domingo, 20 de febrero de 2011

Escritos del Silencio Toma una Pausa

A Mis Queridos Lectores, Amigos y Hermanos en la Fe:

Hoy dirijo mis palabras a ustedes, deseando como siempre, que la paz de Dios esté con ustedes. Que su gozo les infunda fortaleza aún en medio de las tribulaciones que puedan estar confrontando. Que les de la salida a ese laberinto en el que muchas veces se encuentran y sienten que no van a poder salir de él.

Con mucho respeto, en esta ocasión quiero notificarles, que estaré un tiempo ausente. Por un lapso de tiempo no escribiré más. No sé cuánto tiempo me tome, pudieran ser pocos días, semanas o un tiempo un poco prolongado. Cuando retorne, ustedes lo sabrán porque los Escritos del Silencio, volverán a aparecer en su correo.

Mientras tanto, nos mantenemos orando los unos por los otros. Pidiéndole a Dios que nos conforte y de dirección siempre.
Desde el fondo de mi alma sepan que los estimo y quiero aún sin conocerlos.

Con todo mi cariño,

Brendaliz Avilés

lunes, 14 de febrero de 2011

DIOS CUIDA NUESTRAS ESPALDAS TESTIMONIO

El Señor Jesús cuida nuestra espalda

Queridos hermanos en Cristo, me gustaría compartir con ustedes algo muy bonito que me sucedió hace muy poquitos meses y me hizo recordar que el Señor camina junto a mí y su ángel me rodea.
Una persona conocida me estaba buscando mucho. Su intención era seducirme y parecía muy obstinado. No aceptó la negativa que yo le di y por varios meses insistió.
Tocaba el timbre y yo no respondía a los llamados. Dejaba notas que yo tampoco contestaba y un día sucedió algo que me hizo confirmar que el Espíritu del Señor me cuida y me alerta en todo momento pero más aún en circunstancias de peligro.
Un día de domingo por la tarde, salí con mi padre y hermana a hacer unas compras para la casa. Puntualmente nos dirigíamos a un negocio que vende artículos de decoración para el hogar. Un negocio muy grande que tiene muchos pasillos altos repletos de cosas preciosas para decorar la casa.
Entramos con mi hermana al negocio y sin poner atención en otras cosas, empezamos a marchar hasta la góndola que tenía lo que nosotras habíamos ido a comprar, que se encontraba en la parte trasera del negocio.
En un momento mi hermana gira la cabeza hacia su lado derecho y se distrae con un producto que había llamado poderosamente su atención. Se detiene y me pide que la acompañe a apreciarlo. Yo estaba apurada, pero la seguí en su deseo. Recuerdo estar parada observando el objeto pero situada enfrente de la puerta del negocio. Es decir que mi rostro se encontraba en dirección a la puerta de entrada.
Mientras estábamos con mi hermana decidiendo si comprarlo, levanto mi cabeza y me llevo la sorpresa de que en dirección a mí, estaba viniendo ese hombre que tanto me buscaba. ¡Dios mío grité en silencio, no puede ser! ¿Cómo lo vengo a encontrar en este lugar?
Parecía en cámara lenta como se iba acercando a mí y yo lo iba siguiendo con la mirada….hasta que se detiene justo enfrente de mí y me saluda. Se excusa diciendo que había encontrado nuestro auto en la puerta y que por esa misma razón había entrado. Mi rostro tenso, reflejó la incomodidad.
Queridos lectores, esta persona me había seguido en todo el trayecto y me había interceptado en el negocio. Era de profesión policía, por lo que tenía muy claro la manera de hacerlo.
Aunque este hombre era una buena persona, sus actitudes estaban equivocadas y yo sabía que este hombre no era el que Dios había escogido para mí. Debido a esto mismo, es que por todos los medios le hice entender que no funcionaría.
¡Qué grande es el Señor! Le habló al oído a mi hermana diciéndole que girara la cabeza y la distrajo. Hoy me río porque el movimiento que hizo ella, fue automático y gracias a ese llamado de Dios, quedamos ubicadas frente a la puerta.
¿Qué hubiese sucedido si el Espíritu Santo no conducía a mi hermana? Este hombre nos hubiese agarrado por las espaldas, en medio de esos pasillos repletos de cosas y se imaginarán entonces el susto que nos hubiese agarrado. Lo que menos se imaginó este hombre es que yo me encontraría justo en dirección a él. Si bien encontrarlo en ese lugar me disgustó mucho, no logró amedrentarme. El Señor nos alertó y no sentimos temor, todo lo contrario.
Tiempo después este hombre dejó de molestarme para la gloria de Dios.
Querido hermano, es mi deseo recordarte que el Señor Jesús cuida tu espalda. Poderosos gigantes caminan junto a ti. Nadie podrá asustarte y tomarte por la espalda porque su ángel te protege y te advierte si hubiera peligro alguno.
Pídele su protección y que te acompañe durante todo el día. Él gustoso lo hará y será tu guardián. ¡Que Dios te bendiga!

Autora: María Fernanda
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

domingo, 13 de febrero de 2011

Muy Personal

MUY PERSONAL

Hablamos tanto del amor y la amistad. De las cosas buenas que provoca y también de las lágrimas a las que somos expuestos a causa de él.
Hoy quiero tomar unos momentos para agradecer desde lo más profundo de mi corazón a todos ustedes, los que día a día siguen mis escritos en cualquiera de los rincones donde se encuentren.
Gracias porque muchos aún sin conocerme, me han abierto las puertas de sus corazones y me han brindado su cariño y amistad sincera. Y a los que me conocen, gracias por su respaldo y muestras sinceras de afecto.
Un día, en el momento en que menos lo imaginé Dios abrió esta ventanita para que sin salir de mi casa o país, pudiera llegar a muchas partes del mundo. Y créanme, soy muy feliz al saber que eso que en algún momento yo soñé, en el momento en que menos lo pensaba, Dios me lo concedió.
Hay muchas cosas que quiero lograr, muchos sueños que quiero alcanzar. Tantas cosas para hacer. Pero sin duda, soy feliz sabiendo que el algún lugar eso que escribo llega a los corazones de las personas y los beneficia de alguna manera. Que he contribuido y dejado una huellita en el mundo.
He abierto mi corazón para ustedes en cada ocasión que escribo. Porque solo del corazón mana la vida. Y en este día especial del amor y la amistad (aunque todos los días deberían de serlo), quiero dar gracias a Dios por todos y cada uno de ustedes. Porque también forman parte de mi vida y también están incluidos en mis oraciones. Solo puedo decirles, conceda Jehová todas sus peticiones de acuerdo al propósito y voluntad que tenga con las vidas de cada uno de ustedes.

Con todo mi amor,
Brendaliz Avilés

ME GUSTAS


ME GUSTAS


¿Sabes cuál es la parte que más me gusta de ti?
Es tu corazón…
Porque me cautivó, porque me desarmó.
Porque con tu ternura me desprendiste del temor.
La luz que emites, tus destellos de alegría llenaron mi vida
y disiparon mi soledad.
Me hicieron ver la vida de un color diferente.
Tú has llenado mi alma, me has dado satisfacción.
La noche me parece más romántica y en el día,
el sol brilla con más fulgor.
Eres el lucero que brilla en mi cielo,
en mi Universo solo existes tú.
Me gusta tu sencillez, tú sutil delicadeza.
La paz que me transmite tu mirada y
el toque de tus frágiles manos.
Tienes el ímpetu de la ola,
pero eres caricia que abraza el alma.
Tienes todo, no necesitas nada.
Eres exactamente lo que yo necesitaba.

Autora: Brendaliz Avilés


Escrito Para: www.brendalizaviles.com

jueves, 10 de febrero de 2011

Poetas Cristianos.com - Nuevo Ministerio

Saludos y muchas bendiciones a todos nuestros visitantes

Hoy es un día muy especial para nosotros, puesto que hoy tenemos el privilegio de presentar ante ustedes el nacimiento de un nuevo Ministerio Online.

Se trata de: “Poetas Cristianos.com”



En donde podrás encontrar versos, poesías y pensamientos cristianos, de amor, de amistad y diversidad de escritos hermosos.

Para eso quiero dejar que la Directora del nuevo Ministerio les explique un poco de lo que se trata:

miércoles, 9 de febrero de 2011

¡NO TE PERMITAS PERDER A TU PRIMER AMOR!


¡No te permitas perder a tu Primer amor!

“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”. (Apocalipsis 2:2-4)

Yo no sé si en algún momento te has detenido a meditar y pensar que tu relación con Dios es bien parecida a la de un noviazgo o matrimonio. No importa los años que lleves casado (en este caso sirviéndole a Dios) , es necesario cultivar la relación. Y que para que el amor no se pierda o disminuya hay que alimentarlo con detalles. Pero no solo los detalles son suficientes, también es muy necesaria la comunicación para que no haya distanciamientos.

Ayer hablaba con dos de mis alumnas en la iglesia y les explicaba el hecho de que cómo iban a sentir necesidad de Dios, si ni siquiera sacaban tiempo para platicar con él. Si otras cosas ocupaban su lugar y eran más importantes que la necesidad de hablar con él, buscarle y contarle las cosas que estaban atravesando. Porque precisamente en la cotidianidad, en medio de ese tiempo que tú compartes y estableces un vínculo con el ser amado, de ahí es que nace la necesidad de buscarle y de estar con él.

A veces en los matrimonios hay crisis porque una de las partes se distancia demasiado. En este caso, Dios nunca se distancia de sus hijos porque los ama, sin embargo, somos nosotros los que muchas veces nos desenfocamos y damos prioridad a otras cosas. Entonces nuestro amor se va secando cual plantita. Comienzas a no sentir deseos de orar, leer su palabra, ir a la iglesia o hacer las cosas que antes con tanta pasión hacías. Ya no te causa placer hacer cosas para él.

Olvidas que un día, cuando decidiste entregarle tu corazón a Dios, hiciste un pacto de fidelidad y de permanecer en tiempos buenos y malos a su lado. Se supone que no hay un “divorcio” entre tú y Dios. Sino más bien que busques la manera de volver a enamorarte y enamorarlo a él. ¿Ya se te ha olvidado decirle frases lindas al oído? ¿Qué pasó con tu tiempo, ya no hay espacio en tu agenda para salir a caminar con él, o sentarte en calma a contarle las cosas que te pasan durante el día?

Lo más triste es que cuando permites que tu relación con Dios se deteriore, cuando dices que lo amas de la boca para afuera, pero tus hechos le demuestran lo contrario, lo hieres, lo lastimas, haces que llore por ti. En esta relación, él no ha hecho nada malo. ¿Entonces por qué distanciarte?

Hay otros que presentaran como excusa, lo que algunos maridos y esposas dicen para lograr callar su sentimiento de culpa o dejar un rato a sus conciencias tranquilas: “es que tengo mucho trabajo, mi amor, todo esto lo hago por ti y los niños, estoy sacrificándome para que no te falte nada y tengas todo lo que deseas, es por eso que debemos sacrificar el tiempo juntos, por eso trabajo tanto”. Pero no basta, no es suficiente con que te envuelvas haciendo cosas para la gloria de Dios, si pierdes tu relación con el ser más maravilloso, con el que te da las fuerzas y te ayuda a mantenerte enfocado en que el propósito de todo es que tengas una fuerte relación con él antes que nada.

Hoy es un buen día para renovar tus votos matrimoniales con Dios. Para recordar ese momento en que le diste el sí por primera vez y tu vida comenzó a cambiar. Hoy puedes comenzar a enamorarte como aquella vez cuando sentías tu corazón palpitar y no podías pasar mucho tiempo sin saber que él estaba cerca de ti. ¡No permitas que tu relación con Dios se enfríe, no pierdas tu primer amor!

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: http://www.brendalizaviles.com/,

www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

lunes, 7 de febrero de 2011

El Brillo de Moisés


El Brillo de Moisés


“Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo con El hablado”. (Exodo 34:22)


La gloria de Dios se mostró en Moisés cuando bajaba del Monte Sinaí. Todo el pueblo al que Moisés dirigía presenció que el rostro de él brillaba. El secreto de la intimidad entre Moisés y Dios, era esa relación amistosa y esa comunicación continua que mantenían. Aquel brillo era resultado de la presencia de Dios en la vida de Moisés. Él no tenía que alardear ni presumir, sencillamente Dios lo exaltaba en público porque Moisés le buscaba y entraba su secreto.

Una vida en la presencia de Dios, traerá como resultado el que sin decirlo, los demás puedan ver, sentir y apreciar la gloria de Dios en tu vida. Tus palabras, acciones y forma de conducirte serán diferentes. No te ceñirás tu mismo, sino que Dios será o actuará en ti. Tú serás el canal por el que vidas sean bendecidas. Una vida devocional con Dios es indispensable para ser utilizado en gran manera. Si dedicamos tiempo a tantas personas, asuntos o cosas, ¿por qué no darle tiempo e importancia al que te dio la vida y siempre ha querido que tengas comunicación directa con él.

Oración: Señor, yo quiero resplandecer. Ser un faro que brille en la oscuridad. Deseo que tu presencia sature e inunde mi vida. Así como Moisés anhelo escuchar tu voz. Quiero que me llames tu amiga. Que el mundo sea testigo de que a tu lado quiero vivir. Apacienta mi alma, quiero experimentar tu gloria y que cuando los demás me vean, puedan saber sin yo decir, que mi vida está sujeta a depender de ti. Que lo que me hace especial es tu luz en mí.

Autora: Brendaliz Avilés


Escrito Para:
www.brendalizaviles.com, www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio