martes, 19 de enero de 2010

¡Prepárate Para Lo Mejor!


¡PREPÁRATE PARA LO MEJOR!


“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. (Isaías 41:10)

Prepararse es estar sobre aviso, en estado de alerta y de disposición. Estar arreglado o listo para cuando vas a hacer o recibir algo. Cuando uno quiere recibir algo, uno asume una posición, abre o extiende sus manos. En una ocasión visité Santo Domingo y en la casa que nos hospedamos tenían la costumbre de cuando iban a servir la comida, los platos estaban boca abajo y si tú querías comer o que te sirvieran, tenías que poner ese plato y las copas boca arriba.

En la vida tenemos que estar abiertos y receptivos a recibir todas las cosas que Dios a través de la vida quiere enseñarnos y mostrarnos. Últimamente hemos estado, saturados de tan malas noticias. Crisis financieras, terremotos, enfermedades, temblores de tierra, matanzas, etc., y mucha gente ha comenzado a perder la esperanza de que puedan ocurrir cosas buenas. Pero Dios quiere que nosotros no perdamos la fe ni la esperanza porque lo tenemos a él y si lo tenemos a él en nuestras vidas todo está bajo su control. Dios desea que entendamos con claridad que siempre lo que él tiene para nosotros es mejor de lo que esperamos, aunque veamos todo lo contrario. Cuando abrimos nuestros ojos y comenzamos a pensar con la mente de Cristo, podemos estar seguros de algo… Vendrán crisis, fuertes tormentas y situaciones que intentaran destruir los cimientos de nuestra casa y de nuestra fe, pero no lograrán destruirla porque está edificada sobre la roca que es Cristo.

El salmista decía: “¿Por qué te abates, oh alma mía y te turbas dentro de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo”? Demasiadas personas hay deprimidas, que sienten que ya no podrán más, que van a enloquecer, que se sienten turbadas o confundidas. Pero el Señor les dice hoy como les dijo a sus discípulos antes de ascender a los cielos: “No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo, creed en mi padre, creed también en mí”. Esta vida solo es un ratito, pero nos espera una vida en el cielo hermosa si le somos fieles. Por eso prepárate para recibir el cumplimiento de esas promesas que Dios ha declarado sobre tu vida. Declara y cree con tu corazón que Dios ha de guardar y bendecir tu vida. Que aunque tal vez hoy no te encuentres pasando el mejor momento de tu vida, esto pasará. Pero no tan solo te quedes a la orilla del camino esperando, haz todo lo que te venga hacer a la mano, mientras esperas. De los vagos solo se ha escrito eso mismo, que son vagos o perezosos. Pero Dios nos puso de ejemplo a la hormiga porque era laboriosa.

Él nos ha dotado con dones y talentos increíbles para que los usemos. No podemos enterrarlos ni esconderlos, son para que funcionen. Para que se conviertan en acción. El Espíritu Santo es acción en nuestras vidas, siempre está haciendo algo con nosotros cuando se lo permitimos. Así que no te desalientes, porque este no es el momento de sentarse a llorar y levantarse. Es el momento de que te levantes, des un salto, tomes la autoridad que el Padre te ha dado y arrebates al enemigo lo que te ha querido quitar. Porque vienen cosas nuevas y hermosas para tu vida. Porque la unción del Señor se va a derramar sobre tu vida cual nunca antes. Declaro que sobre tu vida viene sanidad de todo índole, que las finanzas mejorarán, que lo que tanto has esperando que llegará. Abre tus manos y confiesa con tu boca que recibirás tú bendición, esa que nadie te podrá quitar, porque Dios te la ha querido entregar a ti. ¡TÚ SOLO PREPÁRATE PARA LO MEJOR!

“SEÑOR ME DISPONGO Y PREPARO MI CORAZÓN Y MI VIDA PARA RECIBIR TODAS ESAS COSAS BUENAS Y HERMOSAS QUE TÚ TIENES PARA MÍ. AMÉN”.

Autor: Brendaliz Avilés

Escrito Para: http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

PERDONAR NOS HACE BIEN


EL PERDÓN NOS LIBERA

”Soportándoos unos a otros, y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdono, así también hacedlo vosotros, sobre todo vestíos de amor, que es el vinculo perfecto”. (Colosenses 3:13-14)


Perdonar es un proceso que no siempre es fácil. Cuando somos heridos, cuando nos han hecho un mal, cuando hemos sido traicionados o nos han juzgado mal. Quisiéramos defendernos y tomar la justicia en nuestras manos. Pero cuando uno decide otorgar el perdón aunque te lo pidan o no. Debe hacerlo porque cuando otorgas el perdón das paz y liberación a tu alma, porque decides desechar fuera de ti los resentimientos y la amargura que para nada sirven. Porque no deseas que nada estorbe tu relación con Dios, contigo mismo y con el mundo que te rodea.

La palabra perdón que significa: “No tener en cuenta la ofensa o falta que otro ha cometido, librar a alguien de una obligación o castigo, renunciar a un derecho, goce o disfrute”. Existe un detalle importante que debemos tener presente cuando decidimos perdonar y ese detalle es el siguiente: al perdonar es posible que esa persona o personas que resolvemos perdonar, jamás cambien su forma de ser, sus actitudes y puede ser que ni siquiera reconozca la herida o el daño que han producido. Pero aunque esto llegara a pasarte, eso no debe detenerte ni frenarte para que perdones ya que entonces, el problema viene siendo de esa persona, no tuyo.

Sé que es cierto que eso a veces nos puede llegar a lastimar y doler mucho. Que a veces nos produce múltiples pensamientos y emociones, pero por experiencia sé que no es bueno que carguemos sobre nuestras espaldas el peso que causa el odio y el resentimiento. Porque eso solo nos perjudica, nos daña y no permite que podamos sentirnos libres y que podamos crecer y madurar. A veces tenemos que cerrar ciclos en nuestras vidas para que nuevos episodios puedan empezar a causar un cambio radical a nuestras vidas. A veces necesitamos urgentemente cerrar un capítulo de nuestras vidas para abrir una nueva etapa que traerá un resurgir y un nuevo inicio para nosotros.

Perdonar no quiere decir que sigas siendo el mismo con esa persona que te causó el daño o que le vayas a tener la misma confianza. Perdonar no significa que vas a tolerar los abusos o maltratos de nadie, ni que vas a permitir que te falten el respeto. Perdonar quiere decir que vas a dejar de estar resentido(a) y que no quieres llevar más esa carga que es tan pesada y no es tuya. Significa que vas a dejar la justicia en las manos de Dios o como dicen las escrituras: “que lo que el hombre sembró, eso cosechará”.

No siempre perdonar es fácil, pero si es posible por más difícil que se te parezca. A veces perdonamos con más facilidad a un extraño o persona lejana que a alguno de nuestros familiares y allegados. Esto puede ser quizás, porque no esperamos que la gente que queremos y que dice querernos a nosotros también nos hiera. Porque tal vez, pensamos que se “supone” que esas personas nos “conozcan” bien. Se presume que a los que uno de verdad ame, no lo debe herir o lastimar. Pero pese a esa creencia que podamos tener, debemos recordar que somos humanos y nos equivocamos todos. Que en el mundo en que vivimos muchas veces herimos y nos hieren con más facilidad las personas más queridas y allegadas.

Son tantas las veces que ofendemos a Dios y le fallamos y sin embargo el decide absolvernos por amor. El borras nuestras culpas y las echa a lo más profundo de la mar. Que cuando oramos decimos: “padre perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. Sí lo sé, no somos seres divinos, pero el corazón recibe una paz y una liberación enorme. Y cuando experimentamos eso dentro de nuestro interior, no hay nadie que no los pueda quitar ni robar. Ni siquiera en enemigo cruel puede vencer a un corazón que decide perdonar.

Hoy te invito a que experimentes el perdón, a que hagas las pases con alguien que sabes que te lastimo, para que puedas recibir todas esas bendiciones que están detenidas porque no has podido ejecutar el perdón. Solo y en tus fuerzas, tal vez no puedas. Pero tienes a un Dios que te puede a remover los escombros y que puede sanar cada herida para que puedas ser una persona más feliz y plena.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

sábado, 16 de enero de 2010

CARTA A UN PASTOR


Querido Hijo Mío y Pastor de Mi Corazón:

Sé que te encuentras angustiado, preocupado y frustrado. Has hecho tantos esfuerzos y de repente nada parece tener resultados. Vez estancado el progreso. Sientes silencio y piensas que me he ido de tu lado y así como Elías quisieras esconderte en una cueva porque te sientes abrumado y te han visitado las dudas y preguntas.

Hoy he venido a decirte que estoy contigo. Siempre lo he estado, aún cuando ha parecido lo contrario. Y aunque estés cansado y cargado recuerda acudir a mí y yo te daré descanso.

¿Recuerdas aquel momento en que te hice este llamado? Un pastor conforme a mi corazón yo quiero para que apaciente mi rebaño con amor y cuidado. El desafío era fuerte, pero aceptaste mi llamado. Has asumido grandes retos y muchos gigantes con mi poder has derivado. Has caminado en tiempos buenos y malos. Cuando ha habido abundancia y también escasez. Yo he andado contigo, nunca me he apartado. Aún cuando el quebrantamiento te ha querido saturar y has pensado abandonar porque sientes que ya no podrás. Cuando muchos te han criticado y han cuestionado si en verdad eres mi ungido. Cuando te has sentido fatigado por tantas carreras que has dado tratando de rescatar a mis ovejas del malvado y cruel lobo.

Yo estoy contigo, ¡no temas! Mi diestra te ha sustentado. Yo he puesto mis palabras en tu boca, te he dado unción y sabiduría. Con mi gracia te he renovado cuando muchos te han dejado y causado heridas tan dolorosas que nadie más puede entender. Tú fuiste planeado y diseñado por mí. Yo te he encomendado esta gran comisión de predicar a las almas, que las cuides, protejas y defiendas. En el campo de batalla yo he ido frente a ti, he peleado por ti.

Con ese cayado te di mi autoridad para que puedas vencer las obras de iniquidad. He soplado de mi Santo Espíritu sobre ti, tú tienes gran estima para mí. Te he otorgado dones y talentos. Cada una de tus lágrimas están en mi redoma. Y aunque muchas veces sientes que no ves nada, que no hay respuestas, que tu vasija está agrietada… En medio de este silencio experimentarás cual nunca antes mi gloria, yo estoy en medio de todo este proceso por el que has estado pasando.

Hay galardón para ti porque me has obedecido, te has guardado. Porque en mí has confiado y aún sintiéndote sin fuerza no has desmayado y te has esforzado. Y por medio de esta carta quiero recordarte y decirte que ¡TE AMO! Mi corazón se regocija de ese amor y pasión que sientes hacia mí. Toma nuevas fuerzas y ten presente que para mí tú eres un tesoro y eres un gran regalo. Tengo tantas bendiciones reservadas para ti. Cosas que no te imaginas aguardan al tiempo perfecto. Sigue cumpliendo con mi voluntad, este desierto pasará, la victoria vendrá ya.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://www.escritosdelsilencio.blogspot.com/
http://www.devocionaldiario.com/ y http://www.destellodesugloria.org/

viernes, 15 de enero de 2010

Por Amor


POR AMOR

“Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora”. (2 Pedro 3:18)

Creo que nuestra mayor motivación proviene del amor. Dios nos creó por amor y con amor. Desde el principio de la creación todo se mueve debido al amor y la comunión que existen entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esa misma comunión y amor que tienen estás tres personas en uno, es la misma relación que ellos desean que el ser humano tenga con ellos. Todo en nuestra vida gira en torno al amor que sentimos. Nuestro mayor apasionamiento y servicio a Dios debe ser por amor. No por miedo, ni obligación, ni imposición, porque el amor mismo tiene la propiedad de la libertad. El amor es una expresión, una manifestación de lo que sentimos dentro de nosotros que se va reflejando hacia el exterior.

Por amor una esposa se levanta y hace el desayuno a su esposo antes de que salga a trabajar. Por amor ese esposo se levanta diariamente y sale a buscar un sustento que pueda mantener a su familia. Con amor se conciben a la mayoría de los hijos y por ese mismo amor, una madre lleva ese fruto durante nueve meses. Luego de esos nueve meses esa criatura que ha nacido plenamente amada y deseada es cuidada, educada e instruida por sus padres. Como el amor trae obediencia y sujeción, los hijos obedecen y tratan de imitar lo que aprenden de sus padres.

Defendemos a nuestra patria por el amor que sentimos hacia nuestro terruño, vecinos y país. Cuando las cosas se hacen por la fuerza o por obligación, no hay gusto en hacerlas o sentirlas. Pero cuando nos mueve el amor, aunque pasemos trabajo y sacrificio, el resultado es mejor. Por amor uno no pierde la fe en esa gente que ama y les da la oportunidad de corregir y rectificar. Predicamos el evangelio porque queremos que las personas puedan recibir y reciprocar todo ese amor que Dios tiene para darles. Porque queremos que tengan una calidad de vida mayor en Jesús y más felicidad aún en medio de las situaciones difíciles.

En una relación donde hay amor se supone que haya conocimiento. No se puede amar lo que no se conoce. Ese conocimiento te lleva a tener una intimidad y una comunicación que crece con cada día que pasa. El amor te lleva a explorar, a querer tener una compresión total de eso que amas. Dios desea que nuestra relación con él crezca todos los días más y más. A medida que nuestra relación aumenta con él, también crecerá con las demás personas. Es decir con nuestra familia, amigos, conocidos y entorno. Por amor él nos cuida, nos protege y brinda seguridad. Por amor nos defiende, nos perdona y renueva. Y eso que aprendemos de nuestro Dios es lo que se supone que practiquemos en nuestra vida diariamente. Es magnífico cuando conocemos nuevas cualidades y características de lo que amamos. Dios nos conoce profundamente, pero él desea ser amado intensamente por ti, desea que lo conozcas, que estreches los vínculos, que conozcas su esencia. Una relación distante, se enfría, pero una relación cercana se intensifica, crece, aumenta.

Todos los días debemos analizar cómo está nuestra relación con Dios porque de eso dependerán muchas cosas, muchas decisiones correctas o incorrectas. Debemos crecer en la gracia, el conocimiento y el amor de nuestro Dios, porque somos la novia que él un día vendrá a buscar.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

miércoles, 13 de enero de 2010

No lo Alejes de tu Vida


NO LO ALEJES DE TU VIDA

“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
Y renueva un corazón recto dentro de mí”. (Salmos 51:10)

Hay momentos en que muchas personas sienten que necesitan su espacio para reflexionar, pensar, coordinar, centrarse y tomar decisiones.
En su afán por querer hacer lo mejor terminan aislado de sus vidas a las personas que precisamente más los quieren. A aquellos que lo que siempre han deseado es su bienestar. Muchas veces crean una barrera, ponen unos límites y en vez de buscar ayuda y respuestas en esas personas que los conocen y que muchas veces tienen más experiencia, las alejan.
Pero uno nunca debe apartar de su vida a la gente que sinceramente lo quiere a uno por lo que es, con virtudes y defectos, cuando todo está bien o cuando las cosas parecen contrarias.

Hace unos días conversaba con un chico al que le decía, yo puedo entender que pases por situaciones difíciles, pero hay algo que deseo que analices y que pienses profundamente. No debes alejarte de la gente que te ama. Aunque sientas esa increíble necesidad de aislarte, no te aísles de ellos porque puedes sin querer perder muchas cosas valiosas y más aún a esas personas especiales que solo procuran tu bienestar. Le dije aún más, imagínate que un día te cases, cuando vengan situaciones en las que desees alejarte o distanciarte, ¿dormirás en otra cama o sofá? Y si luego tienes hijos, ¿también los distanciaras cada vez que ocurra algo en tu vida? Parte del proceso de la maduración es que dejes de alejarte tan bruscamente o esconderte, parte de la madurez consiste en asumir esas emociones y manejarlas con cuidado.

Y trayendo esto al plano espiritual, puedo mencionarles, las veces en que asfixiados naufragando sobre nuestros problemas, hemos distanciado a Dios de nuestras de vidas. La cantidad de veces que hemos recurrido a personas que solo nos causan mas daño o confusión y buscamos a Dios como última alternativa, cuando el debió de ser nuestra primera opción. Las veces que el Señor ha intentado trabajar en nuestras vidas para que progresemos y en vez de dejarlo obrar, lo obstaculizamos y causamos atraso en nuestras vidas. El sinnúmero de ocasiones en las que él intenta renovar, restaurar y arreglar las áreas de nuestra vida que necesitan reparaciones y no se lo permitimos. Las ocasiones en las que él quiere desinfectar nuestras heridas y por miedo al dolor, no le permitimos que opere, extirpe y cicatrice la herida.

Dios ha querido siempre traer bendición a nuestras vidas y crecimiento. Él no desea que estemos estancados. Sin embargo, cuántas veces hemos insistido en tomar el camino incorrecto, insistimos en seguir nuestros planes o en tomar atajos que cuando abrimos los ojos nos percatamos de que solo han hecho el camino más difícil y que muchas veces hemos arruinado eso tan especial y maravilloso que el Señor quería hacer en nuestras vidas. Hoy Dios desea que lo incluyas en tu vida y en tus planes. Que lo mantengas en tu agenda cada día de tu vida. Que por amor le obedezcas, reconociendo que él sabe lo que es mejor para ti y te guiará hacia el mismo centro de su voluntad si le eres fiel y perseveras. Dios quiere penetrar cada poro de tu ser, toda tu existencia y saturarla con su amor y sabiduría. Deja de correr que solo lograrás fatigarte. No trates de huir de quien te conoció antes de que fueses formado en el vientre de tu madre. Rinde tu voluntad al que entrego su vida para que tuvieras salvación y libertad. Porque solo te haces más daño cuando alejas de tu vida lo que es verdaderamente bueno y real para ti. Somete tus pensamientos a la mente de Cristo, déjate amar por tu familia, por tus amigos, por aquellos que quieren tu bien. No juegues más a las escondidas y deja que el Señor penetre las áreas más ocultas y reservadas de tu ser para que puedas ser un instrumento de utilidad. Enfrenta de una vez tus temores, aprende a aceptar el consejo y la instrucción. Deja que el Espíritu Santo con su soplo de vida y de unción queme todo aquello que no le agrada para que puedas recibir su unción y ser su reflejo.

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

martes, 12 de enero de 2010

SEA COMO FUERE YO...


Sea como fuere yo…

“Mas él respondió: Sea como fuere, yo correré”. (2 Samuel 18:23)


Este versículo que hoy utilizo para hacer mi escrito ha sido de bendición a mi vida en muchas ocasiones. Siento que es una frase que expresa determinación, mucha fuerza y voluntad. Creo que también es muy pertinente ahora que hemos comenzado un nuevo año, donde nos esperan nuevos retos, desafíos y obstáculos que saltar. En este versículo sencillo yo veo el poder de la superación y de la determinación.

Según el diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe, la palabra superación se define de la siguiente forma: Hecho de exceder un límite. Vencimiento de un obstáculo o dificultad. Mejora de las propias cualidades o actividad”. Pienso que cada uno de nosotros, los que servimos a Dios, tenemos que superarnos con cada día que pasa. Esto es, tratar de perfeccionarnos y ser mejores. Exceder y caminar la milla extra, desgastarnos en el reino de Dios por amor y apasionamiento, más que por otra cosa. Querer siempre hacer la voluntad de Dios aunque muchas veces tengamos que ceder nuestros propios deseos. Porque el camino por donde nos conduce Dios es el mejor y siempre trae buenos resultados. Puede que sea más largo, más dificultoso, más trabajoso, pero sin duda nos lleva al éxito.

Siempre me ha gustado todo lo que tenga que ver con la motivación. Pero también me he percatado de un detalle cuando leo o estudio acerca de la vida de esos grandes hombres y mujeres que trascendieron en la historia. No hablo solamente de hombres y mujeres de la Biblia, sino también hablo de personajes ilustres que han marcado su huella y sentado precedentes para que se logren mejores cosas, para que nuestro mundo sea un lugar mejor.

Ahimaas era un varón de compromiso, era fiel y disciplinado. Pienso yo que era un hombre vertical, íntegro, de una sola pieza. El mismo David pudo decir de él que era un hombre de bien. Y este momento en el que Ahimaas decide dar la noticia al rey de que Jehová había entregado al enemigo en sus manos, no iba a ser para el rey tan agradable, pues también recibiría la noticia de que su hijo Absalom había muerto. Pero el pensó que independientemente de cuál fuera la situación, era su deber dar la noticia al rey.

Y hoy dejo para que medites y reflexiones las siguientes preguntas: ¿Sea cual fuere la situación, te atreverás a correr? ¿Te mantendrás en la lid? ¿Estás determinado a no abandonar la competencia? Pese a que estés pasando por momentos de adversidad en tu vida, ¿sigues siendo portador de las buenas nuevas de salvación? ¿Continúas creyendo en un Dios de pactos que te sostiene aún cuando te sientes sin fuerzas y nada parece tener sentido? ¿Todavía puedes insistir en luchar por ese sueño y esa visión aunque nadie más lo vea o crea en ti?

Esto se trata de seguir intentando, de no abandonar, de buscar soluciones a los problemas y salidas a lo que parece que no tiene. Hoy puedes vestirte con el uniforme de soldado y seguir guerreando. Exclamar: ¡qué no quitas porque mayor es el que está contigo! Hoy puedes aferrarte a tu roca inconmovible que es Cristo. A decir…

Sea como fuere, seguiré amando.
Sea como fuere, seguiré batallando.
Sea como fuere, no me doy por vencido.
Sea como fuere, esta situación no va a acabar conmigo.
Sea como fuere, Todo lo puedo en Cristo que me fortalece y sostiene.
Sea como fuere, seguiré proclamando el reino de mi Cristo.
Sea como fuere y aunque hablen de mí y me critiquen, seguiré esforzándome y dando lo mejor de mí porque el que me llamó fue Dios.
Sea como fuere, no me apartaré, seguiré al son de tus pasos.
Sea como fuere, me aferraré a la promesa que Dios me dio aunque no vea nada, porque mi Cristo nunca miente y jamás será vencido.
Sea como fuere, recibiré mi milagro.
Sea como fuere, ¡yo correré!

Autora: Brendaliz Avilés

Escrito Para:
http://escritosdelsilencio.blogspot.com/
www.devocionaldiario.com y www.destellodesugloria.org

DÉJAME INTERVENIR EN TU VIDA


Déjame Intervenir en tu Vida

Dame tus silencios,
a cambio pondré mis palabras en tu boca.
Entrégame tus miedos,
y yo te daré fuerza y valentía.
Cédeme tu mal genio,
entonces me encargaré de moldear tu carácter.
Deposita tus sueños quebrados y tus lágrimas rotas,
soplaré esperanza y aliento e inyectaré fe en todo tu ser.
Deja esa soledad que te agobia,
quiero que tengas mi compañía, no camines solo.
No pienses en tus inseguridades,
aprende a mirarte como el soldado que yo veo en tu interior.
No distorsiones tu imagen agobiándote y
tratando de ser alguien que no eres.
Aproxímate, no te alejes más de mí, porque te quiero cerca.
Arrímate a mi pecho para que encuentres paz y calma.
Comprométete contigo mismo y conmigo,
no dejes que las luchas diarias de la vida, te aparten del objetivo.
Deja que mi relación contigo sea tan estrecha y profunda,
que las dudas se disipen y las tormentas se aplaquen.
Tú eres un hermoso diamante, permite que yo te de el calibre y el valor.
Deja que la extensión de tu amor sea infinita, sin límites circunstanciales.
Yo cambiaré tu tristeza en alegría.
Permite que yo tome el control de tu vida porque aunque parezca ilógico,
Disfrutarás de una libertad y un gozo sin medidas.
Admite que es mejor la vida cuando yo estoy a tu lado socorriéndote,
sosteniéndote, depositando de mí ingenio en ti, soplando aliento y plenitud de vida, estando por siempre junto a ti.
A cambio, todo en tu vida será mejor,
porque soy tu Creador, tu Formador y nadie nunca te amará de la manera en que yo lo hecho, lo hago y lo haré perpetuamente si tú me dejas obrar.

Autora: Brendaliz Avilés

MIS PLANES SON MEJORES QUE LOS TUYOS

Escrito para: http://www.EscritosdelSilencio.blogspot.com Ojo: Cuidado con el plagio