana, el milagro está a punto de acontecer, no caminamos por vista, sino por fe porque hemos aprendido a conocer y a creer en el Dios al cual le servimos. Yo sé lo difícil que resulta, lo agotador que muchas veces puede ser. Pero cuando Dios va a hacer algo en nuestras vidas, nadie lo puede detener, excepto nosotros mismos. Entonces no seamos nosotros mismos los causantes de nuestras ruinas. Hoy más que nunca Dios quiere que atravieses el “Mar Rojo” de tus circunstancias, problemas, tristezas, enfermedades y males, porque cuando lo hagas vas a ver cosas grandes, vas a experimentar la gloria de Dios en tu vida cual nunca antes.
Aquel ejército que perseguía al pueblo de Israel quedó derrotado y en vergüenza. Yo creo que allí fue el momento donde comprendieron que con los hijos de Dios nadie se mete porque llega el momento en que Dios mismo pelea por ellos. Y cuando eso sucede, ¡ay, ay, ay! Por tanto no te quedes estático porque el mar este frente de ti y detrás vengan tus enemigos, reacciona y actúa, tus ojos verán lo que acontecerá.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.devocionaldiario.com
www.destellodesugloria.org
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS
Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio
-
Dios Bendiga Rica y Abundantemente a Mis Queridos Lectores: ¡Qué la paz y el amor sean sobre sus vidas! Como les había mencionado anteriorme...
-
CARTA PARA UNA MADRE QUE HA PERDIDO A SU BEBÉ Sé que no existen las palabras suficientes para consolar ante una pérdida tan grande, pero con...
-
Oración Pidiendo Templanza, Fortaleza y Realización de Sueños Querido Dios: Autor de mi vida, interprete de mis silencios, razón por la cual...