lunes, 6 de julio de 2009

Oración Ante la Adversidad


Oración ante la Adversidad


Hola Dios y Rey de mi vida:


Te escribo porque quiero agradecerte tanto el que me ames. Hace un rato estuve platicando contigo en mi cuarto y pude hablarte tantas cosas que sentía y que se me hacía difícil expresar. Son esas cosas que guardamos tan adentro y que son tan íntimas y personales. En mi vida he pasado muchas pruebas y momentos difíciles, pero estos últimos meses han sido para mí algo increíbles y agotadores. Con todo y eso puedo decir Ebenezer, porque hasta aquí tú me has ayudado, has sido fiel y me has sostenido.Ya todos están durmiendo en la casita pero quiero agradecerte tanto por mis padres y hermana. Ellos son para mí el regalo más grande que me has podido dar. Seguramente sin ellos no hubiera podido yo soportar tantas decepciones y momentos difíciles. Pero tú los tienes a mi lado para demostrarme que no estoy sola, que en ti yo podré vencer.

Blanton cantaba: "Cuando alzo mis manos tu me das la victoria. Cuando canto para ti hay libertad. Cuando pienso en tu grandeza yo siento tu presencia y al estar en tu presencia yo encuentro paz". Verdaderamente en tu presencia hay plenitud de gozo. Ciertamente guardas en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera porque en ti ha confiado. Cuando uno siente ganas de gritar y dejarlo todo, todavía tú permaneces y pareces susurrar al oído: "no es el momento de detenerte, avanza". Padre estoy creyendo con toda la fe del mundo que vas a intervenir. Todos estos días papi me ha dicho: "Brenda este es tu año, no te preocupes, confía". Y tu sabes lo especial que para mí es mi padre, sí el lo dice, debe ser así aunque por momentos me quiera atacar la duda. Mami ha estado apoyándome y Nanice también.


He sentido un pánico tremendo, pero también en medio de ese sentimiento he recibido y percibido tu gloria.Soy transparente ante ti. Tal vez te escrito aquí cosas que otras personas sienten, pasan o experimentan y no se atreven a expresarlo. Pero yo soy la voz que clama por mí y por ellos. Dame la serenidad para seguir esperando tu tiempo perfecto sin desmayar. Tú sabes que soy humana, me fatigo, canso y a veces mis fuerzas quisieran flaquear.Pero nada puede apartarme de tu gran amor, no hay circunstancia más grande que tú, Supremo Rey y Señor de mi corazón.Yo quiero decirte... Gracias, gracias, gracias por todo lo que haz hecho, haces y harás. Dame fuerzas y gracia.En el dulce nombre de tu hijo Jesucristo. Amén.


De quien te ama y se aferra más fuerte que nunca aún en la adversidad,


Brendaliz Avilés

mensaje

Mis queridos lectores de Escritos del Silencio:

Me excuso por no haber publicado algo en el día de hoy. Estuve de cumple este sábado que paso y hoy pasé el día en la Iglesia. Espero poder actualizarlos, mañana Dios mediante si salgo bien del dentista.

Pero mientras esperan por mi nuevo escrito, quiero darles las gracias por seguirme a través de este pequeño espacio, tan especial, persona e íntimo que papito Dios me ha permitido hacer y que para mí es muy importante. Pues es parte de la responsabilidad que Dios ha depositado en mis manos.

Puede que alguien te haya decepcionado mucho y lastimado tu corazón.
Esta bien sentirse triste, es parte de nuestra humanidad y sensibilidad, pero aunque alguno o muchos te fallen; no te olvides de lo más importante: DIOS SIGUE SIENDO FIEL A TI Y A MI TAMBIEN

Se que cuando esto pasa el corazon se nos hace trizas; porque da la casualidad que casi siempre viene de las personas que menos lo imaginamos o esperamos; pero cada episodio que marca nuestras vidas nos hace crecer

domingo, 5 de julio de 2009

Y Dios Guardó Silencio

Y Dios guardó silencio...

Cuando el pecado me acusaba y mi maldad me sentenciaba.Dios me miró con ojos de amor. Me tomó entre sus brazos y me abrazó.¡Fue tan tierno y dulce!Cuando yo quise confesarme ante Su presencia, guardó silencio y me escuchó.Pudo castigarme, emitir un veredicto. Él era el juez y yo merecía reprensión.Las consecuencias de mis actos me hacían merecedora de una penitencia.Pero él solo emitió dos palabras: "te amo" (me susurró al oído) y luego añadió: "yo soy quien quita tu culpa, es cubierto tu pecado".Yo lloraba sollozando, casi no podía respirar.El enemigo me acusaba, se burlaba, murmuraba y me recriminaba.Satanás cuestionaba que le pertenecía, reclamaba sus derechos.Pero cuando quiso mencionarle todas las faltas que yo había cometido,Jesús, mi fiel abogado y amigo, tomó su lugar y defendió mi causa.Mostró las heridas de sus manos, recordó su sacrificio perfecto.Jesús solo pronunció palabras de amor y de autoridad.Por su sangre recibí redención. Dios no se concentró en mis errores,solo guardó silencio, me miró, sonrió y me rescató diciendo: ¡cuánto te amo!Yo soy de su propiedad, tan sólo a Él le pertenezco.Y muchas veces cuando llega el desaliento,
recuerdo que él es la roca de mi salvación.El fiel escondedero donde puedo acudir y refugiarme.¿Por qué sentirme desesperada? Si todos los días me purifica y por su sangre soy libertada.¿Por qué andar yo confundida u oprimida?Si Dios un día guardó silencio, me amó y me sonrió.


Autora: Brendaliz Avilés
Inspirado por Dios el día: 10 de abril de 2009. Mientras estaba en su casa adorándole.
Por favor si lo pasas, respeta el derecho de autor.







jueves, 2 de julio de 2009

NO ES IMPOSIBLE


No es Imposible

¿Habrá algo imposible para mí? Pregunta tu Dios quien te creo. Él mismo que te entretejió en el vientre de tu madre y que había pensado en ti antes de tu concepción. No hay absolutamente nada lejano ante mi poder, desde el principio lo he demostrado. ¿Qué tus circunstancias son adversas y los gigantes se ven enormes? Yo soy más grande que cualquier cosa que quiera estorbar tu vida y robar tu paz. A Abraham cumplí lo que le prometí y Sara a pesar de su vejez pudo concebir. Ana clamo a mí angustiada y desesperada. Cansada de tanto escarnio y opresión me buscó en oración y la respuesta encontró, su vientre se abrió. Elías se encontraba desesperado en el desierto, escondido en la cueva, pensando que iba a morir, estaba alejado y sintiendo depresión. Pero yo lo visité allí donde él se encontraba, le di de comer, lo sustenté y le otorgué nuevos alientos.
Aquel ciego clamaba a mí, daba grandes voces para que yo mi apiadará de él, yo lo escuché, yo lo atendí, sus ojos se abrieron, su milagro recibió.
Una mujer con el flujo de sangre, cansada, moribunda, pero todavía persistente, tocó el borde de mis vestiduras y además de sanidad recibió la salvación. Habían oprimidos y endemoniados para los que parecía que la libertad no llegaría, sin embargo, yo Jehová que siempre he sido, los libré de sus cadenas. Escaseaba la comida en casa de la viuda, pero como ella obedeció a mi mandato, recibió el alimento. Dividí las aguas del Mar Rojo para que el pueblo de Israel pasara, alimenté a multitudes cuando parecía que no había nada. Es que soy Dios, el que lo conoce todo. Me allegue a casa de Zaqueo para tener una conversación que marcaría su vida. Para los demás él no necesitaba nada, pero en su corazón, él me anhelaba.
En el pasado hice, pero en el presente sigo haciendo. Y aunque no lo entiendas o lo veas, estoy obrando. Las cosas vendrán en su debido tiempo, solo ten fe, sigue esperando. Se muy paciente y verás en tu vida el milagro. No tengo necesidad de decirlo, pero he querido recordarlo. Para que sepas que yo soy tu Dios quien te sostiene, no temas, que Yo te ayudo.
La respuesta vendrá, solo calmadamente espera. No olvides que yo te amo y que nunca he desamparado la obra de mis manos.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 2 de julio de 2009

LA OSCURIDAD NO SERÁ ETERNA


La Oscuridad No Será Eterna

“Cuando estoy acostado, digo: ¿cuándo me levantaré? Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba”. Job 7:4


Creo que casi todo el mundo conoce la historia de Job. Un hombre que fue probado mediante experiencias de enfermedad, tribulaciones, pérdida de seres queridos y hasta fue confrontado por sus amigos y esposa.
Este versículo me impacta de manera especial. Todos los que hemos sufrido de insomnio podemos entender la magnitud de esto que dijo Job. Cuando estamos pasando por una noche oscura, no logramos ver nada. La oscuridad hace que no nos percatemos de lo que hay alrededor de nosotros. Las tinieblas nos envuelven y nos cubren. Pasamos por momentos de ansiedad, frustración, incertidumbre, depresión, confusión, etc. Y nos preguntamos cuándo volveremos a ver los rayos del sol sobre nuestras vidas. Cuando la luz nos volverá a iluminar y volveremos a disfrutar del paisaje. Damos vueltas en la cama repasando en nuestras mentes qué es lo que hemos hecho mal, dónde es que hemos fallado. Nos rodean preguntas para las cuales no tenemos respuestas, pensamos y sentimos que Dios se ha apartado de nuestro lado. Creemos que Dios se ha olvidado de nosotros y que el valle de oscuridad nunca pasará.

Pero en este día Dios quiere recordarte que tiene control absoluto y cuidado de ti. Tu no eres cualquier cosa, eres su hij@. Su amor siempre te ha rodeado. Está más cerca de lo que piensas y muy dentro de tu corazón. No dejes de creer, confía en que aprenderás y saldrás bien de todo esto. Serás una persona mejor y distinta. Podrás exclamar como Job casi a finales del libro: “de oídas te había oído más ahora mis ojos te ven”. Es que a través de todas esas cosas que tenemos que experimentar en la vida es que podemos comprender lo grande y maravilloso que el Señor ha sido con nosotros. Una vez en la cima de la montaña miramos desde arriba y vemos cuán bajo estábamos y como el Señor nos ha hecho crecer y escalar la montaña.En el Señor no hay casualidades, si estas pasando por un momento doloroso y oscuro en tu vida, recuerda que el siempre va a ti. El permitió que Job fuera probado porque sabía que Job pasaría aquella prueba porque lo amaba. Recuerda que aunque el mundo parezca en tu contra, Dios siempre va a nosotros. El está a nuestro favor cuando hacemos las cosas bien y presto a perdonarnos cuando reconocemos nuestros errores. La oscuridad no será eterna. Adelante. Besos gordos,


Autora: Brendaliz Avilés

LA IGNORANCIA ES ATREVIDA


La Ignorancia es Atrevida


Conversaba con mi amigo Shemyr sobre una frase que escribió que dice: "la ignorancia te hace cruel, pero la gente no se da cuenta porque lo ignora". Hace más de un año que la leí en su libro y desde entonces no olvido la profundidad de esas palabras que implican tanto.Muchas veces hacemos daño a los demás, causamos heridas a gente que queremos y ni siquiera nos damos cuenta. Me gusta pensar que los seres humanos somos calurosos y nos preocupamos los unos por los otros, sin embargo hay muchas cosas que no dejan de preocuparme. Todos los días son alarmantes las noticias que escuchamos acerca de los asesinatos. ¿Hasta dónde ha podido llegar el ser humano que es capaz de creerse con el derecho de quitarle la vida a su prójimo?Guerras en el mundo donde utilizan el nombre de Dios en vano. Autoestima de niños y de personas destruidas por comentarios males intencionados de gente y otras veces por comentarios que queriendo "aportar o construir" destruyen la vida y la moral de personas.Me niego a creer que seamos tan materialistas, que pensemos solamente en nuestro bienestar y en cómo alimentar nuestro ego. Me niego a subir un escalón de aparente éxito si tengo que ir por la vida atropellando a los demás, pues eso no es éxito, es infelicidad, es egoísmo, es destrucción.Alguien dijo que el "conocimiento era poder" y hasta cierto punto es cierto. Pero de qué me vale el conocimiento si en mi corazón no hay alojados buenos sentimientos. Si no puedo demostrar mis emociones por miedo a lo que piensen o digan otras personas. En este mundo tenemos que presentarnos tal cual somos. Las máscaras nos alejan de las personas, tenemos que ser quienes somos, tener identidad propia. Claro está a la luz de la Palabra.Si alguien nos va a querer, estimar o apreciar que sea valorando nuestra esencia, no porque fingimos ser quienes no somos para que supuestamente nos "quieran más". Como decía no sé quién, "no se puede amar lo que no se conoce". No podemos vivir ocultando las cosas que vivimos y que sentimos tan dentro del alma.Por eso Dios nos ama tanto, porque nos conoce desde la cabeza hasta la punta de los pies. Porque sabe lo que hay en nuestro corazón y examina nuestros pensamientos. Él no nos lastima porque no es ignorante. No permanece ajeno a nuestra realidad. No es cruel porque desde el principio pensó en nosotros.Tenemos que analizar y evaluar profundamente si ese comentario, frase, palabra u oración que vamos a decir, vale la pena exteriorizarlo o decirlo. ¿Puede aportar algo bueno o va a causar daño? No quiero pensar ni en un suicidio más de alguien que piensa que nadie lo ama, ni lo valora o respeta por lo que es. No quiero muertes de personas que piensan que no componen nada en este mundo. Puedes poseer un millón de cosas materiales y no tener nada. Pero puedes tal vez, no tener mucho materialmente hablando y ser una persona totalmente rica.Definitivamente yo me siento afortunada. Tengo una familia que me ama y me apoya. Unos amigos más valiosos que el oro del mundo. Conozco gente maravillosa que vive brindando algo bueno a los demás y a este mundo. No tengo ni un peso en el bolsillo ahora mismo, sin embargo, si me preguntas, soy rica.La ignorancia es atrevida y más que atrevida, cruel. No podemos vivir enajenados de la realidad. No podemos vivir pensando que somos el centro del mundo. ¡Sí! Es necesario tener una buena autoestima, si es necesario valorarnos a nosotros mismos, si es necesario amarnos tal cual somos. Pero no es necesario, creernos superiores a nadie, tampoco inferiores. No es necesario pisotear a los demás. No es necesario destruir a una persona con comentarios malintencionados. Tarde o temprano la vida pasa factura y lo que hayas sembrado, eso justamente, cosecharás.


Autora: Brendaliz Avilés

martes, 30 de junio de 2009

¡Cuidado con el Elitismo!


¡Cuidado con el Elitismo!


Elitismo: m. Sistema que favorece a las elites, o la aparición de ellas.
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Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Díc. del individuo que basa su conducta en la de las elites.
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Diccionario Enciclopédica Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Elitismo Sistema que beneficia a una minoría privilegiada, aunque sea en perjuicio del resto de la sociedad.
*Cuando utilizo el término elitismo en esta reflexión me refiero a exclusividad o favoritismo.


He encontrado a través de las Sagradas Escrituras palabras con luz que han alumbrado mi vida y dado claridad a mi mente. Siempre he ambicionado la sabiduría que trasciende que es la de Dios. Hoy analizo de manera paciente y callada el único requisito que Dios ha pedido para que una persona sea salva, es que crea, acepte, reciba y confiese con su boca, corazón y vida que Jesucristo es el hijo de Dios. Porque nadie viene al Padre sino es por el Hijo.

Una vez que este proceso ha acontecido en el corazón contrito y humillado, comienza el proceso de la limpieza, purificación, redención y santificación. Porque si hay algo que Dios deja claro a través de la Biblia es que “a un corazón contrito y humillado, El no desprecia”. Y si un corazón está de esa manera y tiene esa actitud ante el Señor es porque está arrepentido. Y si está arrepentido es porque desea renovación y un nuevo comienzo. No repetir cosas pasadas que lo llevaron a un estado indeseable.

Pero nosotros los seres humanos tenemos un problema debido a nuestra naturaleza pecaminosa. Miramos lo que está delante de nosotros y no podemos ver más allá de lo que Dios puede hacer. Vemos por ejemplo, a un preso que ha cumplido su sentencia, ha pagado por sus crímenes y faltas; y lo seguimos tildando o tratando como a un criminal. Observamos a la prostituta o al drogadicto y nos cuesta comprender que Dios puede darle una vida totalmente nueva y diferente. Muchas veces no logramos apreciar la obra redentora de Cristo en estas personas, tenemos nuestras dudas y cuestionamientos. Pero pregunto yo, ¿qué hay imposible para Dios? Porque si mal no recuerdo Jeremías decía que para Dios nada es imposible, ¡absolutamente nada!

Tenemos la tendencia a querer transformar a las personas y operar en ellos, cambios que solo el Espíritu de Dios puede hacer en las vidas. Estigmatizamos a las personas y en ocasiones, tal vez sin percatarnos, elegimos o escogemos a los que pensamos que deben formar parte de las filas en el reino de Dios y hasta determinamos cuáles no. Pero Jesús dice: “el que a mi viene yo no le echo fuera”. El que a mi viene, como observamos, no señala a un grupo de gente determinada o con exclusividad. Este es un llamado para todo aquel que quiera venir y esté dispuesto a recibir a Dios en su vida.

Sin querer sacar de contexto el texto, pero creo que muy bien se aplicaría este verso que dice “no llames inmundo a lo que Dios limpió”, aunque la situación sea diferente. Cuántas veces, quizás, hemos pensado… Dios va a utilizar a X o Y persona. ¿Cuántas otras hemos dicho para nuestros adentros, “es lejano, se ve imposible que utilice a fulana de tal o a perencejo”. Es que esta persona es muy tímida, no tiene don de gentes, carece de simpatía, no moverá las masas, no tiene unción, es tartamudo, tiene un carácter muy fuerte, es demasiado perfeccionista. No, imposible que este sea, mira que alocado, se ríe mucho, no tiene seriedad, es demasiado bonita, es demasiado feo. Es muy nuevo, todavía es inexperto, estuvo en las drogas, yo creo que es demasiado orgulloso” y cuántas cosas más. Censuramos a las personas hasta de los ministerios porque no nos parecen y hasta utilizamos como pretexto “el celo santo”.

Será que nos olvidamos acaso, que Dios dijo: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz, yo entraré y cenaré con él”. O es que quizás, nuestra memoria nos ha fallado y ha borrado este otro versículo que dice que: “lo vil y lo menospreciado del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios”. Si esto es así y sabemos que la Palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que espada de dos filos… ¿Quiénes somos nosotros entonces para hacer un evangelio separatista, exclusivo o al alcance de solo a unos pocos? ¿Se nos ha olvidado de dónde Dios nos ha sacado y de lo que nos ha librado; y la misericordia que extendió hacia nosotros y prolonga continuamente. El salmista decía: “Bendice alma mía a Jehová y no te olvides de ninguno de sus beneficios. Acuérdate de donde él te sacó”. No quiero sonar fuerte, pero me parece a mí que si Dios hubiera tratado en su vida pecaminosa a muchos como ellos tratan a los demás, nunca hubieran sido perdonados y restaurados. Sin embargo él escogió, Dios decidió darnos vida y vida para que la tuviéramos en abundancia. Y no solo para que la tuviéramos en abundancia, sino también para que atrajéramos a otros hacia Dios, así como él nos atrajo a nosotros mediante testimonio.

Nuestra tarea tan solo consiste en que debemos evangelizar, alcanzar a las almas, predicar, comunicar las buenas nuevas de salvación. Nos corresponde utilizar la misericordia que Dios ha tenido con nosotros. Persistir en todas las cosas buenas que hemos aprendido a través de este Evangelio y desechar aquellos conceptos mal aprendidos. Dios mediante su Espíritu Santo es quien exhorta, disciplina, redarguye e instruye, entre muchas otras cosas más. Porque es el Espíritu Santo que nos santifica, porque sabemos que como dicen las Escrituras: “sin santidad nadie verá al Señor”. La santidad nos conviene.

Hago un llamado respetuoso a dejar a un lado nuestras diferencias dogmáticas e ideológicas respecto a cosas que no son realmente puntos de salvación. Si no analizamos son superficialidades cuando Dios quiere llegar a las profundidades de la vida del ser humano y rescatarlo del mal. En cambio permitamos a Jehová operar el milagro de transformar las vidas. Vamos a ser un canal, un puente de bendición. Vamos a aportar a las vidas con nuestro buen ejemplo, testimonio y palabras de edificación. Yo no estoy diciendo con esto que la gente haga lo que le venga en gana hacer y no se corrija o discipline. Tampoco estoy diciendo que cualquiera sin estar bien a los ojos de Dios puede hacer lo que quiera. Sin embargo Dios puede utilizar a cualquiera que sea obediente y se deje usar. Dios tiene instrumentos para ir canalizando y preparando a las nuevas criaturas que rinden sus vidas ante él. Para eso existen los pastores, maestros y líderes.


Sencilla y claramente lo que trato de hacer comprender es que no quieras hacer tú, ni yo, la obra que le corresponde única y exclusivamente a Dios.

Autora: Brendaliz Avilés
Escrito el 29 de junio de 2009

Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio