Un Deseo de Tú Gobierno en Mí
Que en mi vida gobiernes Tú es mi deseo ferviente.
Menguar yo para que tu crezcas en mí continuamente, es la petición más ferviente que anhela mi corazón.
No quiero quedarme tan solo en palabras.
Yo quiero que mis actos diarios confirmen tu presencia en mi ser.
Doquiera que yo vayas Tú seas dándome dirección.
¡Basta ya de encuentros emocionales!
Dios porque tú eres mucho más que campamentos, actividades o cultos especiales.
No quiero que mi caminar contigo sean breves o escasos instantes.
Yo nací para exaltarte y sé que tienes mucho más para mí.
Hay un horizonte nuevo por descubrir,
miles de secretos que quieres mostrarme.Hay nuevas profundidades que explorar,
más que conocer de tu esencia.
Extiendo mis manos para que tomes las mías y
mi ser completo para que obres hoy en mí.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
¡Bienvenidos! Este lugar ha sido diseñado con el propósito de bendecir, dar una palabra que estimule, restaure y aliente tu corazón. Que encuentres un mensaje de ánimo o una palabra de amor para compartir con otros. ¡Dios los Bendiga! Pido al Señor que de alguna manera toque tu corazón a través de esta página.
viernes, 23 de octubre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
PLATICA CON UNA AMIGA

Platica con una Amiga
Anoche charlaba amenamente con mi amiga Patty, cuando de repente le dio por preguntarme de cómo era mi vida antes y de si había cometido errores en el pasado. Reflexionando sobre esto quiero compartir algunas cosas que me pasaron y que he aprendido en el camino.
Desde el vientre de mi madre fui escogida por Dios, señalada y marcada con un propósito. Fui presentada al Señor al poco tiempo de nacida. Mi padre sabía que su primera hija sería niña pues le había puesto una señal a papito Dios y Dios le respondió. Mi padre le pidió al Señor en oración que yo fuera parecida a mi madre en muchas cosas. Y tengo el orgullo de decir que soy una versión mejorada de ambos (bromita), aunque siempre por ser bastante gordita, digo que soy una versión amplificada de mi madre.
En mi caso, desde pequeña he tenido una fuerte convicción de que nací para exaltar a mi Creador. Siempre me ha gustado cantar, enseñar, que la gente pueda sentir el amor de Dios en mí, leer y escribir, entre otras muchas cosas. Desde pequeña también he sido bien gordita y ha medida que fui creciendo en mi adolescencia, tuve que pasar por muchas situaciones difíciles y tristezas. Puedo entender cuando alguien me dice que se siente marginado, porque yo lo experimenté en carne propia. Sé lo que es el escarnio, la burla de la gente y el que te quieran hacer sentir inferior. Pero también he sabido lo que es el cuidado protector de Dios que pese a todo siempre me ha mantenido enfocada en quien soy. Pese a todo eso no tenemos la facultad de exterminar el dolor de nuestras vidas, solo podemos aprender y sobreponernos a los golpes que en ocasiones nos toca vivir.
Una de las respuestas que le contesté a Patty fue que siento que debí haber llorado menos. En aquellos años de adolescencia y un poco de mi juventud, me compliqué la vida demasiado tratando de que todos me quisieran. Me mantuve en silencio y dejé que me dijeran cosas que dañan la autoestima y la vida de las personas, porque pensé que si me iba o respondía estaba afectando mi testimonio como cristiana o faltando el respeto. Pero un día alguien me enseñó que yo no tengo porque recibir o escuchar las cosas negativas que digan gente que no me conoce ni saben quien soy, o aquellos que creen conocerme y realmente no saben lo que hay dentro de mí. Que podía levantarme con mucho respeto y retirarme. Pero esto lo aprendí cuando había pasado mi adolescencia.
Yo debí haber sonreído más, dejar de preocuparme tanto por el futuro y haber vivido más el presente. Que aunque lo viví, pero lo hubiera podido disfrutar más si me hubiera olvidado de las pequeñeces. Debí haberme aceptado y amado más en aquellos momentos en donde quería que otros me valoraran, pero no lo hacían. Debí haber sabido que mi valor no lo dan las opiniones de las personas, sino Dios y yo misma. Que mi vida la hacen valiosa la gente hermosa que entra en ella y lo que yo pueda cultivar como ser humano.
La presión de vivir en esta sociedad no es fácil, la gente juzga lo que ve por afuera, pero aunque ellos sean así, aprendí a no perder mi esencia. A ser quien soy, porque si aparento ser lo que otros quieren que yo sea, nunca podré ser feliz. El drama es para mostrar algo, en la realidad uno no debe andar asumiendo roles de papeles que no es y mucho menos andar con máscaras, porque entonces nadie podrá amarte ni aceptarte tal cual eres, pues le estás presentando algo irreal de ti. Aunque no es fácil aprendí que el que me quiera bien y el que no se lo pierde, porque yo no soy mejor que nadie, pero tampoco nadie es mejor que yo. Todos valemos, todos tenemos cosas que nos hacen especiales y único en el mundo. Entendí que cada vez que yo me desvaloraba y me sumía en depresiones por cosas que estaban fuera de mi control, la perjudicada era yo y mi familia, los seres que mas he amado en mi vida. Alguien dijo alguna vez que “por cada minuto que lloras pierdes 60 segundos de felicidad”. Comprendí que cada vez que yo me despreciaba le causaba dolor a mi Creador porque él no hace “porquerías”, él hace cosas hermosas porque es un gran artista.
Hasta el día de hoy he tratado de vivir la vida de la mejor manera posible. Gracias doy a Dios que en altas y bajas, nunca he tenido que irme a experimentar al mundo ni a buscar nada. Dios llena cada espacio de mi vida. No he querido dejar que el odio y la amargura predominen en mí, porque aunque es difícil, en mi corazón reina Cristo. Y si él reina, me es suficiente su gracia y su amor para continuar y para perdonar. A veces cuando recuerdo muchas cosas que he vivido me da coraje o siento tristeza, pero entonces le digo a Dios, “encárgate de eso, remueve los escombros, pon de tu espíritu en mí”.
Hoy día entiendo que nada de lo que he vivido ha sido en vano, todo ha tenido un propósito. Hoy puedo presentarme al mundo tal como soy, sin máscaras. Hoy puedo hablar de lo que siento, sonreír y maravillarme de ver como Dios ha dirigido mi vida y le ha dado un sentido tan extraordinario. Hoy puedo disfrutar más de las cosas sencillas pero profundas. Puedo ayudar a los que un día me martirizaron o hicieron daño. Siento una paz dentro de mi corazón que no la cambio por nada pasajero de este mundo. Hoy amo y también recibo el cariño de tanta gente linda. Hoy aunque me preocupo sé que Dios tiene el control absoluto de todo y que nada ocurre por accidente. Me levantó, respiró y digo: “Dios, gracias por ser el sol que calienta mis mañanas, el gran amor de vida. Hoy tú me ayudarás a atravesar todo cuanto tenga que pasar. Hoy quiero disfrutar el día maravilloso que tienes para mí. Ayúdame a sacar las mejores cosas de todo, a vivir un día a la vez, a confiar más en mí. Dame sabiduría, acierto y mucho amor porque este mundo lo necesita. Hoy querido lector, me deleito al saber que puedo sentirme identificada con muchos de ustedes, porque no es lo mismo decir “te entiendo”, sin haber pasado por nada, que “te entiendo”, habiéndolo experimentado y poder testificarte que he vivido para contarte, que he sobrevivido y que hasta aquí me ha ayudado Jehová.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
16 de octubre de 2009.
Anoche charlaba amenamente con mi amiga Patty, cuando de repente le dio por preguntarme de cómo era mi vida antes y de si había cometido errores en el pasado. Reflexionando sobre esto quiero compartir algunas cosas que me pasaron y que he aprendido en el camino.
Desde el vientre de mi madre fui escogida por Dios, señalada y marcada con un propósito. Fui presentada al Señor al poco tiempo de nacida. Mi padre sabía que su primera hija sería niña pues le había puesto una señal a papito Dios y Dios le respondió. Mi padre le pidió al Señor en oración que yo fuera parecida a mi madre en muchas cosas. Y tengo el orgullo de decir que soy una versión mejorada de ambos (bromita), aunque siempre por ser bastante gordita, digo que soy una versión amplificada de mi madre.
En mi caso, desde pequeña he tenido una fuerte convicción de que nací para exaltar a mi Creador. Siempre me ha gustado cantar, enseñar, que la gente pueda sentir el amor de Dios en mí, leer y escribir, entre otras muchas cosas. Desde pequeña también he sido bien gordita y ha medida que fui creciendo en mi adolescencia, tuve que pasar por muchas situaciones difíciles y tristezas. Puedo entender cuando alguien me dice que se siente marginado, porque yo lo experimenté en carne propia. Sé lo que es el escarnio, la burla de la gente y el que te quieran hacer sentir inferior. Pero también he sabido lo que es el cuidado protector de Dios que pese a todo siempre me ha mantenido enfocada en quien soy. Pese a todo eso no tenemos la facultad de exterminar el dolor de nuestras vidas, solo podemos aprender y sobreponernos a los golpes que en ocasiones nos toca vivir.
Una de las respuestas que le contesté a Patty fue que siento que debí haber llorado menos. En aquellos años de adolescencia y un poco de mi juventud, me compliqué la vida demasiado tratando de que todos me quisieran. Me mantuve en silencio y dejé que me dijeran cosas que dañan la autoestima y la vida de las personas, porque pensé que si me iba o respondía estaba afectando mi testimonio como cristiana o faltando el respeto. Pero un día alguien me enseñó que yo no tengo porque recibir o escuchar las cosas negativas que digan gente que no me conoce ni saben quien soy, o aquellos que creen conocerme y realmente no saben lo que hay dentro de mí. Que podía levantarme con mucho respeto y retirarme. Pero esto lo aprendí cuando había pasado mi adolescencia.
Yo debí haber sonreído más, dejar de preocuparme tanto por el futuro y haber vivido más el presente. Que aunque lo viví, pero lo hubiera podido disfrutar más si me hubiera olvidado de las pequeñeces. Debí haberme aceptado y amado más en aquellos momentos en donde quería que otros me valoraran, pero no lo hacían. Debí haber sabido que mi valor no lo dan las opiniones de las personas, sino Dios y yo misma. Que mi vida la hacen valiosa la gente hermosa que entra en ella y lo que yo pueda cultivar como ser humano.
La presión de vivir en esta sociedad no es fácil, la gente juzga lo que ve por afuera, pero aunque ellos sean así, aprendí a no perder mi esencia. A ser quien soy, porque si aparento ser lo que otros quieren que yo sea, nunca podré ser feliz. El drama es para mostrar algo, en la realidad uno no debe andar asumiendo roles de papeles que no es y mucho menos andar con máscaras, porque entonces nadie podrá amarte ni aceptarte tal cual eres, pues le estás presentando algo irreal de ti. Aunque no es fácil aprendí que el que me quiera bien y el que no se lo pierde, porque yo no soy mejor que nadie, pero tampoco nadie es mejor que yo. Todos valemos, todos tenemos cosas que nos hacen especiales y único en el mundo. Entendí que cada vez que yo me desvaloraba y me sumía en depresiones por cosas que estaban fuera de mi control, la perjudicada era yo y mi familia, los seres que mas he amado en mi vida. Alguien dijo alguna vez que “por cada minuto que lloras pierdes 60 segundos de felicidad”. Comprendí que cada vez que yo me despreciaba le causaba dolor a mi Creador porque él no hace “porquerías”, él hace cosas hermosas porque es un gran artista.
Hasta el día de hoy he tratado de vivir la vida de la mejor manera posible. Gracias doy a Dios que en altas y bajas, nunca he tenido que irme a experimentar al mundo ni a buscar nada. Dios llena cada espacio de mi vida. No he querido dejar que el odio y la amargura predominen en mí, porque aunque es difícil, en mi corazón reina Cristo. Y si él reina, me es suficiente su gracia y su amor para continuar y para perdonar. A veces cuando recuerdo muchas cosas que he vivido me da coraje o siento tristeza, pero entonces le digo a Dios, “encárgate de eso, remueve los escombros, pon de tu espíritu en mí”.
Hoy día entiendo que nada de lo que he vivido ha sido en vano, todo ha tenido un propósito. Hoy puedo presentarme al mundo tal como soy, sin máscaras. Hoy puedo hablar de lo que siento, sonreír y maravillarme de ver como Dios ha dirigido mi vida y le ha dado un sentido tan extraordinario. Hoy puedo disfrutar más de las cosas sencillas pero profundas. Puedo ayudar a los que un día me martirizaron o hicieron daño. Siento una paz dentro de mi corazón que no la cambio por nada pasajero de este mundo. Hoy amo y también recibo el cariño de tanta gente linda. Hoy aunque me preocupo sé que Dios tiene el control absoluto de todo y que nada ocurre por accidente. Me levantó, respiró y digo: “Dios, gracias por ser el sol que calienta mis mañanas, el gran amor de vida. Hoy tú me ayudarás a atravesar todo cuanto tenga que pasar. Hoy quiero disfrutar el día maravilloso que tienes para mí. Ayúdame a sacar las mejores cosas de todo, a vivir un día a la vez, a confiar más en mí. Dame sabiduría, acierto y mucho amor porque este mundo lo necesita. Hoy querido lector, me deleito al saber que puedo sentirme identificada con muchos de ustedes, porque no es lo mismo decir “te entiendo”, sin haber pasado por nada, que “te entiendo”, habiéndolo experimentado y poder testificarte que he vivido para contarte, que he sobrevivido y que hasta aquí me ha ayudado Jehová.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
16 de octubre de 2009.
viernes, 16 de octubre de 2009
MI CORAZÓN TE ESPERA
MI CORAZÓN TE ESPERA
¡Qué ironía!
Vivo sola, pero planeando para dos.
Amanece, le doy la bienvenida al nuevo día y allí estás tú.
Un ser que no conozco, pero que sé que existe.
Y por más que intento descifrar o tratar de explicar por qué razón
sin verte ya te quiero, no logro encontrar la razón.
Puede que sea tonto mi corazón, pero mi intuición me dice...
Que pronto te aproximaras y entonces, ya no serás un ser invisible,
ni un sueño, ni una quimera, ni una ilusión.
Serás una hermosa realidad.
Ya no caminaré más entre la soledad, ni sentiré la nostalgia.
Ya no se reirá más el eco de mi voz al pensar en lo absurdo
de sentir amor por alguien que esta ausente.
Esa llamarada que hoy arde dentro de mi pecho,
se mantendra por siempre ardiendo.
Mis brazos abiertos aguardaran tu llegada.
¿Sabes? A veces cuando duermo mi corazón vigila.
Es como si entrara en contacto en medio del sueño
y del silencio de la noche con tu corazón.
Como si mi corazón le hablara al tuyo.
A veces siento como si mi cuerpo volara a traves del espacio infinito
y se remontara hacia donde tú estás.
Siento que en esas largas noches soy yo quien cuida de ti.
¡Lo sé! Tal vez para muchos suene loca y absurda, pero te siento.
Sencillamente sé que estás en alguna parte de este mundo.
Y mientras llega ese momento, mi corazón te espera.
Autora: Brendaliz Avilés
EN SILENCIO Y OCULTO

Hola: Este poema que hoy comparto con ustedes es muy especial para mí. Ya que como se dice fue de los primeros, tenía tan solo 14 años cuando lo escribí. Aún recuerdo quién fue el que hizo latir mi corazón cuando lo escribí. Hoy tengo 28 años así que ya van varíos años y me emociono pq lo daba por pérdido, pero hoy buscando entre mis recuerdos lo encontré. Besos gordos a todos.
EN SILENCIO Y OCULTO
Vigilante paso las noches,
desvelada por largas horas,
soñando y pensando
en mi amado,
el que sueño hermoso y sabio.
Tierno, amable, príncipe sencillo,
es sol, es luna, es mi sueño,
mi desvelo, mi pasión,
amor ansiado para siempre.
Amarlo silenciosamente,
ocultándome como si fuera un secreto.
Amarlo así, sin que él se entere,
mirarle cerca y a la vez distante.
Soñarlo mío, sin tocarle, sin disgustos,
ni miedos ni fracasos.
Prefiero amarle calladamente.
No quiero que sepa que le amo,
Tenerlo cerca sin que sepa
que es el fuego que arde en mi pasión.
Amarle así, en silencio,
sin miedo a perderlo porque no le tengo,
y con miedo a tenerlo y luego perderlo.
Autora: Brendaliz Avilés
jueves, 15 de octubre de 2009
La Provisión de Dios en Tiempos de Crisis

LA PROVISIÓN DE DIOS EN TIEMPOS DE CRISIS
“…mas el justo por su fe vivirá”. Habacuc 2:4
Meditaba en la crisis económica que estamos atravesando no solo en Puerto Rico sino en todas partes del mundo. Y esto me llevó a pensar en José y su familia. Siempre que hay una crisis, de alguna manera se manifiesta el ingenio de Dios. Él siempre tiene un plan específico con el que nos salva de muchas cosas. Vemos como Dios preservo a la familia de José en Egipto en medio de la gran hambre y escasez que hubo. Aún en el tiempo de las vacas flacas Dios tuvo cuidado de sus hijos. Los sacó de la tierra donde estaban para que pudieran subsistir. Jehová es fiel y cumple sus promesas. Y cuando analizamos el impacto que tuvo el que Dios permitiera que José fuera un gobernante en aquellos tiempos (pese a todas las cosas que tuvo que pasar antes de llegar al palacio) vemos el impacto que eso trajo no solo a su familia sino a las generaciones posteriores.
Sé que estamos viviendo tiempos difíciles, momentos en que muchas personas andan confundidas, depresivas, desalentadas, pensando que la solución es quitarse la vida o robar un banco. Pero amigo y hermano que me lees, que no se turbe tu corazón. Si es cierto que muchas veces atravesamos momentos de pruebas difíciles ya sea en el área económica, física o de cualquier índole. Pero Dios sigue teniendo control y cuidado. Las crisis pasan, después de la tormenta viene la calma. A través de estas cosas que muchas veces pasamos, se prueba nuestra fidelidad y perseverancia. Actualmente estoy desempleada, pero siempre he visto la mano poderosa de Dios obrando, rescatando, proveyendo en el momento justo. Confieso que no ha sido fácil, confiar absolutamente en Dios cuando nuestra lógica interviene es algo fuerte. Pero siempre recuerdo ese pasaje de la Biblia que dice que si el cuida de las aves y de los lirios del campo, cuánto más hará por cada uno de nosotros. En medio de la sequía que hubo, Elías pudo ver como Dios lo sustentó en el desierto. Cuando a la viuda le faltó el aceite, Dios operó un milagro y no escaseo.
Mientras tú mantengas tu fe en Dios y no cruces los brazos, ni te rindas ante las circunstancias, algo pasará. Tal vez surgirá una idea o una estrategia que provendrá de Dios para que puedas salir a flote. Dicen por ahí que “la necesidad es la madre de los inventos”. Quien sabe si en este momento de crisis que estés atravesando se te ocurra una fabulosa idea de la que puedan surgir muchas cosas buenas.
Me gusta pensar en Habacuc 3:17-19: “Aunque la higuera no florecerá, Ni en las vides habrá frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no darán mantenimiento. Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar”.
Es que esas palabras que exclama Habacuc son tan profundas, creo que son un canto de victoria aún en medio de la desesperación. Son palabras dichas con fe y que reflejan un amor que no se muda conforme a las circunstancias, sino que es constante. Así como Dios estuvo con Israel cuando atravesaba el desierto, así como les proveyó agua, alimento y aún sus ropas y calzado no se desgastó, Dios abrirá alguna ventana de bendición para tu vida y la de los tuyos. No desmayes, Dios te sostiene, él se encarga de los suyos.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
“…mas el justo por su fe vivirá”. Habacuc 2:4
Meditaba en la crisis económica que estamos atravesando no solo en Puerto Rico sino en todas partes del mundo. Y esto me llevó a pensar en José y su familia. Siempre que hay una crisis, de alguna manera se manifiesta el ingenio de Dios. Él siempre tiene un plan específico con el que nos salva de muchas cosas. Vemos como Dios preservo a la familia de José en Egipto en medio de la gran hambre y escasez que hubo. Aún en el tiempo de las vacas flacas Dios tuvo cuidado de sus hijos. Los sacó de la tierra donde estaban para que pudieran subsistir. Jehová es fiel y cumple sus promesas. Y cuando analizamos el impacto que tuvo el que Dios permitiera que José fuera un gobernante en aquellos tiempos (pese a todas las cosas que tuvo que pasar antes de llegar al palacio) vemos el impacto que eso trajo no solo a su familia sino a las generaciones posteriores.
Sé que estamos viviendo tiempos difíciles, momentos en que muchas personas andan confundidas, depresivas, desalentadas, pensando que la solución es quitarse la vida o robar un banco. Pero amigo y hermano que me lees, que no se turbe tu corazón. Si es cierto que muchas veces atravesamos momentos de pruebas difíciles ya sea en el área económica, física o de cualquier índole. Pero Dios sigue teniendo control y cuidado. Las crisis pasan, después de la tormenta viene la calma. A través de estas cosas que muchas veces pasamos, se prueba nuestra fidelidad y perseverancia. Actualmente estoy desempleada, pero siempre he visto la mano poderosa de Dios obrando, rescatando, proveyendo en el momento justo. Confieso que no ha sido fácil, confiar absolutamente en Dios cuando nuestra lógica interviene es algo fuerte. Pero siempre recuerdo ese pasaje de la Biblia que dice que si el cuida de las aves y de los lirios del campo, cuánto más hará por cada uno de nosotros. En medio de la sequía que hubo, Elías pudo ver como Dios lo sustentó en el desierto. Cuando a la viuda le faltó el aceite, Dios operó un milagro y no escaseo.
Mientras tú mantengas tu fe en Dios y no cruces los brazos, ni te rindas ante las circunstancias, algo pasará. Tal vez surgirá una idea o una estrategia que provendrá de Dios para que puedas salir a flote. Dicen por ahí que “la necesidad es la madre de los inventos”. Quien sabe si en este momento de crisis que estés atravesando se te ocurra una fabulosa idea de la que puedan surgir muchas cosas buenas.
Me gusta pensar en Habacuc 3:17-19: “Aunque la higuera no florecerá, Ni en las vides habrá frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no darán mantenimiento. Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar”.
Es que esas palabras que exclama Habacuc son tan profundas, creo que son un canto de victoria aún en medio de la desesperación. Son palabras dichas con fe y que reflejan un amor que no se muda conforme a las circunstancias, sino que es constante. Así como Dios estuvo con Israel cuando atravesaba el desierto, así como les proveyó agua, alimento y aún sus ropas y calzado no se desgastó, Dios abrirá alguna ventana de bendición para tu vida y la de los tuyos. No desmayes, Dios te sostiene, él se encarga de los suyos.
Autora: Brendaliz Avilés
Escrito Para: http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
miércoles, 14 de octubre de 2009
Si Puedes Contar con Alguien Así

SI PUEDES CONTAR CON ALGUIEN ASÍ
Si tú tienes la fortuna de tener a alguien a tu lado que te ama, que te respeta, que te acepta como eres y está contigo en buenas y malas. Alguien que con cada día que pasa te hace crecer y te ayuda a lograr tus más profundos sueños. Si puedes contar con alguien que cuando tienes frío te abriga, que si tienes hambre te da de comer, que cuando caes al piso te levanta con cariño y que cuando estás en tus días malos o con un humor espantoso, te tiene paciencia, por favor, agradece a Dios porque eres bendecido(a).
Si cuentas con alguien al que le puedes decir tus secretos más íntimos y tus preocupaciones más sinceras. Alguien que llora contigo o te hace sonreír proporcionándote felicidad, atesóralo. Si cuando enfrentas la noche más oscura permanece junto a ti cual si fuese un farolito para alumbrar tu existir, eres afortunado(a).
Si te encuentras atravesando un momento de crisis con esa persona, cuidado con lo que piensas, porque tal vez económicamente no se encuentren bien, pero se tienen el uno al otro para enfrentar cualquier situación difícil que la vida les presente. Porque aunque haya desacuerdos y no siempre las cosas resulten como se imaginan, esa persona permanece ahí para ti y no abandona el barco cuando parece que hay naufragio.
Aprende a valorar lo que tienes y deja de enfocarte en lo que no tienes. Con frecuencia nos enfocamos en nuestras carencias y poco disfrutamos de los grandes tesoros que tenemos y de los que podemos disponer en cualquier momento. A veces esos pequeños instantes de felicidad son los que dan sentido y motivación a nuestras vidas. Son el tesón que nos hace seguir la carrera aún cuando quisiéramos abandonar. Lo que nos impulsa a persistir cuando la inestabilidad quiere tocar nuestra puerta. Toda prueba pasa, pero el verdadero amor es paciente e incondicional. Si cuando meditas en todo esto, tienes a alguien en quien pensar, entonces procura ser tú también para esa persona, alguien que se entrega en su totalidad, que ama con intensidad y que es fiel completamente.
Autora: Brendaliz Avilés
Si tú tienes la fortuna de tener a alguien a tu lado que te ama, que te respeta, que te acepta como eres y está contigo en buenas y malas. Alguien que con cada día que pasa te hace crecer y te ayuda a lograr tus más profundos sueños. Si puedes contar con alguien que cuando tienes frío te abriga, que si tienes hambre te da de comer, que cuando caes al piso te levanta con cariño y que cuando estás en tus días malos o con un humor espantoso, te tiene paciencia, por favor, agradece a Dios porque eres bendecido(a).
Si cuentas con alguien al que le puedes decir tus secretos más íntimos y tus preocupaciones más sinceras. Alguien que llora contigo o te hace sonreír proporcionándote felicidad, atesóralo. Si cuando enfrentas la noche más oscura permanece junto a ti cual si fuese un farolito para alumbrar tu existir, eres afortunado(a).
Si te encuentras atravesando un momento de crisis con esa persona, cuidado con lo que piensas, porque tal vez económicamente no se encuentren bien, pero se tienen el uno al otro para enfrentar cualquier situación difícil que la vida les presente. Porque aunque haya desacuerdos y no siempre las cosas resulten como se imaginan, esa persona permanece ahí para ti y no abandona el barco cuando parece que hay naufragio.
Aprende a valorar lo que tienes y deja de enfocarte en lo que no tienes. Con frecuencia nos enfocamos en nuestras carencias y poco disfrutamos de los grandes tesoros que tenemos y de los que podemos disponer en cualquier momento. A veces esos pequeños instantes de felicidad son los que dan sentido y motivación a nuestras vidas. Son el tesón que nos hace seguir la carrera aún cuando quisiéramos abandonar. Lo que nos impulsa a persistir cuando la inestabilidad quiere tocar nuestra puerta. Toda prueba pasa, pero el verdadero amor es paciente e incondicional. Si cuando meditas en todo esto, tienes a alguien en quien pensar, entonces procura ser tú también para esa persona, alguien que se entrega en su totalidad, que ama con intensidad y que es fiel completamente.
Autora: Brendaliz Avilés
lunes, 12 de octubre de 2009
Y DIOS NOS SITUÓ EN EL CAMINO
Y DIOS NOS SITUÓ EN EL CAMINO
Yo te esperaba,
Pero no lograba verte.
Te quería, más no te sentía.
Estabas tan cerca de mí, pero a mis ojos los cubría una venda.
Te soñaba y te imaginaba, pero eres más de lo que pensaba.
Yo esperaba que vinieras como en un cuento,
más llegaste como una realidad asombrosa a llenar mi vida.
Yo era feliz, pero a mi corazón le faltaba un compañero para no sentirse solitario y cuando tú llegaste, mi corazón sonrío.
Cuando mis ojos se encontraron con el reflejo de tu mirada,
supe que era cierto, que sí te quería invadiendo mi vida.
Interrumpiste mi silencio con una grata conversación que hasta el día de hoy fluye como fuente de agua.
Iniciamos un camino junto y aún lo recorremos unidos cada día.
Somos una pareja que se complementa.
Un café con leche, un cielo colmado de estrellas,
el rocío que baña las flores cada mañana.
Me siento tan agradecida de que Dios bendijera mi vida.
Porque cuando cruzo tú ruta con la mía,
cuando el camino nos atravesó, fue para amarnos vida mía.
Somos un mutuo refugio y lo más importante es que de este amor el centro y testigo es nuestro Dios.
Porque en sus planes y propósitos hasta la muerte él nos unió.
Autora: Brendaliz Avilés
P.D. Este va con todo mi cariño y respeto dedicado a los matrimonios y a las parejas enamoradas que saben que contraerán nupcias proximamente.
Yo te esperaba,
Pero no lograba verte.
Te quería, más no te sentía.
Estabas tan cerca de mí, pero a mis ojos los cubría una venda.
Te soñaba y te imaginaba, pero eres más de lo que pensaba.
Yo esperaba que vinieras como en un cuento,
más llegaste como una realidad asombrosa a llenar mi vida.
Yo era feliz, pero a mi corazón le faltaba un compañero para no sentirse solitario y cuando tú llegaste, mi corazón sonrío.
Cuando mis ojos se encontraron con el reflejo de tu mirada,
supe que era cierto, que sí te quería invadiendo mi vida.
Interrumpiste mi silencio con una grata conversación que hasta el día de hoy fluye como fuente de agua.
Iniciamos un camino junto y aún lo recorremos unidos cada día.
Somos una pareja que se complementa.
Un café con leche, un cielo colmado de estrellas,
el rocío que baña las flores cada mañana.
Me siento tan agradecida de que Dios bendijera mi vida.
Porque cuando cruzo tú ruta con la mía,
cuando el camino nos atravesó, fue para amarnos vida mía.
Somos un mutuo refugio y lo más importante es que de este amor el centro y testigo es nuestro Dios.
Porque en sus planes y propósitos hasta la muerte él nos unió.
Autora: Brendaliz Avilés
P.D. Este va con todo mi cariño y respeto dedicado a los matrimonios y a las parejas enamoradas que saben que contraerán nupcias proximamente.
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