miércoles, 5 de agosto de 2009

NOSOTROS LOS ETERNOS ROMÁNTICOS


NOSOTROS LOS ETERNOS ROMÁNTICOS

LOS ETERNOS ROMANTICOS NO TENEMOS REMEDIO PARA ALGUNOS,
PORQUE CREEMOS EN LA BELLEZA DE LAS PALABRAS.
PORQUE BUSCAMOS LA ESENCIA EN EL SER Y EN EL ALMA.
PORQUE NOS EMOCIONAMOS CON LOS DETALLES SENCILLOS Y COTIDIANOS, PORQUE LAS COSAS MATERIALES NO NOS ATAN.


NO NOS DA MIEDO EXPRESAR LO QUE SENTIMOS,
PORQUE SABEMOS QUIENES SOMOS Y NO NOS OCULTAMOS TRAS MÁSCARAS INTENTANDO ESCONDER LO QUE REALMENTE PENSAMOS, CREEMOS, PROFESAMOS Y SOÑAMOS.

VIVIMOS SINTIENDO Y PERCIBIENDO TODO LO QUE SUCEDE A NUESTRO ALREDEDOR. REIMOS CON LAS ALEGRIAS DE LA VIDA Y LLORAMOS CON LAS NOSTALGIAS QUE A VECES SE NOS PRESENTAN. RECORDAMOS EL PASADO, VIVIMOS EL PRESENTE Y NOS ESPERANZAMOS EN EL FUTURO.
CONCENTRAMOS NUESTRAS FUERZAS Y ENERGIAS EN TRATAR DE CONSTUIR UN MUNDO MEJOR CON EL PODER DEL AMOR.

NO NOS CANSAMOS DE TENER FE Y DE CREER EN LOS MILAGROS.
LO ENTREGAMOS TODO AUNQUE A CAMBIO RECIBAMOS NADA.
CANTAMOS LA MUSICA QUE SIENTE EL ALMA, DESBORDAMOS EN NUESTROS ESCRITOS LA INSPIRACIÓN QUE PRODUCEN LOS MOMENTOS INTENSOS QUE QUEREMOS QUE PERMANEZCAN PARA SIEMPRE EN NUESTROS RECUERDOS.

PLASMAMOS LO QUE A OTROS SE LES HACE DIFICIL EXPRESAR.
MANIFESTAMOS EL LENGUAJE SILENCIOSO DEL MAJESTUOSO AMOR.
NO NOS RENDIMOS ANTE LA DECEPCIÓN Y LOS FRACASOS,
NOS CONCENTRAMOS EN BUSCAR AQUELLO QUE NO MUERE CON EL PASO DE LOS AÑOS NI QUE PUEDEN QUITAR LOS QUE SE CREEN MUY SABIOS.

¡SÍ! SOMOS LOS ETERNOS ROMÁNTICOS PORQUE CREEMOS EN LA PUREZA Y NOS GUSTA OLER LAS ROSAS Y AÚN SI LAS ESPINAS NOS HIRIERAN, SABEMOS QUE BIEN VALE LA PENA DISFRUTAR DE LA BELLEZA Y DE LAS COSAS SUTILES Y HERMOSAS. PORQUE ANTE LA LUZ DE LA LUNA CONFESAMOS NUESTROS SECRETOS Y ROGAMOS POR NUNCA PERDER LA SENSIBILIDAD Y LOS SENTIMIENTOS.

AUTORA: BRENDALIZ AVILÉS

Preparándonos Para Poder Adquirir Ciudadanía en el Cielo

Preparándonos Para Poder Adquirir Ciudadanía en el Cielo

Cuando alguien que amamos muere, sentimos un dolor muy grande en nuestro corazón. Creo que una de las cosas más difíciles con las que nos toca lidiar, es con tratar de acostumbrarnos a la ausencia y tratar de superar esa pérdida que consideramos invaluable. Es curiosa la manera en que a veces la muerte llega de forma inesperada. El domingo el hno. Chilo (como cariñosamente le decíamos), llegó a la Iglesia como siempre. No tuvo ninguna queja, saludó a los hermanos, adoró al Señor y se gozó el mensaje que trataba sobre que aunque estemos en este mundo, nuestra ciudadanía esta arriba en los cielos. Lunes en la madrugada recibimos la triste llamada, el hno. Chilo había muerto sin ninguna razón aparente. De hecho su muerte fue certificada como natural, porque murió en el sueño.

Chilo era una persona seria, pero cuando sonreía lo hacía con el alma y se le dibujaba una gran sonrisa en la cara. Se veía muy en paz en aquel ataúd. Como alguien que duerme tranquilo y confiado, en serenidad sabiendo que lo espera un lugar celestial.
Si hubiera sabido que esto iba a pasar, creo que el domingo hubiera dedicado más tiempo a charlar con él y menos a mis deberes y ocupaciones. Porque el tiempo que pasas con la gente que quieres es valioso y no tiene cifras suficientemente grandes como para compensarlo. El tiempo no se detiene en ningún momento, se pueden agotar nuestras baterías, pero el tiempo corre, sin importarle nada. Yo creo que hay cosas que no se pueden dejar para mañana, porque mañana se vuelve tarde, porque a veces no hay mañana para algunas personas, pues no vuelven a despertar.

Por eso yo te insto a buscar las cosas que son imperecederas, porque aunque el hermano murió y dejó un vacío muy grande, la vida sigue su curso. El ya peleó y ganó su batalla, pero a los vivos nos toca continuar defendiendo el campeonato para un día encontrarnos con nuestro Señor. Toma tiempo para pasarlo en familia, con tu esposo, esposa o hijos Dale tiempo a tus padres, toma tiempo para hacer aquellas cosas que te gustan y traen alegría a tu corazón. La persona puede morir, pero los recuerdos que dejaron permanecen con nosotros por siempre. Como dice la Biblia: “Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Efesios 5:16). Y no solamente malos, sino que también cortos. Trata de hacer tu vida lo más llevadera que puedas. Haz bien a tus semejantes, trátate bien a ti mismo y busca de Dios hoy más que ayer, como si no hubiera más tiempo. Disfruta intensamente de la puesta del sol, de la salida de la luna, del brillo de las estrellas. Y de todo aquello que bien sabes que vale la pena.

Autora: Brendaliz Avilés

domingo, 2 de agosto de 2009

ESPERANDO con POSITIVISMO


Esperando Con Positivismo

“Mas yo esperaré siempre, y te alabaré más y más. Mi boca publicará tu justicia y tus hechos de salvación todo el día, aunque no sé su número”. (Salmos 71:14-15)

Primeramente, quiero animarles a leer este salmo completo en la intimidad de sus hogares. Este es un salmo inspirador que lleva por título “Oración de un Anciano”. Estos versos expresan una petición, un clamor sabio. Una oración que nace desde lo más profundo de un corazón que quiere vivir conforme a la voluntad de Dios. Manifiestan el deseo de un alma que anhela una vida recta y agradable en donde Dios sea el eje que mueva todo en orden y correctamente. Lo escribe un hombre experimentado, que ha caminado mucho por la vida y que habla con propiedad. Habiendo sido su vida un testimonio continuo de lo que es el respaldo y el poder de Dios. Por eso sabe perfectamente lo que está escribiendo y mucho más aún lo que está pidiendo.

En medio de su oración se proclama la grandeza del Señor. Rescaté esos dos versículos porque llamaron mi atención. Porque revelan una espera permanente unida a una seguridad y confianza. También porque este salmo relata las bondades y cuidados de Dios para con David desde su juventud. Y aunque soy joven mi oración al Señor es también parecida a esta. Me gusta porque estos versículos expresan un tipo de espera que no es agobiadora, sino que invita a mientras recibes lo que esperas, alabar. Y alabar no es otra cosa, sino proclamar las grandezas y maravillas del Señor. Es pregonar a viva voz las bondades que él ha tenido para con tu vida. No se conforma con alabar durante un lapso de tiempo determinado, sino que expresa un deseo continuo cuando se utiliza la palabra más y más.

“Más y más” es el lenguaje de aquellos que se sumergen en las aguas del Espíritu de Dios y no se quedan en la orilla. “Más y más” es el término que utilizan aquellos que no son simplemente espectadores, sino que viven la historia que Dios ha trazado para sus vidas. Alabar es sentarte y recordar todas y cada una de las bendiciones que te han sido otorgadas y regocijarte sabiendo que vienen más experiencias sorprendentes de camino. Que seguirás viendo su mano Poderosa fluir con más poder que ayer. Porque con cada nuevo día se desataran más cosas buenas para tu vida si asumes tu posición con paciencia y entusiasmo, sin tratar de desesperarte y siendo perseverante.

Autora: Brendaliz Avilés

sábado, 1 de agosto de 2009

YO SIEMPRE TE ESCUCHO


YO SIEMPRE ESTOY ATENTO A TU CLAMOR

“Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído”. (Isaías 65:24)


Érase una vez que me encontraba en medio de la noche platicando con mi dulce Dios. ¿Por qué será que los seres humanos tenemos esa extraña manía y necesidad de querer controlar cada mínimo detalle de nuestras vidas? Queremos manejar todo, desde que comienza la mañana hasta que termina el día. Le decía: “¿Señor en serio me amas? Pese a mis equivocaciones, ¿todavía tienes paciencia conmigo? ¿Lograrán cumplirse muchas de mis peticiones y deseos? Yo sé que todas tal vez no, pero las más importantes sí, por favor. Papito, ¿me estás escuchando o será que mi oración no traspasa del techo? Y mientras andaba en todos estos pensamientos y cuestionamientos. Veo que aparece en la pantalla de la computadora, por el Messenger un mensaje de estado que decía: “Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído”. Eso me impactó en gran manera porque Dios siempre usa los medios que nosotros menos nos imaginamos para recordarnos que está muy cerquita de nosotros.

Lo cierto es que era una hermana venezolana, muy querida, que rara vez aparece por el Messenger, pero que sin embargo, no dudo ni un momento que el Señor la movió a ponerse activa, para que yo viera este texto. Hoy mientras estudiaba una lección, encontré nuevamente este versículo tan hermoso, pero sobre todo esperanzador. Es que nuestra confianza tiene que estar puesta en Dios, no en nuestras circunstancias, ni como se vea el panorama.

¿No te ha pasado alguna vez que estás platicando con alguien y de repente esa persona sabe exactamente lo que vas a decirle antes de que pronuncies la oración? ¡Eso si que es tener conexión! Igual pasa cuando estamos conectados con nuestro Señor. El se encarga de demostrarnos a través de sus señales y detalles que sigue estando ahí. Que permanece, persiste e insiste en amarnos incondicionalmente. Ah, pero mucho tenemos que aprender sobre esperar pacientemente en su tiempo que las cosas lleguen. Eso no quiere decir que te sientes a esperar que acontezcan cosas por las cuales tú bien puedes hacer algo. Como dice un refrán acá que utilizo con mucho respeto y que espero no sea malinterpretado: “Dios hace milagros, pero no lava carros”. Dios proveyó el maná en el desierto, pero el pueblo de Israel tenía que salir a recogerlo diariamente. Pero hay cosas que nosotros no podemos controlar, hay situaciones que solo le corresponde a él obrar. Él está atento a nuestras plegarias, sabe lo que le vamos a decir aún antes de comenzar a orar o charlar con él. Pero él siempre ha deseado que nosotros le hagamos parte de nuestra agenda. Él siempre ha deseado que le enumeremos nuestras cargas, temores, ilusiones, las cosas que nos producen felicidad y lo que soñamos, entre tantas cosas más que pudiera mencionar. Él quiere que le des esos detalles importantes e íntimos que nadie más conoce. Érase una vez que Dios me recordó que si me estaba escuchando atentalmente. Pensando en este versículo he hecho una pequeña carta de lo que imagino que Dios podría decirme considerando este versículo que he utilizado para la reflexión de hoy.

Querido Hijo Mío:

Hoy es preciso que grabes en tu corazón estás palabras para que nunca las olvides: “YO ESTOY CONTIGO Y TE CONOZCO PERFECTAMENTE”. No existe nadie que te conozca mejor que yo, porque yo te creé. Eres mi criatura y si me has aceptado en tu corazón también eres mi hijo. Sé exactamente qué es lo que necesitas antes de que lo pienses. Conozco cada hebra de tu cabello y aún los que te faltan. Cuento tus dientes y también sé de cada una de tus pecas y lunares. Yo soy tu Dios, tu guardador, tu proveedor, tu sustento. No temas porque yo te estoy cuidando. Si no he contestado algo de lo que me has pedido debes entender que pueden existir dos razones: 1. Porque no es mi voluntad o 2. Porque no es mí tiempo. Pero aprende que cuando se cierra una puerta, yo abro otras nuevas. Que si atraviesas el desierto, yo también abro pozos, manantiales, oasis. Que si la embarcación parece naufragar, yo soy quien la va capitaneando, por tanto, llegarás al puerto seguro. Que a veces tienes que callar y escuchar atentamente lo que te estoy tratando de decir y más aún enseñar.
Te amo, eres mi hermoso tesoro, mi joya preciada. Si me conoces y me amas, obedecerás y guardarás mis estatutos. Si realmente me sirves, no te enojarás porque sabes que todo lo hago por tu bien.

Tu Padre Que Te Ama Con Cada Día Que Pasa Mas Intensamente,

Dios

Autora: Brendaliz Avilés

viernes, 31 de julio de 2009

El Efecto Liberador que Trae el Perdón


El Efecto Liberador que Trae el Perdón


“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu
ofrenda”. (Mateo 5:23-24)

Creo que todos hemos pasado por situaciones donde hemos herido y donde nos han lastimado a nosotros. La vida se forma y se conjuga de experiencias agridulces que nos enseñan y nos van capacitando para que crezcamos en sabiduría y amor.

Hay algo de lo que estoy convencida y en lo que me reafirmo cada día. He entendido que si yo le pido perdón a Dios todos los días de mi vida por errores o equivocaciones que cometo ya sea directamente hacia él o hacia mis semejantes; necesito entonces perdonar a los que me ofenden de igual forma.
Pero ahí es que está el detalle, a nuestra naturaleza humana y carnal no le es fácil perdonar y olvidar los agravios. Sin embargo si le es fácil olvidar lo que hizo cuando procedió de mal manera. Son ironías de la vida de las cuales tenemos que estar conscientes.

Cuando Pedro le pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar, que si hasta 7 veces. Pedro pensaba que esa cantidad era grande y misericordiosa. Sin embargo nos sorprende la respuesta inteligente de Jesús: “Pedro tú debes de perdonar hasta setenta veces siete”. Siempre recuerdo una canción que dice: “Amémonos de corazón, no de labios ni de oídos, para cuando Cristo venga nos encuentre apercibidos. Cómo puedes tu orar enojado con tu hermano, Dios no escucha la oración si no te has reconciliado”.
La recuerdo cada vez que surge un incidente en donde alguien sin querer o queriendo me lastima, y también cada vez que yo misma cometo un error.

Y es que el pecado nos aparta de la comunión con Dios. Cuando albergamos en nuestros corazones resentimientos y malos sentimientos. Cuando permitimos que las raíces de amargura se aniden en nuestro ser, nos exponemos a vivir una vida de infelicidad y más aún superficial. El mejor ejemplo lo vemos en Jesús quien pese a todo lo que tenía que sufrir muriendo en la Cruz del Calvario, lo hizo de manera incondicional para ofrecernos una sanidad total del alma.

Hace algún tiempo atrás un amigo muy estimado y querido por mí, me hirió y lastimó de una manera que jamás pensé que lo haría. Cuando esto pasa, no sé si a ti, pero muchas veces se nos activan los mecanismos de defensa. Y en nuestras propias fuerzas quisiéramos defendernos y pelear las batallas. Pero hay batallas que aunque parecen humanas son espirituales y tenemos que dejar que el Señor a través de ellas nos enseñe cómo proceder y reaccionar. Este amigo y yo nos distanciamos. Y aunque tratábamos de actuar lo más normal posible, había una pared invisible, un muro de contención que impedía que la comunicación fluyera.

Estuve orando y presentando esta situación al Señor durante muchos días, alrededor de 3 ó 4 meses y no veía ningún tipo de mejoría. Clamé al Señor porque conozco su palabra y dije: “Señor tienes que encargarte de esta situación porque ya me es incómoda. Uno no puede vivir la vida y ser feliz de esta manera”. Ya hacía mucho tiempo yo había perdonado a este amigo, pero notaba en él una indiferencia y un cambio tan grande. Más siempre he creído que cuando uno confía y espera un mover del Señor repentino, él sorpresivamente actúa para recordarnos que si está muy atento a lo que le decimos, pero que las cosas son en su tiempo y no en el nuestro.

Así que este lunes, siendo ya casi la media noche, recibí un mensaje de texto, donde este amigo me pedía que si estaba despierta lo llamara porque tenía que hablar conmigo. Mi corazón tembló pero también sentí una paz. Esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Efectivamente, ese día mi amigo me pidió perdón y yo también se lo pedí a él. Escuché todo lo que él quiso decirme y él escuchó también lo que yo quería hablar. Precisamente como lo pensé, así fue, porque él dijo: “yo ni siquiera podía orar bien con toda esta situación, esto no me permite estar bien en ningún área de mi vida”. Entonces entendí claramente las palabras que dice el coro y que también dice la Biblia.
¡Qué paz siente el corazón cuando armoniza con Dios y con sus semejantes! Hubo lágrimas, hubo sinceridad, pero más que todo hubo perdón. Y el perdón es una actitud, es algo que tú concedes a una persona o que una persona te concede a ti aún sabiendo que eres culpable. ¿Acaso no fue eso lo que hizo Jesús en la cruz cuando a todos nos redimió con su preciosa sangre? El se sintió bien y yo me sentí mejor aún. Porque es que la vida es demasiado breve para perderla en discusiones, contiendas, malos entendidos y palabras vanas.

Amigo querido que me estás leyendo, hoy te pregunta el Señor, no yo, que a quién debes perdonar o más aún a quién debes pedirle que te perdone. Te recuerda el daño que hace y como corrompe el alma los celos, las envidias, los chismes, las contiendas y el odio entre muchas otras cosas. Con ese equipaje tan pesado no se puede llegar al cielo. Pero tú puedes vaciar tus maletas de ese equipaje innecesario y llenarlo en cambio de cosas que si necesitas. Verás como te sentirás liviano. Cuando ejerces el perdón independientemente de lo malo que te hayan hecho, quien recibes bendición eres tú. Quien se siente liviano y renovado eres tú. Quien puede sonreír sin temor y sentirse libre como el viento eres tú. Yo sé que no siempre es sencillo, pero Dios puede remover los escombros de tu corazón y de tu vida. Si tu se lo permites él con su grúa celestial quita lo que no le agrada de tu vida o lo que está impidiendo tu progreso para que puedas vivir una vida cerquita y en perfecta comunión con él.

Autora: Brendaliz Avilés

Frase Sobre Dudas e Indecisión




"Si llenamos nuestra mente con dudas, seremos indecisos.

Si llenamos nuestra mente con preguntas nos tornaremos escépticos.

No todas las preguntas tienen respuesta de este lado de la eternidad.

Dios anhela que cada uno de nosotros tenga una nueva y vital experiencia con él. Anhela tener una amistad espiritual con nosotros".


Autor: Mark Finley


Estas han sido unas palabras que han bendecido mi vida en diferentes momentos y situaciones. Que nos confortan a seguir confiando y ejerciendo nuestra fe. Que nos instan a desarrollar una confianza con el Padre Celestial y más que eso a establecer una relación de amistad íntima. Permita el Señor que estas palabras conforten y alienten tu vida si estás pasando por un momento de indecisión o si las dudas han tocado tu puerta.


En el amor del Señor,


Brendaliz

miércoles, 29 de julio de 2009

Esto También Pasará


Esto También Pasará...


Querido Señor:


¡Qué consolador es saber que ésto también pasará, aunque mi mente y corazón están atribulados en este momento!


Seré paciente y estaré lleno de fe, sabiendo que Tu Espíritu está trabajando a través de todas las condiciones de mi vida.


Esperaré imperturbable y confiado, ignorando las apariencias y descansando en la seguridad de que Tú serás mi guía, mi guardián.


Gracias Señor, sé que nada es imposible. Todas las condiciones serán justas y buenas en el momento adecuado.


¡Y yo lo sabré!


Desconozco el Autor

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio