martes, 26 de julio de 2011

Más que mil palabras



Hay veces que las personas no necesitarán escuchar tus palabras, sino sentir tú presencia y saber que los comprendes. Habrá momentos en que ellos no necesitarán escuchar tus respuestas, sino sentir tu mano sobre sus hombros y que le prestes tus oídos para escuchar lo que ellos tienen que decir. A veces, solo necesitarán que les digas: "estoy contigo, te apoyo, no tengo las respuestas pero todo saldrá bien".
Así que, cuando no tengas nada que decir, sonríe, abraza, llora con la persona, dale una palmadita o simplemente permanece a su lado fielmente. Usa tu creatividad y sencibilidad y ten un detalle que salga de tu corazón porque seguramente los sorprenderás y ellos verán a Dios en ti.
Hay acciones que hablan más que nuestras palabras y al demostrar que estás ahí, eso hablará más que mil palabras.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://www.brendalizaviles.com/

sábado, 16 de julio de 2011

Crucemos al Otro Lado


¡CRUCEMOS AL OTRO LADO!

Crucemos al otro lado. ¡No temas, nada te pasará!
Sé que tienes miedo a lo desconocido, que te preguntas si podrás aventurarte hacia nuevos retos y una nueva forma de ver la vida y sentir las cosas que vivirás. Pero yo te creé, tienes que confiar en mi sabiduría divina y en mi amor infinito por ti. Estoy y estaré siempre para ti.

No te prometo que el camino será fácil, porque parte del aprendizaje y del crecimiento involucra el dolor, las pérdidas, el caer y luchar por levantarse. El tener que desafiarte a ti mismo(a) para lograr transformaciones profundas en tu interior. Porque a veces, para saber valorar y disfrutar los tesoros invaluables y emocionantes de la vida, tienes que perder, soltar y dejar ir. Tienes que tener mucho o en ocasiones tener poco.

Más yo te invito a que te atrevas a venir conmigo y que juntos crucemos al otro lado. Aunque no me veas, sentirás mi presencia y aún cuando no me sientas, tienes que saber que yo nunca te abandonaría por nada, ni nadie. Cruzar significa responsabilidad y madurez; riesgo, independencia de los demás, pero a la vez dependencia en mí. No harás las cosas a tu modo, confiarás y pedirás que te dirija para tomar las decisiones más acertadas. Pero significa también que yo te iré dirigiendo hacia la realización de nuevos sueños, planes y estructuras para tu vida.

A veces llorarás y otras sonreirás; sentirás sabores, dulces, agrios y amargos. Caminarás por llanos y tendrás que atravesar montañas. Andarás en tierra firma, sobre arenas movedizas, en desiertos y sobre hielo. Muchas veces sentirás que las aguas te cubren y que te ahogarás; otras sentirás un calor inmenso que te quema y otras un frío tan inmenso que hasta el alma parecerá estar congelada. Tienes que entender que todo es parte del proceso y que luego de la noche, viene un nuevo día.

No tengas miedo de amar, de entregar, de servir, de desprenderte y de crecer. A veces toma su tiempo si el corazón ha sido grandemente lastimado. Pero parte de la sanidad implica que debes volver a confiar para dar. Quien no arriesga, se confina al cautiverio de las preguntas que no parecen tener contestación: del “algún día” o lo que es peor, “¿qué hubiera pasado si?”

Cierra tus ojos y respira. Respira el olor de la vida, la esencia de la rosa, el perfume del que pasa por tu lado. Sorpréndete mirando las cosas más simples y sencillas de la vida. Consiéntete un poquito, ámate más y deja de sufrir. Porque quien no se puede lograr amar, tiene un vacío en su interior y una soledad que no le deja ser feliz. Perdona a los demás, pero es de vital importancia que entiendas, que también debes perdonarte a ti por los errores que has cometido y no quedarte estancados en ellos, sino salir adelante.

No importa cuán distanciado sientas que estás de mí, yo siempre estoy accesible a ti, preparado para conectarme con tu corazón. Nadie te conoce mejor que yo, búscame y me hallarás. Si miras hacia el cielo, pensarás quizás que estás muy apartado de mí, pero si miras en tu interior, verás que ahí justo al frente de tu puerta, estoy tocando, esperando que abras y me dejes pasar.

Es tiempo de que crucemos juntos al otro lado. Que no se puede vivir el presente concentrado en el pasado. Yo te tomaré de la mano para que puedas calmarte y saber que con mi protección, estarás a salvo y con seguridad. ¡Si pudieras ver como sonrío al sostener tus manos, si pudieras apreciar como mis ojos te guardan y vigilan! Entonces sabrías que mis planes para ti son mejores de lo que alcanzas a imaginar. Pero es tu decisión, tú eliges si quedarte ahí o aún con un poco de temor, avanzar. Yo espero que escojas la mejor alternativa.

Tu Padre Que te Ama con Todo el Corazón,
Dios

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

lunes, 11 de julio de 2011

¡NO RETROCEDAS!

¡NO RETROCEDAS!

“No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”. (Hebreos 10:37-39)

Subir una cuesta es difícil, bajarla es mucho más fácil. Pero, ¿por qué piensas en retroceder si ya estás a punto de llegar? Nunca olvidaré un viaje que hice al Bosque Seco de Guánica. Un lugar bastante caluroso donde el camino es largo y pedregoso. El guía nos dijo que si queríamos podíamos tomar un camino que nos conduciría a un paisaje maravilloso. Así fue que todos emprendimos el viaje, pero mientras íbamos, algunos se daban la vuelta y abandonaban el camino. Otros a mitad de camino, se cansaban y se devolvían.

Y ahí íbamos nosotros la minoría, del grupo ya no quedaban muchos. Algunos con los pies cansados, otros se habían lastimado el tobillo, unos sedientos con la lengua por fuera y otros bien fatigados. Pero íbamos de camino, aún no nos habíamos rendido a pesar del calor y del tiempo que había transcurrido. Cuando de repente, se le ocurrió a alguien decir que no siguiéramos, que nos devolviéramos, que faltaba aún mucho para llegar. Y aún cuando yo quería seguir el camino y ver el paisaje, me devolví.

La travesía se me hizo más larga, estaba triste, molesta, cansada y lo peor es que… ¡no había podido ver ni disfrutar del paisaje del cual tanto me habían hablado! No puedo culpar a nadie, yo tomé la decisión de abandonar aún cuando no quería. Pero entre el grupo, hubieron menos de 10 personas que insistieron en seguir sin retroceder ni para mirar lo largo del sendero que habían caminado. Ellos llegaron a la meta sin importar lo que dijeron los demás, ni que dejaron el camino. ¡Vieron la vista espectacular y disfrutaron del aire puro! Pero también nos dijeron a los que estuvimos a punto de llegar y que nos devolvimos, que habíamos estado a tan solo 10 ó 15 minutos de haber llegado hasta el lugar que queríamos ver. ¡A mí me quería dar algo, el sentimiento de impotencia afloraba en mí ser! Les contaré que salí de aquel viaje totalmente frustrada y enojada, ¡todo por no haber hecho caso a mi instinto!

Aplicando esta experiencia a mi momento actual, pienso que la vida es exactamente así, no solo en el plano espiritual, sino también en el ámbito secular… A veces queremos rendirnos cuando estamos a punto de llegar. Se nos vienen montones de pensamientos a la cabeza haciéndonos creer que no debiéramos continuar. Nosotros no debemos hacer caso a aquellas voces de personas que tratan de desalentarnos, diciéndonos que es muy largo y empinado el camino, que no vamos a llegar o que en vez de servir de puentes, sirven como piedra de tropiezo para que nos desanimemos.

Me parece escuchar la voz dulce y sublime de Dios, esa que habla directamente al corazón, echándonos porras, diciéndonos palabras alentadoras tales como: “tú puedes, yo voy a ti, eres especial, eres mi hijo, yo voy contigo o no te preocupes”. Palabras para que nos atrevamos llegar a la meta sin tornar nuestra mirada atrás, para que tengamos la certeza de que él va con nosotros en el trayecto de todo el camino. Pablo decía que nosotros no somos de los que retrocedemos, sino de los que vamos mirando al frente donde sabemos que nos espera Jesús.

Mucho aprendí de aquella experiencia, porque muchas veces si retrocedemos en nuestras vidas, no podremos disfrutar del hermoso paisaje y las bendiciones hermosas que Dios tiene reservadas para cada uno de nosotros. Yo he propuesto en mi corazón seguir adelante hasta que Cristo me venga a buscar o la muerte me lleve. Y también he dispuesto que sea como sea no me quedaré con los brazos cruzados, sino que seguiré luchando hasta alcanzar lo prometido, hasta poder mirar el paisaje que Dios tiene preparado para mí.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

Mi alma con sed de tú presencia

Mi alma tiene sed de tú presencia, mi boca quiere probar del pan que solo tú puedes dar y que sacia. Dios cada día necesito más de ti en mi vida. Permíteme ascender hasta llegar al mismo centro de tu corazón, para poder venerarte, honrarte y reciprocarte todo ese que tienes por mí.

Autora:(Brendaliz Avilés)

lunes, 4 de julio de 2011

Cómo pasé mi cumpleaños




Para todos aquellos que se preguntan cómo pasé mi cumpleaños, les contaré que maravillosamente bien. Fue un día en el que Dios me dejó sentir su amor de una forma especial y preciosa, como sólo él lo sabe hacer.

Recibí muchos mensajitos bonitos a través del facebook, recibí llamadas especiales de familiares y amigos especiales. Algunos amigos me enviaron emails con sus mejores deseos y en verdad que me sentí muy amada.

De manera sorpresiva algunos jóvenes de mi congregación llegaron con un rico pastel de chocolate y la verdad la pasamos súper lindo. Comimos, platicamos, cantamos, recordamos, nos reímos.

Mis padres y hermana me mimaron con sus detalles y cuidados. Un amigo me canto al teléfono mientras que otro me envio un archivo interpretando un bello himno.

Ha sido un día inolvidable, he sentido tanto amor dentro de mi pecho que siento que mi corazón se desborda de alegría, ternura, agradecimiento, porque a Dios le ha placido utilizarme como instrumento, pero también recibir el cariño sincero de todos ustedes.

Hoy las tristezas se fueron de vacaciones, pude dar gracias a Dios porque a pesar de que mi salud aún no está del todo bien, estoy mucho mejor y sé que pronto estaré sanita para su gloria y honra.

La verdad es que no quisiera que el día acabara, pero ya faltan pocos minutos para que llegue el nuevo día y la verdad es que estoy extasiada de tanta belleza. Oficialmente le doy la bienvenida a mis 30 años, me siento feliz de poder celebrarlos con Dios y todos ustedes.

Tan solo puedo decir gracias desde lo más profundo de mi corazón por sus oraciones y buenos deseos. Por sus mensajes esperanzadores, por llenarme de alegría y sonrisas. No he visto los rostros de muchos de ustedes, no he escuchado sus voces, no les he conocido personalmente, pero se me parecen a Dios y a sus angeles. Ustedes son la sinfonía que deleita mi corazón, el concierto que me aviva y da energías.

Bendiciones y millones de besitos gordos.

Los ama mucho,

Brendaliz Avilés

domingo, 3 de julio de 2011

Celebrando 30 Años de Vida


Celebrando 30 Años de Vida

Querido Dios:

Un día 4 de julio te plació que yo naciera y que mis ojos vieran la luz. Han pasado exactamente 30 años desde entonces y tengo que agradecerte tanto que no sé ni por dónde empezar. Tu fidelidad y amor incomparable, el que me des fuerzas una y otra vez para luchar, para levantarme. Tantos momentos en que pensé que no soportaría más y sin embargo, aquí estoy solo por tu gracia y misericordia.
Este año ha sido uno difícil para mí, muchos retos que enfrentar, algunas pérdidas que yo consideraba valiosas, el tener que lidiar con la enfermedad y el hecho de sobreponerme a todo sin perder la fe. Esa fe que me sostiene y que es más fuerte que yo.

Quiero agradecerte la vida, el hecho de respirar, el que me des el privilegio de seguir aquí cumpliendo con lo que siento que es mi misión. Gracias también por la gente nueva y linda que has traído a mi vida, ellos han sido una ganancia de mi corazón. Gracias por mi familia hermosa, que atesoro más que todo el oro del mundo. Gracias por todo lo que me has dejado ver y aprender, aún cuando el aprendizaje muchas veces ha dolido demasiado. No obstante, nunca me has dejado llevar una carga más pesada de la que yo pueda soportar.

Gracias por acompañarme y acurrucarme en las noches de insomnio. Por ser mi pañuelo cuando he llorado y enjugar mis lágrimas. Gracias por soportarme en mis momentos de mal humor o en los que no he comprendido nada de lo que está pasando a mí alrededor. Gracias por permitirme escribir y más aún por prestarme la atención de muchas personas lindas.

Hoy solo espero lo que solo tú puedes darme, Nadie más puede darme lo que tanto anhelo y yo sé que falta poco para recibirlo. Por tanto te pido paciencia, templanza y mucho sentido del humor para saber aguardar esa bendición hermosa que tienes para mí. Mi anhelo es seguir dándote todo de mí porque solo tú lo mereces. Amar más y mejorar con cada día que pasa. Dame más sabiduría e inteligencia, ayúdame a ser más como tú y menos como yo.

Este es un día muy importante y especial para mí, porque significa que he podido vivir un año más con victorias y derrotas, con amor y desamor, con ilusiones y desilusiones, pero más aún tomada de la mano contigo. Y me has llevado por un sendero donde sin duda he podido disfrutar de las rosas. Impregna de tu dulce perfume aquí en mí ser, completa tu obra en mí y deja que yo sea siempre un reflejo de ti.

Te ama tu hija,
Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com

sábado, 2 de julio de 2011

Voy a Esperar en Ti



Voy a Esperar en Ti…

Voy a esperar en ti aunque la cuesta sea empinada y al ir subiéndola haya momentos en que cansada y fatigada, piense que no la lograré subir. Y si mis pies cansados, resbalan y tropiezan, sé que vendrás en mi auxilio y que serás por siempre mi fortaleza. Me ayudarás a levantar y continuaré mi camino.

Voy a esperar en ti porque tú eres el sendero correcto. Porque aunque la vereda es estrecha y a veces incómoda, es seguro que conduce a la victoria. Y aunque entre lágrimas y gozo muchas veces lo recorra, es mi deleite servirte mi Dios. Es un verdadero honor glorificar, exaltar y adorar tu nombre.

Voy a esperar en ti, aunque a veces la impaciencia quiera luchar con mi carne. Sé que tu eres fiel y que lo que has dicho lo cumplirás. Puede el enemigo lanzar sus dardos, intentar susurrarme que tú no estás conmigo o que te has olvidado de mí, pero yo sé que es mentira, tú nunca te haz apartado y mucho menos te has alejado de mí. Tú permaneces fiel a pesar de mis debilidades.

Voy a esperar en ti, con cada latido de mi corazón y aún con mi voz quebrantada por el dolor, mi fe te demostrará cuánto te amo, cuánto creo en ti, cuán maravilloso es para mí saberte presente, aún cuando haya momentos en que permanezcas silente. Porque sé que estás trabajando y obrando, porque estoy en tu taller y tú me vas reparando y preparando para lograr lo que tengo que alcanzar.

Voy a esperar en ti, aunque el desierto parezca cruel y aunque las nubes intenten opacar el sol. El desierto pasará, el sol mostrará sus rayos con más fulgor. No hay nada que temer porque caminando me llevas de la mano. Por lo que pueden venir fuegos, tempestades, tormentas y situaciones que intenten robarme la paz, pero yo tengo la fuerte seguridad de que aún del pozo más profundo me librarás.

Tú eres incomparable Jehová, los loores por siempre pertenecerán a ti. Tuyo es todo mi corazón, eres el dueño de mi vida. Este amor que se acrecienta en mi interior, me hará seguir hasta llegar a tu presencia. Voy a esperar en ti porque sé que la respuesta vendrá.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para: www.brendalizaviles.com

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio