sábado, 16 de enero de 2010

CARTA A UN PASTOR


Querido Hijo Mío y Pastor de Mi Corazón:

Sé que te encuentras angustiado, preocupado y frustrado. Has hecho tantos esfuerzos y de repente nada parece tener resultados. Vez estancado el progreso. Sientes silencio y piensas que me he ido de tu lado y así como Elías quisieras esconderte en una cueva porque te sientes abrumado y te han visitado las dudas y preguntas.

Hoy he venido a decirte que estoy contigo. Siempre lo he estado, aún cuando ha parecido lo contrario. Y aunque estés cansado y cargado recuerda acudir a mí y yo te daré descanso.

¿Recuerdas aquel momento en que te hice este llamado? Un pastor conforme a mi corazón yo quiero para que apaciente mi rebaño con amor y cuidado. El desafío era fuerte, pero aceptaste mi llamado. Has asumido grandes retos y muchos gigantes con mi poder has derivado. Has caminado en tiempos buenos y malos. Cuando ha habido abundancia y también escasez. Yo he andado contigo, nunca me he apartado. Aún cuando el quebrantamiento te ha querido saturar y has pensado abandonar porque sientes que ya no podrás. Cuando muchos te han criticado y han cuestionado si en verdad eres mi ungido. Cuando te has sentido fatigado por tantas carreras que has dado tratando de rescatar a mis ovejas del malvado y cruel lobo.

Yo estoy contigo, ¡no temas! Mi diestra te ha sustentado. Yo he puesto mis palabras en tu boca, te he dado unción y sabiduría. Con mi gracia te he renovado cuando muchos te han dejado y causado heridas tan dolorosas que nadie más puede entender. Tú fuiste planeado y diseñado por mí. Yo te he encomendado esta gran comisión de predicar a las almas, que las cuides, protejas y defiendas. En el campo de batalla yo he ido frente a ti, he peleado por ti.

Con ese cayado te di mi autoridad para que puedas vencer las obras de iniquidad. He soplado de mi Santo Espíritu sobre ti, tú tienes gran estima para mí. Te he otorgado dones y talentos. Cada una de tus lágrimas están en mi redoma. Y aunque muchas veces sientes que no ves nada, que no hay respuestas, que tu vasija está agrietada… En medio de este silencio experimentarás cual nunca antes mi gloria, yo estoy en medio de todo este proceso por el que has estado pasando.

Hay galardón para ti porque me has obedecido, te has guardado. Porque en mí has confiado y aún sintiéndote sin fuerza no has desmayado y te has esforzado. Y por medio de esta carta quiero recordarte y decirte que ¡TE AMO! Mi corazón se regocija de ese amor y pasión que sientes hacia mí. Toma nuevas fuerzas y ten presente que para mí tú eres un tesoro y eres un gran regalo. Tengo tantas bendiciones reservadas para ti. Cosas que no te imaginas aguardan al tiempo perfecto. Sigue cumpliendo con mi voluntad, este desierto pasará, la victoria vendrá ya.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://www.escritosdelsilencio.blogspot.com/
http://www.devocionaldiario.com/ y http://www.destellodesugloria.org/

viernes, 15 de enero de 2010

Por Amor


POR AMOR

“Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora”. (2 Pedro 3:18)

Creo que nuestra mayor motivación proviene del amor. Dios nos creó por amor y con amor. Desde el principio de la creación todo se mueve debido al amor y la comunión que existen entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esa misma comunión y amor que tienen estás tres personas en uno, es la misma relación que ellos desean que el ser humano tenga con ellos. Todo en nuestra vida gira en torno al amor que sentimos. Nuestro mayor apasionamiento y servicio a Dios debe ser por amor. No por miedo, ni obligación, ni imposición, porque el amor mismo tiene la propiedad de la libertad. El amor es una expresión, una manifestación de lo que sentimos dentro de nosotros que se va reflejando hacia el exterior.

Por amor una esposa se levanta y hace el desayuno a su esposo antes de que salga a trabajar. Por amor ese esposo se levanta diariamente y sale a buscar un sustento que pueda mantener a su familia. Con amor se conciben a la mayoría de los hijos y por ese mismo amor, una madre lleva ese fruto durante nueve meses. Luego de esos nueve meses esa criatura que ha nacido plenamente amada y deseada es cuidada, educada e instruida por sus padres. Como el amor trae obediencia y sujeción, los hijos obedecen y tratan de imitar lo que aprenden de sus padres.

Defendemos a nuestra patria por el amor que sentimos hacia nuestro terruño, vecinos y país. Cuando las cosas se hacen por la fuerza o por obligación, no hay gusto en hacerlas o sentirlas. Pero cuando nos mueve el amor, aunque pasemos trabajo y sacrificio, el resultado es mejor. Por amor uno no pierde la fe en esa gente que ama y les da la oportunidad de corregir y rectificar. Predicamos el evangelio porque queremos que las personas puedan recibir y reciprocar todo ese amor que Dios tiene para darles. Porque queremos que tengan una calidad de vida mayor en Jesús y más felicidad aún en medio de las situaciones difíciles.

En una relación donde hay amor se supone que haya conocimiento. No se puede amar lo que no se conoce. Ese conocimiento te lleva a tener una intimidad y una comunicación que crece con cada día que pasa. El amor te lleva a explorar, a querer tener una compresión total de eso que amas. Dios desea que nuestra relación con él crezca todos los días más y más. A medida que nuestra relación aumenta con él, también crecerá con las demás personas. Es decir con nuestra familia, amigos, conocidos y entorno. Por amor él nos cuida, nos protege y brinda seguridad. Por amor nos defiende, nos perdona y renueva. Y eso que aprendemos de nuestro Dios es lo que se supone que practiquemos en nuestra vida diariamente. Es magnífico cuando conocemos nuevas cualidades y características de lo que amamos. Dios nos conoce profundamente, pero él desea ser amado intensamente por ti, desea que lo conozcas, que estreches los vínculos, que conozcas su esencia. Una relación distante, se enfría, pero una relación cercana se intensifica, crece, aumenta.

Todos los días debemos analizar cómo está nuestra relación con Dios porque de eso dependerán muchas cosas, muchas decisiones correctas o incorrectas. Debemos crecer en la gracia, el conocimiento y el amor de nuestro Dios, porque somos la novia que él un día vendrá a buscar.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

miércoles, 13 de enero de 2010

No lo Alejes de tu Vida


NO LO ALEJES DE TU VIDA

“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un corazón recto dentro de mí”. (Salmos 51:10)

Hay momentos en que muchas personas sienten que necesitan su espacio para reflexionar, pensar, coordinar, centrarse y tomar decisiones.
En su afán por querer hacer lo mejor terminan aislado de sus vidas a las personas que precisamente más los quieren. A aquellos que lo que siempre han deseado es su bienestar. Muchas veces crean una barrera, ponen unos límites y en vez de buscar ayuda y respuestas en esas personas que los conocen y que muchas veces tienen más experiencia, las alejan.
Pero uno nunca debe apartar de su vida a la gente que sinceramente lo quiere a uno por lo que es, con virtudes y defectos, cuando todo está bien o cuando las cosas parecen contrarias.

Hace unos días conversaba con un chico al que le decía, yo puedo entender que pases por situaciones difíciles, pero hay algo que deseo que analices y que pienses profundamente. No debes alejarte de la gente que te ama. Aunque sientas esa increíble necesidad de aislarte, no te aísles de ellos porque puedes sin querer perder muchas cosas valiosas y más aún a esas personas especiales que solo procuran tu bienestar. Le dije aún más, imagínate que un día te cases, cuando vengan situaciones en las que desees alejarte o distanciarte, ¿dormirás en otra cama o sofá? Y si luego tienes hijos, ¿también los distanciaras cada vez que ocurra algo en tu vida? Parte del proceso de la maduración es que dejes de alejarte tan bruscamente o esconderte, parte de la madurez consiste en asumir esas emociones y manejarlas con cuidado.

Y trayendo esto al plano espiritual, puedo mencionarles, las veces en que asfixiados naufragando sobre nuestros problemas, hemos distanciado a Dios de nuestras de vidas. La cantidad de veces que hemos recurrido a personas que solo nos causan mas daño o confusión y buscamos a Dios como última alternativa, cuando el debió de ser nuestra primera opción. Las veces que el Señor ha intentado trabajar en nuestras vidas para que progresemos y en vez de dejarlo obrar, lo obstaculizamos y causamos atraso en nuestras vidas. El sinnúmero de ocasiones en las que él intenta renovar, restaurar y arreglar las áreas de nuestra vida que necesitan reparaciones y no se lo permitimos. Las ocasiones en las que él quiere desinfectar nuestras heridas y por miedo al dolor, no le permitimos que opere, extirpe y cicatrice la herida.

Dios ha querido siempre traer bendición a nuestras vidas y crecimiento. Él no desea que estemos estancados. Sin embargo, cuántas veces hemos insistido en tomar el camino incorrecto, insistimos en seguir nuestros planes o en tomar atajos que cuando abrimos los ojos nos percatamos de que solo han hecho el camino más difícil y que muchas veces hemos arruinado eso tan especial y maravilloso que el Señor quería hacer en nuestras vidas. Hoy Dios desea que lo incluyas en tu vida y en tus planes. Que lo mantengas en tu agenda cada día de tu vida. Que por amor le obedezcas, reconociendo que él sabe lo que es mejor para ti y te guiará hacia el mismo centro de su voluntad si le eres fiel y perseveras. Dios quiere penetrar cada poro de tu ser, toda tu existencia y saturarla con su amor y sabiduría. Deja de correr que solo lograrás fatigarte. No trates de huir de quien te conoció antes de que fueses formado en el vientre de tu madre. Rinde tu voluntad al que entrego su vida para que tuvieras salvación y libertad. Porque solo te haces más daño cuando alejas de tu vida lo que es verdaderamente bueno y real para ti. Somete tus pensamientos a la mente de Cristo, déjate amar por tu familia, por tus amigos, por aquellos que quieren tu bien. No juegues más a las escondidas y deja que el Señor penetre las áreas más ocultas y reservadas de tu ser para que puedas ser un instrumento de utilidad. Enfrenta de una vez tus temores, aprende a aceptar el consejo y la instrucción. Deja que el Espíritu Santo con su soplo de vida y de unción queme todo aquello que no le agrada para que puedas recibir su unción y ser su reflejo.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

martes, 12 de enero de 2010

SEA COMO FUERE YO...


Sea como fuere yo…

“Mas él respondió: Sea como fuere, yo correré”. (2 Samuel 18:23)


Este versículo que hoy utilizo para hacer mi escrito ha sido de bendición a mi vida en muchas ocasiones. Siento que es una frase que expresa determinación, mucha fuerza y voluntad. Creo que también es muy pertinente ahora que hemos comenzado un nuevo año, donde nos esperan nuevos retos, desafíos y obstáculos que saltar. En este versículo sencillo yo veo el poder de la superación y de la determinación.

Según el diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe, la palabra superación se define de la siguiente forma: Hecho de exceder un límite. Vencimiento de un obstáculo o dificultad. Mejora de las propias cualidades o actividad”. Pienso que cada uno de nosotros, los que servimos a Dios, tenemos que superarnos con cada día que pasa. Esto es, tratar de perfeccionarnos y ser mejores. Exceder y caminar la milla extra, desgastarnos en el reino de Dios por amor y apasionamiento, más que por otra cosa. Querer siempre hacer la voluntad de Dios aunque muchas veces tengamos que ceder nuestros propios deseos. Porque el camino por donde nos conduce Dios es el mejor y siempre trae buenos resultados. Puede que sea más largo, más dificultoso, más trabajoso, pero sin duda nos lleva al éxito.

Siempre me ha gustado todo lo que tenga que ver con la motivación. Pero también me he percatado de un detalle cuando leo o estudio acerca de la vida de esos grandes hombres y mujeres que trascendieron en la historia. No hablo solamente de hombres y mujeres de la Biblia, sino también hablo de personajes ilustres que han marcado su huella y sentado precedentes para que se logren mejores cosas, para que nuestro mundo sea un lugar mejor.

Ahimaas era un varón de compromiso, era fiel y disciplinado. Pienso yo que era un hombre vertical, íntegro, de una sola pieza. El mismo David pudo decir de él que era un hombre de bien. Y este momento en el que Ahimaas decide dar la noticia al rey de que Jehová había entregado al enemigo en sus manos, no iba a ser para el rey tan agradable, pues también recibiría la noticia de que su hijo Absalom había muerto. Pero el pensó que independientemente de cuál fuera la situación, era su deber dar la noticia al rey.

Y hoy dejo para que medites y reflexiones las siguientes preguntas: ¿Sea cual fuere la situación, te atreverás a correr? ¿Te mantendrás en la lid? ¿Estás determinado a no abandonar la competencia? Pese a que estés pasando por momentos de adversidad en tu vida, ¿sigues siendo portador de las buenas nuevas de salvación? ¿Continúas creyendo en un Dios de pactos que te sostiene aún cuando te sientes sin fuerzas y nada parece tener sentido? ¿Todavía puedes insistir en luchar por ese sueño y esa visión aunque nadie más lo vea o crea en ti?

Esto se trata de seguir intentando, de no abandonar, de buscar soluciones a los problemas y salidas a lo que parece que no tiene. Hoy puedes vestirte con el uniforme de soldado y seguir guerreando. Exclamar: ¡qué no quitas porque mayor es el que está contigo! Hoy puedes aferrarte a tu roca inconmovible que es Cristo. A decir…

Sea como fuere, seguiré amando.
Sea como fuere, seguiré batallando.
Sea como fuere, no me doy por vencido.
Sea como fuere, esta situación no va a acabar conmigo.
Sea como fuere, Todo lo puedo en Cristo que me fortalece y sostiene.
Sea como fuere, seguiré proclamando el reino de mi Cristo.
Sea como fuere y aunque hablen de mí y me critiquen, seguiré esforzándome y dando lo mejor de mí porque el que me llamó fue Dios.
Sea como fuere, no me apartaré, seguiré al son de tus pasos.
Sea como fuere, me aferraré a la promesa que Dios me dio aunque no vea nada, porque mi Cristo nunca miente y jamás será vencido.
Sea como fuere, recibiré mi milagro.
Sea como fuere, ¡yo correré!

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

DÉJAME INTERVENIR EN TU VIDA


Déjame Intervenir en tu Vida

Dame tus silencios,
a cambio pondré mis palabras en tu boca.
Entrégame tus miedos,
y yo te daré fuerza y valentía.
Cédeme tu mal genio,
entonces me encargaré de moldear tu carácter.
Deposita tus sueños quebrados y tus lágrimas rotas,
soplaré esperanza y aliento e inyectaré fe en todo tu ser.
Deja esa soledad que te agobia,
quiero que tengas mi compañía, no camines solo.
No pienses en tus inseguridades,
aprende a mirarte como el soldado que yo veo en tu interior.
No distorsiones tu imagen agobiándote y
tratando de ser alguien que no eres.
Aproxímate, no te alejes más de mí, porque te quiero cerca.
Arrímate a mi pecho para que encuentres paz y calma.
Comprométete contigo mismo y conmigo,
no dejes que las luchas diarias de la vida, te aparten del objetivo.
Deja que mi relación contigo sea tan estrecha y profunda,
que las dudas se disipen y las tormentas se aplaquen.
Tú eres un hermoso diamante, permite que yo te de el calibre y el valor.
Deja que la extensión de tu amor sea infinita, sin límites circunstanciales.
Yo cambiaré tu tristeza en alegría.
Permite que yo tome el control de tu vida porque aunque parezca ilógico,
Disfrutarás de una libertad y un gozo sin medidas.
Admite que es mejor la vida cuando yo estoy a tu lado socorriéndote,
sosteniéndote, depositando de mí ingenio en ti, soplando aliento y plenitud de vida, estando por siempre junto a ti.
A cambio, todo en tu vida será mejor,
porque soy tu Creador, tu Formador y nadie nunca te amará de la manera en que yo lo hecho, lo hago y lo haré perpetuamente si tú me dejas obrar.

Autora: Brendaliz Avilés

miércoles, 6 de enero de 2010

Transpórtame a Ti


Transpórtame a Ti

Llévame al punto de encuentro donde retorno a ti.
A ese lugar donde recuerdo y recibo todo ese amor que sientes por mí.
Sostenme fuerte en el hueco de tu corazón, donde mis heridas son curadas y el llanto es comprendido y enjugado.
Escondida sobre tu pecho es donde puedo sanar y aliviar todos mis traumas. El miedo deja de existir cuando siento que tus manos sujetan fuerte las mías. En tu presencia es donde no puedo huir porque el fuego arde fuerte en mi interior.
Haz que mi fe se acreciente aún cuando la tormenta parezca hacer mi barca zozobrar. No quiero perderme en el naufragio de la confusión ni en el laberinto de lo que no se pudo.
Yo necesito encontrarme contigo, mi alma cansada y cargada, te anhela.
Quiero escuchar tus palabras, encontrar las respuestas.
Mi mente necesita descansar, aclarar las ideas.
Ansío el soplo de tu Espíritu. Deseo seguir tus pisadas, que me dirijas hacia el lugar donde me encuentre haciendo tu voluntad absoluta.
Dame autocontrol para soportar las encrucijadas que se me presenten en el camino. Aclara las aguas turbulentas y dame mansedumbre para que cuando en mis propias fuerzas desee pelear; recuerde que la batalla y la justicia están en tus manos.
Quebrántame, restáurame y hazme entender ese propósito precioso que tienes para mí porque yo quiero obedecer tus preceptos.
Esculpe mi vida, trabaja en mi corazón, quita la ira y consume con tu fuego aquello negativo que quiera adherirse a mi interior. Quita todo aquello que quiere exterminar la alegría, que quiere insistir en instalar la tristeza y que causa desespero, hastío y cansancio.
Acaba con todo lo que dañe la comunión contigo. Corta de raíz cualquier raíz de amargura que quiera afear el bello jardín que has plantado en mí.
Calcina todo lo malo de una buena vez y que a partir de las cenizas, resurja yo como una nueva vida, producto y fruto del amor y de tu renovación.


Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

Aquí estoy de regreso


¡Dios les Bendiga Enormemente!

Espero que hayan pasado una Navidad hermosa y que el año nuevo les haya traído una actitud y motivación capaz de hacerles alcanzar aquellas cosas que tanto desean.
Por mi parte les diré que han sido días fuertes, pero hasta aquí me ha ayudado el Señor.

Gracias por el cariño que me han dejado en sus mensajes, por sus palabras de bendición, por su paciencia, atención, respeto, carino y consideración. Aquí estoy a pesar de que he tenido dos meses muy fuertes, no puedo olvidarles. Porque aunque no los conozco personalmente, ni sé cómo son sus caras, en ustedes yo puedo ver a Dios. Por tanto están instalados en mi corazón y mis pensamientos continuamente a diario y siempre pido al Dios de los cielos que les bendiga, les guarde, les ayude y les de muchas fuerzas para mantenerse en esta carrera.

Gracias a todos aquellos que han estado orando por mí para que me recupere pronto. Aunque todavía no me he recuperado del todo, no quiero dejar de escribirles. Sé que Dios me dará las fuerzas para seguir adelante. No podemos retroceder, tenemos que seguir avanzando. Así que poco a poco seguiré escribiéndoles temas que espero que sean más que de su agrado, de bendición. Estoy consciente de que tal vez haya alguno que otro que no le guste leer lo que escribo muchas veces o que malinterprete lo que trato de decir, pero aún así, deseo que pueda ser bendecidos a través de cada escrito. Lejos de desanimarnos por alguna crítica, eso nos debe motivar a mejorar y seguir hacia adelante. Cada día somos renovados y perfeccionados si lo permitimos.

A los que están esperando respuesta a alguna carta que me hayan escrito, les pido un poco de paciencia, ya estaré contestando nuevamente. Gracias por su confianza y paciencia. La única ayuda que les pido es que sigan recomendando y propagando esta página que con tanto amor ha sido diseñada para el deleite de todos ustedes y el mío. Así también sigan visitándonos también en Devocional Diario, Destello de su Gloria, la página de Yamita, etc.

Con todo mi amor,

Brendaliz Avilés

Yo sé que me responderás

 ¡Dios mío alzo mis ojos a los cielos!  Solo a ti que eres el único que tiene misericordia de mí y puede ayudarme. A ti que ves aún en lo se...