sábado, 3 de enero de 2015

Nuestras palabras tienen poder

NUESTRAS PALABRAS TIENEN PODER...

¿Conoces del poder que tienen tus palabras?  ¿Sabías que puedes asesinar a personas con un mal uso de ellas?  ¿Que puedes quebrantar la autoestima de alguien con un comentario mal hecho? ¿Qué puedes provocar un caos tremendo con un chisme?  ¿Pero conoces que también a través de tus palabras tienes el privilegio y el poder de resucitar a alguien muerto de tristeza?  Puedes dar luz y sacar de la sombra a alguien que se encuentra en un túnel muy oscuro y no logra ver la salida por sí solo.  ¿Sabías que tus palabras pueden ser cálidas y aliviar un corazón apesadumbrado y adolorido?  ¡Qué puedes hacer sonreír con ellas!  ¿Qué puedes sacar de un pozo profundo a alguien deprimido con lo que dices?  ¡Qué tienes el poder de dar vida con ellas!  Es que desde el principio todo fue hecho por la palabra de Dios.  Ese que te ha amado desde el principio y que te amará hasta el final.  Seamos imitadores de él, porque él siempre compartió palabras de luz, amor, vida, sabiduría y corrección.  Cuando otros juzgaron el dio nuevas oportunidades, cuando el mundo dijo: "¡te odio!", el dijo firmemente "¡YO ESTOY AQUÍ Y TE AMO!"  Que nuestras palabras sean sazonadas con el amor y la bondad de Cristo, que su sabiduría nos acompañe siempre para saber emplearlas y usarlas para bendecir.  ¡Qué hoy y siempre nuestras palabras den vida!  

Autora: Brendaliz Avilés

jueves, 1 de enero de 2015

Miro adentro y él sigue estando ahí


Sigo alzando mi mirada a los montes y a los cielos, sé que mi socorro siempre viene de Jehová.  Pero no solo miro a lo que me rodea, miro adentro de mi corazón y allá muy adentro de mi ser, sé que aunque mis ojos humanos no lo vean, Dios sigue estando ahí, presto para ayudarme y fortalecerme, para enfrentar cada batalla y para darme de su amor y gracia ilimitada. Y esa convicción me sostiene, porque en él está anclada mi vida.  

(By: Brendaliz Avilés)

lunes, 29 de diciembre de 2014

¡Yo Volaré!




Escrito dedicado a mi amiga Liriana.
Deseándole un feliz viaje y muchas bendiciones en esta nueva etapa de su vida que está por comenzar.

¡Yo Volaré!

¡Por fin usaré mis alas!
Esas que Dios me regaló para volar
y remontarme muy alto.
Ahora voy a explorar, a desafíar y aventurar.
Y aunque mi corazón muchas veces tiemble,
no dejaré que mi sueño muera.
Yo intentaré luchar por obtener
cada cosa que deseo.
No me quedaré con la duda,
comprobaré todo y aún si fallare...
Al menos sabré, que yo lo luché,
que yo lo intenté.
Más algo por cierto tengo, 
que Dios está conmigo, 
por tanto, no temeré.

By: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡Quiero ofrendarte mi vida!



¡Quiero ofrendarte mi Vida!

Ha llegado una vez la hermosa época de Navidad.  Temporada especial donde las personas hacen sus muestras de amor a través de regalos y festividades.  Hace algunas semanas escuchaba predicar a un misionero que ha tenido la oportunidad de viajar a más de sesenta países.  Entre algunos de los testimonios y relatos que nos contó, hubo uno que sin duda marcó mi vida y mi corazón y quiero compartir con ustedes.

Este misionero nos relataba que en uno de estos países en que se encontraba evangelizando a tribus indígenas, observó que mientras se recogía la ofrenda en el servicio, uno de esos hombres indígenas quería que le dieran el plato de la ofrenda.  La señora que recogía el plato de la ofrenda, no se lo daba, por lo cual hubo un pequeño forcejeo.  Cuando el misionero observó esto, se acercó y le preguntó al indígena que para qué quería el dinero.  El indígena de inmediato contestó, que él no quería el dinero, que él lo que quería era el plato de la ofrenda.  Entonces el misionero le dijo a la mujer que le diera el plato de la ofrenda. 

Lo que sucedió a continuación estremeció los rincones más íntimos de mi alma, pues con ojos llenos de lágrimas, aquel indígena tomó el plato de la ofrenda, lo colocó en el pisó, se paró sobre él y le dijo a Dios: ¡Dios yo no tengo nada, pero quiero ofrendar toda mi vida a tu servicio, toma mi vida!  Tal de sincera fue aquella oración a Dios que nos relataba el misionero que este joven, hoy día ha evangelizado más de 40 tribus indígenas.  Todo porque un día le ofrendó al Señor su vida a su servicio.

La Navidad se trata de recordar a Jesús, ese rey que se despojó de su majestad para venir un día a la tierra a redimirnos, a reconciliarnos con el Padre.  Vertió su sangre por cada uno de nosotros y nos volvió a conectar con Dios.  Pensamos en fiestas, algarabía, regalos de todas clases, vestidos y cosas nuevas.  Pero, ¿hemos pensado en qué regalo le daremos a Jesús?  ¿Podremos ofrendarle nuestras vidas?  ¿Dejaremos que él cumpla su voluntad y los sueños que ha entretejido para nuestras vidas?  ¿Le daremos más de nuestro tiempo aunque esto implique dejar algunas cosas a otro nivel?  ¿Estaremos dispuestos a ayudar y compartir su amor con aquellos que verdaderamente lo necesitan?

Personalmente, quiero en esta Navidad y cada día de mi vida, con mi corazón sincero presentarme ante el Señor y decirle con mi corazón sincero, devoto y agradecido, ¡Dios yo te regalo mi vida!  Soy imperfecta, a veces me siento desmayar y pienso que no podré, pero luego me doy cuenta que tu gracia y amor me infunden aliento y nuevas fuerzas.  Papito Dios, rey de mi vida, yo te regalo mi corazón para que deposites en él tu voluntad y mi vida para que la utilices como tú quieras.

Autora: Brendaliz Avilés

24 de diciembre de 2014.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Yo te esperaba

DEDICADO A BEATRIZ Y OSVALDO EN SU BODA

Yo esperaba por ti como la noche a la aurora.
Mi corazón anhelante palpitaba
y el suspiro se convertía en una plegaria.
Trataba de imaginarte, pero no veía tu rostro.
Solo sé que mi alma necesitaba a alguien
exactamente como lo eres tú.
La pieza faltante de mi rompecabezas,
la llave maestra, capaz de abrir ésta única puerta.
La singular y especial persona capaz de tener
esa exclusividad en el puerto de mi corazón.
Yo te esperaba sin saber que tú eras mucho más de lo que imaginaba.
No un cuento, sino que una realidad.
No una utopía, sino que alguien capaz de complementar mi vida
y hacer mucho mejores cada uno de mis días.
Doy gracias a Dios por este día, porque más que sentirte y percibirte,
puedo mirarte a los ojos con la certeza de saber que tú eres
mi principal elección y después de Dios mi mejor decisión.
Y frente a estas personas, amor yo te confieso, que sí te elegí
para casarme, es porque esto es mucho más que un sentimentalismo
o formalismo.  Porque he comprendido y reflexionado, que eres la clave,
mi única pieza.  Que tus latidos tienen sintonía con los míos.
Que de mi canción eres la melodía, de mi poema el verso y que en mi corazón,
tienes derecho legal, porque después de Dios, tú y solo tú, eres mi centro.

Autora: Brendaliz Avilés
20 de diciembre de 2014.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Tengo que darte tantas gracias Dios

Querido Dios: 

Es tanto lo que tengo que agradecerte que en mi vocabulario no existen las palabras suficientes.  En mis versos no existe la poesía suficiente para expresar, describir y comparar lo bendecida que me siento al recibir continuamente tu amor y tu gracia.  Aferrarme a ti ha sido la decisión más importante y significativa de mi vida.  
Te doy las gracias por todas las posibilidades que me ofreces día tras día, mañana tras mañana.  De no haber sido por ti, ¿qué hubiera sido de mí?  Cuando la desesperación llegó a mi vida, solo tú pudiste darme la calma, la serenidad, la compostura para seguir adelante. Cuando muchos nos creyeron en mí, siempre confiaste en mí.  Tus manos me sostuvieron y con un fuerte abrazo me recordaste que no era entre ellos, sino que era entre tú y yo.  
Ni la canción más preciosa podría decir la gratitud tan inmensa que siente mi corazón al sentirse correspondido por ti.  Gracias por todo lo bueno, por las lecciones y también por los grandes retos.  En abundancia y escasez, salud y enfermedad, buenas y malas,  el único que siempre está y estará conmigo eres tú mi gran y divino amor.  ¡Te amo!  ¡Gracias Señor! Fuera de ti no quiero nada.  

By: Brendaliz Avilés
Escrito Para: www.brendalizaviles.com

martes, 25 de noviembre de 2014

Nuevo día

Un nuevo día comenzó. 
Una nueva oportunidad Dios me regala.
Una vez más su amor me sustenta y su gracia me levanta.
Puedo mirar al cielo y sentir esperanza.
Hoy puedo agradecer infinitamente que aunque tengo grandes retos que enfrentar, vientos fuertes con los que luchar...
Tú aumentaras mis fuerzas como las del búfalo, me elevarás a un lugar tan alto como las águilas. En tu presencia recibiré refrigerio.
¡Gracias Dios por tu fidelidad!
By: Brendaliz Avilés

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio