LA DESPEDIDA
Tristemente, hoy me di cuenta que tengo que olvidarte. Veo que el tren de la ausencia está haciendo parada en mi estación y no puedo dejarlo pasar porque entonces me perderé de un viaje que puede darme una nueva oportunidad. Si tú no supiste valorar el amor que yo te daba, no puedo esperar por ti. Tengo que dar vuelta a la hoja y cerrar este capítulo de mi vida.
¡No puedo negar que me duele! Mi corazón está desecho ahora, pero sé que mañana solo serás un recuerdo. Me duele porque tú me importabas, porque había construido un castillo de sueños y esperanzas sobre arenas movedizas. Despertar del sueño a veces no es fácil, pero yo me haré inmune a tu ignorancia. Renunciaré a la idea de lo que nunca fue ni será. Aterrizaré de la nube en que andaba y me haré de nuevas alas para remontarme tan alto que nunca más me puedas encontrar.
Solo quiero desearte bienestar, pero para mí deseo libertad. Fragancia de aires nuevos. Flores con colores brillantes en el camino, nuevos senderos y sueños. Y también voy a desear una persona que me ame y que me comprenda. Que tenga algo que brindarme y lo haga porque de verdad este convencido de que nuestro mundo, juntos es mejor que viviendo separados.
Te digo adiós sin mirar atrás. Voy encaminándome adelante, siempre al frente, triunfante. Secaré mis lágrimas y jamás sabrás ni conocerás lo mucho que tenía para ofrecerte. Finalmente me despido, no hay marcha atrás. Voy a ser feliz y tú no formarás parte de esta nueva vida, de esta nueva felicidad.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
¡Bienvenidos! Este lugar ha sido diseñado con el propósito de bendecir, dar una palabra que estimule, restaure y aliente tu corazón. Que encuentres un mensaje de ánimo o una palabra de amor para compartir con otros. ¡Dios los Bendiga! Pido al Señor que de alguna manera toque tu corazón a través de esta página.
miércoles, 18 de mayo de 2011
martes, 17 de mayo de 2011
MUY PERSONAL: UN MENSAJE DESDE EL FONDO DE MI CORAZÓN

Muy Personal: Un Mensaje Desde el Fondo de Mi Corazón
…”mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. (San Marcos 13:13)
¡Sí, yo sé lo que es sentir un dolor muy profundo! Sé también lo que es sentir la enfermedad tocar tu cuerpo, luchar y pensar que no lo resistirás. No piensen que porque escribo, predico la palabra de Dios y trato de hacer su voluntad, mi vida es un jardín de rosas sin espinas. Así como ustedes me toca enfrentar mis luchas y conquistar mis batallas. Pero, hoy he recordado algo que tengo que recordarle a todos ustedes también. Porque eso que estás pasando y que parece una herida de muerte, mañana será tan solo una cicatriz y más aún, se convertirá en el trofeo que te recuerde que superaste la prueba que se te presentó porque Dios estuvo muy cerquita de ti. Ese trofeo te recordará lo que es ver la gloria de Dios descender sobre tu vida.
Mientras escribo, no puedo evitar pensar en todos esos hombres y mujeres que la Biblia menciona. Ellos atravesaron el dolor, sintieron muchas veces deseos de morir y de borrarse del mapa; pero a la vez, sentían un fuego y una pasión arder en sus corazones. El amor profundo que sentían hacia Dios los motivaba a caminar la milla extra, porque sabían, al igual que Pablo, que ellos no habían sido diseñados por Dios para retroceder.
Cumplir con el propósito y la misión que Dios tenía para sus vidas era más importante que sus propios deseos personales. Era para ellos más importante cumplir el sueño de Dios, que dejarse llevar por la corriente. Aunque el enemigo los atacaba una y otra vez, aunque muchas veces eran señalados y les daban la espalda hasta las personas que ellos menos pensaban; ellos tenían claro que si Dios los respaldaba e iba al frente de ellos, harían proezas en su nombre. Mientras más pruebas y tribulaciones enfrentaban, más gloria de Dios descendía sobre sus vidas y sobre la de las personas que le rodeaban. Aún sus enemigos tenían que bajar sus cabezas, al ver el respaldo de Dios que nunca les dejaba quedar en vergüenza. El combate era a muerte y ellos estaban dispuesto a dejarlo todo a cambio de que el nombre de Dios fuera conocido y exaltado.
Quizás sería muy fácil para mí decirles, que este caminar es color de rosa. Pero no puedo dejar de ser sincera, este caminar es hermoso, pero hay batallas que enfrentar. Hoy más que nunca el enemigo sabe que le queda poco tiempo y está atacándonos con todo lo que puede. Humanamente sería bien fácil, rendirnos, tirarnos al suelo y exclamar que hasta aquí llegamos. Pero me niego, a permitir que Satanás gane el combate. No vale la pena rendirse, después que hemos recorrido tanto camino.
Yo he decidido que aunque sea con mi último suspiro voy a seguirle sirviendo, amando, adorando y haciendo lo que él que quiera que yo haga, pésele a quien le pese; y aún sufriendo lo que tenga que sufrir. Y créanme que estoy consciente de lo que les digo y escribo. Es por esto que sigo alabando a Dios con todas las fuerzas de mi vida. Porque él puso sus ojos sobre mí, porque él me amó primero y así como el salmista, una cosa he demandado a Jehová y es estar todos los días de mi vida en su presencia. Me siento persuadida de algo que estoy muy segura y que sé que ustedes también están seguros, y es: “que el que la buena obra comenzó en nosotros, será fiel en completarla y perfeccionarla”.
Yo les animo a que aún sin conocernos personalmente, oremos los unos por los otros. Que nos paremos en la brecha y seamos intercesores. Que sintamos el dolor del hermano, como si fuera el nuestro y que sintamos las alegrías y victorias de ellos, como si fueran las nuestras también. Dios no desea un pueblo dividido en iras, chismes y contiendas. Él no desea que utilicen su palabra para pelear contra nuestro prójimo. La lucha es contra las huestes y principados de las tinieblas, no contra nuestros semejantes.
Con todo mi corazón creo en un Dios que hace milagros, prodigios y maravillas. Que quita el dolor, la depresión, la amargura, los resentimientos y que hace a las personas nuevas, sin importar el pasado que hayan tenido. Porque Cristo nos ha encomendado que seamos canales de bendición, porque él vino a este mundo a salvar lo que se había perdido.
¡Luchemos juntos, apoyémonos en Dios! Que ustedes cuenten conmigo, pero sepan que yo también cuento con ustedes. Somos una familia grande y hermosa. Donde no existen las nacionalidades, razas, diferencias políticas y cosas que nos distancian. A nosotros nos acerca la sangre de Cristo. Somos hermosos y de gran valor a sus ojos. Si perseveramos y somos fieles a Dios, un día nos encontraremos disfrutando con Él de un paraíso indescriptible. ¡No abandonemos, avancemos sin detenernos! No importa si vamos a pasos agigantados o lentos, lo importante es que lleguemos. Esta es mi fe y sé que la de ustedes también.
Con todo mi corazón,
Brendaliz Avilés
Brendaliz Avilés
lunes, 16 de mayo de 2011
EL ENCUENTRO

El Encuentro
Llegarás en el momento preciso, oportuno y me tomarás de la mano para que camine a tu lado. Nos miraremos y sonreiremos al reconocer el rostro del amor en cada uno. Nuestros corazones comenzaran a develar sus sentimientos, sabiendo que ese espacio que estuvo vacío por tanto tiempo, ahora se llenará de un indescriptible, pero fuerte sentimiento.
Nuestra decisión será movida más que por emoción, por la madurez, el respeto, pero sobre todo por la certeza de saber que fue Dios quien nos situó en el lugar apropiado y a la hora perfecta para que ya jamás fuéramos iguales. Para que sintiéramos necesidad del uno por el otro de compañía, de compartir las cosas sencillas y lindas de la vida. Aunque todo el mundo siga igual, parecerá distinto para nosotros dos. Porque cuando el amor te atrapa con su ola, difícilmente te suelta, sino que te envuelve. Quienes beben de su copa terminan ilusionados y esperanzados.
Este amor tendrá tu nombre y el mío escrito con letras grandes. Estarán impresas en nuestros corazones y selladas con un pacto de fidelidad y comunicación. ¡Tú llegarás, yo lo sé! Te siento cerca, me lo susurra el viento cada mañana. No me desespero, sé quién soy y lo que tengo para darte. Mis ojos no te han visto, pero yo sé que serás el motivo de mis sonrisas y la razón del brillo de mis ojos.
Y cuando finalmente nos encontremos, me vestiré de poesía y serás mi canción. El Universo será entonces testigo del encuentro de dos almas que se sentían, pero que aún no se habían encontrado.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para:
www.poetascristianos.com
Video Suéltalo en el Río
Este video va dedicado a aquellas madres que están orando continuamente por sus hijos. Espero que sea de bendición a sus vidas
TÚ ESTÁS
Tú Estás Presente
A veces, en medio de mi desesperación pienso que no estás. Pero luego cierro los ojos y te siento muy dentro de mi alma. Allí latiendo conmigo, ahí impulsándome a salir adelante. Me inspiras para que pueda luchar por alcanzar mis anhelos.
¡Quién sino tú! El fuego que arde en mi corazón, el agua que me da vida, el rocío que me baña por las madrugadas. El universo conspira para que yo te alabe. Los pajarillos cantan para que te sienta muy cerca. Tú lo llenas todo, contigo siempre hay esperanzas.
Nacen primaveras dentro de mi ser. Germina una semilla que llaman fe y que al crecer esparce el fruto del amor. Sonrío como niña ilusionada porque este amor es grande, tiene sentido y razón. Tú estás, esta verdad es tan cierta como que el viento existe. Y el anhelo de mi alma es poder verte algún día. Es sentarme a tu lado y poder platicar, confirmar que todo cuanto tuve que pasar no es nada. Porque estar ante ti es demasiado sobrenatural, maravilloso y fuera de este mundo.
¡Sí, es verdad! Muchas veces las lágrimas mojan mi rostro. Y cuando el silencio me abruma, por momentos olvido que sigues estando ahí para mí. Pero luego, medito en que tú siempre has sido mi todo. En que mi amor por ti ha sobrepasado, inspirado y derivado las fortalezas e incertidumbres que han llegado a mi vida. Y vuelvo a caer rendida a tus pies. Entonces siento una llama avivarse dentro de mí. Y sé que no hay cosa mejor que saberse amada y protegida por ti mi Dios amado y reverenciado.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.mensajesdeanimo.com
A veces, en medio de mi desesperación pienso que no estás. Pero luego cierro los ojos y te siento muy dentro de mi alma. Allí latiendo conmigo, ahí impulsándome a salir adelante. Me inspiras para que pueda luchar por alcanzar mis anhelos.
¡Quién sino tú! El fuego que arde en mi corazón, el agua que me da vida, el rocío que me baña por las madrugadas. El universo conspira para que yo te alabe. Los pajarillos cantan para que te sienta muy cerca. Tú lo llenas todo, contigo siempre hay esperanzas.
Nacen primaveras dentro de mi ser. Germina una semilla que llaman fe y que al crecer esparce el fruto del amor. Sonrío como niña ilusionada porque este amor es grande, tiene sentido y razón. Tú estás, esta verdad es tan cierta como que el viento existe. Y el anhelo de mi alma es poder verte algún día. Es sentarme a tu lado y poder platicar, confirmar que todo cuanto tuve que pasar no es nada. Porque estar ante ti es demasiado sobrenatural, maravilloso y fuera de este mundo.
¡Sí, es verdad! Muchas veces las lágrimas mojan mi rostro. Y cuando el silencio me abruma, por momentos olvido que sigues estando ahí para mí. Pero luego, medito en que tú siempre has sido mi todo. En que mi amor por ti ha sobrepasado, inspirado y derivado las fortalezas e incertidumbres que han llegado a mi vida. Y vuelvo a caer rendida a tus pies. Entonces siento una llama avivarse dentro de mí. Y sé que no hay cosa mejor que saberse amada y protegida por ti mi Dios amado y reverenciado.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
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Desahuciado en el Dolor

Desahuciado en el Dolor
¡Sentirse sin esperanza! Esa es una de las peores pesadillas que pueda experimentar el ser humano. Porque cuando la esperanza falta el panorama es totalmente negro y carente de luz. Porque no hay sonrisas y la vida se convierte en hastío y rutina. Porque la amargura se apodera del corazón y todo es deprimente, insípido, agrio, tosco y casi inerte.
Quien se siente desahuciado(a) ha perdido la alegría del vivir. Siente un hueco o vacío muy grande en su corazón. Aparta a todo el mundo de su lado y activa todos sus mecanismos de defensa para que nadie pueda descubrir lo que por dentro siente. Finge muchas veces que nada le importa, pero la realidad es que quisiera ser libre de esa prisión en la que se encuentra encadenado(a).
¡Pobre alma triste! Que llora sin consuelo en silencio, que clama ansiosamente y nadie le puede escuchar. Su único remedio y salvación se encuentra en Cristo. Porque Él solo puede entender cómo te sientes sin que ni siquiera se lo expreses. Él solo puede extirpar ese dolor, esa raíz tan profunda que te ha dejado la amargura y la soledad. Él solo puede reconstruir lo que otros rompieron. Dios puede sanar tu autoestima si tú se lo permites y aprendes a verte como lo que eres: UNA PARTE ESPECIAL Y MARAVILLOSA DE SU HERMOSA CREACIÓN. Él puede perdonarte y enseñarte a perdonar para que tu interior pueda experimentar una sanidad sobrenatural.
Puede que tú te sientas desahuciado en el dolor y derrotado de la vida. Pero tu panorama puede cambiar a uno donde haya esperanzas, sueños, colores e ilusiones. Tú mentalidad puede cambiar, de tu interior pueden resurgir las más hermosas emociones y sentimientos. Él puede resucitarte, porque aunque tu corazón late, has estado viviendo como muerto(a). Y esa no es la clase de vida que Dios desea para ti. Pero hoy, puedes nacer del dolor y que sientas una primavera dentro de ti. No estás desahuciado, todavía hay esperanzas de transformación. Todavía puedes convertirte en una linda mariposa que vuela libre por el aire. Hoy puedes volver a respirar en libertad.
Autora: Brendaliz Avilés
domingo, 15 de mayo de 2011
Persiguiendo un Sueño

Persiguiendo un Sueño
Perseguir es buscar con empeño, entrega y dedicación.
Es creer, tener fe, certeza y convicción de que no importa lo que tengas que pasar o enfrentar, lo vas a lograr.
Es sentir que vale la pena arriesgar y dejar hasta la última gota de sudor o el exhalo del último suspiro en afán de conquistar.
Es vivir con la emoción adherida al pecho, con un destello de brillo en los ojos porque crees que la ilusión en algún momento se concretará y se hará realidad.
Perseguir es no desistir por muy empinada que parezca la senda.
Es no amedrentarse por más largo que se vea el sendero.
Es sembrar la semilla, esperanzados en recoger una buena cosecha.
Es entender que el que busca encuentra y al que toca se le abren las puertas.
Es aprovechar la oportunidad, entender que es tu momento y con tus alas volar en libertad.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
www.mensajesdeanimo.com
Perseguir es buscar con empeño, entrega y dedicación.
Es creer, tener fe, certeza y convicción de que no importa lo que tengas que pasar o enfrentar, lo vas a lograr.
Es sentir que vale la pena arriesgar y dejar hasta la última gota de sudor o el exhalo del último suspiro en afán de conquistar.
Es vivir con la emoción adherida al pecho, con un destello de brillo en los ojos porque crees que la ilusión en algún momento se concretará y se hará realidad.
Perseguir es no desistir por muy empinada que parezca la senda.
Es no amedrentarse por más largo que se vea el sendero.
Es sembrar la semilla, esperanzados en recoger una buena cosecha.
Es entender que el que busca encuentra y al que toca se le abren las puertas.
Es aprovechar la oportunidad, entender que es tu momento y con tus alas volar en libertad.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com
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