sábado, 9 de mayo de 2026

Mamá y Papá: No cargues con culpas que no son tuyas

 

A veces las mamás y los padres, piensan que están o hicieron las cosas mal, solo por el hecho de que a sus hijos las cosas no le están saliendo tan bien como ellas quisieran. O quizás porque en medio del proceso de crianza cometieron errores.  Nadie es perfecto, ser padres no viene con un manual de instrucciones y cada hijo es diferente. Tu deber es amarlos e instruirlos porque al final cuando crezcan ellos mismos decidirán y tomarán sus propias decisiones.

No sé bien por qué razón escribo este mensaje, pero me siento impulsada a hacerlo y quiero hacerlo desde el corazón de una hija que ama mucho a su madre y también a su padre y que ha aprendido a ser fuerte a pesar de los vientos adversos gracias al ejemplo que recibí de ellos.  Por eso queridos papás y mamás no carguen con culpas que no son suyas.

Esas dudas que en ocasiones corroen el alma y hacen que pese. Esos pensamientos que te taladran y atormentan. Esa impotencia que te causa estrés y ansiedad no te pertenece. Has tratado de hacer lo mejor por tus hijos siempre. Si los encomendaste a Dios, él tendrá cuidado de ellos.

Sé que hay casos de hijos manipuladores que cuando las cosas no se logran como ellos desean, inmediatamente culpan a sus progenitores, pero no, no tienes la culpa de todo. ¡Líberate de ese pensamiento para que puedas sanar!

Sé también que hay hijos con heridas silenciosas que sufren por decisiones y daños irreversibles que les han causado sus primogenitores, pero este pensamiento no aplica a ellos. Hablo desde el corazón con esos buenos padres que se levantaron día con día para echar hacia adelante a sus hijos. Que se quitaron el plato de sus bocas para alimentarlos a ellos. Que dejaron de vestirse ellos para vestir a sus tesoros preciados.

Y hablo con esos hijos que deben recordar que no solo se lleva un regalo o se hace un acto de presencia en las festividades del año y que a sus padres hay que amarlos, cuidarlos y honrarlos toda la vida. Más allá de las diferencias, de las peleas o discusiones, el amor debe predominar.

El recuerdo de los momentos compartidos es lo único que seguirá con nosotros hasta que llegue el día de nuestra muerte. Como hija que soy deseo ver a mis padres felices, orgullosos, llenos de salud y vida. Pienso que en el camino, sin querer nos hemos herido, aún así, nuestro amor ha sido más fuerte para seguir caminando y ayudándonos.

Oro y pido a Dios que si alguien que me lee este escrito le ayuda en algo a mejorar y a no sentirse culpable, mi corazón estará feliz y en paz. Arrastrar con culpas y con hubieras es una de las cosas peores que le puede suceder al ser humano. Pero, precisamente somos eso, humanos y cometemos muchos errores en el camino. Más nos toca aprender de cada vivencia e intentar salir hacia adelante creyendo que hay muchos amaneceres esperando por nosotros.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito para mi blog personal: http://EscritosdelSilencio.blogspot.com


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