¡Bienvenidos! Este lugar ha sido diseñado con el propósito de bendecir, dar una palabra que estimule, restaure y aliente tu corazón. Que encuentres un mensaje de ánimo o una palabra de amor para compartir con otros. ¡Dios los Bendiga! Pido al Señor que de alguna manera toque tu corazón a través de esta página.
martes, 31 de enero de 2017
martes, 24 de enero de 2017
Apacienta mi alma
Señor:
Apacienta mi alma mientras recorro
tus prados y pastos.
Dame el alimento de tu palabra que
es vida y da descanso.
Ayúdame a recordar tus hermosas y
fieles promesas
cuando me toque atravesar por
senderos de peligro y de muerte.
Concédeme la serenidad y la calma de
no importando cuán oscura y tenebrosa parezca la noche permanecer
inquebrantable y confiado en aquellas cosas que me has prometido.
Permíteme anidarme bajo tu cuidado y
dirección.
Anhelo alinearme y centrarme fijando
mi vista en tu cayado que me brinda orientación.
Eres verdadero y tus caminos son
ciertos.
Traes vida y luz, sacias el alma.
Soplas de tu paz e infundes nuevos
alientos.
Das fuerzas al cansado y vigor al
oprimido.
Tu corazón sensible y piadoso
siempre está al alcance de quien de
corazón se humille y te busque.
Si es necesario, moldéame y hazme de
nuevo.
Pero que nunca tu presencia se
ausente de mi vida.
Quiero ser auténtica, real y
obediente.
Completa tu obra, yo aspiro a ser
semejante a ti.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://EscritosdelSilencio.blogspot.com
miércoles, 18 de enero de 2017
¡No te turbes!
Dedico este escrito a dos de mis fieles lectores:
Eduardo Luis (Venezuela) y Tavita Morales (México)
Cada vez que atravieso diversas situaciones que parecen querer quitar mi paz. Cada vez que me toca enfrentar la tristeza o sentir la impotencia. Cuando a pesar de mi fe, veo todo el panorama totalmente contrario a lo que estoy esperando. Cuando mis recursos menguan y las preocupaciones y preguntas acerca de qué puedo hacer alteran mi mente... Hay un versículo que trae mucha paz a mi corazón. “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”. (Juan 14:1)
El diccionario define la palabra turbarse como: quedarse [una persona] confundida, sin saber qué hacer ni qué decir. Alterar o conmover el estado o curso natural de una cosa”. Hay momentos en que queriendo reaccionar nos quedamos paralizados. Queriendo ver la luz, todo se ve oscuro y tenebroso. Quieres correr pero apenas puedes dar unos pasos. No hay duda de que el temor nos paraliza, nos amedrenta, nos espanta, nos estanca.
Sin embargo, Jesús le dijo a sus discípulos: “no se turbe vuestro corazón”. El corazón es la cuna de los pensamientos. De él nacen las cosas buenas y las malas también. Solo centrados en los pensamientos correctos, solo anclados al amor de Dios, podemos creer que lo imposible puede ser posible. Solo con la fortaleza que su esperanza y amor nos da, podemos experimentar paz cuando hay una tormenta o un caos alrededor de nosotros queriéndonos azotar.
No se puede negar que nuestra mente es muy poderosa. Lo que pensamos tiene un poder increíble en nuestras vidas. Por eso es tan importante atesorar la Palabra de Dios es nuestros corazones. A esas palabras acudimos, son las que recordamos y que Dios trae a nuestra memoria para que sigamos recordando que él tiene el control de absolutamente todo.
Desconozco la situación que puedas estar atravesando en tu vida, lo que te está robando el gozo, lo que te puede estar quitando la paz y la estabilidad. Pero, Dios hoy te recuerda las palabras que Jesús dijo a sus discípulos queriendo que se centraran no en el panorama presente que enfrentaban sino en la eternidad. No que se enfocaran en la soledad, sino en su compañía que permanecería siempre con ellos aún cuando no pudieran verlo terrenalmente.
Siempre he pensando que si tengo a Dios como centro de mi vida, él me guardará en completa paz. Porque así lo dice en su palabra. Así que constantemente las palabras de este versículo retumban en mi corazón para que mantenga la calma cuando todo amenaza con que la pierda. ¡No te turbes! ¡Cree en ese poder inmenso y en ese amor infinito de tu Padre Dios que te ama y jamás te abandonará!
Autora: Brendaliz Avilés
(http://EscritosdelSilencio.blogspot.com)
lunes, 28 de noviembre de 2016
Yo creo
Yo creo absolutamente en ti oh Dios. Creo en tus milagros porque te he visto moverte y obrar en mi vida. Creo en esa sangre preciosa que derramaste por redimirme y darme salvación. Creo en tu poder porque sin ti no sé siquiera dónde estuviera. Yo creo en ti más allá de lo que mis ojos pueden ver. Porque yo puedo ver hasta la pared, pero tú que conoces más allá de todo, puedes ver lo que hay detrás de la pared. Puede un ateo presentar mil argumentos... Pero yo sé que eres real porque te has manifestado en mi vida. Y contra mi experiencia, nadie puede refutar porque ha sido mi vivencia. Yo te creo Dios, pero más aún te amo. Te siento en cada fibra de mi ser. En mis latidos te encuentras tú y en medio de mis noches silenciosas, pero llenas de conversaciones contigo y conmigo misma... Tengo la convicción de que estás ahí rodeándome y escuchándome. Sinceramente Señor, prefiero morir a tener una vida sin ti. He podido pasar muchas cosas no por mi autosuficiencia sino porque tú has estado conmigo. Por tal razón no quiero nada, sino estás tú. Porque tú eres mi mundo, porque tú eres mi amor. Porque tu eres mi Dios.
Autora: Brendaliz Avilés
miércoles, 16 de noviembre de 2016
Si Dios es por mí...
¿Por qué he de turbarme y confundirme? ¿Por qué he de inquietarme si Dios el Todopoderoso está conmigo? Si es él quien siempre me rodea y me sustenta. Quien me vigila, guarda y acompaña en todo momento. En él descansa mi alma porque en él encuentro mi absoluta paz. Estoy confiada y amparada en la protección de mi fiel Amado. Puede una montaña parecer muy alta, lejana y desafiante para escalar. Puede el camino estar lleno de piedras y obstáculos y sé que sí te tengo a ti dirigiéndome y siendo mi centro, todo va a estar bien porque tú tienes el control. He descubierto que en tus manos estoy a salvo. Que en ti encuentro vida, libertad y alegría. En tu refugio soy un ave que vuela alto.
Autora: Brendaliz Avilés
martes, 25 de octubre de 2016
Ser líder es...
Ser líder es un acto de amor, pasión y entrega, pero también es un acto de fe. Confiar en que aquel que te llamó y te reclutó te respaldará. Que él te capacitara, proveerá las herramientas y los recursos para cumplir con la encomienda adecuadamente. Fe de recorrer el camino muchas veces acompañado y otras veces en soledad. Fe para ver más allá de lo que presenta el panorama y visionar que con esfuerzo, empeño y dedicación se logrará. Tener la certeza y confianza de saber que el Gran Invisible, aunque no lo ves, camina contigo. Y aún cuando muchas veces trabaja en silencio, lo utiliza para obrar a tu favor. Ser líder es construir puentes, donde otros construyeron murallas. Ver posibles donde otros vieron imposibles. Materializar el sueño y hacerlo realidad. Ser líder es vivir sujeto a la voz de Dios, aunque muchas veces eso implique cerrar los oídos a las voces del mundo. Contar con la aprobación de Dios aunque eso cause el menosprecio y la desaprobación de muchas personas en la tierra. Ser líder es comprender que Dios te eligió para que sirvieras a otros, porque sirviendo a otros le sirves a él. Ser líder es sentir muy por dentro esa llama ardiendo de pasión por Dios y lo que haces. Y aún cuando muchas veces quieras correr, permaneces fiel, demostrando que él no se equivocó al fijar sus ojos en ti para tal encomienda.
By: Brendaliz Avilés
By: Brendaliz Avilés
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Yo sé que me responderás
¡Dios mío alzo mis ojos a los cielos! Solo a ti que eres el único que tiene misericordia de mí y puede ayudarme. A ti que ves aún en lo se...
-
CARTA PARA UNA MADRE QUE HA PERDIDO A SU BEBÉ Sé que no existen las palabras suficientes para consolar ante una pérdida tan grande, pero con...
-
Dios Bendiga Rica y Abundantemente a Mis Queridos Lectores: ¡Qué la paz y el amor sean sobre sus vidas! Como les había mencionado anteriorme...
-
Oración Pidiendo Templanza, Fortaleza y Realización de Sueños Querido Dios: Autor de mi vida, interprete de mis silencios, razón por la cual...




